Diario Vasco

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Lo tiras por la borda
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Iker Sagasti | 21-10-2013 | 06:52

Dice Quique González en una de sus canciones que “hay veces que lo bordas y veces que lo tiras por la borda”. Esta afirmación condensa las dos últimas temporadas del GBC y, a la vez, resume los dos primeros partidos. Tras la victoria ante Cajasol encontramos argumentos para ser moderadamente optimistas y con el serio correctivo que encajamos este pasado fin de semana en la Fonteta, encontramos razones para estar moderadamente preocupados. Pienso que a pesar de los 29 puntos de desventaja, no hay que tirarse de los pelos; la ACB es cada día una liga más bipolar, donde las diferencias entre ‘ricos’ y ‘pobres’ son cada vez más acusadas y no debemos olvidar que Valencia Basket es hoy en día la alternativa más fiable a Madrid y Barça en la ACB. Que nos gane con solvencia no debe ser ninguna sorpresa, más me preocupa el cómo, no sé si al resto de aficionados les pasó, pero al menos yo sentí bastante impotencia comprobando que Gipuzkoa Basket -salvo en breve lapso de tiempo al inicio del tercer cuarto- no tuvo ningún tipo de argumento para plantar batalla a los taronja.

Realmente no es complicado analizar este encuentro y sus porqués. Todo parte del potencial de uno y de otro, es decir, lo que el dinero puede comprar en uno u otro caso y en esta ocasión estamos hablando de una especie de batalla entre David y Golitat. Es muy relevante poner esto en contexto porque hay ciertas cosas que se pueden exigir a un equipo y otras que no, no es lo mismo una lucha de tú a tú o enfrentarse a un taque contra piedras y palos. Por eso creo que no deberíamos ser muy apocalípticos a la hora de criticar.

Dicho esto, lo que tenemos que hacer es observar qué hicimos mal y qué podemos mejorar. Antes de referirme a cuestiones de juego propiamente dicho, voy a hablar de algo que tuve en la cabeza durante todo el encuentro: Sito Alonso siempre ha pretendido que su equipo muestre, en cuanto a trabajo y pelea, en cuanto a actitud, una misma línea de no rendirse y no aflojar jamás. Creo que hay tarea por delante en ese sentido, porque hubo momentos en los que realmente nos pasaron por encima.

Por otro lado, para mí todo partió de la defensa. No fuimos capaces de incomodarles de ninguna manera, ni dentro ni fuera, su intensidad era muy superior a la nuestra y eso sí que no es una cuestión de plantilla, presupuesto o calidad… en deseo y ganas no debería ganarnos nadie y Valencia lo hizo de manera neta. Las tempranas faltas de Doblas condicionaron nuestra actuación atrás, nos hicieron más blandos, provocaron un desbarajuste en la concepción general de lo que pretendíamos hacer atrás, pero sea como fuere, estuvimos completamente superados por el ataque valenciano. Y en ataque, tres cuartas partes de lo mismo: ellos agresivos, mordiendo en cada una de nuestras posesiones, obligándonos a jugar a nueve metros del aro, donde en absoluto eramos peligrosos y colapsando nuestra circulación, ralentizándola y negándonos posiciones cómodas de tiro.

Un problema que ya se repite por segundo partido consecutivo y que en esta ocasión fue mucho más acusado y determinante fue el asunto de rebote. Nos hicieron polvo en ese aspecto, si conseguíamos encadenar alguna buena defensa, todo se echaba por tierra por culpa de concesiones reboteadoras que le daban al equipo naranja oportunidades que ya de por sí estaba demostrando no necesitar, si además contaba con ellas, pues bueno, te meten una paliza.

En resumen, Valencia Basket hoy en día es mejor equipo que Gipuzkoa Basket con mucha diferencia. Y lo demostró durante todo el partido. No hay explicaciones mucho más complicadas a las que aferrarse.

Individualmente, Raúl Neto fue la noticia más positiva, se pareció mucho más al jugador que debe ser y fue el único capaz de crear quebraderos de cabeza en el equipo rival. El brasileño porfió en busca de involucrar al resto de sus compañeros, se comportó como un auténtico base y ejerció de líder luchando contra la corriente. Fue lo que más me gustó del partido del GBC. En el otro lado, un Winchester incómodo y superado en ambos lados de la cancha. Y sobre David Doblas, sólo diré que si cabe esta temporada su preponderancia en el juego del equipo, su influjo, su importancia son decisivas. Es sin duda el jugador clave porque hay ciertas necesidades que sólo puede cubrir él. Y aunque perseveró durante el encuentro, desgraciadamente sus cuatro faltas condicionaron el partido. Las dos primeras por tempranas y las dos siguientes por innecesarias y inapropiadas (fueron regaladas). Esa carga le condicionó en defensa todo el partido, a él y al equipo en general.

Por lo demás, el partido no tuvo mucha más historia y nos plantamos después de dos jornadas pensando que el GBC hay veces que lo borda y veces que lo tira por la borda. No sabemos aún a qué atenernos, porque en la primera fecha sus prestaciones estuvieron a la altura y en la segunda jornada, ni mucho menos. Pero no ha pasado nada raro, hemos ganado un partido, buen ganado dicho sea de paso y hemos perdido otro, de mala manera y recibiendo una paliza. Pero es que estas diferencias de puntos están de momento a la orden del día en la ACB porque las diferencias en la liga son reales y evidentes. La próxima jornada será una buena vara de medir para saber dónde estamos y hacia donde vamos, porque la visita de la Penya es una prueba de exigencia después de ver cómo casi sorprenden al Barça. Tengo muchas ganas y todavía más curiosidad por este próximo partido y comprobar qué GBC nos vamos a encontrar.

De momento, lo importante es seguir avanzado y si la pasada semana no debimos lanzar las campanas al vuelo, ésta no debemos alarmarnos en exceso. No es agradable que te pinten la cara de esta manera, pero lo decisivo ahora no son esos 29 puntos de diferencia encajados, si no la reacción, la evolución, la respuesta del equipo la próxima jornada. Cada día es importante y necesario para prosperar en esta temporada, tenemos mucho que demostrar y si queremos ser un equipo fiable y efectivo, es necesario que todas las consecuencias de esta derrota vayan por el camino de la reacción y el desquite y no por el lado negativo. Seguimos intentando descubrir a este GBC… que primero lo borda y después, lo tira por la borda. Veamos que es lo siguiente que va a enseñarnos.

 

Iker Sagasti. @sagastiker

Fotografía: ACB Photo

  • gonzalo de guzman

    De acuerdo en lo de una liga bipolar. Puede que sea bueno para el espectáculo pero es malo para el baloncesto

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