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El Ecualizador (The Equalizer): Mejorando sus posibilidades frente a los problemas irresolubles

2014 abril 25

El Ecualizador fue una serie que en la segunda parte de la década de los ochenta desarrolló el concepto clásico del justiciero que ayuda a personas desvalidas y desesperadas a resolver sus problemas frente a personas y corporaciones poderosas que ponen en peligro sus vidas.

El toque diferencial de la serie venía dado por la enorme personalidad de su actor principal, el británico Edward Woodward, que llenaba la pantalla con su presencia y que resolvía los problemas utilizando armas de todo tipo y una gran astucia, pero evitando las habituales peleas cuerpo a cuerpo o las persecuciones de vehículos.

Los casos a los que se debía enfrentar eran de todo tipo, pero siempre con el denominador común de utilizar la experiencia de su tenebroso pasado para ayudar a las personas que requieren de sus servicios. La serie fue bastante famosa en el momento de su emisión, incluyendo a nuestro país, donde se emitió por las nacientes televisiones autonómicas y se convirtió en una de sus series estrella, y su influencia llega hasta nuestros días con series como Persons of Interest, con un planteamiento con ciertas similitudes .

En la actualidad se está rodando una película basada en la serie con Denzel Washington de protagonista, que se estrenará en otoño de este año, por ello creemos interesante recordar esta serie interesante, antes del aluvión sobre la misma que nos llegará en el momento de su estreno.

Ficha: El Ecualizador ( The Equalizer) 88 episodios + .   Sep 1985- Ago 1989 CBS (USA) Autonómicas (E)

Sinopsis: Robert McCall, un antiguo operativo de una agencia secreta del gobierno de los USA, decide utilizar al retirarse toda su experiencia y recursos para ponerlos al servicio de aquellas personas que se sientan desbordadas por los acontecimientos y necesiten ayuda de forma desesperada. Para ello, pone un anuncio en el diario, ofreciendo sus servicios para igualar las posibilidades de la gente frente a sus problemas.

El inicio: A mediados de la década de los 80, dos resabiados y veteranos productores Michael Sloan ( izquierda) y Richard Lindheim, curtidos en mil series, desarrollaron el concepto de la serie pensando en lo que podría hacer un espía al retirarse y llegaron a la conclusión que ayudar a los débiles, podía ser un concepto interesante, así  vendieron la idea a la CBS, que les encargó el piloto de la serie.



 

 

 

 

 

 

 

Al  dar la luz verde a las series, ambos ya estaban embarcados en otros proyectos, por lo que la cadena decidió dar las riendas del programa a un joven productor procedente de Corrupción en Miami, llamado Joel Surnow para ejercer de showrunner de la serie. Surnow posteriormente alcanzó la fama al ser el creador de la maravillosa ’24′.

Los dos creadores quedaron al margen de la serie, pero Michael Sloan se hizo relativamente famoso al casarse con Melissa Sue Anderson, la hija mayor de La Casa de la Pradera, con la que ha tenido dos hijos, mientras que Lindheim pasó a hacer de ejecutivo de productoras televisivas.

La serie se estrenó en el primetime de 1985, con grandes criticas y un buen éxito de publico completamente entregados a la interpretación de Edward Woodward, al que conocía Sloan de haber trabajado con él en una miniserie y que  fue su primera elección para el papel.

Ademas el tono mas oscuro y sombrío de la serie, permitió a la cadena CBS, cerrar una noche del miércoles dedicada a los detectives, que empezaba con el duro Mike Hammer, continuaba con el luminoso Magnum P.I y finalizaba con el oscuro Ecualizador, que estrenó con esta promoción

Otro punto destacable eran los títulos de crédito de la serie con la hipnótica música de Stewart Copeland, que había sido el  batería de Police y que compuso una maravillosa sintonía y la posterior banda sonora de la serie, muy alejada de los cánones habituales.

La trama: La serie es del genero que podríamos denominar procedimental unipersonal, que corresponde a cuando solo tenemos un protagonista que acapara el 95% de las escenas, en este caso se habrán fijado que el único actor que aparece en la cabecera es Edward Woodward, lo que es la mejor prueba al respecto.

Cada capitulo se inicia, con una persona que lee el anuncio en el diario y llama al numero de Robert McCall, pidiéndole su ayuda. El rango de los problemas era de todo tipo, amenazas personales, acosadores, usureros, secuestros, camellos, etc y era explicado personalmente al propio McCall que les prometía encargarse del caso., siempre de forma gratuita y sin pedirles nada a cambio.

Este altruismo era una forma que tenía McCall de hacerse perdonar por los muchos años en que había realizado todo tipo de operaciones clandestinas para el gobierno de su país y de las que haciendo balance de su vida no es que esté precisamente orgulloso y de esta manera intenta compensar el mal que ha hecho y alcanzar una especie de redención personal.

Establecida la misión, empieza a elaborar su estrategia para resolver el problema en solitario o contando con la ayuda de antiguos contactos de su vida anterior, destacando entre ellos su antiguo jefe al que conocemos como Control, que le proporciona datos de inteligencia sobre sus objetivos, en una época en que Internet era el nombre de una empresa de limpieza y las bases de datos muy escasas.

Al ser una persona mayor y sin grandes dotes atléticas, basa sus dotes de ‘persuasión’ en su enorme arsenal con armas de todo tipo que no duda en utilizar con gran eficacia, y huyendo siempre de la lucha cuerpo a cuerpo, aunque de vez en cuando le ayuda un operativo mas joven Mickey Kostmeyer, que se ocupa de las partes mas físicas de las misiones.

Los métodos de McCall son expeditivos y violentos y no duda en enfrentarse al abusón o matón de turno para hacerle entender que ahora tiene un rival de su nivel, como muestra el siguiente vídeo que nos muestra su forma de tratar a un malhechor.

Nuestro protagonista no dudaba en eliminar el problema para siempre, si las circunstancias lo requerían y las muertes de los enemigos se producían con cierta frecuencia, pero siempre cuidando que su respuesta fuera proporcional a la amenaza sin ensañarse o disfrutar con sus defensas del inocente. En el siguiente vídeo pueden ver un montaje de la enorme cantidad de muertos que hizo unicamente en la primera temporada.

El tono de la serie era oscuro y casi clandestino, debido a la opacidad en que debían realizarse los casos siempre al margen de la policía que en una característica singular de la serie apenas aparecía ni jugaba ningún papel en el universo paralelo justiciero de la misma.

Al ir evolucionando la serie, el universo se va ampliando, conociendo mas datos del oscuro pasado de McCall, como su mujer fallecida y la aparición de un hijo del que desconocía su existencia y las tramas se hacen algo mas continuistas en algunos detalles pero siempre con el caso semanal que debía resolver.

Al iniciarse la tercera temporada se produjo un acontecimiento externo que influyo en la serie, y fue el ataque al corazón que sufrió su protagonista Edward Woodward, lo que obligó a buscarle un sustituto pasajero mientras se recuperaba, que fue el actor Richard Jordan , convenciendo al mítico Robert Mitchum, para que apareciera en la serie para ayudar en la transición hasta su mejoría que se produjo cuatro meses mas tarde.

La serie era dramática y hacia muy pocas concesiones a la galería en forma de salidas cómicas o momentos de distensión, aunque de vez en cuando nos mostraba el lado mas humano de su protagonista como podemos ver en este vídeo en el que canta al final de un episodio.

Mi relación con la serie vino a través de su emisión doblada al catalán por la naciente TV3 y su estilo seco y austero me gustó mucho desde sus inicios, convirtiéndose en uno de mis placeres culpables de la época, en especial por la actuación de su protagonista que me pareció de las mejores en este tipo de series que había visto en mucho tiempo.

Los casos eran interesantes y su resolución siempre tenía algún punto imprevisible y la fisonomía del héroe, un jubilado hierático, muy elegante y educado , que solía ser menospreciado por sus objetivos , jugaba a favor de la diferenciación de la serie frente a la pléyade de detectives de la época, jóvenes, guapos y atractivos.

La serie fue mejorando con los años, al introducir esas tramas continuistas de su pasado y la verdad es que es de las que se me hacía corta por la habilidad con que tejía sus tramas, y siempre la he recordado de una manera muy entrañable.

Los actores:
El británico Edward Woodward era toda una celebridad en su país, por su papel  protagonista en la serie Callan, que le valió todos los galardones habidos y por haber en el Reino Unido, siendo nombrado incluso Miembro del Imperio Británico en 1978. Posteriormente  se hizo mas famoso por su protagonista en la película australiana Breaker Morant, hasta que a los 55 años y después de comerse a Richard Gere en la película del Rey David, le ofrecieron este papel adecuado a su edad.


Woodward es el 100% de  la serie y su interpretación es excelente, sin concesiones a la galería, mostrando casi siempre su lado duro, pero siendo compasivo y comprensivo con sus clientes y la industria lo supo ver, nominándole todas las temporadas a la mejor interpretación masculina de los Emmy, pero que siempre perdía en favor de otros actores en series mas redondas, como William Daniels ( St Elsewhere) o Bruce Willis ( Luz de Luna).

Durante la filmación de la serie empezó a tener problemas de salud, agravados los años posteriores, por ser un fumador de tres paquetes al día, con diversos ataques al corazón y un cáncer de próstata que hicieron reducir mucho su carga de trabajo hasta su muerte en 2009 a los 79 años.

Ya hemos comentado que la serie giraba exclusivamente en torno a él, pero de vez en cuando aparecían otros personajes de forma mas o menos regular para echarle una mano puntual, entre estos el mas destacado era su antiguo jefe Control, al que encarnaba Robert Lansing, en un papel de dos escenas por episodio, pero que es importante por ser la única ligazón que tenemos con su pasado.

Lansing fue toda su carrera un secundario solvente de esos que nos suena la cara pero no sabemos de que, porque ha salido en mil series antiguas, pero su papel mas recordado es este, tras el cual murió de cáncer en 1994.

El papel del operativo joven Mickey Kostmeyer que ayudaba con cierta frecuencia al veterano McCall, en las tareas mas físicas, fue para Keith Szarabajka, todo un descubrimiento de la serie, pero que no consiguió hacer una carrera muy brillante, especializándose en hacer voces para dibujos animados y sobre todo para videojuegos donde es uno de los mas buscados especialistas, con créditos importantes en su haber como LA Noire, Halo o Call of Duty

En cambio el actor que les va a sonar mas a la mayoría de ustedes en especial a los mas jóvenes es Mark Margolis, muy popular por su magnifica interpretación del despiadado gangster Tuco Salamanca en Breaking Bad.

En esta serie Margolis hacia de Jimmy, un antiguo colega de McCall, al que recurría cuando necesitaba algún favor, y la verdad es que entonces ya era una de los robaescenas de la serie, por lo que me alegro sobremanera del reconocimiento que le ha llegado en la actualidad por su papel en una de las series mas famosas.

Por ultimo y también a modo de guiño para algunos, destacar la presencia de William Zabka ( Karate Kid), como el hijo perdido de Robert McCall en un papel irregular que salía de vez en cuando generalmente para crearle problemas

La razón de mencionar a Zabka es su presencia autoparódica interpretándose a si mismo como el ídolo de la infancia de Barney ,uno de los protagonistas de ‘Como conocí a vuestra madre’, por su papel en Karate Kid, apareciendo en buena parte de los episodios de su temporada final, riéndose de su fama perdida.

El final:
La serie tuvo buenas audiencias, pero en la tercera temporada empezaron a resentirse un poco, a causa de los problemas de salud de Woodward, pero siempre se mantenía en la zona alta de la tabla, por ello a todos les sorprendió que al final de la cuarta temporada, la serie fuera cancelada por la CBS por problemas económicos y para ahorrar gastos que prefería dedicar para pagar a Ángela Lansbury y su ‘Se ha escrito un crimen’.

Ni que decir tiene que la decisión causó un gran enfado entre los numerosos seguidores que no se esperaban que el hacha cayera de forma tan inmisericorde sobre la serie, pero a pesar de campañas para salvarla, la decisión de su cancelación fue firme y nos tenemos que conformar con ver un vídeo de los mejores momentos.

La pelicula:
El final tan abrupto siempre dejó la esperanza de hacer una película para cerrar algunas de las historias del pasado de McCall, y sus creadores posteriormente mostraron su interés para hacer una película basada en el personaje.

Finalmente casi treinta años después de su concepción y tras numerosos cambios de actores y directores, se va a estrenar en Septiembre la película basada en la serie dirigida por Antoine Fuqua e interpretada por un peso pesado como Denzel Washington. Los avances prometen una película de acción trepidante pero dudamos que tenga el carisma que transmitía el gran Woodward a su personaje, como adelanto aquí tienen un montaje de imágenes de la película, de la que aún no ha salido ningún trailer, mala señal en una industria destinada a crear la máxima expectación de sus productos lo antes posible

El Ecualizador es una serie de la que guardo un grato recuerdo por su tono oscuro y sombrío y su protagonista que una especie de prototipo del antiheroe que ahora tanto esta de moda, mas por su oscuro pasado que por sus formas y comportamiento-La serie ha envejecido mejor que otras de su época, por estas razones  a lo mejor quieren recordarla o conocerla antes de que el estreno de la película la vuelva a poner en el candelero.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima
Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino

Tremé: Un apasionado relato poético en honor de la ciudad de Nueva Orleans

2014 abril 23

La poesía es un genero minoritario dentro de la literatura con escasas ventas y lectores, pero ello no es obstáculo que para que produzca autenticas obras maestras elevando a grandes niveles de prestigio a los poetas mas reconocidos, incluyendo el máximo reconocimiento que supone el premio Nobel.

David Simon es a la televisión el equivalente de la poesía a la literatura, sus series son especiales y diferentes y nos cuentan historias de una forma completamente novedosa que a pesar de tener unas audiencias minúsculas en el momento de su emisión, su prestigio no deja de crecer con el paso del tiempo convirtiéndolas en verdaderas obras de culto, empezando por su mayor éxito The Wire.

Tremé es su ultima propuesta y donde ha desarrollado su estilo personal, en esta ocasión para mostrarnos la recuperación de la ciudad de Nueva Orleans, después de la devastación del huracán Katrina en 2005, a través de las historias de diversos personajes de la ciudad que nos muestran su evolución, en especial a partir de sus raíces culturales.

Tremé, como la buena poesía, es muy difícil de explicarla y describirla con palabras, ya que apela a los sentimientos mas profundos del espectador, en una propuesta que o nos cautiva desde la primera escena o sencillamente no nos interesa. Por ello y antes de adentrarnos en el analisis, nada mejor que empezar con la primera escena de la serie, toda una declaración de intenciones de lo que nos va a mostrar la serie y que les va a servir para calibrar su posible interés por la misma.


Aprovechando su reciente finalización tanto en los EUA como en nuestro país, pensamos que es el momento de rendirle el homenaje que se merece a una de las mejores series recientes de la historia de televisión Tremé

Ficha: Tremé 36 episodios.   Abr 2010- Dic 2013 HBO (USA) TNT (E)

Sinopsis: La serie muestra la reconstrucción de la ciudad de Nueva Orleans, iniciándose tres meses después de la devastación causada por el huracán Katrina el 29 de Agosto de 2005, con sus habitantes intentando recuperarse como personas y como colectivo de la desolación que dejo a su paso la rotura de los diques que protegían la ciudad de las aguas que la rodean en especial las del lago Ponchetrain.

El inicio de recuperación tiene como primer hito destacable el Mardi Gras de Febrero de 2006 cuya celebración seria la primera prueba de normalización desde la catástrofe.

El inicio: David Simon , después de su consagración con The Wire en el olimpo de creadores televisivos, tenía muy claro que para acometer su siguiente proyecto necesitaba un concepto igual de potente como el de la degradación de Baltimore y la reconstrucción de Nueva Orleans le dio la idea para empezar a trabajar en el proyecto.

Llamó a su amigo Eric Overmyer (derecha), al que conocía desde su inicios en ‘Homicide, life in the streets’, que fue uno de sus guionistas de The Wire, y que había vivido largos periodos en Nueva Orleans, para documentarse en profundidad y empezar a elaborar un primer esbozo de la serie para presentar a la HBO, donde había desarrollado todas sus series.

En 2008, presentaron el guión del piloto a la HBO, que les encargó la producción unicamente del piloto, ya que deseaban ver plasmado en imágenes, el cariz que tenía su propuesta sobre una serie cultural, alejada de los temas policiales, militares o de drogas que habían centrado sus series anteriores. Ambos  contrataron a la reputada realizadora polaca Agniezska Holland ( Europa, Europa, The Wire y Horici Ker) para hacer el piloto, que empezaron a filmar el año 2009 en Nueva Orleans.

La idea inicial de la serie era de una duración de cinco años, iniciándose en 2005, para finalizar en 2010, con la catarsis colectiva que supuso ese año el primer titulo de la liga de fútbol americano, la NFL, por parte del equipo local, los New Orleans Saints, con una estructura de una temporada por año natural finalizando cada temporada en la época del Mardi Gras, el famoso carnaval que se celebra en Febrero.

Visto el piloto, la todopoderosa HBO les hizo un encargo de una primera temporada de 10 capítulos, para estrenar en la primavera de 2010. Aquí tienen el esplendido trailer de la serie.

El recibimiento de la crítica fue tan entusiasta como en el resto de sus propuestas anteriores , aunque empezaron a expresar sus temores de que el tema y el desarrollo de la serie era demasiado minoritario, para atraer a grandes audiencias, pero que su inmensa calidad podría obrar el milagro que finalmente no se produjo.

La trama: La serie nos describe la recuperación de la ciudad de Nueva Orleans, centrándose en el barrio popular de Tremé, adyacente al popular y turístico Barrio Francés del centro de Nueva Orleans, con arterias como Bourbon Street, mundialmente conocidas. En cambio Tremé era un barrio de clase trabajadora, mayoritariamente negra, que quedo completamente inundado tras el huracán Katrina, quedando marginado y olvidado tanto en las noticias como en las ayudas que se centraban en el mas famoso Barrio Francés.

La serie se inicia tres meses después del paso del Katrina , a principios de Diciembre de 2005, cuando los supervivientes de la tragedia empiezan a hacer balance de las perdidas y a restañar sus heridas tanto físicas como emocionales, del duro golpe que recibieron. Los insuperables títulos de crédito de su primera temporada, con la gran sintonía de John Boutté, son la mejor descripción del punto de partida de la serie, con la destrucción de la ciudad.

El fuerte sentimiento de colectividad del barrio de Tremé es una de las bases sobre las que se va a asentar la recuperación y sobre todo acentuando su desbordante acerbo cultural, en sus tres vertientes principales, la celebración del Mardi Gras, la musical y la culinaria, con abundantes puntos de contactos entre todas ellas.

El Mardi Gras es el punto culminante de la vida ciudadana y del barrio, pero en lugar de tratar los grandes desfiles con carrozas del centro de la ciudad, la serie se centra en una comparsa del barrio denominada los Indios que salen a desfilar los días de carnaval con unos trajes impresionantes de inmenso colorido y con una energía desbordante, con un especial énfasis en su líder el Jefe Indio Lambreau, como pueden ver en el vídeo.


La cocina de Nueva Orleans es una de sus señas de identidad y David Simon, nos la muestra con todo lujo de detalles a través de los ojos de una cocinera con mucho talento, pero que no acaba de explotar por su poca traza para los negocios, por lo que se ve obligada a trabajar para otros cocineros mostrándonos con todo lujo de detalles como funciona una cocina por dentro, con su jefe interpretado por el famoso cocinero Anthony Bourdain, el Berasategui estadounidense.


El tercer vértice es el apartado musical con múltiples aportaciones que nos muestran la vibrante escena musical de la ciudad desde varios ángulos, desde los músicos jóvenes y recién llegados que intentan abrirse camino, hasta el veterano trombonista curtido en mil batallas y que se gana la vida de bolo en bolo, pasando por un alocado discjockey que nos muestra la escena mas alternativa de la ciudad.

Este elemento es el mas importante y esta presente en todos los acontecimientos del barrio, con un énfasis especial en los funerales, con la banda de música que acompaña al cuerpo del finado en un desfile por el barrio, al ritmo de jazz, he tenido la oportunidad de cruzarme en Tremé con una comitiva fúnebre y les puedo asegurar que se me pusieron los pelos de punta, al ver la forma que tienen de despedir a sus seres queridos, como pueden ver en el vídeo

Si analizamos la serie de forma global y la comparáramos a un edificio, cada temporada tendría un equivalente a una tarea, así el primer año asistimos a las tareas de demolición y saneamiento del barrio, en el segundo a la construcción de las cimentaciones, en la tercera, a la elevación de la estructura y por ultima en la cuarta y última a los acabados finales, en una trama de continuidad que se prolonga a través de todos los episodios, sin temas autoconclusivos.

Ademas de tener esos tres grandes ejes descritos, desde un punto de vista transversal tenemos los temas políticos y policiales, vistos a través de dos activistas de derechos civiles, decididos a airear todos los trapos sucios que sucedieron durante el huracán, con la ineptitud y corrupción de los dirigentes en aquellos momentos en el ojo del huracán ( y nunca  mejor empleada esta expresión), incluyendo desapariciones y muertes inexplicadas.

Mas adelante vemos como aparecen los aprovechados de turno, con vistas a hacer negocio con la reconstrucción, comprando casas en ruinas a bajo precio, para hacer nuevos edificios y aprovecharse de las ventajas fiscales derivadas de la tragedia, con la aquiescencia de los políticos locales.

De todas maneras, la música es la argamasa que une todas las historias y en cada episodio tenemos innumerables números musicales que nos muestran la gran riqueza de Nueva Orleans, con su música tan peculiar y característica, con leyendas como el pianista Dr John tocando en la misma.


Pero la mayoría de las actuaciones musicales, tienen como eje conductor algunos de los músicos de la serie, sea como solistas, o como acompañantes como en este caso donde vemos a los dos jóvenes, una violinista y un guitarrista que buscan su lugar al sol, acompañando al gran John Boutté en un bolo en un pequeño local.


La serie es una autentica declaración de amor de sus autores a la vida y a la escena cultural de Nueva Orleans y David Simon consigue sacar las mejores esencias de la ciudad mas importante de Louisiana, a través de la disección de la vida de los habitantes del barrio de Tremé.

Por suerte por motivos laborales  he estado varias veces en Nueva Orleans, antes y despues del Katrina, y la serie me ha emocionado en multitud de ocasiones, recordando mis paseos por el barrio, mis comidas criollas en los pequeños restaurantes de la ciudad y las actuaciones musicales tanto en la calle como en los locales que salen en la serie como el D.B.A , The Spotted Cat o el Blue Nile,  por lo que mi amor por la serie esta profundamente influenciado por mis experiencias personales.

Por ello puedo asegurar que Simon y Overmyer han capturado completamente la esencia de la ciudad y la han trasladado a las pantallas de una forma mas cercana al documental que a la ficción a la que estamos habituados. Mis  amigos de la ciudad me han comentado en multitud de ocasiones que están encantados con la serie y con la imagen de veracidad que transmite la saga que cuentan, apareciendo varios de ellos como extras en la serie sea en los carnavales o en las actuaciones musicales.

Las características que me encantan de Tremé, en cambio juegan en su contra para poder tener un reconocimiento ya no del gran publico sino de un publico mas amplio, su tono cultural con multitud de actuaciones musicales y tramas de la vida que no acaban en el formato de un episodio, la aleja demasiado de las propuestas televisivas mas convencionales y mas asequibles para un disfrute inmediato.

La queja habitual de ‘que no pasa nada’, es uno de los principales argumentos contra la serie y su reconocimiento tan minoritario, pero esta planteada de esta manera desde el principio y entendemos que como en el caso de la poesía, productos como Tremé deben tener su lugar en el panorama televisivo para alejarnos de la uniformidad y esquemas habituales, pero no es una serie para todo el mundo ni tampoco lo intenta.

Por ello no es una serie que pueda recomendar a aquellos de ustedes que en su legitimo derecho solo quieren pasar un rato distraído delante del televisor, porque Tremé no les va a gustar y no le van a coger el tranquillo. En cambio, si son curiosos y quieren conocer la vitalidad cultural de una de las ciudades mas apasionantes del planeta, denle la oportunidad si no lo han hecho y a lo mejor quedan atrapados como yo, en el universo de Tremé.

Los actores:
La serie como todas las de David Simon, tiene una estructura coral con muchos actores en personajes de mas o menos importancia, por lo que no es de extrañar que muchos de los actores elegidos ya han trabajado con David Simon, en sus anteriores proyectos, como es el caso de Wendell Pierce, que fue el primer actor elegido del reparto, al ser natural de Nueva Orleans, para interpretar al trombonista Antoine Batiste, nuestro guía por el universo musical de la ciudad

Pierce, consigue que su papel esté al nivel de su inolvidable detective Bunk de The Wire, y a pesar de no saber tocar el trombón, da el pego de una manera magnifica en un personaje realmente entrañable con toques de humor ( impagables sus conversaciones con los taxistas) y para el que su música y su trombón es lo mas importante de su vida.

Otro de sus actores fetiche es Clarke Peters ( derecha) , que no se pierde una, saliendo en the Corner y como el gran policía Lester Freemont en The Wire. Aquí interpreta al jefe de la comparsa de Los Indios, El Gran Jefe Lambreau, al que vemos acompañado por su hijo en la ficción Delmond ( Rob Brown) un reputado trompetista de jazz moderno, alejado de las raíces locales

Peters no deja de sorprendernos en cada interpretación y aquí consigue bordar un papel muy complejo, que gira en torno a su cargo de Gran Jefe, con su preparación de sus vestidos, sus bailes y sus canciones  y con la responsabilidad de mantener a flote una de las tradiciones ancestrales mas importantes del barrio.La presencia de su hijo nos permite tener un contrapunto musical con las ultimas vertientes del jazz, en comparación con la visión mas tradicional de la mayoría de la escena local ademas de descubrir a Rob Brown, un actor muy interesante.

Otra veterana de David Simon, es Khandi Alexander, que después de protagonizar The Corner, vuelve a reunirse con el, después de estar muchos años, analizando muertos en CSI Miami. En este caso su papel es el de  Ladonna, la primera mujer del trombonista Batiste, que es la propietaria de un bar-taberna en el barrio y que esta casada en segundas nupcias con un dentista que ha huido a Baton Rouge con sus hijos, mientras que ella se niega a abandonar su local y su barrio, luchando por su supervivencia en las trincheras.

Alexander esta muy bien durante las tres primeras temporadas, como una mujer muy fuerte dispuesta a todo para salvar su negocio y su barrio, el problema es que entre la tercera y la cuarta temporada, se hizo un ‘Michael Jackson’ en la cara, quedando casi irreconocible y perdiendo en la operación buena parte de su expresividad. Por eso en estos últimos cinco episodios, cada vez que la veía no podía dejar de pensar el destrozo que se había hecho. Ahora la podemos ver por Scandal como la madre de la protagonista Olivia Pope, en un papel mas adecuado a su arreglo facial.

Otro de los puntos mas brillantes es la presencia de Kim Dickens ( derecha), como la cocinera Jeanette Dusateil, que nos muestra el difícil mundo de los fogones y de los restaurantes de alto nivel, donde la vemos interaccionar con multitud de chefs famosos en la realidad como David Chang, Tom Collichio o Eric Ripert, todos ellos con estrellas Michelín en su poder. Dickens a la que admiramos desde su protituta en  Deadwood, esta magnifica como una cocinera que intenta abrirse paso y que nos muestra que el talento no es lo único necesario para triunfar en la cocina.

A la izquierda tenemos al miembro mas controvertido del reparto, el humorista Steve Zahn, en su primer papel dramático, como el DJ alternativo Davis McAlary, el amigo con beneficios de Jeanette. Al principio de la serie Zahn estaba bastante cargante para ir mejorando bastante con el paso de los episodios, pero siempre dando un cierto contrapunto cómico con sus histerias y derias.

Si vemos a John Goodman y Melissa Leo en un reparto, podemos estar seguros que esos personajes van a ser interesantes y bien interpretados. En este caso los tenemos, como un matrimonio de activistas, John Goodman es Creighton Bernette, un profesor universitario ardiente defensor de la cultura local y autóctona de la ciudad, desesperado ante la inacción de las autoridades frente al deterioro cultural después del huracán.

Melissa Leo, había trabajado con Simon en la venerable Homicidio y aquí es Toni, una abogada activista de derechos humanos con su hija Sofia a la que intenta inculcar sus mismos valores y es un papel que a Leo le va que ni pintado.

Los dos músicos novatos de la serie, son  dos desconocidos, destacando sobre todo Lucia Micarelli, como la violinista Annie, que empieza su carrera musical tocando en las calles del barrio francés, por lo que pueda sacar con su novio Sonny.

Lucia era una violinista reputada habiendo actuado con Jethro Tull y Josh Groban entre otros artistas, cuando le convencieron para pasarse a la actuación en ese papel hecho a su medida, y la verdad es que esta impecable, y su conocimiento y dominio del instrumento ayuda a su credibilidad en la mejor sorpresa de toda la serie, en la que somos testigos de su progresión artística.

Su novio Sonny es un músico callejero de Amsterdam y esta interpretado por el actor neerlandés Michiel Huisman, Sonny es un músico mediocre sin el talento de su novia y eso les va a crear problemas en su relación y sobre  todo en su vida personal, siendo el personaje mas negativo. A mi el actor me gusta bastante, pero por razones que no llego a entender despierta bastantes fobias entre los seguidores de la serie, su carrera parece establecida en los EUA, apareciendo con cierta frecuencia en la serie Nashville y ahora en la adorada Juego de Tronos como Daario sustituyendo al actor que lo interpretaba.

El final: La serie a pesar de sus magnificas criticas, solo despertaba pasiones en un reducidísimo grupo de gente y sus audiencias eran incluso mas bajas que las pocas expectativas que tenía la HBO, por suerte las ventas al extranjero y el prestigio que le aportaba a la cadena eran razones suficientes para ir renovándola año a año. Para agravar el problema, la serie pasaba desapercibida incluso para los Emmys, que es el hábitat natural para este tipo de series, pero en la industria la serie era percibida como demasiado rara, y solo gano dos premios en su primera temporada, a la mejor dirección para Agniezska Holland y el de mejor canción por este pedazo de tema de Steve Earle ‘This City’, que tambien aparece coma actor en la serie, ademas de ser un gran músico. Disfrútenlo.

El problema de las audiencias se agravó en la tercera temporada, donde el domingo por la noche no conseguía congregar a casi nadie ante la gran competitividad de esa noche en el resto de cadenas, con series mucho mas populares con zombis, abogados o médicos. Visto el problema, la cadena decidió de común acuerdo con David Simon, abandonar el plan inicial de las cinco temporadas, ya que la serie no la veía casi nadie fuera de Nueva Orleans, donde era líder de audiencias, y cerrar la serie con una minitemporada de cinco capítulos, para concluir tramas y dejar a los escasos pero entusiastas fans de la serie, con un buen sabor de boca.

La mini temporada se emitió el pasado mes de Diciembre, y aunque el tipo de serie no obliga a cerrar de forma radical las tramas, porque tampoco las había abierto, si que nos muestra el destino de los personajes principales, con una ultima escena reminiscente del final de The Wire, con un recorrido por las vidas futuras de sus protagonistas con un fondo musical, hasta llegar a los títulos de crédito, en este caso en completo silencio. Lógicamente si no quieren que se les desvele el destino de los personajes no los miren, porque es la ultima escena de la serie.

No suelo dejar que mis sentimientos y opiniones personales influyan demasiado en los análisis de las series, mas alla de lo estrictamente necesario, pero en el caso de Tremé y por las razones que les he argumentado no he podido evitarlo y por eso les he intentado explicar mi fascinación por ese grupo de personajes que nos muestran unos retazos de su vida en un lugar tan maravilloso como es Nueva Orleans.En este caso si consigo que uno solo de ustedes, llega a apreciar la serie como yo lo he hecho, me daré por eternamente satisfecho.

Por ello nada mejor que acabar con un video con la versión completa de Tremé de John Boutté, mezclado con el tema de The Wire ‘Way down in the hole’, una autentica gozada.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino