Skip to content

El Principito, reflexión

2012 diciembre 18
por María Odriozola y Julen Arrizabalaga

Este es el famoso libro de Antoine de Saint-Exupéry. Aunque lo había leído e interpretado ya, aún tengo la sensación de que se me escapa parte del mensaje.

En esta ocasión, lo que he entendido es, que cuando uno es adulto se ciñe mucho a las opiniones ya divulgadas y que a la hora de interpretar las cosas sigue un mismo patrón. Sin embargo cuando se es niño los conocimientos que uno tiene son puros, más originales y no tenemos en cuenta detalles que frenan nuestra imaginación.

Aprendizaje en si, creo que no he sacado. Es más bien un libro para reflexionar y que te muestra la realidad de la mayoría de los adultos. Yo creo que está en la lista de libros de LEINN porque en cierto modo recuerda el carácter innovador e emprendedor del grado, ya que el Principito insiste en sus afirmaciones y deseos, tiene una visión diferente y peculiar y no tiene miedo a decir lo que piensa.

Maria Odriozola

 

Es la segunda vez que leo el Principito, y creo que todavía no lo he entendido del todo. Tengo la sensación de que el libro alberga algo que no he descubierto aún.

El libro me deja con una sensación de tristeza, y no se exactamente porqué; puede que porque añoro ser como un niño y haya empezado a pensar como una persona grande.

Para mí, este libro cuenta la historia de nuestro mundo, de que los adultos somos incapaces de darnos cuenta de las cosas realmente importantes, que no son ni contar estrellas, ni aparentar nada etc. Es darse cuenta de con quienes o con que estamos domesticados, y hacernos responsables de ello. Ya que muchas veces, descuidamos de lo domesticado, por el hecho de hacernos cargo de otras cosas que no son realmente importantes.

Explica perfectamente con la metáfora de las rosas que el hecho de tener millones de rosas no nos hace felices verdaderamente, sino el hecho de tener una que amamos.

Es un libro para leer varias veces e intentar descubrir su significado oculto (puede que eso haga este libro tan apasionante).

Julen Arrizabalaga