Diario Vasco
img
John from Cincinnati: La dificultad de surfear levitando
img
Lorenzo Mejino | hace 17 horas| 0

Estos últimos años se han puesto de moda las series extrañas y de difícil comprensión que permiten hacer todo tipo de teorías sobre lo que estamos viendo en la pantalla, obsesionando mucho a las personas que las ven mas intrigadas que convencidas por lo que están viendo.

Lo que es cierto es que a pesar de lo que afirman algunos, las series raras y marcianas no son un invento tan reciente y un claro ejemplo es “John from Cincinatti” una serie de HBO, con la marca personal de un genio como David Milch ( NYPD Blue, Deadwood) que dejó perpleja a la mayoría de la gente que vio  una mezcla imposible de surf y misticismo con toques fantásticos que apenas duró una temporada en antena.

A pesar de las críticas que argumentaban que era una serie adelantada a su tiempo, les puedo asegurar que tras recuperarla recientemente para poder realizar el articulo, al no verla en su momento, ese tiempo todavía no le ha llegado y mis sensaciones no han sido muy diferentes a las que tuvieron muchas personas en su primera emisión hace casi diez años, ante una trama que se resume perfectamente con la foto promocional de la serie

Ficha: John from Cincinatti 10 episodios Jun 2007-Ago 2007  Cadena: HBO(USA) Canal +/HBO (E)

Sinopsis: Una pequeña población costera de California , Imperial Beach, es la base de una pequeña comunidad de surfistas, con las tres generaciones de la familia Yost que son como la realeza del lugar gracias a sus habilidades con la tabla de surf y las olas.

Dicha comunidad se ve convulsionada por la llegada de John, un personaje extraño y desconcertante del que se desconoce todo sobre su origen, excepto que dice que viene de Cincinatti. Su llegada y sus interacciones con los miembros de la comunidad provocan enormes cambios en la forma de enfocar sus vidas de todos y cada uno de sus miembros, sin explicaciones plausibles a los cambios que están produciéndose.

El inicio: David Milch se había convertido en uno de los guionistas mas venerados de Hollywood, tanto por la crítica como el público, desde sus inicios en “Hill Street Blues”, siguiendo por su maravillosa “NYPD Blue”, de donde pasó a crear para la HBO “Deadwood” un western crepuscular que puso su prestigio por las nubes.

Con el éxito llegaron los problemas, porque David Milch se convirtió en una persona muy complicada de tratar con los ejecutivos de las cadenas, en especial durante el rodaje de “Deadwood”, donde Milch hacia lo que le daba la gana, cambiando tramas y diálogos en el último momento ante la exasperación de los ejecutivos de HBO, que no podían controlar la serie ante la política de hechos consumados de Milch.

Si a eso le unimos los brutales incrementos presupuestarios de la serie, el ambiente era casi irrespirable, pero en una situación en las que ambos se necesitaban mutuamente, HBO para seguir contando con un genio con Milch y el guionista ansioso por seguir explicando las cosas a su manera y en una cadena tan reputada.

En este punto existen bastantes versiones de lo que sucedió en ese momento, pero mientras estaban rodando la 3T de “Deadwood”, Milch presentó una idea sobre una serie centrada en un personaje extraterrestre que aterrizaba en una comunidad  de jugadores profesionales de billar, donde debe integrarse para ganarse su confianza e impedir una serie de asesinatos posteriores.

A la HBO le gustó la idea, pero le propuso un cambio de escenario debido a que habían comprado los derechos de las novelas de Kem Nunn un autor que había creado un estilo literario peculiar el “surf noir”, de dramas en las localidades surferas de California y de esta forma mataban dos pájaros de un tiro.

La sorpresa para todos fue cuando David Milch recogió el guante de ese desafío y accedió a cambiar la ubicación de su idea para centrar la serie en el mundo del surf, del que no tenía ni pajolera idea, pero que le obligaba a abandonar “Deadwood” ante la alegría de HBO para evitar la sangría monetaria que le suponía ese western, con la promesa de hacer una o dos películas para cerrar la historia del poblado sin ley.

Milch y Nunn colaboraron en la escritura del piloto y en centrar los detalles surferos de la serie, para continuar Milch con su visión personal de la historia. Tanta confianza tenía HBO en su visión, que programó su estreno a continuación del esperadísimo final de su serie estrella “Los Soprano”, para aprovecharse de ese gran tirón popular, con promociones surferas tan crípticas como la siguiente.

La estrategia les salio rana desde el principio a HBO, puesto que el final tan sorprendente de “Los Soprano” dejó a todos sus seguidores en estado de shock y comentando el significado de ese final tan abrupto y no tenían muchas ganas de meterse en otra historia compleja, por lo que apenas un tercio de la audiencia del final de las historias mafiosas se quedó para ver la nueva propuesta de HBO.

La trama:
El elemento básico para describir la trama es un recurso tan habitual como la llegada a una comunidad cerrada y aislada de un elemento externo y ajeno a todos, que va a cambiar los comportamientos de todos sus miembros, a partir de sus interacciones con todos ellos.

En este caso la comunidad es la del mundo del surf de una deprimida localidad costera, cuyo eje principal es la familia Yost compuesta por el patriarca Mitch que fue el primer gran pionero del surf en la zona, id0latrado por todos, hasta que una grave lesión de rodilla le obligó a retirarse, su hijo Butchie se convirtió en otro gran revolucionario del deporte, al llevar las acrobacias surferas a otro nivel, hasta sucumbir a todo tipo de adicciones, incluyendo la heroína, que le han convertido en una auténtica piltrafa humana.

El futuro de la familia se centra en la tercera generación encarnada por el joven Shaun, un adolescente que ha heredado el enorme talento de su padre y abuelo, que empieza a hacer sus pinitos en las competiciones de surf deslumbrando a todos con sus movimientos sobre las olas.

La cabecera de la serie es realmente un homenaje a los pioneros del surf, con la magnifica canción de Joe Strummer y los Mescaleros “ Johnny Appleseed” que pronto se convirtió en lo mejor de la serie.

La llegada de ese ser misterioso que responde al nombre de John, con un comportamiento más que extraño, que a veces parece que bordea el autismo y en  otras se convierte en un repetidor exasperante de las palabras de su interlocutor.

Ademas de ese núcleo central familiar que se completa con las mujeres de sus miembros masculinos, tenemos un grupo de personajes variopintos y muy difíciles de describir en pocas lineas que tienen como nexo en común su estancia en un motel bastante cutre y desvencijado que se convierte en el núcleo de operaciones del misterioso John, con personajes como los del siguiente vídeo

Ese universo mas o menos estable se ve sacudido por la llegada de John, que empieza a provocar una serie de fenómenos extraños en sus miembros, como la levitación de Mitch que de pronto se encuentra flotando a un palmo sobre tierra sin ninguna explicación a ese fenómeno paranormal.

La cuerda a la que se agarra la historia para avanzar es más o menos la evolución personal del miembro mas joven Shaun, no tanto como protagonista principal, sino porque las cosas que le suceden producen un enorme efecto tanto en sus familiares como en el resto del grupo. En el siguiente vídeo pueden ver los momentos previos a una competición donde destaca en el papel de Shaun la presencia como actor de Greyson Fletcher, un excelente joven surfista y skateboarder.

Desde los primeros episodios se me hacia evidente que era bastante complicado entender lo que estaba viendo con una gran cantidad de personajes que deambulaban por la pantalla sin oficio ni beneficio, en medio de una auténtica ceremonia de la confusión, al no quedarme nada claro hacia donde iba la historia y lo que es mas importante que es lo que me quería explicar.

La mezcla de la estética surfera con los elementos metafísicos y fantásticos que había desencadenado la llegada de John, no ligaba en ningún momento, con resultados parecidos a beber un batido de merluza con canela fina, pero encima cuando con el paso de los episodios la cosa se iba decantando hacia el terreno de John dejando las olas, la perplejidad era la sensación predominante.

El mejor ejemplo lo tienen en el siguiente discurso que hizo John al final del sexto episodio, en el parking del motel a todos sus vecinos y compañeros, en la que hace una especie de declaración de intenciones de su estancia en ese lugar que supuestamente debía aclarar todo o como en mi caso, dejarme peor que antes de escucharlo.

No vi la serie en el momento de su estreno, porque las reacciones que veía no me llamaban mucho la atención para adentrarme en ese mundo, hasta que hace poco en un conversación con un amigo, salió el tema y decidí darle una oportunidad a ver si el paso del tiempo habría obrado en su favor, aprovechando su disponibilidad en la plataforma española de HBO.

Por desgracia mi intuición inicial no me fallaba y a pesar de ser un fan confeso de las historias de David Milch ( me gustó hasta “Luck”), en este caso no conseguí interesarme en ningún momento ni por la historia ni por los personajes, con un resultado  parecido a esos ataques de egolatría que tienen muchos genios, cuando se creen por encima del bien y del mal, convencidos que tienen una varita mágica en sus manos.

Confusa, tediosa o pedante serían algunos de los adjetivos que utilizaría para describir “John from Cincinnati”, aunque en este tipo de historias tan extrañas, siempre existe la posibilidad de que otro espectador vea las cosas de forma diferente por la multitud de interpretaciones que tiene su trama y quede cautivado por lo que está viendo.

En este caso la recomendación es sencilla, si usted es un aventurero televisivo, que busca conscientemente propuestas de riesgo y nuevas sensaciones, le puede dar una oportunidad por si entra rápidamente en su mundo tan particular y encuentra su nuevo placer culpable, o le pasa como en mi caso, que se ve centrifugado fuera de la misma con cierta celeridad.

Si sus gustos van a lo seguro, ni lo intente porque no pienso que este plato pueda ser de su agrado.

Los actores:
Los repartos de David Milch suelen ser muy corales y con actores bastante conocidos y solventes que aceptan encantados papeles pequeños a los habituales por el desafío que representa trabajar con Milch. En esta ocasión eligió para el papel de Mitch el patriarca de la familia y su mujer Cissy a Bruce Greenwood y Rebecca de Mornay respectivamente.

Greenwood es un actor de clase media, que nunca ha sido muy popular a pesar de haber trabajado en multitud de series durante mas de treinta años, desde sus inicios como un joven doctor ligón en “St Elsewhere” hasta establecerse como un eficaz secundario en todo tipo de películas y series como le hemos visto recientemente en “Mad Men” o “American Crime History: la historia de O.J. Simpson”.

A pesar de su enorme ductilidad, en este papel no estaba tan cómodo con otros, parte por la levitación, parte por la confusión general sobre su personaje que se trasmitía en su actuación.

Peor estaba Rebecca de Mornay como su mujer hipercontroladora y superprotectora de su nieto Shaun, al que ha criado ella ante la renuncia de su madre biológica y el pasotismo de su hijo. De Mornay tuvo su momento de gloria en el cine a finales de los ochenta y principios de los noventa, en especial con “La Mano que mece la cuna”, para irse desvaneciendo su estrella poco a poco.Este fue su ultimo intento para recuperar su esplendor perdido, pero no lo supo aprovechar con una actuación bastante mas histérica de lo necesario.

Los otros dos miembros de la familia eran a la izquierda Greyston Fletcher un joven skateboarder que debutaba como actor, que tomó la sabia decisión de seguir en su carrera deportiva donde se ha convertido en un gran skater profesional donde gana mucho mas dinero que si hubiera seguido como actor.

En el centro tenemos a Brian Van Holt, un actor bastante especializado en papeles de perdedor irremediable, que consiguió en esta serie su primer papel importante gracias a sus habilidades surferas como Butchie el heroinómano que era la segunda generación de la familia Yost. Es un tipo de personaje que le va a las mil maravillas a Van Holt como vimos posteriormente como un golfista fracasado en la buena comedia que era “Cougar Town” su papel mas conocido hasta ahora.

A la derecha de la foto superior y la inferior, tenemos a Austin Nichols, que tenía la enorme papeleta de interpretar a John Monad el elemento extraño que se introduce en el mundo surfero. Su presencia me representó un serio problema, porque su cara de alelado continuo me ponía de los nervios, aunque se lo pidiera el personaje, porque posteriormente cuando lo he visto con papeles regulares en series como “One Tree Hill” o en la actualidad como Spencer en “The Walking Dead” no se ha esforzado mucho en hacerme cambiar de opinión.

Otro problema en el campo de la actuación era la presencia del conocido Luke Perry, como Linc Stark, un magnate empresario del mundo del surf que quiere fichar a toda costa al joven prodigio que es Shaun, a pesar de tener malas experiencias con su padre y abuelo. Perry se hizo inmensamente popular por su Dylan en “Sensación de Vivir”, tras el cual ha ido viviendo de rentas, porque nunca ha sido un gran actor y en este caso me daba mas la sensación de estar esperando a Brenda en cada escena, más que de ser un empresario de éxito.

La conexión Deadwood se hacía evidente con la presencia de dos grandes secundarios de la serie Garret Dillahunt ( izq) y Dayton Callie (der) que eran de lo mejorcito, como un médico caído en desgracia y un choricillo local de poca monta.

Dillahunt es un actor tan camaleónico que es convincente tanto en papeles de gran malvado como en “Deadwood” , “Justified” o “Terminator: The Sarah Connor Chronicles, como en comedias desmadradas como “Raising Hope” o “ The Mindy Project”, aunque en este caso le tocaba más la parte dramática.

El escoces/ estadounidense Dayton Callie llegó a la actuación pasados los cuarenta años tras servir en el ejercito americano y en la guerra de Vietnam, con pequeños papeles casi siempre de matón que no llegaba al final del episodio. Consiguió su primer papel de renombre en Deadwood, como Charlie Utter, el noble ayudante del sheriff, para seguir con este matón de tercera, para enlazar con su mejor personaje el corrupto sheriff de Charming en “Hijos de la Anarquia”.

El reparto era mas largo con gente tan interesante como el gran Ed O’Neill ( Matrimonio con Hijos, Modern Family) o Luis Guzman ( Narcos, Codigo Negro), pero prefiero no extenderme más, por la poca importancia de sus personajes

El final :
La serie nunca tuvo unas audiencias desastrosas, quedándose bastante fija en la franja de los tres millones de espectadores, bastante lejos de “ Los Soprano”, pero por encima de los numeros anteriores de otras series prestigiosas de la misma cadena como la propia “Deadwood”.

Pero los problemas eran otros, en primer lugar la gelida recepción de la crítica que le pegó bastantes varapalos a medida que iban pasando los varapalos y la decepción iba aumentando y en segundo lugar, las enormes tensiones entre el espiritu libre que era David Milch y las estrategias corporativas de HBO que acabaron tan hartos de su comportamiento que cancelaron la serie de forma fulminante un dia despues de la emisión del último episodio, para darse ambos un respiro durante cierto tiempo.

La serie acabó completamente abierta sin resolver ninguno de los enigmas metafísicos que planteaba, por lo que solo nos han quedado para la memoria  las excelentes pero escasas escenas de surf con que nos obsequiaban de vez en cuando y que pueden ver en el vídeo que cierra el articulo.

Epilogo:
Hoy hemos dedicado nuestro espacio a recordar “John from Cincinnati” una serie tipo “perro verde”  bastante mas vapuleada de lo que todos los agentes implicados esperaban, pero en gran parte gracias a los “méritos” que hicieron para llegar a ese resultado, a pesar de su  pequeña base de seguidores que lamentaron y mucho su fulminante cancelación. Como siempre, la última decisión es suya.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima
Lorenzo Mejino

Ver Post >
Bones: Sólida, ligera y resistente como el calcio de los huesos
img
Lorenzo Mejino | 25-04-2017 | 23:41| 0

No es nada habitual que una serie modesta en sus inicios como “Bones” llegue hasta la duodécima temporada de emisión y lo que es más importante manteniendo un compromiso fiel y honrado con sus seguidores, sin traicionarles y manteniendo una continua evolución y ajuste de sus piezas para evitar la rutina y el desgaste habituales en la televisión que ha pasado factura a series mucho más famosas y conocidas en sus temporadas iniciales.

Por todas estas razones, cuando acaba de emitirse el episodio final en nuestro país consideramos que es el momento ideal  de dedicarle el articulo completo que se merece, como homenaje a las series sencillas pero bien realizadas que consiguen triunfar a pesar de ser utilizadas por su cadena como una especie de comodín para tapar los huecos de su programación, con la seguridad de que siempre iba a funcionar estuviera donde estuviera.

Ficha: Bones 246 ep .   Sep 2005-Mar 2017 . Cadena:  Fox (USA)- Fox/ La Sexta (E)

Sinopsis: La antropóloga forense Temperance Brennan ( conocida como Bones ( Huesos)) es una de las expertas mas reputadas en su complicado campo, siendo capaz de conseguir mucha información a partir de cualquier fragmento de hueso por pequeño que sea.

Esas cualidades la llevan a colaborar como experta en un caso del FBI, tras su vuelta de una larga estancia en Guatemala, dejando tan impresionado al agente al cargo de la investigación Shelley Booth que empiezan una colaboración de forma regular para resolver crímenes donde las únicas pistas suelen ser un amasijo de huesos encontrados en los lugares mas inverosímiles.

El inicio: Kathy Reichs es una de las antropólogas forenses mas conocidas de los EEUU,debido a las novelas que ha publicado protagonizadas por Temperance Brennan, su alter ego que se enfrenta a la resolución de crímenes complicados, utilizando sus conocimientos científicos sobre todo lo referente a los huesos.

La fiebre desatada por el fenómeno CSI, a principios del siglo XXI, hacia todo lo referente a las ciencias forenses hizo que casi todas las cadenas buscaran alguna serie de ese genero para intentar sacar rédito de la situación y las novelas de Kathy Reichs se convirtieron en un bocado muy apetecible para su adaptación televisiva, recibiendo multitud de ofertas para hacerse con los derechos.

De todas las ofertas que recibió, la que mas le gustó fue la que recibió del productor cinematográfico Barry Josephson, en nomina de la 20th Century Fox, que consiguió hacerse con los preciados derechos de sus libros.

En paralelo teníamos a Hart Hanson, un guionista canadiense con experiencia en series de clase media como “Judging Amy” o “Joan of Arcadia”, que estaba bajo nomina de la Fox, para desarrollar nuevas ideas y proyectos, al que un ejecutivo le pidió que enfocara sus esfuerzos hacía alguna serie del tipo forense, que era lo que estaba de moda.

Solo era cuestión de tiempo que dentro de la productora Fox, alguien pusiera en contacto a Barry Josephson y Hart Hanson, para que el segundo desarrollara la serie a partir de los derechos sobre los libros que tenía el primero, contando con el asesoramiento de la propia autora.

Con las relaciones cerradas entre el trío creador, Hanson escribió el piloto que fue aprobado para su rodaje y su posterior pase a serie para ser programada en la temporada otoñal de 2005, como compañera de viaje del mayor éxito de la cadena Fox , el gruñón House.

En el primer vídeo pueden ver las explicaciones de todos los implicados en la creación de “Bones” sobre el enfoque de la misma y su idea inicial para el desarrollo de los personajes.

La trama: “Bones” se puede definir como un procedimental ligero donde tienen el mismo peso tanto los casos semanales que deben resolver, como las relaciones entre los diferentes miembros del equipo de investigación, sean científicos o agentes federales, lo que les permite conjugar los aspectos dramáticos del delito que investigan, con tramas mas livianas de sus vidas personales.

El piloto establece la relación central de la serie entre la doctora Brennan y el agente Booth, aprovechando una primera investigación como excusa para establecer la premisa permanente de la serie, que ya dejaban entrever en los títulos de crédito iniciales de su 1T.

Un aspecto interesante era el intercambio de roles diferentes a los habituales, con la doctora Brennan presentada como una mujer arisca y muy poco empática con sus semejantes a los que menospreciaba continuamente, ademas de tener un nivel de exigencia altísimo en todos sus colaboradores y ver  todo como blanco o negro, sin saber matizar las cosas.

A su lado, el agente Booth, era una persona mucho mas amable y afable en sus relaciones con las personas, aunque su pasado militar le dejó ciertos traumas que fueron convenientemente explotados durante el recorrido de la serie, pero continuamente tenía que mediar entre las opiniones drásticas y tajantes de la doctora y las personas implicadas, porque el dicho de la verdad ofende alcanzaba nuevas alturas en este caso.

La pareja central era un excelente punto de anclaje de la serie, por el contraste entre dos personalidades tan diferenciadas que a pesar de todo se respetaban mutuamente y eran  capaces de dejar sus diferencias para resolver los casos.

En un segundo plano teníamos al resto del personal del laboratorio, todos ellos especializados en diferentes áreas de investigación, que iban desde Zack el joven y brillante ayudante forense de la doctora, hasta Hodgins el entomólogo residente, amante de las teorías conspiratorias, pasando por Ángela, la experta en reconstrucción facial forense para poder identificar a las victimas al inferir su aspecto a partir de su calavera.

Este último aspecto se convirtió en el truco preferido para conseguir la pista definitiva, con una maquina holográfica que recibía el nombre de Angelator, que acabó convirtiéndose en una de las señas de identidad de la serie, como explican sus responsables en el siguiente vídeo:

Todos los científicos estaban a las ordenes de un estirado funcionario el doctor Goodman, que desapareció al final de la 1T, para ser sustituido en uno de los cambios mas positivos de la historia televisiva, por la doctora Saroyan que era la pieza que faltaba en el reparto de secundarios, como una jefa comprometida y comprensiva con sus empleados.

Cada episodio solía iniciarse con una escena independiente, en la que un suceso aparentemente inofensivo y sin importancia acaba desembocando en el descubrimiento de forma fortuita de un cadáver en los lugares mas extraños que eran los que daban el título al episodio.

A partir de ahí se desplaza a la escena del descubrimiento nuestra pareja protagonista para recoger las pruebas forenses que luego iban a ser analizadas en el laboratorio de última generación del Instituto Smithsonian, centro de trabajo del grupo científico.

La primera tarea era identificar el cadáver, para seguir con la habitual rueda de interrogatorios a los sospechosos del entorno del cuerpo encontrado, todos ellos con sus motivos para haber sido el asesino y que las pruebas científicas irán descartando, hasta que la doctora Brennan y su equipo consiguen incriminar sin duda alguna al culpable, al final de cada capítulo.

Los cuerpos en diferentes grados de descomposición eran todo un clásico en la serie y en el siguiente vídeo pueden ver diferentes aspectos del trabajo del equipo de efectos especiales, para conseguir el realismo tan grande que daban por la pantalla.

El mayor acierto de la serie ha sido sin ninguna duda, hacer evolucionar a todos y cada uno de los personajes sin prisa pero sin pausa, decantando cada vez mas la balanza de la serie hacia ellos, en lugar de centrarse en el caso semanal que era utilizado principalmente como una excusa para desarrollar tramas personales.

En el centro de esta evolución estaba la relación central entre la doctora Brennan y el agente Booth, en la que con el roce continuo, se fue dulcificando en parte el carácter de ella, haciéndola mas abierta y empezando una cierta tensión sexual muy bien llevada y nada forzada, que llevaría donde tuviera que llevar pero sin quemar etapas, como muestra el primer beso entre ambos que fue bajo el típico muérdago navideño.

La evolución de la serie les llevó a sacrificar algún peón secundario del instituto al final de la temporada tercera, para sacarse de la manga una de las mejores ideas que he visto en una serie, una rotación fija de becarios que se iban alternando entre ellos y aparecían solo cada cinco o seis episodios, que daban siempre su toque diferencial al episodio en que salían, sacudiendo las rutinas habituales.

El concepto funcionó tan bien desde su introducción en la 4T que duró hasta el final de la serie, con rotaciones importantes también entre los becarios, por lo que el concepto “squintern” quedó anclado como otro personaje mas de la serie, como explican los propios actores en el siguiente vídeo:

La serie no dudaba en introducir elementos cómicos, casi siempre en contraposición a la seriedad adusta de la doctora Brennan, que incluso eran llevadas a las propias promociones de la serie, como en la divertida promo que pueden ver seguidamente:

A diferencia de muchos compañeros de la crítica, en mi caso siempre me han gustado mucho los procedimentales y nunca me han parecido un genero menor, siempre y cuando tengan un mínimo de calidad. En este sentido y en mi opinión, “Bones” siempre ha sobresalido sobre el resto, por aunar perfectamente las dos vertientes científica y personal, para hacer una serie entretenida y distraída, con mucha mas dignidad que muchas series mas “prestigiosas” que finalmente no llegaban ni a su primer cumpleaños.

Su honradez y compromiso a carta cabal con sus fieles seguidores es otro aspecto muy importante, con los guionistas y actores cuidando mucho a sus fans ( los “boneheads”) tanto en la serie como a nivel de interacción en eventos o redes sociales. Eso se hacía muy patente con el respeto  de los fans a traspasar las lineas de su territorio, cuando las decisiones creativas cambiaban algún elemento o personaje importante, porque en el fondo confiaban en que todo fuera por el bien de la serie, como así acababa siendo, evitando campañas orquestadas porque no se hacia lo que algunos fans querían.

Personalmente la he seguido bastante fielmente durante muchos años, ya que era una perfecta válvula de escape y muy entretenida entre otras series mucho mas intensas de la programación, encantado de ver de como evolucionaban la serie sin descanso.

En mi caso la dejé de ver en la 10T mas por falta de tiempo y la necesidad de ver otras novedades, por lo que aproveché la entrada de un nuevo personaje secundario que me caía bastante mal, que me dio la excusa que necesitaba para desengancharme, aunque he visto completa la última temporada reducida, para hacerle la despedida que se merecía con este articulo.

Los actores: El centro de la serie es la magnifica pareja que forman Emily Deschanel como la doctora Temperance Brennan y David Boreanaz como el agente Booth, con una enorme química desde el primer episodio, que fue evolucionando y mucho con el paso de los años, tanto a nivel personal como de pareja, pero sin traicionar sus esencias iniciales.

Emily Deschanel no era una elección muy evidente para el papel protagonista, ya que había realizado casi toda su carrera en el cine y aunque aparecía en películas como “El Alamo”, “Cold Mountain” o “Spiderman” era en personajes muy pequeños, gracias a los contactos de su padre el reputado director de fotografía Caleb Deschanel.

Deschanel ha demostrado ser la actriz ideal para un papel complejo y nada sencillo, como una mujer muy inteligente e independiente, poco dada a seguir los convencionalismos sociales si no está de acuerdo con ellos con una capacidad de ser dura e implacable si las circunstancias lo requieren. De hecho la sencillez y la naturalidad con que actúa en un personaje tan complicado, incluso ha jugado en su contra para apreciar su gran actuación.

Mucho mas conocido era David Boreanaz, que venía de interpretar durante casi una década al vampiro Ángel, tanto en el original de “Buffy, la cazavampiros” como en la secuela basada en su personaje, que enlazó de forma inmediata con “Bones” empalmando veinte años seguidos con una serie en el primetime y con pintas de seguir, porque ya le han dado el protagonista para un piloto sobre los Navy Seal para la CBS.

Boreanaz era perfecto para un papel que requería unas ciertas dotes físicas, ademas de ser el lado sensible y compasivo de la pareja principal, sin tener la necesidad de morder en la yugular como le pasaba en su papel anterior, convirtiendo sus conversaciones con la estirada doctora en verdaderos manuales de buena conducta.

La segunda pareja en importancia de la serie era la formada por Michaela Conlin como Ángela Montenegro, la especialista en reconstrucción facial, y T.J Thyne como Jack Hodgins, el entomólogo especialista de todo tipo de microorganismos y bichos.

Ambos eran dos auténticos desconocidos antes de ser escogidos para “Bones”, dando tumbos entre papeles de extras con frase o secundarios en series fracasadas desde el estreno, hasta que su suerte cambió, al complementarse perfectamente.

Conlin era la perfecta única amiga en la vida de la Dra Brennan que le explicaba las cosas más sencillas de la vida  a la superinteligente doctora, a la vez que era muy convincente como una  artista frustrada que encauzaba su vena artística como científica

Thyne era el robaescenas perfecto con sus teorías conspiratorias sobre cualquier caso, que proporcionaba los principales momentos cómicos de la serie, en especial cuando montaba experimentos del TBO con los jóvenes becarios, a los que engatusaba para probar sus teorías mas peregrinas.

La entrada de la brillante Tamara Taylor en el lugar del taciturno y sosainas Jonathan Adams fue la mejor decisión que tomaron los guonistas en toda la serie, tanto es así que en una serie con mucha continuidad y cariño hacía todos los personajes, el que interpretaba Adams desapareció al final de la 1T y nunca mas se supo de él, un poco como la carrera del mismo actor, que sigue saliendo en muchos lugares pero nadie se percata de su presencia.

El mayor elogio que se puede hacer al trabajo de Tamara Taylor , que solo había destacado en un papel importante en “Party of Five”, es que su personaje estaba diseñado para aparecer únicamente durante seis episodios al inicio de la 2T, para ser envenenada a continuación, pero la recepción a su personaje fue tan positiva, que no solo decidieron mantenerla sino hacerla fija convirtiéndose en un gran pilar de la serie. Su entrada en la serie permitía una voz de autoridad femenina y respetada por encima de la Dra Brennan, a la vez que se iban haciendo amigas con el paso del tiempo.

Por último mencionar a dos secundarios que jugaron papeles importantes en determinados momentos de la serie, ademas de ser dos de los favoritos de los fans que tuvieron que ser “sacrificados” en aras de la continuidad de las tramas.

A la izquierda tenemos a Eric Millegan, que fue el becario inicial de la doctora Brennan, Zack, un chico que era el brillante discípulo de la doctora en los compases iniciales de la serie. Su carrera como actor se reduce casi exclusivamente a este papel en sus primeras temporadas, así como algunas apariciones posteriores retomando su papel incluso al final de la serie.

Mucho mas popular era John Frances Daley, que hasta este papel se le recordaba como  el gran adolescente Sam de la fabulosa “Freaks & Geeks” , que solo se consiguió sacudir cuando entró en la 3T de la serie como el psicólogo agente del FBI Lance Sweets, que permitió extender las tramas del agente Booth en el ámbito laboral del FBI, así como dar aspectos psicológicos a los casos semanales.

Su entrada fue otra gran adición como lo fue la de Tamara Taylor y formó parte del núcleo central de las mejores temporadas hasta su salida en la 10T a petición del actor que estaba empezando una prometedora carrera como director y guionista, donde está escribiendo en la actualidad “Spiderman: The Homecoming”

La secuela : En los casos de una serie de éxito, todos conocemos las presiones de la cadena para reeditar el éxito en forma de secuela, para ver si podrían aprovechar el éxito del original. En este caso y tras estudiar la posibilidad de escindir algún personaje del núcleo central, Hart Hanson optó por hacer un “backdoor pilot”, en la 6T presentando una historia nueva en un episodio de “Bones” con el reparto original, para tirar millas a partir de ahí, con la nueva serie a la que llamaron “The Finder”.

El protagonista era un militar retirado, el mayor Walter Sherman, antiguo compañero de Booth, que a causa de un accidente durante la guerra de Irak, tiene la rara habilidad de encontrar cualquier objeto o persona sea donde sea, gracias a sus enormes dotes de deducción y observación que se le escapan al resto de los mortales. Su cuartel general estaba en Key West en Florida donde medraba en el bar de un amigo y colaboraba con una amiga con beneficios que era una U.S Marshall, todo ello en un tono ligero y simpático reminiscente de Bones

A continuación tienen la introducción de la serie

La secuela nunca acabó de despegar, por el recorrido escaso de la premisa y la poca entidad de los personajes secundarios que la hundieron rápidamente tras su estreno y la llevó a su cancelación tras sus trece primeros episodios.

Final : Ya hemos comentado anteriormente que “Bones” era un auténtico comodín en la programación de la FOX que la cambiaba continuamente de día y hora o incluso la retrasaba hasta la primavera, si consideraba que tenía mejores bazas para jugar, para acabar siempre rectificando y utilizándola para apuntalar cualquier noche de la semana que no les funcionara, confiando en que sus fans siempre la acababan encontrando.

El problema fue mucho mas acuciante en las primeras temporadas, donde ese baile continuo de fechas hacía muy difícil que el público ocasional se enganchara a las historias, pero en cuanto consiguió una cierta estabilidad, lo cierto es que sus audiencias fueron creciendo, alcanzando sus mejores cifras en sus temporadas centrales de la 4T a la 7T, que es cuando las series empiezan a acusar el desgaste.

Su resistencia seguía siendo encomiable y eramos testigos de las vidas de las personajes, que se casaban, tenían hijos y sufrían tragedias, hasta que de común acuerdo decidieron al final de la 11T, hacer una temporada de despedida de solo doce episodios para dar el colofón adecuado a la serie, acompañándola por la promoción siguiente.

Los capítulos finales se dedicaron a cerrar muchas historias personales tanto de los personajes principales como secundarios, pero huyendo de soluciones drásticas o insultantes y haciendo las paces con personajes maltratados en el pasado, sin revoluciones ni chapuzas infectas ( Si, Castle, estoy pensando en tí).

El último caso que resolvieron era mas complicado que los habituales, pero tampoco mucho mas, sin necesidad de dar un portazo brusco a la serie, sino cerrándola con suavidad para que todo encajara, en un final que no pasara a la historia de las series, pero que en cambio si que lo hará en la historia de los “Boneheads”, que al final eran los que se lo merecían.

Hoy hemos hecho un homenaje a “Bones” una serie que seguro que han visto en algún momento sea de forma consciente o cuando se la han encontrado zapeando en alguno de los innumerables bucles repetitivos de su emisión en la Sexta, donde tengo la seguridad que va a seguir pululando durante años, de una forma similar a los Simpsons en Antena3.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

Ver Post >
Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

Otros Blogs de Autor