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Fecha: abril 5, 2017
Emerald City: La turbia deconstrucción de un clásico
Lorenzo Mejino 05-04-2017 | 7:00 | 0

Las películas clásicas como “El mago de Oz” con el paso de los años suelen ser objeto de nuevas versiones o revisiones, por personas que generalmente admiran tanto el original que quieren hacer su propia versión con su propia mirada y que de forma irremediable suele estar casi siempre por debajo del original.

Por supuesto que cada generación tiene derecho a reinterpretar los clásicos como mejor les parezca, siempre y cuando aporten alguna cosa al original que no sea únicamente utilizar el cebo de la nostalgia para atraer a más gente al cine o ver su emisión televisiva.

Hoy les vamos a analizar el último intento en este campo “Emerald City” un experimento bastante ambicioso y arriesgado de reinventar el mundo mágico de Oz que creó en sus libros Frank L Baum y que fue la base del clásico interpretado por Judy Garland, con un resultado que se ha quedado bastante lejos de lo que muchos esperábamos.

Todo ello es debido a una trama confusa, viscosa y turbia que no podía ser salvada por el virtuosismo visual que destilaba en muchas imágenes, con el único aliciente personal de su rodaje de muchas escenas en tierras españolas.

Ficha: Emerald City 10+ episodios.  Ene 2017 -. Cadena: NBC (USA)- Cosmopolitan (E)

Sinopsis:  Dorothy es una joven que vive en Lucas, un pequeño pueblo de Kansas, que por culpa de un tornado se ve trasladada de forma accidental al reino mágico de Oz, donde deberá enfrentarse a muchas fuerzas desconocidas, destacando sobre todas ellas  el malvado mago de Oz, mientras intenta encontrar el camino para volver a su hogar.

El inicio: La saga literaria escrita por Frank L. Baum a principios de siglo XX ha sido la base de numerosas adaptaciones tanto teatrales como cinematográficas, por eso cuando un discreto guionista como Matthew Arnold (izq) , creador de una serie tan extraña mezcla de documental, reality y ficción como fue “Siberia”, tuvo la idea de hacer una nueva versión del clásico, muchos dudaron de su viabilidad.

En cambio los estudios Universal se sintieron atraídos por esta reinvención y le compraron la idea, para asignarle un showrunner experimentado en el terreno fantástico como Josh Friedman (der, Terminator: The Sarah Connor chronicles) para desarrollar la 1T en diez capítulos para la cadena NBC.

El desarrollo de los guiones de Friedman no convenció a nadie, al no centrar la historia en Dorothy y querer hacerla mucho mas coral y los problemas llegaron a ser de tal calibre que la NBC canceló el encargo por desacuerdos con Friedman.

La productora Universal no tiró la toalla y tras unos meses volvió a la carga con dos nuevos responsables de su cuadra de guionistas, el que fue famoso actor juvenil reconvertido en guionista Shaun Cassidy (cen,  American Gothic, Invasion, The Agency) y David Schulner (izq)un escritor jornalero con un enorme curriculum de series canceladas en su haber (The Event, Do no Harm, Kings, etc).

Ambos fueron mas disciplinados en escuchar las sugerencias de la cadena y a partir de la estructura de Friedman, reescribieron la serie dándole mayor protagonismo a Dorothy en una especie de viaje personal de madurez y de encontrarse a si misma en el mundo extraño de Oz.

Para dirigir la serie, los nuevos showrunners pensaron en ofrecer el piloto al director hindú Tarsem Singh (der), un experimentado director publicitario y de videoclips que había acabado de realizar una reinvención cinematográfica del cuento de Blancanieves titulada Mirror, Mirror y que les parecía la elección mas lógica para un proyecto de corte parecido. La única condición de Singh fue que quería dirigir todos los episodios y no solo el piloto, a lo que accedió la productora.

Tras un largo rodaje y una posproducción todavía mas larga la serie se estrenó a principios de este año en la NBC, que intentó promocionarla al máximo con el siguiente trailer largo.

Las reacciones de la crítica y del público fueron principalmente de desconcierto porque tras ver el doble episodio inicial, no tenían nada claro el tono ni el rumbo que quería tener la serie desde el punto dramático,  con el resultado inesperado que casi nadie sintonizaba veía la serie los viernes por la noche, donde fue languideciendo hasta el final de sus capítulos.

La trama: “Emerald City” es una reconstrucción bastante particular de “El Mago de Oz” con algunos lugares comunes para que el público pueda tener referencias de la obra original y no perderse demasiado en la nueva adaptación.

Un cambio importante es el de Dorothy que pasa  de ser una adolescente alegre y saltarina a una joven adulta algo mas suspicaz y desconfiada, aunque el desencadenante del viaje, un tornado en las llanuras de Kansas, sigue siendo el mismo, como podemos ver en el siguiente vídeo de la escena inicial del episodio piloto.

El cuarteto original formado por Dorothy, el espantapájaros sin cerebro, el león sin coraje y el hombre de hojalata sin corazón, solo es reconocible en nuestra heroína, con cambios importantes en el resto de personajes tanto en su personalidad como en su desarrollo, sin que actúen jamas como un verdadero grupo, funcionando cada uno con sus historias a cuestas.

La serie establece con celeridad una confrontación entre dos bandos de las fuerzas mágicas que intentan hacerse con el control de Oz, con Dorothy que se encuentra en medio de ambos, sin tener nada claro por donde decantarse.

En una esquina tenemos al grupo liderado por las brujas de los puntos cardinales, poderosas y sedientas de recuperar el control del reino que está en manos del poderoso Mago de Oz, lo que les lleva a encarnizadas confrontaciones, con muchos inocentes que son victimas de sus tejemanejes mágicos, como podemos ver en una promoción larga de la serie.

“Emerald City” es mucho mas oscura y sombría que el film original, siguiendo esa tendencia actual de que para que una serie pueda considerarse de “prestigio” debe ser lo mas negra, intrincada y confusa posible, dejando cualquier atisbo de humor a un lado, como si fuera a rebajar la “importancia” y la “solemnidad” de la propuesta.

Este enfoque solo puede tener éxito si los personajes o la trama enganchan de inmediato al público que está dispuesto a invertir su tiempo en algo que le interesa y “Emerald City” no lo consigue por esa manía de complicar las cosas sencillas de forma innecesaria, primando mucho mas los aspectos visuales, donde el pasado de director publicitario y videoclips de Tarsem Singh no puede salvar un guión pobre y desdibujado, tras pasar por tantas manos y sin ninguna voz principal.

El manierismo visual de Singh aguanta el piloto, con la esperanza de que las cosas se vayan aclarando, pero con el paso de los episodios los agujeros de guión y algunas actuaciones muy flojas, solo hacen que ir aumentando la sensación de una serie bastante mas fallida de lo que nos hubiera gustado.

Un atractivo local ha sido el rodaje de parte de la producción en diferentes lugares de nuestro país, como el parque Güell  o el cabo de Gata, pero la verdad es que tras los efectos especiales quedan bastante irreconocibles, con excepción del parque barcelonés y queda mas como una anécdota que como una razón para ver la serie, como pueden comprobar en el siguiente vídeo sobre el rodaje.


Empecé a ver la serie con bastantes ganas, pero acabé el piloto tan distraído como si lo hubiera estado viendo mientras corría una media maratón, por lo que quise verlo de nuevo, para ver si el problema era mio o que la serie me dejaba distraerme con mucha facilidad.

Tengo que reconocer que al segundo intento me gustó mas que el primero, llegando incluso a tener ciertas esperanzas con la serie, que se fueron desvaneciendo a medida que iba viendo una trama farragosa y tan viscosa como algún pozo de fango donde están atrapados algunos personajes, un símil perfecto a la forma en que los guionistas han desarrollado la leyenda de Oz.

Incluso temas como la producción que parecía bastante cuidada, empezó a tener fallos garrafales de vestuario con unos soldados con unas protecciones que parecían de papel aluminio, que no podrían detener ni un escupitajo, por no hablar de la pobreza de las pelucas que coronaban la calva del gran Vincent d’Onofrio que daba vida al mago de Oz, como si estuviera cumpliendo alguna condena de servicios a la comunidad.

Todas estas apreciaciones son muy particulares y supongo que deben estar influidas por mi poca tendencia a la mitomanía y no haber sido nunca un gran fan del musical de Judy Garland, por eso supongo que a lo mejor la vuelta de tuerca que le dan a una mitología tan conocida, le resulta fascinante a los fans de la película con la recreación de ese universo tan conocido para ellos, pero en mi caso no lo ha sido y así lo he explicado.

Los actores: El reparto de la miniserie no es un precisamente un punto a su favor con una mezcla de actores desconocidos y con poco carisma, con dos veteranos de probada calidad para apuntalar la serie que al final se han visto arrastrados por las pocas tablas de sus compañeros.

La pareja protagonista la forman Adria Arjona como Dorothy y el británico Oliver Jackson-Cohen como un soldado amnésico que no deja de ser un alter-ego del espantapájaros. Ambos están discretos siendo generosos, un poco mejor Arjona, pero no debemos olvidar que era un papel para consagrarse y se ha quedado bastante lejos de su objetivo, mas por el desarrollo de su personaje, adusto y algo antipático que por la propia actriz.

Dorothy ha sido el primer papel importante para Arjona, hija del famoso cantante guatemalteco Ricardo Arjona, que solo había hecho sus pinitos con papeles recurrentes en series importantes como “Person of Interest” o “True Detective 2T”.

En cambio Oliver Jackson-Cohen que me había gustado bastante en la miniserie australiana “The Secret River”, aquí parece realmente un espantapájaros, inexpresivo y mustio , creando una de las vías de aguas principales de la historia.

En el capitulo de las brujas de los puntos cardinales, nos la ponen por colores para no confundirnos, en el color rojo tenemos a la bruja del Este a la que da vida la alemano/ugandesa Florence Kasumba y en el negro a la bruja del Oeste, la rumana Ana Ularu, cuyas interpretaciones no me han animado ni a buscar sus nombres o su historial en Google o IMdb.

Un caso muy diferente es de Joely Richardson que interpreta a Glinda la bruja del Norte ( en blanco) y principal responsable del eje mágico del mal. Richardson es una gran actriz como hemos podido comprobar en “los Tudor” o sobre todo en “Nip/Tuck” o en películas como “Snowden”, pero en este caso ha decidido tomarse unas vacaciones en Hungría y España, donde se rodaba la serie, mientras cobraba un cheque sustancial por esforzarse lo mínimo.

Un caso parecido en el apartado masculino es el de Vincent d’Onofrio como el mago de Oz, con el agravante de estar maquillado y peinado por su peor enemigo, por lo que su conocida intensidad como actor como hemos visto en “Ley y Orden : Acción Criminal” o como el villano Fisk en “Daredevil”, aquí se diluía por completo bajo los estropajos de su cabeza con los que tenía que interpretar un personaje muy mal diseñado.

De todas maneras estaba mejor que su sicario principal Eamonn, al que vida el alemán-egipcio Mido Hamada, con esa armadura indigna hasta de conquistar algo en Exin Castillos. Hamada está especializado en papeles de terrorista musulmán como le hemos visto  en “24” o “Homeland” , pero este papel le ha venido enorme para sus limitadas cualidades.

Por último tenemos los dos debutantes de la serie el discretísimo galés Gerran Howell (der) como un sucedáneo bastante neurótico del hombre de hojalata junto con Jordan Laughran ( izq) que tiene un doble personaje bastante interesante que le ha permitido ser la actriz que mas destaca del reparto, aunque tampoco era muy difícil con esa tropa a su alrededor, convirtiéndose en la única de los desconocidos que tengo ganas de ver algo de su carrera posterior.

Final : La serie tuvo un estreno casi simultaneo en nuestro país, a través de la rama española del canal Cosmpolitan con promociones como la siguiente:

La serie finalizó su primera temporada entre la mas absoluta indiferencia del público estadounidense, con unas audiencias bajísimas que no presagian nada bueno en cuanto a su renovación, de la que en el momento de escribir estas líneas no sabemos absolutamente nada, a pesar de dejar algunas historias abiertas por si sonaba la flauta de la renovación, que lo dudo y mucho.

Como he comentado anteriormente “Emerald City” es recomendable para todos los amantes y estudiosos de “El Mago de Oz”, si se arman de paciencia y se entretienen buscando paralelismos entre ambas historias, para el resto de los mortales casi mejor que dirijan su vista hacia propuestas mas claras y satisfactorias, aunque corramos el riesgo que el mago o las brujas  nos fulminen con su magia.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

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