Diario Vasco
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A dar la cara en el Mundial con ‘pocos’ atletas
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Karel López Gómez | 06-03-2014 | 10:23

Son pocos, solo trece. Pero no es un número tan escaso si se compara con otros países. España acude al Campeonato del Mundo de pista cubierta de Sopot (Polonia) como la novena selección con mayor representación de todo el planeta. Estados Unidos y Rusia lideran ese ránking de número de atletas inscritos, seguidos por el país anfitrión, Polonia.

El Europeo al aire libre de Zurich también está a la vuelta de la esquina y eso influye. Ya se sabe que lo que realmente les importa a muchos atletas es la temporada descubierta (de hecho, muchos pasan de la cubierta), en donde también hay suculentos premios económicos en juego. Sin embargo, en Sopot, a partir del viernes a las 10:00 horas y durante el resto del fin de semana) también habrá varias estrellas mundiales. Tampoco ayuda a que el número de atletas que cada país lleva sea numeroso el hecho de que la IAAF, más preocupada en organizar un “meeting bajo techo de gran nivel” en lugar de primar la esencia de lo que significa un Campeonato del Mundo (lo comentaba el otro día con Ramón Cid y parece que las federaciones están bastante asqueadas con este asunto), estableció en su día unas mínimas un tanto, ¿cómo llamarlas?, imposibles. Basta con ver el número de atletas inscritas, por ejemplo, en triple salto femenino. Se pueden ahorrar la calificación tranquilamente.

En cuanto a la selección española, van los que se lo merecen. Yo no soy partidario, como muchos dicen últimamente, de llevar solo a los atletas que opten a medalla. Francia parece que ha pensado así. Van solo siete y cuidado con todos ellos. Los componentes del equipo español son: la eterna Ruth Beitia (altura), Kevin López (800), Mark Ujakpor (400), Borja Vivas (peso), Úrsula Ruiz (peso), Isabel Macías (1.500), Adel Mechaal (1.500), Jackson Quiñónez (60 vallas), Antonio Abadía (3.000) y el 4×400, formado por el propio Ujakpor, Samuel García, Daniel Andújar, Lucas Bua y Pau Fradera. Aquí Ramón Cid, el director técnico, tendrá que elegir. Ya que si Kevin López no pasa a la final, también es una gran opción.

La única posibilidad clara de medalla parece, nuevamente, la de la veterana capitana Ruth Beitia. Aunque la prueba de altura estará apretadísima. Beitia puede ser medallista de oro o quedarse con la miel en los labios con un cuarto puesto (como en los Juegos Olímpicos). Pero lo único seguro es que la cántabra llega en un tremendo estado de forma. Este año ya ha saltado dos metros. Cid me dijo el lunes que la ve “mejor que nunca. Desde que hace dos años decidió regalarse unos años más en el mundo del atletismo, parece que se ha quitado una mochila y ahora salta sin una gran carga encima”. Kuchina, Vlasic y la polaca Licwinko, rivales de Ruth.

La otra opción de medalla, aunque esta parece bastante más complicada, es la del sevillano Kevin López. Si pasa a la final todo puede pasar, aunque claro, primero tiene que lograr meterse. Y en semifinales no será nada fácil con un sistema en el que accede el ganador de cada una de las tres semis y los tres siguientes mejores tiempos. Pero una vez en la final… cualquier cosa puede pasar. Una carrera lenta, rápida… ¡Es un 800! Aman parece imbatible y los dos polacos (Lewandowski y Kszczot) llegan muy fuertes y juegan en casa. Pero insisto, un 800 es un 800 y más en pista cubierta.

Pensar en medallas de los demás atletas parece impensable. Incluso resulta difícil ver opciones serias de obtener un puesto de finalista (entre los ocho primeros) entre el resto de españoles. Quizás Borja Vivas en peso pueda hacer algo. Pero claro, es un Mundial, son cientos de países y el tema es muy complicado. Por eso decía antes lo de que hay que llevar a todos los atletas posibles, tenga opciones de medalla o no. No hay que menospreciar a un atleta que pueda ser el décimo del mundo. Es una lástima que Eusebio Cáceres haya estado lesionado durante los últimos meses y se haya quedado fuera de la selección (contaba con mínima desde el pasado año, aunque su estado de forma actual no es, ni mucho menos, el mejor). Cáceres hubiera sido un candidato claro incluso para el oro.