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Avery Bradley, el equilibrio Celtic

2013 enero 17
por Iñigo Puerta

 

 

La trayectoria de los Boston Celtics ha sido cuando menos anodina hasta hace pocas semanas. El miércoles se rompió una racha de 6 victorias consecutivas en un festival de despropósitos ofensivos, pero la cara de estos Celtics es otra en este 2013. Si un nombre propio podría resumir la génesis del cambio, éste no sería otro que el de Avery Bradley.

El joven escolta de 1,91m con zapatillas, nacido en la Base de la Fuerza Aérea Castle de California, ha liderado un cambio silencioso. Ha sido uno de los resortes que han reflotado la energía de unos Celtics que no encontraban estabilidad defensiva, además de sumar en algunas facetas ofensivas y regalar entrega en modo de intangibles. Desde su inclusión en el quinteto titular de Boston, el balance de los verdes es de 6-2, pero lo más importante es que los de Doc Rivers han recuperado la identidad defensiva que les hace capaces de llegar a cualquier cota. Con Bradley en el backcourt, se ha rebajado la anotación de los oponentes hasta 86,75 puntos por noche, lo que les colocaría como líderes defensivos de la NBA, superando el registro de los Indiana Pacers (89,13ppp). Ningún equipo les ha podido endosar 100 puntos desde su llegada. Antes de la entrada del escolta, los Celtics recibían puntos con demasiada facilidad y todavía pesa en su media actual de puntos recibidos (95ppp).

El virus de ritmo y energía de Avery se ha contagiado. Atosiga y aplaca la amenaza exterior más relevante, anima a que Rondo despliegue mayor agresividad defensiva y corta las incursiones en la zona, donde la falta de envergadura de los verdes es más plausible. Además aporta. Sus estadísticas no son llamativas: 8,1 puntos, 1,5 rebotes, 1,3 asistencias y 1,2 robos con un 40% de acierto en tiros de campo en 24 minutos en pista. Aún así, su juego sin balón con vertiginosos cortes a canasta, su capacidad para correr el contraataque y su buen lanzamiento de tres desde los laterales, le convierten en un complemento ideal tanto para generar espacios como para castigar en sus áreas más efectivas. En la campaña pasada anotó un 56% de sus triples desde las esquinas (20-36) y un 11% en el resto del arco. En estos 8 partidos su registro es del 35% en los laterales y lleva un 0 de 5 desde el resto de posiciones. Sus cortes y actividad en ataque multiplican las posibilidades de pase de Rajon Rondo y es una gran opción en las inversiones de balón. Un pase extra a la esquina es sinónimo de tres puntos. Además de su buen acoplamiento en el 5×5, su sprint le convierte en un arma implacable en las contras y en transición.

Otro factor determinante en el impacto de Bradley está en la variedad táctica que regala a Doc Rivers, que puede mantener quintetos más equilibrados durante los 48 minutos. Así, Jason Terry dispondrá de menos minutos, pero estos serán de mayor intensidad defensiva, además de poder convertirse en un baluarte anotador desde el banquillo. El handicap de producción ofensiva desde el banco de los verdes mermó sus posibilidades de entrar en la Finales el año pasado. Bradley no pudo participar en el sprint final por lesión. El equipo lo notó. La salida de Ray Allen a Miami Heat ha generado múltiples probaturas en los sistemas de Rivers, con Terry, Lee y Barbosa como piezas del rompecabezas. La estabilidad en el quinteto titular, al igual que en la pasada temporada, ha llegado con Bradley. Ahora falta ajustar la producción de sus relevos.

Conviene tener en cuenta la juventud de Bradley. Elegido en el draft del 2010 con el número 19, proviene de la universidad de Texas, donde sólo disputó una temporada como freshman. Su enorme proyección como jugador de Instituto le precedía, pero fue considerado el mejor defensor de su promoción. En la NBA apenas dispuso de oportunidades como rookie y una lesión de Ray Allen le dió minutos el año pasado. Bradley se ganó el respeto del TD Garden por su intensidad y tomó el rol de stopper. Su gran velocidad, una envergadura de 200cm y un salto vertical de 95cm le ayudaron a contener a pares más corpulentos. Desde la confianza defensiva creció en ataque y en su toma de decisiones. Su edad ya no importó. El rol de Celtics guerreros como Tony Allen o James Posey ya tenían heredero en Boston. Jugadores con un rol defensivo que hacen crecer al equipo hasta su máximo nivel. Bradley ha equilibrado a los Celtics de forma sigilosa y con él en pista cotizan al alza.