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Fecha: julio 24, 2013
Scrubs: una vision satírica y desacomplejada de la vida en un hospital
Lorenzo Mejino 24-07-2013 | 8:05 | 0

Scrubs es una comedia disparatada que se centra en la vida de unos internos recién llegados a un hospital académico, narrando en clave humorística su entrada en la medicina real. Sus dudas y contradicciones forman parte de su proceso de aprendizaje, así como hacer frente a sus errores y a tratar a los pacientes.

El tono satírico de la serie entronca más con el espíritu de la mítica ‘M.A.S.H’ que con las series de hospitales más convencionales como ‘Urgencias’ o ‘Anatomía de Grey’, y le permitió hacerse un hueco en la audiencia durante nada menos que nueve temporadas con esta visión desacomplejada e hilarante de los dramas hospitalarios.

La serie se emitió íntegra en nuestro país, y con cierto éxito, y por ello a tres años de su último episodio creemos que es un buen momento para dedicarle esta entrada en nuestro blog.

Ficha: Scrubs, 182 episodios. Oct 2001-Mar 2010. NBC-ABC (USA)- Canal + (E).

Sinopsis: La vida de unos internos recién llegados a un hospital, lo que en nuestro país denominamos MIR, es el eje de las historias que se desarrollan en el marco de un hospital universitario, centradas en los pensamientos y fantasías de J.D. Dorian, uno de los nuevos incorporados.

El inicio: Bill Lawrence (en la foto con su mujer Christa Miller, que también aparece en la serie) es un guionista de comedia que después de haber trabajado en series como ‘Friends’ y crear el éxito ‘Spin City’ con Michael J. Fox y Connie Britton, propuso la creación de una comedia irreverente sobre médicos basada vagamente en las experiencias de un amigo suyo de la universidad.

Vendió la idea a la productora de la cadena ABC, que en una decisión comercial vendió sus derechos de emisión a la cadena NBC, que empezó a emitirla en la temporada 2001 con un gran éxito de critica y publico.

El titulo Scrubs, intraducible al español, hace referencia por un lado a la ropa quirúrgica desechable de los profesionales de la medicina, ya que así se llama en inglés, y en un doble sentido al concepto desecho, con el que se denomina a las personas en los puestos más bajos del escalafón médico de un hospital, que en este caso corresponde a los internos.

Su corta introducción realmente original, al son de la canción ‘Superman’ de Laszlo Bene, es un buen ejemplo del espíritu de la serie:

Posteriormente, Bill Lawrence ha creado ‘Cougar Town’, donde aparece también su mujer, junto con Courtney Cox como protagonista.

La trama: La serie se inicia con la llegada de tres internos al hospital y sus experiencias, que son narradas en primera persona por J.D. Dorian, el protagonista principal de la serie.

Su voz en off inicia y finaliza todos los capítulos y a través de sus experiencias vemos su proceso de aprendizaje tanto de él como de sus dos compañeros. Por un lado Turk, un brillante cirujano negro, y por otro lado Elliot, una joven doctora un tanto acomplejada por venir de una familia repleta de médicos masculinos.

En su vida diaria hospitalaria son supervisados por los médicos veteranos del centro, liderados por el director medico (el Dr. Kelso) y su implacable responsable de residentes (el Dr. Cox), e interaccionan con el resto de trabajadores del hospital como las enfermeras y responsables de mantenimiento.

Hasta este punto no habrán notado ninguna diferencia con series como ‘Urgencias’ o ‘Anatomía de Grey’, que se inician precisamente con la llegada de nuevos internos al hospital, pero Scrubs se diferencia en el tono marcadamente jocoso con muchos toques de absurdidad.

Cada episodio es narrado con una visión fantasiosa por J.D y todo tiene cabida en el mismo, con todo tipo de transgresiones narrativas a partir de su fértil imaginación en busca principalmente de la carcajada del espectador. En el siguiente vídeo pueden ver un ejemplo de la relación del mentor con sus alumnos en un desternillante concurso llamado ‘¿A quien le importa?’ en una brillante parodia de la entrega de las Oscars:


La continuidad entre capítulos era muy débil y básicamente cada episodio era una sucesión de gags brillantemente hilvanados, exagerando las conductas habituales y conocidas de los hospitales hasta llevarlas al límite del absurdo.

Lógicamente, como en todo hospital se producían situaciones serias y dramáticas por las enfermedades incurables y muertes de algunos pacientes, pero incluso en esos casos intentaban sacar enseñanzas positivas y hacernos reír con alguna salida fuera de tono para aliviar el drama sucedido, sin ridiculizar a las personas que sufrían o a los pacientes que siempre estaban en un segundo plano narrativo.

Un tema frecuente en las fantasías de J.D. eran los sueños musicales, donde los guionistas podían dar rienda suelta a su imaginación y crear algunos de los mejores momentos de la serie. Como ejemplo, esta intervención de la macroformación Polyphonic Spree, una especie de Inhumanos yanquis, con su canción ‘Light and Day’, cantada en plena recuperación de un paciente:

A medida que iban avanzando las temporadas la serie iba evolucionando, aunque el triángulo de los tres doctores internos seguía inalterable con una amistad casi preadolescente entre J.D y Turk, haciendo todo tipo de chiquillerías y gansadas y con una relación amorosa que iba y venía entre J.D y Elliot, otra constante durante toda la serie.

Otro ejemplo de su tipo de humor cuando bordeaba el absurdo era cuando al doctor Turk le daba por bailar, en este caso el famoso ‘Safety dance’ de Men Without Hats, aunque la verdad es que bailaba muy bien:

El lado de los profesores era en mi opinión más interesante, con un Dr. Cox que trataba a los internos de forma tiránica pero realmente divertida, haciendo comparaciones realmente jocosas y prestándose a las parodias de todo tipo de personajes en las fantasías de J.D.

Un ejemplo lo tienen en esta parodia del Dr. House, realmente brillante por parte de John C. McGinley, el actor que daba vida al Dr. Cox:


Con el paso de las temporadas la serie se fue haciendo más coral, distribuyendo los gags entre todos los miembros del hospital y descargando así a los tres internos. Una de las innovaciones más brillantes fue la introducción de diversos personajes secundarios, que a veces solo decían una frase, pero permitían más juegos con el guión.

Entre estos, el mas destacado es el abogado desastrado Ted, una verdadera piltrafa humana del que abusa todo el hospital. En este vídeo lo pueden ver con una famosa actriz que hace de su abogada oponente, que a buen seguro van a reconocer en cuanto la vean por su gran popularidad actual en un papel similar:


Personalmente, este tipo de humor absurdo me encanta y es una de mis debilidades, por lo que Scrubs era una serie con la que me reía mucho y siempre encontraba dos o tres gags en cada episodio realmente brillantes.

El problema es que la irreverencia de la serie disgustaba a mucha gente, que prefiere un humor más convencional, pero en mi caso es lo que mas valoro, a pesar de una cierta irregularidad. En este sentido el punto más flojo era la relación entre los dos actores principales, que se portaban como verdaderos colegiales la mayoría de las veces, sobrepasando los limites del ridículo más de una vez, mientras que el resto de los personajes estaban mucho más centrados y conseguían sus objetivos cómicos de forma más natural.

Además, Scrubs siempre iba un poco por libre en la parrilla televisiva, ya que en su momento era el único exponente de este tipo de humor paródico y absurdo, que últimamente ha tenido su mejor exponente en ‘Community’, y sólo por eso también merece un lugar destacado en mis recuerdos televisivos.

Los actores: Zach Braff era el protagonista de la serie como el doctor J.D Dorian y narrador en primera persona de la misma. Braff era un total desconocido cuando consiguió el papel y con él siempre he tenido sensaciones contrapuestas. Me encantaba en las primeras temporadas, pero su personaje no evolucionó, quedándose estancado y al final se me hacía incluso cargante.

La carrera de Braff tampoco ha acabado de despegar, a pesar de tener un gran debut como director en ‘Garden State’, pero un poco como su personaje en la ficción no acaba de desprenderse de los tics juveniles en sus papeles.

Sarah Chalke era la doctora Elliot, uno de los puntales de la serie. Chalke era la más conocida de los actores de la serie por su paso por ‘Roseanne’ como hija sustituta, y en la serie empieza como una doctora insegura y bastante histérica para ir evolucionando y convertirse en una buena profesional. Su relación tipo Guadiana con J.D es otro de los motores subyacentes de la serie y Chalke está realmente esplendida en su papel.

Posteriormente ha tenido un papel de cierta importancia en ‘Cómo conocí a vuestra madre’, como una de las posibles mujeres de Ted y sigue trabajando a un buen nivel.

El compañero de fatigas y trastadas de J.D es el doctor Turk, interpretado por Donald Faison, a quien vemos en la foto con la enfermera Carla, interpretada por Judy Reyes, con la que se casa en la serie. Turk es el amigo gamberrete que todos tenemos y a pesar de ser un excelente cirujano, no acaba de madurar aún estando casado y siendo padre.

Su relación con J.D centra la serie y con Faison me pasa un poco como con Braff, al final se hacía incluso pesada su falta de madurez. Judy Reyes, en cambio, cumplía muy bien como la responsable de la pareja tanto en el hospital como en el hogar, soportando a semejante tarugo.

El crack de la serie, sin lugar a dudas, era John C. McGinley como el doctor Cox. Curiosamente, McGinley hasta esta serie era un actor especializado en papeles secundarios en películas dramáticas de acción como ‘Platoon’, ‘Seven’ o ‘The Rock’.

En su composición como el cáustico Dr. Cox McGinley se sale, su forma de tratar a los internos (parte profesor, parte sargento chusquero) proporciona los mejores momentos de la serie, como cuando llama siempre con un nombre de chica diferente a J.D. o sus silbidos por encima del umbral del dolor, pero siempre con la intención de formarlos como mejores doctores.

Dos de los secundarios que brillan en la serie son Ken Jenkins (a la izquierda), como el tiránico director médico Dr. Kelso, y Neil Flynn como el Conserje. Jenkins es un veterano actor que esta imponente como el mandamás hospitalario, al que solo le importa el dinero y pasa bastante de los pacientes, aunque desde una perspectiva humorística.

Neil Flynn ha sido todo un descubrimiento, su papel del conserje tiene un desencuentro con J.D. en el primer episodio y a partir de ahí se dedica a hacerle la vida imposible, haciéndole todo tipo de bromas y trastadas con un barniz muy surrealista. En la actualidad destaca como el padre de familia de esa gran comedia que pasa demasiado desapercibida que es ‘The Middle’.

Por último, dos de los mejores robaescenas de la serie. A la izquierda el abogado petimetre Ted, en una gran creación de Sam Lloyd, que era junto al Dr. Cox lo más brillante de las últimas temporadas, como hemos visto en el vídeo anterior.

Y en el centro de la imagen tenemos a Robert Maschio, que interpreta al cirujano obseso sexual Todd. Su papel es básicamente aparecer cuando alguien hace alguna mención sexual y proponer chocar las manos por cualquier excusa peregrina en una sola escena por episodio.

El final: Scrubs tuvo un final bastante accidentado y curioso. Por un lado, ya indicamos que aunque lo emitía la cadena NBC lo producían los estudios ABC.  Por ello, cuando debido al declive creativo y de audiencias de la serie la NBC decidió a renunciar a la misma tras el séptimo año, la cadena ABC decidió coger el relevo de su producto y emitir una octava temporada, que se vio muy afectada por la huelga de guionistas y por ello decidieron que fuera la última, para lo que se filmó un ultimo episodio en el que J.D. marchaba del hospital en un final más que correcto y que clausuraba la serie.

Pero la cadena ABC, viendo los grandes beneficios que le reportaba la venta de los episodios rodados, decidió hacer una novena temporada con un cambio casi total de personajes y con un nuevo grupo de internos en una escuela de medicina de una universidad, manteniendo del grupo inicial a los Drs. Turk y Cox, y con apariciones esporádicas del resto de personajes. Los cambios los pueden ver en la intro de la novena temporada:


El resultado fue desastroso, un verdadero bodrio que mancillaba la memoria de los que seguíamos la serie desde el principio y el experimento fue cancelado después de trece episodios, dejando un amargo sabor de boca al alargar artificialmente una serie bien finalizada.

Dejando aparte este funesto epilogo, Scrubs era una serie muy divertida y con toques de genialidad en algunos casos, en especial en las primeras temporadas, que abrió una nueva vía en el concepto de comedias satíricas y basadas en el humor del absurdo, de los que tenemos bastantes ejemplos en la actualidad y que hoy hemos tenido el placer de recordarles.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestras cuentas de Twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima.

Mikel Madinabeitia/Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
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