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Red Riding: La mejor trilogía criminal británica
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Lorenzo Mejino | 12-10-2017 | 23:28| 0

Una buena miniserie británica es uno de las placeres más deseados por cualquier aficionado a la ficción televisiva, con bastantes títulos donde escoger en la prolífica producción de las Islas Británicas. De entre todas ellas, solo unas pocas consiguen ese canon de excelencia que las encumbre a la categoría de obra maestra, como sucedió en el caso de la trilogía “Red Riding”.

La serie de tres películas independientes que desarrollaban unos hechos siniestros ocurridos en el Oeste de Yorkshire a finales de los setenta y principios de los ochenta, son la perfecta demostración de un trabajo televisivo muy inteligente y de altísima calidad que colmará hasta los paladares más exigentes y que se ha convertido en un referente en la historia reciente de las miniseries británicas.

En nuestro país su emisión pasó muy desapercibida, fuera de los círculos más anglófilos, por lo que vamos a aprovechar nuestro rincón del pasado de cada viernes, para abrirles el apetito sobre la que considero la mejor trilogía criminal británica jamas emitida, como les vamos a analizar a continuación.

red-riding-trilogyFicha: Red Riding 3 episodios   Mar 2009  Cadena: Channel 4 (UK) – Canal +/Filmin ( España)

Sinopsis:  Una serie de brutales asesinatos de chicas jóvenes sucedidos entre 1974 y 1983 en la empobrecida región de West Yorkshire, destapan toda una enorme trama de corrupción que implican tanto a diferentes estamentos de la policía como a mafias locales y políticos corruptos, siendo investigada por diferentes personajes de ámbitos diferentes durante toda esa década

El inicio: David Peace era un joven novelista británico establecido en Tokyo, donde enseñaba ingles, que en 1999 a los 32 años de edad publicó su primera novela de la tetralogía “Red Riding” , “1974” a la que siguieron en años posteriores “1977”, “1980” y “1983” aclamadas por la crítica y que se convirtieron en todo un éxito de ventas.

david-peace

Su novela más conocida la escribió años más tarde, sobre el paso del conflictivo entrenador Brian Clough por el Leeds United, “The Damned United”, que tuvo una famosísima adaptación televisiva con Michael Sheene de protagonista, en la que para muchos consideran que es la mejor obra audiovisual sobre el deporte rey jamas realizada.

El éxito de su tetralogía despertó el interés de la productora Revolution Pictures, especializada en adaptar obras arriesgadas y complicadas, para llevar los cuatro libros a la pequeña pantalla en forma de películas independientes.

Para escribirla llamaron a uno de los mejores guionistas británicos, Tony Grisoni, especializado en obras complicadas de adaptar, así como por trabajar con directores tan peculiares como Terry Gilliam, con el que ha escrito casi todas sus películas.

Grisoni había sido el guionista de una arriesgada película de Michael Winterbottom, “In This World”, para esa misma productora, por lo que pensaron que sería el hombre ideal para salirse con esa complicada adaptación

tony-grisoniGrisoni se puso manos a la obra y adaptó los cuatro libros en cuatro películas independientes, con ciertos puntos comunes, que seguían más o menos fielmente la estructura de los libros, pero como me comentó el propio Grisoni, todo un gentleman británico, en su visita a Barcelona el pasado mes de Mayo, el presupuesto solo les llegaba para producir tres películas y tuvo que elegir la descartada.

La decisión fue la supresión de la segunda película “1980”, lo que obligó a leves ajustes para permitir la continuidad de la historia en el resto de los guiones y poder dar luz verde al rodaje de las tres películas con tres directores diferentes que disponían de total libertad para rodar en el formato que quisieran debido a la gran independencia de las tres tramas.

La trilogía se estrenó en tres semanas consecutivas en el Channel 4 británico, entre la aclamación unánime de la crítica, entusiasmada por la adaptación que para muchos era una tarea casi imposible, con el siguiente trailer de presentación de la serie.

La carrera de Grisoni solo ha hecho que ganar en prestigio con series como “Southcliffe” o su colaboración en “The Young Pope”, mientras que ahora ha escrito algún capitulo de la serie antológica que se está emitiendo en la actualidad sobre los relatos de Phillip K Dick “Electric Dreams”.

La trama: La mejor forma de definir “Red Riding” es como tres películas independientes de larga duración, con protagonistas diferentes para cada una de ellas, pero en el marco lineal de una investigación de las desapariciones de unas chicas que se inicia en 1974  y finaliza en 1983 con la resolución final del caso.

La continuidad viene dada por el caso general y algunos personajes secundarios que son una constante durante todo ese periodo, pero siempre con un papel reducido especializándose en entorpecer las investigaciones del protagonista de turno con los diferentes ángulos que trataban.

En la primera película, “1974” el protagonista es un joven periodista Eddie Dunford ( Andrew Garfield) , metomentodo, soberbio e inconsciente a partes iguales, que descubre la conexión entre un empresario urbanístico local ( el siempre solvente Sean Bean) y la trama de desaparición de unas chicas que está investigando, lo que le lleva a una trama de corrupción local y política que le desborda y supera por completo.

Los enfrentamientos y discusiones entre los dos antagonistas fueron escalando y subiendo de tono con escenas como la siguiente.

El tono establecido en el primer episodio  por el conocido director Julian Jarrold (Brideshead Revisited, The Crown), fue muy oscuro y sombrío, buscando reflejar la sordidez de los peores lugares de una región sumida en una enorme depresión, enfatizando mucho en el drama de las chicas desaparecidas, sin buscar ni la complacencia ni la empatía con el espectador, como en la grisácea conferencia de prensa siguiente.

El tono cambia bastante en la segunda película “1980” que transcurre seis años después de los hechos iniciales, cuando la ola de crímenes en la región por el asesino en serie que denominan “El destripador de Yorskhire”, llega a su punto álgido, por lo que ante la incompetencia e ineptitud (voluntaria en algunos casos) de la policía local para avanzar en el caso, deciden traer a un detective de Manchester, para que vea el caso con nuevos ojos

Peter Hunter ( Paddy Considine) es recibido de uñas en su nuevo destino, por parte de los policías que han sido incapaces de resolver el caso , pero que no toleran que alguien ajeno  les venga a enmendar la plana, en una versión policial del perro del hortelano.

En este caso la investigación la vemos desde el interior de la policía, donde vamos conociendo más cosas de los implicados y su nivel de corrupción lo que desemboca en un brutal escalada de tensión entre todos los estamentos policiales, que no dudan en tapar con conferencias de prensa como la siguiente, con caras muy conocidas tanto respondiendo como preguntando.

En el episodio final, tenemos dos protagonistas que nos aportan más puntos de vista del enorme lio que tienen montado en el interior de la policía, por un lado tenemos a John Piggott (Mark Addy), un desastrado abogado que entra en los vericuetos del caso, investigando otra reciente desaparición de una joven, mientras que en paralelo tenemos a un inspector de policía Maurice Jobson ( David Morrissey) al que le corroe el remordimiento y la culpa, por su poca implicación anterior y el mirar hacia otro lado a la hora de resolver los casos en el pasado.

En el siguiente corte pueden ver la forma peculiar de trabajar de John Piggott, en las antípodas del abogado gentleman de peluca blanca de los juzgados.

Ambos en paralelo, van sacando los trapos sucios desde diferentes lugares que van a converger en el tramo final con la búsqueda de su redención personal, junto con la de alguna victima inicial.

“Red Riding” presenta una trama bastante compleja con muchas ramificaciones y personajes, pero a la que precisamente el cambio de punto de vista de los cuatro protagonistas es lo que permite al espectador hacerse una perfecta composición de lugar del problema, que a pesar de lo que pueda parecer es totalmente de ficción, aunque algunas historias están inspirados en casos reales, pero solo muy someramente.

Personalmente la historia me atrapó desde el principio, porque no tiene un desarrollo habitual en las series policíacas, sin las bandas de buenos y malos perfectamente delimitadas, prefiriendo dejar las lineas completamente difusas con los personajes pasando de una lado a otro de la linea ética de la ley a su propia conveniencia.

Cada capitulo tiene giros sorprendentes de los que nos van a dejar con la boca abierta, pero sin recurrir a trampas ni trucos trileros para avanzar y sobre todo sin sobreexplicar la trama, uno de los errores más habituales en muchas series.

Esa elegancia del desarrollo de la historia y el dejar fluir una propuesta tan compleja es su principal atractivo, por lo que nunca dejo de recomendarla a aquellas personas que han descubierto recientemente las miniseries británicas, ya que es difícil que vayan a poder encontrar algo mejor que “Red Riding”

Los actores:

Andrew Garfield empezó su exitosa carrera con dos dramas para el Channel 4, primero como un asesino buscando rehabilitación fuera de prisión en “A Boy”, que le dio el BAFTA al mejor actor. Su segundo papel en importancia fue el de Elliot Dunford, el periodista curioso que protagoniza la primera entrega y donde dejaba patente el magnífico actor que era  ya en sus inicios, en un personaje complicado al que le acababas cogiendo cariño a pesar de sus enormes defectos.

garfieldCon los años se ha ido convirtiendo en toda una estrella de Hollywood, con papeles de superhéroes como en “The Amazing Spiderman” o con grandes directores como Fincher o Scorsese en “ La red Social” o “Silence” o en películas bélicas como “Hacksaw Ridge”, siendo su papel en “Red Riding” su última aparición en una ficción televisiva.

Paddy Considine es un más que solvente actor británico que da vida al protagonista de la segunda película el inspector Paul Hunter. Considine (izq) empezó trabajando en casi todas las películas de su amigo de la infancia Shane Meadows ( This is England), gracias al cual se convirtió en un actor muy cotizado en la escena independiente británica y como secundario de lujo en grandes producciones como “El Ultimatum Bourne”.

paddy-considineCuriosamente no se ha prodigado apenas en la televisión siendo este papel su principal aparición, hasta su reciente protagonista en una serie de películas televisivas “ The Suspicions of Mr Whicher” o como un sacerdote en “Peaky Blinders”.

Considine está magnifico como un inspector dispuesto a encontrar la verdad caiga quien caiga, aunque sea un villano del calibre que interpreta el gran actor que es Sean Harris ( der foto) ideal para ese tipo de papeles de desalmados como demostró posteriormente en Southcliffe, otra gran obra de Tony Grisoni.

Mark Addy es otro actor todoterreno británico capaz de protagonizar una sitcom convencional en los EEUU como “Still Standing” , de hacer de Pedro Picapiedra en “The Flinstones Viva Rock Vegas”, pasando por ser uno de los protagonistas de “Full Monty” o acabar como Robert Baratheon en “Juego de Tronos”.

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Su gran versatilidad tanto para la comedia como para el drama, se enfoca aquí claramente hacia el terreno dramático como el abogado John Piggott un desastre andante en busca de su redención, al que es capaz de darle incluso un tono patético con alguna pincelada de humor, al alcance de pocos actores.

Por último tenemos a un habitual que aparece en cuanto hablamos de miniseries británicas de calidad, porque no se pierde ninguna, estamos hablando de David Morrissey, que con el personaje del inspector arrepentido Maurice Jobson, apuntaló su creciente fama conseguida con la gran “State of Play” de la que les hablamos hace poco en este mismo espacio.

RED RIDING: 1983, David Morrissey, 2009. ph: Phil Fisk/©IFC Films

David Morrissey ha ido alternando memorables villanos como el gobernador de “The Walking Dead” , con  miniseries en su país como “The Driver”o “The 7:39”

Epílogo:
Poco más me queda por añadir sobre esta gran miniserie, por lo que si no han tenido la oportunidad de verla todavía, no duden en verla en Filmin, donde ha encontrado su lugar natural junto a otras miniseries británicas. Para finalizar les dejo el siguiente video donde los propios actores explican sucintamente algo sobre sus personajes.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Top of the Lake: La evolución de flotar grácilmente a hundirse como una piedra
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Lorenzo Mejino | 10-10-2017 | 08:13| 2

Las series con directores o actores cinematográficos de renombre siguen siendo recibidas con enormes expectativas por parte de ciertos sectores  del público que espera que reediten en el formato televisivo los elogios que han recibido ya sea delante o detrás de las cámaras.

La experiencia nos ha demostrado que esta estrategia no es ninguna garantía de éxito, ya que al lado de grandes éxitos, hemos tenido fiascos de grandes dimensiones, pero es difícil encontrar un caso como el de “Top of the Lake”, la primera serie de la oscarizada directora neozelandesa Jane Campion. que tras una 1T que fue recibida de manera muy entusiasta por la crítica y el público, ha hecho una 2T decepcionante en todos los sentidos.

No deja de ser una lástima, porque tras casi cuatro años de espera, todos nos esperábamos algo mucho más elaborado y sobre todo coherente, por lo que vamos a dedicar nuestro articulo de la actualidad de cada miércoles a analizar las dos temporadas de “Top of the Lake” perfectamente resumibles como el ying y el yang televisivo austral.

season-1Ficha:Top of the Lake 12 episodios.   Mar 2013- Ago 2017  Cadena: BBC(UK)/Sundance ( USA) – Sundance (E)

Sinopsis: Robin Griffin es una detective que vive en Sydney, especializada en delitos sexuales, que se encuentra de visita en su localidad natal de Laketop, un remoto paraje de la isla sur de Nueva Zelanda cuando la policía local le pide su colaboración para esclarecer el embarazo y posterior desaparición de una niña de 12 años Tui Mitcham. Su habilidad para empatizar con las vivencias de esa joven, va a jugar un papel importante en la investigación de un caso muy complicado y con muchas ramificaciones locales.

El inicio: Jane Campion es una directora neozelandesa afincada en Sydney que llegó a los altares cinéfilos con su tercera película “The Piano” que ganó la Palma de Oro en Cannes y el Oscar al mejor guión original ademas de premiar también a sus dos actrices Holly Hunter y Anna Paquin y conseguir diversas nominaciones más, incluyendo la de mejor directora y mejor película

Sus trabajos posteriores no fueron recibidos con la misma unanimidad, creando una cierta controversia de su visión cinematográfica con ardientes defensores y furibundos detractores, pero sin alcanzar nunca el reconocimiento de “The Piano”.

Durante el rodaje de su ultima película en 2009 “Bright Star” tuvo su epifanía televisiva particular cuando descubrió en la televisión “Deadwood”, que le dejó tan entusiasmada, que se planteó muy seriamente empezar algún proyecto para la televisión, si se daban la circunstancias de libertad creativa que necesitaría para explicar las historias a su manera, como descubrió en el memorable western de David Milch.

Tras anunciar sus intenciones, le faltó tiempo a la BBC para contactar con ella y darle carta blanca para crear una miniserie cerrada. Campion empezó a trabajar a partir de un concepto de un misterio policíaco complejo bastante influenciada por el escritor sueco Stieg Larsson, que rápidamente ubicó en la isla sur de Nueva Zelanda, en las cercanías de un lugar donde tiene una cabaña de vacaciones a la que acude con cierta regularidad.

campion-leePara escribir el guión recurrió a su viejo amigo y colaborador, el escritor Gerard Lee, con el que hizo el guión de su primera película “Sweetie”, allá por 1989, al que seguía recurriendo para pulir sus guiones o como en este caso para reforzar la estructura narrativa a partir de sus conceptos personales.

El proyecto recibió el apoyo de la BBC como socio principal, al que se añadió rápidamente Sundance TV que consideró que la serie iba a ser una magnífica oportunidad para estrenar su nuevo canal televisivo con esta ficción televisiva original.

Las televisiones públicas australiana y neozelandesa también se apuntaron a la coproducción, pero la primera con la condición de que fuera una actriz austral la protagonista. En principio la elegida era Anna Paquin, encantada de volver a trabajar con su descubridora en “El Piano” ,Jane Campion y muy popular gracias a “True Blood”, pero su embarazo trastocó los planes iniciales, siendo sustituida por la estadounidense Elisabeth Moss, con un gran enfado de la televisión australiana que abandonó el proyecto de un portazo, siendo sustituida por la rama australiana de la BBC, UKTV.

El rodaje se hizo en las cercanías de Queenstown y el lago Wakatipu, uno de los parajes más bonitos de Nueva Zelanda y fue estrenada a bombo y platillo tanto en el festival de Sundance, como en la Berlinale de inicios de 2013, abriendo un poco la veda de los estrenos televisivos en el marco de festivales de cine, con trailers como el siguiente

Primera temporada: La 1T de “Top of the Lake” tiene la apariencia de un drama policíaco, pero explicado desde el punto de vista de una comunidad cerrada y bastante peculiar, a través de los ojos de la detective pródiga, que es utilizada para conocer los personajes y las correlaciones de fuerzas de poder en esa remota población.

La apuesta por hacer algo diferente es patente desde la primera escena de la serie, en el que vemos a una joven adolescente introducirse en las gélidas aguas del lago local, con una fuerte imagen inicial que va a perdurar durante el resto de la serie, como se observa en la propia cabecera de la serie con el lago como eje principal.

El personaje de la chica es la linea de vida de la serie, que sirve para asegurar el resto de las historias, catalizadas por sus acciones o inacciones, de esta forma es utilizada como excusa para volver a involucrar a la detective Robin en la vida de la comunidad que abandonó de joven, bajo la dirección del sargento de la policía local.

Pronto descubre que nada se mueve en el pueblo sin la aprobación del cacique local, el escoces Matt Mitcham, (Peter Mullan, nacido para este tipo de papeles) patriarca de un clan dedicado a toda clase de trapicheos y comercios legales e ilegales, con varios miembros de su familia relacionados con la adolescente Tui, de diferentes maneras.

En un tercer nivel tenemos un grupo que vive en régimen comunal en un campamento a las orillas del lago, dirigidos espiritualmente por una guru ( una irreconocible Holly Hunter, otra vieja amiga de la directora) con un grupo de seguidoras de mediana y avanzada edad que preconiza un estilo de vida alternativo y feminista en todos los aspectos.

Por último tenemos los maoris locales, familiares de Tui ,defensores de su cultura ancestral y que forman otro posible foco de conflicto por la desaparición de su querida adolescente.

El misterio sigue las vicisitudes de los cuatro grupos, la policía, el clan, la secta y los familiares, con numerosos giros y descubrimientos que provocan diversas interacciones amistosas o agresivas entre todos ellos, que provocan que la investigación se convierta en una verdadera carrera de obstáculos.

La 1T tienen su mayor interés en la presentación de un grupo de mujeres fuertes que han tomado ciertas decisiones importantes en su vida  y que han asumido hasta las últimas consecuencias como es el caso del grupo de la guru o que se van a tener que enfrentar a ella como en el caso de la protagonista, que no va a poder escapar más de su pasado.

En esa originalidad radica su gran virtud, pero el desarrollo, para mí, fue perdiendo fuerza con el paso de los episodios tras un inicio que me pareció espectacular, coincidiendo el declive con la entrada y mayor protagonismo de la secta, que siempre me dio la impresión de estar metida con calzador para explicar unas ideas determinadas, en lugar de estar al servicio de la historia como parte integrante de la misma, con escenas como la siguiente ilustrativas de esa deriva, pero ilustrativas de los paisajes que vemos.

En ese contexto, nunca fui tan entusiasta en la valoración global de la serie que considero como notable, pero bastante lejos de los niveles de excelencia que prometía tras sus excelentes capítulos iniciales, incluyendo una resolución del caso que tampoco me acabó de convencer demasiado.

Segunda temporada: Jane Campion había dicho en todo momento que era una miniserie cerrada, por lo que la sorpresa fue enorme cuando a finales de 2014 anunció que había aceptado una segunda temporada de la serie, con una historia completamente diferente, pero con la misma protagonista, Elisabeth Moss, lo que creo otra gran expectación derivando en su estreno mundial en el festival de Cannes en marzo de este año promocionándola con el siguiente trailer.

En este ocasión todo empieza con la reincorporación de Robin como una sargento detective en el departamento de policía de Sydney, tras una estancia de varios años en Nueva Zelanda, con un final bastante malo desde el punto de vista personal.

season-2Su primer caso es el descubrimiento de una joven chica asiática en la céntrica playa de Bondi, asesinada y encontrada en el interior de una maleta que había sido arrojada al mar y devuelta a la playa.

Su reincorporación al departamento de policía no es precisamente bien recibida ni por sus jefes ni por sus compañeros, reticentes con su estabilidad mental, tras los sucesos del pasado, por lo que le asignan como asistente una policía novata que no se sabe si le hace más de ayudante o de vigilante, como explica Gwendoline Christie en el siguiente corte.

En paralelo vamos conociendo la historia de la familia Edwards, con amplias conexiones con el pasado de la detective, con la archiconocida Nicole Kidman haciendo de la madre de una adolescente bastante más complicada de lo habitual.

La joven asiática trabajaba en un lugar bastante siniestro, un club/burdel llamado Silk 41, al mando de Puss, un alemán del este emigrado y nostálgico de Eric Honnecker y sus “logros” comunistas que dirige el burdel con mano de hierro, gracias a ser un tarado mental de mucho cuidado como un autoproclamado mesías de algo que no sabe ni él.

La investigación de Robin va uniendo los puntos que relacionan su pasado, con la familia Edwards, el loco de burdel, su difícil relación con su compañera y su propia posición dentro de la comisaria, pero presentándola como un juguete roto que al intentar recomponer sus piezas, ve impotente, como se rompen en trozos mucho más pequeños, como explica la propia actriz en el siguiente vídeo

El problema es que ninguna de las piezas consigue encajar en ningún momento, por lo que la historia es un despropósito monumental de los pies a la cabeza, dejándome atónito ante la poca traza de un guión que no se sostenía en ningún momento ni en el desarrollo de las personajes ni en el de las historias, ademas del cambio de ubicación de drama rural a urbano que no le ha sentado precisamente bien, en el aspecto de originalidad.

Los personajes tomaban unas decisiones completamente incoherentes y absurdas que no debían entender ni los propios actores, en especial en todo lo referente al megavillano Puss, uno de los personajes peor escritos de la historia de la televisión, ridículo y con una patente de corso en todo momento que se me escapaban las razones para justificarlo.

La historia de la amistad/enemistad entre las dos protagonistas daba más bandazos que un formula 1 que pincha en plena recta a 300 km/hora y a pesar del esfuerzo de las actrices Elisabeth Moss y Gwendoline Christie, sus cambios de estado eran incapaces de justificarse en ningún momento, por no hablar del papel de Nicole Kidman, irrelevante e insustancial para lo que no hacía falta ninguna estrella de cine.

No todo es tan negativo, porque debo reconocer que la miniserie tiene escenas muy brillantes como la mejor de toda la serie, que implica una durísima conversación en comisaria entre Elisabeth Moss y un viejo amigo de la 1T que demuestra lo buena que podría haber sido la serie con momentos como ese o el de la búsqueda de un sospechoso en la atestada playa de Bondi.

Por eso, viendo las enormes posibilidades que tenía la historia y lo capaces que eran de hacer algo grande, la decepción ha sido importante al ver el pésimo desarrollo de la historia y sus personajes, a años luz de la 1T, que por lo menos cumplía muy bien en el misterio principal.

Los actores: Hay personas que dicen que una gran actriz se demuestra en las películas o series mediocres o malas, porque consiguen elevarlas de su lugar natural en la medida que pueden. El caso de Elisabeth Moss en la 2T de esta serie puede ilustrar perfectamente esa aseveración, ya que de forma independiente consigue brillar a una altura similar al de sus trabajos más celebrados mundialmente como “Mad Men” o “The Handmaid’s Tale”, dos series mucho más redondas en todos los sentidos.

mossSu personaje de Robin funciona mucho mejor en la 1T, pero su calidad está en hacernos creer actitudes o acciones inverosímiles que le toca decir o realizar en la 2T y colarnoslas como posibles gracias a su gran calidad como actriz, con momentos tan alucinantes como esa escena que les he comentado que vale por toda la serie.

Si se le puede poner un solo pero a su actuación, proviene de su extraño acento australiano que le salía algo raro a pesar de sus esfuerzos, lo que generó cierta controversia entre los espectadores australes, pero que difícilmente un oído español va a captar esos matices lingüísticos y menos si la ve doblada.

David Wenham es un magnífico actor australiano que da vida al sargento Al Parker, el superior neozelandés de Robin, el segundo personaje en importancia de la serie, que le da una replica más que adecuada en las escenas que comparte con Moss.

david-wenhamWenham ha aparecido en casi todas las series importantes de su país como “The Code” , así como en películas como en “300”, aunque parece que ha dado el salto a los Estados Unidos, aunque sea para intervenir como villano en algo tan cogido por los pelos como “Iron Fist”.

Un verdadero actor trotamundos es el escoces Peter Mullan, capaz de aparecer en cualquier lugar donde se ruede algo en ingles y necesiten un villano de lujo, ya sea en Nueva Zelanda como en este caso como el jefe del clan criminal de los Mitcham en la 1T o en el sur de los EEUU como en “Quarry”

peter-mullanHolly Hunter debe su mayor éxito cinematográfico  “The Piano”, incluyendo un Oscar a la mejor actriz, a Jane Campion, por lo que no es de extrañar que acudiera encantada a la llamada de su vieja amiga, para interpretar a GJ, la guru líder de un grupo de mujeres que viven de forma alternativa a la orilla del lago, un personaje basado en una amiga personal de Campion, que murió varios años antes, con un aspecto bastante influenciado por el propio de la directora.

holly-hunterYa he comentado previamente que su personaje y su grupo es la nota discordante de la 1T, a pesar de los esfuerzos de Hunter en hacer creíble algo que siempre me dio la sensación de estar metido con pinzas más en plan homenaje a su amiga que de otra cosa.

En la 2T, por desgracia, parece que intentaron reciclar la peluca de Hunter en Nicole Kidman, que se unió al reparto con el proyecto bastante adelantado, para interpretar a la madre de una adolescente problemática relacionada con el caso de chica asiática, un personaje que tras finalizar y cavilando sobre él mismo, he llegado a la conclusión que si no hubiera estado nadie lo habría notado, lo que no suele ser una buena señal, a pesar de lo gran actriz que es.

De todas formas supongo que con su Emmy ganado este año por “Big Little Lies”, ni se acuerda del aspecto que tenía en esta serie.

kidman-christieOtro ejemplo de casting extraño fue el de Gwendoline Christie como la policía Miranda Hilmarson, un personaje que no estaba previsto en el primer borrador de la 2T, pero que Campion escribió al recibir una carta de la propia actriz diciendo que se moría de ganas de trabajar en el nuevo proyecto, en un sentimiento que al parecer era mutuo, viendo los cambios que realizó para introducirla en la historia.

Christie es una actriz enormemente popular gracias a su brillante Brienne de Tarth en “Juego de Tronos” y la imponente presencia que le da su 1m90 de altura. Aquí me ha dejado algo desconcertado en un registro muy diferente al que le había visto con una espada en la mano, alternando momentos brillantes con otros rozando el ridículo, pero debido más a un personaje enormemente contradictorio y mal diseñado, que a sus cualidades como actriz.

El verdadero agujero negro de la serie está en el burdel Silk 41, con su director mesiánico Alexander, al que todos conocen como Puss, interpretado por el actor sueco David Dencik, al que pueden ver en el centro de la foto junto a Alice Englert, la hija de la directora Jane Campion, que interpreta a Mary la problemática hija adolescente de Nicole Kidman, sobre cuya interpretación prefiero guardar un silencio piadoso sobre el nepotismo que seguro que entenderán.

David Dencik as Puss, Alice Englert as Mary, Merylnn Tong as Caramel, Sereena as Jade, Michele Ny as Mahlee - Top Of The Lake: China Girl _ Season 2, Episode 1 - Photo Credit: Lisa Tomasetti/SundanceTV/See-Saw Films

Mas curioso es el caso de David Dencik, el que he visto en numerosas películas y series suecas y danesas, como la 2T de “Bedrag” por ponerles un ejemplo cercano, siempre a un magnifico nivel, por lo que prefiero pensar que su Puss lo hace mal a propósito, porque le ha tocado en suerte uno de los peores personajes televisivos del año, con unos diálogos y unas ideas directamente extraídas de las paredes del lavabo de un frenopático, en un borrón importante de su interesante carrera.

Epilogo:La 2T está todavía pendiente de verse en nuestro país, supongo que se emitirá próximamente en la rama española de Sundance que es donde se vio la 1T y que parece su lugar lógico de emisión, teniendo en cuenta que es una producción original suya.

En el articulo ya les he dejado mis impresiones sobre las dispares dos temporadas emitidas, por lo que deseo que tengan suficientes elementos de juicio para tomar sus decisiones en consecuencia.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
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