Diario Vasco
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Cuatro estaciones en la Habana (Cuba) . Un “tropic noir” demasiado lánguido
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Lorenzo Mejino | 23-01-2017 | 09:25| 2

La búsqueda para abrirse caminos en los mercados internacionales hace que se junten extraños compañeros de cama, pero hasta el momento nunca había visto una coproducción televisiva cubano-hispana-alemana que se distribuya mundialmente a través de Netflix excepto en nuestro país que llegara a final de este mes en la plataforma rival Movistar.

A pesar de tener tantos socios y estar dirigida por el navarro Felix Biscarret, la hemos considerado una serie principalmente cubana, por estar basada en las obras del escritor cubano Leonardo Padura que ha sido el guionista principal de la adaptación junto con su mujer Lucia Lopez Coll y haber sido rodada íntegramente en Cuba con los mejores actores cubanos en los papeles principales.

La serie es un esforzado intento de llevar el genero de misterio de las series nórdicas tan de moda estos últimos años a la preciosa isla caribeña, con el detective de policía Mario Conde (sic) al frente de las investigaciones, pero los resultados no están a la altura de las expectativas como les vamos a analizar a continuación.

Ficha: Cuatro estaciones en la Habana 4x90m ó (8x45m) .   Dic 2016 . Idioma: Castellano Cadena: Netflix- Movistar ( E)

La trama : Mario Conde ( un brillante Jorge Perugorria) es el detective mas brillante de la unidad de homicidios de la ciudad de La Habana, con una gran crisis personal al estar completamente desencantado del politiqueo y presiones de todo tipo a que se ve sometido en su trabajo de investigación en la comisaría, que le hace desear mas que nunca alcanzar su sueño en la vida que es convertirse en escritor, pasión que cultiva en su tiempo libre.

En su trabajo le toca investigar los asesinatos mas complicados, con muchas ramificaciones políticas y económicas que le hacen andar con pies de plomo, para resolver el crimen, sin meterse en demasiados líos

Basada en la tetralogía escrita por Leonardo Padura, la miniserie consta de cuatro capítulos independientes, pero con ciertos hilos de continuidad en referencia hacia la trayectoria personal de Mario Conde. El primer episodio se estrenó en las salas cinematográficas con el titulo de “Vientos de la Habana” y ha sido reciclado dentro de la miniserie, como se puede ver en el trailer de presentación.

La miniserie nos presenta una Habana decadente algo más moderna que en las novelas de Padura que estaban ambientadas en los años noventa, pero con el desencanto de casi todos sus protagonistas por la falta de esperanza y de futuro como eje principal de todos los comportamientos de las personas que no son afectas al régimen, sin ser disidentes tampoco.

La miniserie evita muy hábilmente hacer criticas al régimen castrista, esquivando los temas políticos en todo momento, excepto de forma colateral como fondo de las conversaciones entre amigos o en el marco de historias de corrupción o trafico de influencias, pero dentro de una gran ambigüedad estudiada, para centrarse en los temas policiales.

El nivel de producción es muy bueno, con un buen reparto de actores con lo mejor y mas granado de los actores y actrices cubanos con Jorge Perugorria, Vladimir Cruz y Manuel Almirante, con alguna adición exterior como es el caso de nuestra conocida colombiana Juana Acosta, que aparece en el primer episodio, en plan mujer fatal.

La serie está exquisitamente ambientada, mostrando no solo La Habana mas turística, sino también la real con sus coches desvencijados y sus casas mil veces restauradas, como intenta recoger la cuidada y artística cabecera de la serie

Desgraciadamente la serie tiene un problema muy grave de ritmo en el primer episodio ( la película) que se hace verdaderamente interminable, cuando tras una exposición interesante durante la primera media hora de presentación de los personajes, se estanca por completo, estirando hasta los noventa minutos una historia que se podía haber explicado perfectamente en apenas sesenta, con los desnudos y escenas sexuales gratuitas como cebo para mantener al publico despierto.

Tengo que reconocer que los otros tres episodios son algo mejores, aunque siguen adoleciendo de esa languidez y falta de ritmo que lastra mucho el resultado final, a pesar de ello, el tercer episodio en el que Mario Conde investiga el asesinato de un travestido es el mas interesante y de lejos, al introducirnos en el reprimido y castigado mundo gay de la Habana con una gran delicadeza, que me hubiera gustado ver en el resto de la miniserie.

“Cuatro estaciones en la Habana” es una miniserie que parte de un concepto interesante para abrir nuevos mercados y mostrarnos nuevas miradas en escenarios poco habituales, pero el resultado global final es algo fallido si lo comparamos con sus objetivos iniciales, sobre todo cuando en uno de sus episodios si que permite ver lo que podría haber conseguido con algo mas de traza en la ejecución.

En este caso les recomendaría que le echaran un vistazo en plan curiosidad malsana, aprovechando su inminente estreno en nuestro país, aunque con las prevenciones que les he mencionado en el artículo para su disfrute y solaz, en especial por el placer de escuchar el precioso acento cubano.

Les dejo con el segundo trailer de presentación de la serie.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Third watch ( Turno de Guardia): Llegar los primeros al lugar de la emergencia
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Lorenzo Mejino | 20-01-2017 | 08:22| 0

La presencia de personajes de importancia capital en la evolución de la televisión estos últimos treinta años, pero que por una u otra razón siempre han estado a la sombra de personalidades con las que han trabajado, adquiere su máxima dimensión con el nombre de John Wells que a pesar de estar detrás de series como “China Beach”, “Urgencias”, “El Ala Oeste de la Casa Blanca”, “SouthLAnd” o “Shameless” es mucho menos conocido que gente con un solo éxito de una temporada.

Ante semejante curriculum, incluso una serie suya que algunos consideran menor como “Third Watch” que aquí conocimos como “Turno de Guardia”, es otra maravilla que pasó muy desapercibida para muchas personas , a pesar de tener talento de sobras tanto delante como detrás de las cámaras, con gente tan importante en la actualidad como John Ridley ( American Crime) aprendiendo el oficio de la mano de ese gran profesional que es John Wells.

Con estos antecedentes, no necesitamos ninguna excusa más para dedicarle el espacio que se merece a una serie que fue de culto durante los primeros años del siglo XXI, incluyendo ser la única serie que se filmaba en los exteriores de Nueva York durante los atentados del 11-S, llegando a ceder incluso su coche de bomberos jubilado para colaborar en las tareas de salvamento los días posteriores al salvaje atentado.

Ficha: Turno de Guardia ( Third Watch) 132 episodios . Sep 1999-May 2005 Cadena: NBC(USA) Telecinco / Calle 13 (E)

Sinopsis: La serie se centra en las historias de un grupo de policías, bomberos y paramédicos estacionados en el Bronx, que se encargan de la respuesta rápida y de ser los primeros en llegar al lugar donde ha sucedido una emergencia de cualquier tipo, que deben resolver con toda la premura posible.

Sus tareas van desde aplicar las primeras curas y estabilizar a los heridos para trasladarlos al hospital en el caso de los paramédicos, hasta rescatar a personas en peligro en el caso de los bomberos o asegurar el perímetro y recabar las primeras pistas en el caso de delitos, antes de la llegada de los detectives investigadores.

El inicio: John Wells era uno de los creadores y el productor ejecutivo de “Urgencias”, al que siempre le rondaba por la cabeza la posibilidad de crear una serie centrada exclusivamente en los paramédicos, que eran los primeros en atender al herido, pero no tenía muy claro que hubiera material suficiente para ello.

La génesis del proyecto fue en 1997, cuando Wells conoció a un guionista novato Edward Allen Bernero ( der) que trabajaba en una serie llamada “Trinity”, de la que Wells era el productor ejecutivo y que a pesar de su calidad fue cancelada con cierta rapidez.

Bernero antes de ser guionista había sido policía durante diez años en su Chicago natal y su máxima ilusión era crear una serie de policías , por lo que tras conversar con Wells, este le ofreció fusionar ambos conceptos para crear una serie con policías y paramédicos al pie del cañón

Ambos trabajaron el concepto inicial centrándolo en el denominado tercer turno policial ,el de tarde que transcurre entre las 3 de la tarde y las 11 de la noche, siempre menos atractivo que el turno de noche o el de mañana, donde se concentran la mayor parte de los sucesos.

La serie la idearon como una especie de “Urgencias en la calle” y como se pueden imaginar le faltó tiempo a la cadena NBC para dar luz verde a otra idea del responsable de su serie estrella “Urgencias”, que entonces estaba en su máximo apogeo.

Curiosamente en el proceso de casting de los actores, tras ver la audición de un joven actor Eddie Cibrian para hacer de policía y viendo la reacción del publico femenino, el astuto Wells decidió introducir a los bomberos en las historias, creando un papel especifico para Cibrian y reescribiendo el piloto para hacerlos entrar en la mezcla.

La serie se estrenó en la programación estelar de 1989, con una primera escena donde dejaban a las claras, que íbamos a tener acción y movimiento en las calles de Nueva York, persiguiendo un delincuente encarnado por un actor , J.D. Williams, que seguro van a reconocer por ser un pandillero habitual en mil y una series.

La serie fue recibida de forma correcta por la crítica que elogiaba mas la calidad de la ejecución que la originalidad de la premisa, pero tuvo unas audiencias muy respetables por encima de los quince millones de espectadores, que la mantenían en la zona media de la tabla, ganándose la renovación año a año sin muchos problemas, pero sin llegar nunca a ser un gran éxito.

En el siguiente vídeo pueden ver las primeras impresiones de actores y creadores presentando su serie.

La trama:
La serie tuvo una evolución bastante importante pasando de ser esencialmente una serie de acción y movimiento continuo como ese Urgencias en la calle, que hemos mencionado anteriormente, a convertirse en una serie de personajes interesantes, desarrollando sus vidas personales e introduciéndolas como parte fundamental en las tramas, mas allá del aspecto laboral.

Las tramas seguían el ejemplo de la gran “Hill Street Blues” por lo que podían durar una o varias escenas, acabar en uno o varios episodios o incluso durar algunos años en determinados casos singulares.

La cabecera de la serie que empezó a aparecer en el segundo episodio, quería recoger el frenetismo de su trabajo con la música electrónica de unos especialistas en cabeceras como The Crystal Method (Bones) y su “Keep Hope Alive”

El mayor acierto de la serie fue enfocarla desde un punto de vista muy coral, con muchos personajes en el reparto y sin que ninguno destacara por encima de los demás, repartiendo el tiempo de pantalla entre todos ellos y entre los tres cuerpos implicados, policía, bomberos y paramédicos

Lo importante en todos los casos era la respuesta rápida para parar el primer golpe como si fuera la primera linea de batalla, sin preocuparse demasiado por la evolución posterior de las historias de las personas que han estado involucradas, pero con un elevado sentimiento de familia y de protegerse unos a otros, como en este vídeo donde deben acudir al tiroteo de dos compañeros caídos y vemos su coordinación con el resto de los cuerpos

La serie va alternando los momentos mas dramáticos en el lugar de los hechos, con instantes mas relajados en la comisaria o en el cuartel de bomberos, donde retornaban tras el servicio, lo que permitía introducir elementos cómicos y de pique entre compañeros, como pueden comprobar a continuación.

A veces esos mismos elementos mas relajados se introducían en alguna de las tramas delictivas, como es el caso del siguiente vídeo en el que dos policías se ven involucrados en una persecución con un coche, cuando descubren que está conducido por una anciana que les está dando caña.

Otras veces se ven sorprendidos por las circunstancias mas inesperadas, como estar de visita en un hospital para visitar a un compañero convaleciente y verse en medio de una balacera (me encanta esta acepción latinomericana) en la que tienen que intervenir

Las interrelaciones entre los miembros de los cuerpos, seguían los habituales cauces del mentor-discípulo en las parejas policiales, veterano-novato para los bomberos y algunas notas de tensión sexual para los paramédicos y de esta forma ir rellenado los huecos intersticiales entre las salidas de campo o en sus conversaciones dentro de los vehículos

El principal punto de inflexión de la serie llegó con los salvajes atentados del 11-S que los pillaron en medio del rodaje del inicio de la tercera temporada, los productores reaccionaron rápidamente y cedieron tanto el camión de bomberos que tenían para el rodaje, como todos los sistemas de iluminación y focos asi como  su catering, al ser de los mas cercanos al lugar de los hechos , haciendo como en la serie, acción  de primera respuesta.

Pasado el primer shock, John Wells decidió paralizar el rodaje y hacer un episodio especial ( de forma similar al que hizo en The West Wing, que es mucho mas recordado ) en el que los actores presentaban a personas reales que acudieron a las torres gemelas y que pudieron sobrevivir, pero perdieron a muchos compañeros, incluyendo entre las entrevistas a una de las actrices principales Molly Price, cuyo marido era bombero y no estuvo localizable durante las primeras cuarenta y ocho horas tras la tragedia.

El gran toque realista y a modo de homenaje de este episodio especial y centrado en las victimas reales, les valió premios prestigiosos como el Peabody al mejor guión, como pueden comprobar en el siguiente corte.

Con el paso de las temporadas, el reparto inicial se iba renovando casi siempre a petición de los propios actores que deseaban salir de una serie tan coral para emprender algún proyecto con mayor protagonismo personal. Su salida se introducía como un elemento dramático mas, generalmente con muerte en acto de servicio, para poder seguir trabajando sobre el duelo del personaje desaparecido en sus compañeros.

“Third Watch” era una serie que me encantó desde el principio por esa mezcla de acción y personajes humanos en la mejor tradición de las series clásicas de policías con el gran añadido de mezclar sus historias con las de los bomberos y los paramédicos , sin necesidad de inventar la sopa de ajo, como muchos se piensan que ha hecho Dick Wolf, con sus tres franquicias separadas en Chicago y sus crossovers resultantes.

Pues bien, “Third Watch” lo hacía en una sola serie hace veinticinco años y mucho mejor debo añadir, por lo que siempre es mejor acudir a los orígenes que ver unos clones inspirados claramente en estas historias de las calles de Nueva York.

El principal problema de “Turno de Guardia”, era la dificultad de poder verla en nuestro país, gracias a las inmensas trabas y dificultades que ponía Telecinco al emitirla, cambiándola continuamente de día y hora de emisión, dejando de emitir varias temporadas, por lo que tengo que reconocer que a partir de la 3T le perdí la pista completamente, mas que nada porque no sabía cuando la hacían.

Años mas tarde la volví a encontrar en Calle 13 por las plataformas de pago me volví a enganchar a pesar del  tiempo que había pasado, pero la salida de personajes importantes hizo que poco a poco perdiera mi interés, a pesar de que seguía manteniendo sus esencias, pero no es lo mismo que cuando la veía a ritmo USA como en sus inicios, aunque los episodios finales no me los perdí por nada del mundo.

Los actores:
Recuerdo pocos repartos tan conjuntados y con tanto actor de calidad, como el inicial de “Third Watch”, donde absolutamente todos los actores han seguido trabajando con mucha regularidad y en papeles interesantes hasta nuestros días, por lo que es de esas series que el director de casting se merece un reconocimiento y de los grandes al reunir a este grupo de actores muy poco conocidos en el momento de entrar en la serie.

Sin ser los protagonistas, el centro de gravedad de la serie lo formaban Molly Price y Jason Wiles, como los oficiales Yokas y Bosco, una madre de familia trabajadora y una persona impulsiva, que se complementaban a la perfección tanto en su trabajo como en su relación personal, con ciertos toques materno-filiales muy bien interpretados por ambos actores.

Jason Wiles había empezado a destacar en las postreras temporadas de “Sensación de Vivir”, pero este papel ha sido el que le ha dado mayor popularidad, yendo un poco a la baja desde entonces, aunque últimamente lo hemos visto como el sheriff de  la 1T “Scream”. Molly Price siempre ha sido una eficaz secundaria toda su carrera que despegó con este papel, tras el cual se estableció como una solida estrella invitada en muchas series de prestigio, como su próximo papel en “Feud”.

A un nivel parecido pero durante menos temporadas fueron los personajes que interpretaban Eddie Cibrian y Kim Raver, como el bombero Jimmy Doherty y la paramédica Kim Zambrano , que distraían a todos los espectadores con su historia de amor a fuego lento hasta la quinta temporada en que ambos abandonaron la serie para buscar mejores papeles en otras series tras utilizar “Third Watch” como rampa de lanzamiento

En el caso de Kim Raver dejó la serie para irse a “24”, que ha ido enlazando con series como “The Nine” o “Lipstick Jungle” lejos de ese fulgor inicial, pero su paso por “Anatomía de Grey” la volvió a poner en el candelero .

Cibrian empezó su carrera como apetecible macho latino en culebrones matinales o en series como “Baywatch Nights” o “Sunset Nights”. Este bombero le permitió subir de nivel en el escalafón, que aprovechó posteriormente para protagonizar series como “Invasion”, “Tilt” , “Vanished” o “The Playboy Club” que duraban menos que un caramelo a la puerta de un colegio, ademas de un papel mas largo al final de “C.S.I Miami”, en la actualidad lo podemos ver como fijo en “Rosewood”.

Michael Beach fue otra de las grandes revelaciones como el paramédico “Doc” Parker, que era la brújula moral del grupo, cuando se encontraban con algún dilema ético de difícil solución, eligiendo siempre la solución mas correcta, lo que convirtió a Beach en uno de los actores mas populares del reparto. Su primer papel importante televisivo fue como recurrente en “Urgencias”, por lo que a nadie le extrañó cuando Wells le llamó para su nueva serie.

Tras la serie, Beach se ha hecho un rostro muy frecuente en muchas series, con papeles de cierta intensidad y complejidad como el que ha tenido en la 3T de “The 100” o “Secret and Lies” recientemente.

La segunda pareja de policías de la serie seguía el esquema clásico de tener a Sully un veterano resabiado y de vuelta de todo, interpretado por el gran Skipp Sudduth y al novato de turno Ty,  estirado y apegado a los reglamentos que aprende el oficio de su mentor a fuerza de ensayo y error, interpretado por Coby Bell, con una gran química en pantalla para ambos.

Sudduth es un actor que se hizo imprescindible en la serie a pesar de empezar como uno de los mas desdibujados, pero su gran humanidad y forma realista de ver las cosas, lo convirtió en el favorito de mucha gente, teniendo el gran honor de ser el protagonista de la escena final de la serie. A pesar de empezar a actuar a los treinta años, Sudduth siempre ha sido una eficaz secundario hasta la actualidad, que compagina con la dirección de episodios de series como “The Good Wife”.

Bell debutó en una corta serie llamada “L.A.Doctors” tras la cual se incorporó como el novato inexperto que va evolucionando y mucho durante las seis temporadas, aunque su personaje fuera el que menos me gustara del reparto inicial. Luego ha seguido trabajando en series como “The Game” o “Ultimo Aviso” a un buen nivel.

Por último tenemos a la segunda pareja inicial de paramédicos de la serie formada por Bobby Cannavale, como Bobby Caffey y Anthony Ruivivar como Carlos Nieto, que eran el primer equipo de respuesta rápida a pesar de los peligros de llegar a zonas de conflicto antes que la policía

Cannavale empezó su carrera como un actor plenamente intuitivo sin ninguna formación, en el drama “Trinity” que unió a los dos creadores de la serie, que no dudaron en contratarlo para su nueva serie, los problemas vinieron cuando Cannavale pidió salir de la serie, al no estar contento con la evolución de su personaje y se convirtió en el primero de salir del reparto inicial en la 2T.

Su carrera posterior ha sido muy interesante, siendo de los pocos actores que ha conseguido un Emmy por un papel en comedia ( Will & Grace) y otro por el de drama, por su increible Gyp Rosetti en Boardwalk Empire. Este año tenía que ser el suyo gracias a su protagonista en Vinyl, pero las cosas no salieron como estaba pensado,

El hawaiano de ascendencia filipina Anthony Ruivivar es un rostro muy habitual en muchas series, que empezó en esta serie como un novato engreído para ir espabilando y acabar casado en la serie con una compañera paramédica, interpretada por Yvonne Jung que curiosamente se convirtió en su mujer en la vida real, poco después de acabar la serie. No ha parado de trabajar en series como “Traveler”o “Banshee” en papeles recurrentes, y ahora lo podemos ver como el nuevo sheriff de la 2T de “Scream”.

El final :
La serie tuvo un recorrido sin altibajos y con unas audiencias muy constantes durante las seis primeras temporadas que duró, a pesar de los cambios de personal, como pueden comprobar en la cabecera de la 6T, con solo cinco actores del reparto original.

Por esta razón sorprendió a todo el mundo cuando en la primavera de 1995 , la cadena NBC anunció la cancelación de la serie al final de la 6T, dando tiempo a los guionistas a cerrar la serie como quisieran, lo que en el caso de John Wells siempre es una garantia, porque ha finalizado todas sus series de maravilla y en este caso no iba a ser una excepción.

El episodio final es excelente y muy emotivo, con momentos dramáticos de gran heroismo hasta el final y como suele ser habitual en los finales de Wells, con guiños al primer episodio de la serie cerrando sus circulos narrativos. Les dejo con la larga escena final, donde el popular Sully explica el destino de sus compañeros en los años posteriores de una forma natural y sin estridencias, cerrando la serie a lo grande con una gran última expresión como debe ser.


Final:
“Third Watch/Turno de Guardia” sigue siendo una serie que se conserva muy bien, como he comprobado al elaborar el articulo, puesto que los uniformes envejecen mucho mejor que otros elementos y las tramas y el ritmo con que son desarrolladas siguen plenamente vigentes en la actualidad, por lo que si les gustan las series de policías de toda la vida y se les había pasado, no lo duden y disfruten de una joya olvidada en nuestros días.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima
Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
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