Diario Vasco
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Fecha: febrero 17, 2016
Manhattan: La destructora carrera por conseguir la bomba atómica.
Lorenzo Mejino 17-02-2016 | 8:01 | 0

La búsqueda de series de calidad para poder disfrutar de sensaciones diferentes frente a las pantallas, nos lleva a escudriñar y buscar en los lugares mas insospechados. La mayoría de las veces los resultados son decepcionantes, pero de vez en cuando suena la flauta y encontramos alguna miniatura por los canales ignotos americanos que merece ser destacada, como en el caso de la serie que les vamos a analizar hoy , “Manhattan”, subrayada con lápiz fosforito por su gran calidad.

La carrera de un numero grupo de científicos, encerrados en una instalación de alta seguridad en el desierto de Nuevo México, con el objetivo de diseñar y construir un arma atómica, no parece a priori un tema apasionante ni arrebatador, pero gracias a la brillantez de su estructura y de su ejecución, se ha convertido en una de las mejores series de los dos últimos años.

Por desgracia, su emisión en una cadena desconocida, WGN América, hizo que cayera fuera del radar de mucha gente que ni llegó a conocerla, a pesar de los esfuerzos de promocionarla, tanto por la cadena como por su reducida pero entusiasta base de fans los “Fanhattans”, lo que ha provocado su cancelación al final de la 2T, que funciona perfectamente como final de serie.

Su reciente emisión en nuestro país, nos permite presentarles y recomendarles de entrada una serie de temática diferente a lo habitual, pero con una calidad superior a la media y de lejos.

Ficha: Manhattan 23 episodios.   Jun 2014 -Dic 2015 Cadena:  WGN(USA) C+seriesxtra (E)

Sinopsis: Los científicos mas brillantes de los países aliados durante la II Guerra Mundial trabajan en el hipérsecreto Proyecto Manhattan, cuyo único objetivo era desarrollar el arma atómica definitiva, para decantar la balanza en el transcurso de la contienda global. Semejante concentración de cerebros y egos en un espacio tan reducido, bajo estricta supervisión militar es la fuente de todo tipo de conflictos personales y científicos que no solo van a cambiar profundamente el futuro de la humanidad sino de todas las vidas de los implicados.

El inicio: Sam Shaw era una novelista sin éxito, que animado por su amigo Dusty Thomason, decidió pasarse al lado televisivo, para hacer de guionista en una efímera serie creada por el primero “The Evidence”. Su breve experiencia le gustó lo suficiente para ir insistiendo y hacía el año 2008 decidió escribir un guión para un piloto sobre un tema que le apasionaba, que era la construcción de la bomba atómica durante la II Guerra Mundial.

Su intención era exclusivamente utilizarlo como guión de muestra en sus entrevistas de trabajo para demostrar su talento y gracias a él, consiguió trabajo como guionista en la 1T de “Master of Sex”, otra serie donde la ambientación histórica juega un papel importante y se convirtió en una de las personas de confianza de su creadora Michelle Ashford.

Gracias al éxito de la serie, su guión empezó a circular por las cadenas siempre deseosas de temas originales, pero el espaldarazo lo recibió, cuando a través de su agente común, conoció y se asoció con Thomas Schlamme ( der), uno de los mejores directores televisivos, con series como ER y The West Wing ( fue el creador del Walk and Talk) en su zurrón.

La presencia de Schlamme desató una carrera por casi todas las cadenas para hacerse con una historia tan prometedora, pero sorprendentemente, se llevó el gato al agua, una incipiente cadena de cable, WGN que había nacido a partir de una superestación local de Chicago que emitía para todo el país.

WGN quería posicionarse en el salvaje mercado del cable y tras encargar su primera serie de ficción “Salem”, decidió arriesgarse e ir por una serie de calidad, para ver si podían ser reconocidos en las ceremonias de premios.

Para ello convenció a los creadores, gracias a un encargo directo de la serie sin pasar por el piloto, con total libertad para diseñar los trece capítulos, venciendo en la puja final a Netflix, que era la única que les ofrecía algo parecido, pero liberando todos a la vez.

Con Shaw al mando de la parte creativa y Schlamme llevando las riendas de la producción, empezaron a buscar la manera mas rentable de filmar una serie de época que suelen ser muy caras por todos los problemas de ambientación. Para reducir costes, Schlamme, tomó la sabia decisión de construir un poblado ex-profeso para rodar toda la serie con el máximo de luz natural, y tener todo concentrado en un lugar, como hicieron en el desierto en las cercanías de Santa Fe, en el estado de Nuevo México. Ambos lo explican en el siguiente vídeo

La serie fue estrenada en Julio de 2014, con unas grandes críticas que elogiaban las posibilidades de la historia y sobre todo la fabulosa ambientación de la serie, con un trailer de presentación tan sugerente como el siguiente:

Sus audiencias no alcanzaron el millón de personas en el primer episodio, y posteriormente ni se acercaron, a pesar de los esfuerzos de la crítica llamándo la atención sobre la serie, que cayeron en saco roto como analizaremos a continuación.

La trama:
El arranque de la serie viene dado por la llegada de un joven y ambicioso físico Charles Isaacs a las instalaciones secretas que denominan “La colina”, donde se investiga y desarrolla la fabricación de armas nucleares por encargo y supervisión directa del ejercito norteamericano, en plena II Guerra Mundial.

Su hipnotizante cabecera, que ganó el premio Emmy en ese apartado el año 2015, es un buen ejemplo de que no estamos frente a una serie cualquiera

La 1T centra su historia en la pugna entre las dos lineas principales de investigación, la favorita de todos por ser la de desarrollo más lógico que surge a partir del mecanismo de explosión y que es la que acapara casi todos los recursos y cerebros de la investigación. En paralelo se desarrollaba lo que podemos llamar el plan B, con un grupo muy pequeño de personas que lo hacían desde la perspectiva de la implosión, dirigidos por el segundo protagonista de la serie el Dr Frank Winter, en un grupo  en el que sus miembros que eran tratados como unos parias a todos los niveles por la comunidad científica de la base.

A partir de este hilo principal de la competitividad entre ambas lineas de investigación, se desarrollan todas las tramas y la estructura de la serie, que son mucho mas complejas de lo que parecen a primera vista, ya que confluyen, las tramas científicas y nucleares con las tramas personales de esas personas con  sus familias aislados en ese rincón del planeta, rematándolas con las tramas de espionaje de revelación de secretos de lo que se hacía en el lugar, por parte de espías infiltrados en la instalación.

Si a estos tres factores, le añadimos como salazón, la paranoia del estamento militar en tiempos de guerra, tenemos un mecanismo narrativo que tras un inicio algo parsimonioso, en el que nos presentan todas las piezas del tablero, empieza a funcionar de forma muy ajustada a partir del cuarto episodio. Un ejemplo de la paranoia militar,lo tienen en el siguiente vídeo, donde como medida de seguridad obligan a pasar el polígrafo a la mujer del Dr Isaacs, para permitirla trabajar de telefonista de la base.

Los personajes que aparecen son todos ficticios con excepción del director del proyecto el Dr Walter Oppenheimer, que no tiene un papel central en  la serie, pero en cambio el marco histórico en el que se mueven es real, tanto desde el punto de vista de la física como social.

La parte científica centra buena parte de la historia en la 1T, con la lucha entre ambas lineas de investigación por conseguir los mejores resultados con los que deslumbrar a los militares, pero a su vez  con su propia dinámica de avanzar en la investigación con teorías y suposiciones que debían probar por primera vez, sin estar seguros de si iba a funcionar o no, como pueden ver en el vídeo

Entre espías, formulas matemáticas y conflictos familiares, la historia se va volviendo adictiva, cuando empiezan a jugar un papel importante, las connotaciones morales y éticas de los propios científicos que están creando un arma de destrucción letal, que puede ser utilizada para aniquilar a miles de personas sin pestañear.

Las justificaciones tanto a favor como en contra, aunque sea para apaciguar sus conciencias, proporcionan a la serie una dimensión humana poco habitual, porque consigue que nos hagamos participes de esas propias dudas que corroen a los científicos que se desesperan pensando que sus descubrimientos puedan tener otros usos que no sean disuasorios.

En la 2T la serie da un salto adelante, ya que una vez decidida la linea de investigación para desarrollar la bomba atómica, se centra en los preparativos y en los ensayos previos a la primera detonación a escala real, con todo un surtido de espías pululando por la base y diversos intentos de sabotaje como preludio a la guerra fría, que vendría al final de la guerra.

“Manhattan” consigue algo tan difícil, como hacer una gran serie de personajes en conflicto permanente con sus creencias que derivan en graves problemas familiares y profesionales, en un entorno claustrofóbico, donde para muchos el fin justifica los medios, aunque los resultados sean tan salvajes.

Como ya habrán podido deducir, es una serie que me ha encantado, al ser estimulante en muchos sentidos, en primer lugar en el científico, con unas explicaciones plausibles y bien razonadas del proceso de control de la energía nuclear, pero con el problema del desconocimiento de sus efectos colaterales tanto en las personas como en el medio natural, a causa de la radiactividad generada por la bomba.

Si ademas los personajes presentan muchos matices y huyen del maniqueísmo habitual tenemos un cóctel que por lo menos en mi caso ha sido irresistible desde el principio hasta el final.

El problema principal es que no es una serie para el gran público, por su ritmo reposado, y exento de escenas de acción, con gran parte de la acción que discurre en despachos y laboratorios con el drama siempre presente.

Otro problema que ha tenido bastante gente, son los reparos morales personales en poder empatizar o interesarse con la gente que diseñó la bomba atómica, ya que les provoca un rechazo frontal a la serie desde el principio y mas cuando se intenta justificar en diversos aspectos la ideología subyacente. En mi opinión la serie narra los hechos desde varias perspectivas, incluyendo la contraria al uso militar de la bomba, pero entiendo las reticencias hacia una historia que sin hacer ningún spoiler todos conocemos el trágico final.

Si ademas le añadimos pequeños detalles como su estreno en plena canícula estadounidense, con muchas gente de vacaciones , en un canal que casi debutaba en las series de ficción ( imagínense una ficción original de Teledonosti, para toda España) y con un nombre Manhattan, que no daba ninguna pista ni llamaba la atención sobre el posible contenido de la serie, ademas de ser fácilmente confundible con la película del mismo nombre, todo junto para hacerla invisible.

En este caso estoy seguro que si hubieran elegido a Netflix, la enorme maquinaria del gigante audiovisual habría jugado a su favor, pero en ese momento, todavía no había acabado de despegar y tomaron una decisión que a posteriori se ha demostrado erronea

En un mundo con tanta producción de series, cualquier detalle cuenta para llamar la atención y tras hacer lo mas difícil que es crear una gran serie, se perdió en nimiedades que no ayudaban precisamente a que la gente la apuntara en sus agendas televisivas.

Por suerte, disponemos de la serie de su totalidad en las pantallas de nuestro país, en la versión que prefieran y si sus preferencias van por las series de calidad con historias y personajes complejos y bien estructurados en entornos originales, no duden en apuntarse al proyecto Manhattan, porque seguro que les va a a encantar como pueden comprobar en el último vídeo del articulo

Los actores:
El núcleo central de la serie es el Dr Frank Winter, el líder de uno de los dos proyectos en liza, interpretado fenomenalmente por John Benjamin Hickey, al que vemos en la foto con su mujer, la Dra Liza Winter, interpretada por Olivia Williams, una botánica de prestigio mundial y su hija Callie, una adolescente rebeldilla, a la que daba vida Alexia Fast.

Hickey ha sido un gran actor teatral (tiene un Tony en su poder) y secundario de lujo en series como “The Big C”, y aquí da todo un curso de como interpretar a un personaje tan brillante como atormentado con unas dudas que le carcomen por completo en su interior.

A ese nivel de calidad está siempre la británica Olivia Williams, con multitud de películas en su haber así como ser lo mejor y de lejos de la fallida serie que fue “Dollhouse”, que aquí hace de mujer inteligente y brillante que se resiste al papel de florero que los militares le quieren dar, ademas de actuar como conciencia de su marido e intentar controlar a su hija, un personaje completamente prescindible en la serie.

Su principal antagonista en la serie es el joven Charles Isaacs, un chico maravilla en forma de físico nuclear, al que su desmedida ambición,le hace arrasar con t0do lo que se encuentra por delante. Está interpretado por el joven actor australiano Ashley Zuckerman, al que conocimos por su destacable papel protagonista en la maravilla que fue“The Code” y aquí vuelve a estar magnifico en un personaje complejo, que en el fondo no es mas que el trepa de toda la vida.

El papel de su mujer Abby recayó en la prometedora Rachel Brosnahan, que está al mismo nivel que demostró en “House of Cards”, donde le valió ser nominada al Emmy como mejor estrella invitada, por su papel de prostituta de lujo que es utilizada por Frank Underwood, en sus maquinaciones diversas.

El numeroso reparto, lo completan el grupo de científicos que trabajan a las ordenes de Frank Winter, interpretados por un compacto grupo de más que competentes actores secundarios, entre los que destaca la única científica de ese club de hombres, la doctora neerlandesa Hellen Prins, interpretada por la actriz de la misma nacionalidad Katja Herbers.

Herbers ha sido toda una revelación en su debut fuera de los Países Bajos, como una física que debe esforzarse el triple de sus compañeros masculinos, para que se reconozcan sus méritos solo por el hecho de ser mujer y que intenta sobreponerse a todas las zancadillas que le ponen, para destacar en su trabajo. Tras este papel, va a aparecer en la 4T de “The Americans”, con un carrera muy bien encarrilada.

Por último mencionar la incorporación en la 2T de ese gran actor que es William Petersen, al que todos recordamos por su Gil Grissom en C.S.I., en la serie interpreta al despiadado coronel Darrow, el nuevo jefe de la base militar tras los sucesos de la primera temporada

 

La presencia de Petersen eleva y mucho el nivel de las actuaciones en la temporada recién finalizada, con un personaje muy alejado de sus últimas actuaciones, el epítome del militar anticomunista y paranoico.

Final y epílogo:
Al encargar la 2T de la serie, la cadena WGN redujo el numero de capítulos a 10 y pidió a los creadores, de cerrar la historia al final de la 2T, por si las audiencias no remontaban y se veían obligados por motivos económicos a cancelar la serie.

Desgraciadamente los malos presagios se cumplieron y las audiencias seguían siendo infinitesimales, por lo que poco después del final en diciembre de la 2T, anunciaron su cancelación, aunque en su descargo tengo que decir que la cerraron muy correctamente y puede funcionar como miniserie cerrada sin ningún problema.

“Manhattan”, una serie que va a pasar a engrosar en un lugar destacado el panteón de las series malditas y merecedoras de mejor suerte de la historia de la televisión, en sus manos dejo el poder conocer una versión ficcionada de las interioridades que marcaron uno de los hitos mas importantes del siglo XX

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
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