Diario Vasco
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Wonder Woman/ La Mujer Maravilla: La primera superheroina televisiva
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Lorenzo Mejino | 15-06-2017 | 23:28| 0

El reciente estreno de la película “Wonder Woman” que está arrasando en las taquillas de medio mundo, nos brinda una excelente oportunidad para viajar al pasado cuarenta años y recordar la primera vez que la televisión se atrevió con una superheroina como protagonista de una serie televisiva, con Diana Prince y su alter ego “Wonder Woman” o “La Mujer Maravilla” como fue conocida por estos lares.

Lo que ahora puede parecer visualmente un tebeo kitsch, casposillo y de colorines, en aquella época tuvo mucha repercusión, convirtiéndose en una auténtica serie de culto, con seguidores que todavía en la actualidad siguen venerando a su actriz protagonista Lynda Carter y al personaje de su juventud, como les vamos a mostrar en nuestra entrada del recuerdo de cada viernes, relacionada en esta ocasión con la actualidad cinematográfica.

Ficha: La Mujer Maravilla ( Wonder Woman) 59 ep. 50 min   Sep 1975- Nov 1979  Cadena: ABC-CBS (USA) – TVE (E)

Sinopsis: Durante la II Guerra Mundial un piloto militar, Steve Trevor es abatido en el triangulo de las Bermudas, yendo a parar a la isla Paraiso, hogar de una tribu de amazonas, donde es recogido por la princesa Diana y curado de sus heridas. Para devolverlo a la civilización, la reina de las amazonas decide realizar un concurso entre todas sus súbditas, para enviar a la ganadora con el mayor Trevor a Washington, ganando su hija Diana, que lo acompaña y tras una serie de aventuras decide quedarse como ayudante del mayor, para luchar contra los espías nazis por todo el mundo

El inicio: El personaje nació de la pluma de Charles Moulton y del dibujante Harry G. Peter, que publicaron el primer cómic en 1941 en la poderosa editorial DC, convirtiéndose en un gran éxito de ventas en plena II Guerra Mundial en su lucha contra el enemigo nazi.

El personaje sufrió diversas evoluciones durante sus años de publicación hasta que a mediados de la década de los sesenta, el gran éxito de la serie de Batman, hizo que los ejecutivos televisivos empezaran a buscar en las estanterías de las librerías de cómics posibles personajes para sus series, entre los que “Wonder Woman” salió entre las primeras opciones.

En 1967 se escribió un primer borrador de un guión para un piloto televisivo con el nombre de “¿Quién teme a Diana Prince?”, que no convenció a los ejecutivos que le encargaron una reescritura a Stanley Ralph Ross uno de los guionistas de Batman, pero que tras rodar cinco minutos de prueba, fue rechazado.

En 1974 apareció de la nada en la ABC, un piloto para una serie inspirada muy someramente en el personaje de “Wonder Woman” pero cambiando casi todas las características de la superheroina, empezando por el traje y haciéndole rubia en lugar de morena, con la popular Kathy Lee Crosby en el papel principal, del que pueden ver un corte en el siguiente vídeo

La ABC decidió enviar el piloto al taller de reparaciones de chapa y pintura encargándole a su productor estrella Douglas S. Cramer ( el posterior socio de Aaron Spelling en muchas series) un lavado de cara, con claras instrucciones de ser mucho más fiel al cómic original en lugar de las licencias que se tomaron.

Cramer quiso jugar sobre seguro y volvió a llamar a Stanley Ralph Ross el autor del primer guión televisivo, para hacer la versión definitiva para una película que iba a servir como posible piloto de la serie

A la tercera fue la vencida, obteniendo el piloto con los personajes muchos más fieles a los libros, un gran éxito de audiencia, lo que propició primero un encargo de otras dos películas televisivas independientes, con un posterior paso a serie. En principio los fueron emitiendo un poco a salto de mata entre 1976 y 1977, como especiales televisivos para pasar al final a una frecuencia semanal.

En el siguiente vídeo pueden ver el momento del episodio piloto, en que Diana y una compañera encuentran malherido al aviador en la playa.

A pesar de sus buenas audiencias, la serie tuvo una andadura bastante tormentosa como les vamos a explicar a continuación.

La trama: La lucha de “Wonder Woman” contra el nazismo durante la II Guerra Mundial en todas sus formas y maneras fue el eje conductor de la 1T de la serie, utilizando una tapadera oficial como Diana Prince, una suboficial de la Marina, de la que muy poca gente conoce su verdadera identidad secreta.

Los superpoderes de “Wonder Woman” le vienen dados por su cinturón mágico que le da una fuerza sobrehumana, ayudada por unos brazaletes que le permiten repeler las balas, una tiara telepática y un lazo dorado que obliga a decir la verdad al que es capturado con el lazo.

Sus brazaletes mágicos ya aparecen en el episodio piloto, donde la reina de las amazonas, la siempre impagable Cloris Leachman (la memorable abuela Maw Maw en “Raising Hope”) ordena un duelo con los brazaletes como producto estrella.

Ese arsenal combinado es el que permite a la mujer maravilla, luchar de forma más que efectiva, contra todo tipo de enemigos nazis o asimilados que se ven desbordados ante la superheroina y sus adminículos mágicos.

La cabecera de la 1T no esconde en ningún momento su origen como cómic, aunque la verdad es que no la recordaba tan cutre y casposa (tenía en la cabeza las más modernas) con una música bastante metida con calzador como pueden juzgar ustedes en el siguiente vídeo

Cualquier momento clave en la vida de todo superhéroe es el momento en que se transforma de una persona normal y corriente para ponerse su traje de batalla, en el caso de “Wonder Woman”, su movimiento era simplemente un grácil giro de 360º a toda velocidad para convertirse en la superheroina, como pueden comprobar a continuación; dónde quedaban sus ropas iniciales tras el cambio es un misterio insondable en la serie.

La primera gran sorpresa vino cuando la cadena ABC, a pesar de sus excelentes datos de audiencia, decidió retrasar la renovación de la serie, principalmente por razones económicas derivadas de un rodaje ambientado en la II Guerra Mundial, que se comía los posibles beneficios derivados de unas buenas audiencias.

Ante esa incertidumbre, Douglas S. Cramer empezó a vender la serie a otras cadenas que pudieran estar interesadas, con la cadena CBS llevándose el gato al agua, pero tras imponer una serie de cambios para renovarla.

El principal fue el cambio de época pasando de estar ambientada en los cuarenta a la época actual de los setenta, con una protagonista que seguía inmutable en aspecto y apariencia, pero cambiando al aviador Steve Trevor por el hijo del protagonista inicial, para poder seguir con el mismo actor Lyle Waggoner, cambiando por completo el resto de secundarios y hasta el nombre de la serie a “The New Adventures of Wonder Woman”

El tono de la serie cambió profundamente, pasando de tramas de intriga y espionaje internacional, al estilo preponderante de la época de “ladrones y serenos”, con la vuelta de Diana 35 años más tarde, para incorporarse a una agencia gubernamental, encargada de luchar contra organizaciones criminales, todo tipo de delitos y la ocasional invasión alienígena.

La estructura de los episodios era sencilla y diáfana, con la presentación del problema semanal, la puesta en marcha de nuestra superheroina, con dos o tres escaramuzas por episodio, que desembocaban en la lucha final, donde era derrotado el villano de turno, aunque la serie tenía una política bastante estricta de no matar a nadie ( similar a la del equipo A), siendo apresados, detenidos o confinados como final de su carrera criminal.

En la cabecera de la 3T pueden ver los grandes cambios realizados en los personajes, empezando por el propio tono musical de su sintonía.


Vista con una perspectiva actual “Wonder Woman” era un producto bastante representativo de la mentalidad de los años setenta, donde el machismo revoloteaba sobre todas las decisiones creativas, mostrando una superheroina muy sexy y femenina, evitando en la medida de lo posible, las escenas de lucha y violentas con una mujer dando mamporros y repartiendo estopa de forma directa, con muchas tomas indirectas o implícitas, lo que siempre me dejaba una sensación algo rara, en comparación con otras series protagonizadas por hombres.

Esa preocupación más importante por el maquillaje y el vestuario que por el propio comportamiento de superheroina, que se supone que tenía que luchar a brazo partido con todo el mundo, me chirriaba bastante en mis tiempos de juventud, por ese doble rasero que utilizaban en este caso, con ese resultado de superheroina “light” que nunca se convirtió en una de mis preferidas.

Como pueden haber comprobado, la serie ha envejecido fatal comparada con otras de las misma época, por esas propias autolimitaciones impuestas que ahora son más propias de series de la franja infantil que del primetime adulto. Las cosas por suerte han cambiado los últimos cuarenta años, pero siempre viene bien recordar como eran no hace tanto tiempo, cuando la visión de la mujer que tenían los hombres era la que predominaba en las series.

Los actores:
Lynda Carter era una joven que había empezado su carrera en concursos de belleza, llegando a ser Miss Mundo USA, lo que le  permitió pagarse unas clases de actuación y empezar a aparecer en pequeños papeles, hasta que el propio Douglas S. Cramer la eligió para el papel que le iba a cambiar la vida el de Diana Prince/ Wonder Woman. La razón fue principalmente por su atractivo físico, imprescindible en los escuetos trajes que debía llevar en casi todas las escenas.

Carter sorprendió a todo el mundo, demostrando ser mejor actriz que lo que se podía esperar pero el personaje tampoco le pedía mucho más, lo que hizo crecer su descontento, porque deseaba hacer algo más que posar ante la cámara, ya sea con más escenas de acción o dramáticas.

Cuando se canceló la serie, Lynda Carter ya estaba enfrascada en una carrera musical con varios especiales televisivos y discos grabados, por lo que no lamentó mucho su cierre, pero la verdad es que jamas ha conseguido sacudirse el personaje de encima a pesar de intentarlo con series olvidadas como “Partners in Crime” o “Hawkeye”. En la actualidad ya tiene asumido ese papel y aparece en muchas convenciones de fans, que compagina en papeles recurrentes en series como “Supergirl” donde encarna a la presidenta de los EEUU, en otro claro guiño a su pasado de superheroina.

Su compañero de fatigas el mayor Steve Trevor, tanto padre como hijo,  era encarnado por un galán televisivo de la época Lyle Waggoner, que era muy conocido por haber formado parte del reparto durante siete años del archipopular “El show de Carol Burnett”, donde interpretaba múltiples personajes, siempre como el galán de turno, gracias a su pasado como modelo. Abandonó la serie en 1974, para conseguir este papel al año siguiente para mostrar otro registro.

Waggoner siempre ha sido un actor aplicado, ideal para dar replicas a actrices protagonistas como Carol Burnett o Lynda Carter, sin reclamar ser el centro de la acción, aquí cumple como el jefe comprensivo y compañero de fatigas, aunque evitando en todo momento cualquier tensión sexual entre ambos personajes, como mandaban los cánones de la época.

Tras la serie Waggoner empezó un claro declive para ir cayendo poco a poco de estrella especial invitada a salir como parodia de si mismo, en series nostálgicas de su trabajo con Carol Burnett, que es el que le ha hecho más famoso. Se retiró de la actuación a mediados de los noventa para crear una compañía de trailers especializados para la industria del espectáculo y vive retirado en Wyoming.

Por último destacar la presencia en varios episodios de una jovencísima Debra Winger, como Drusilla o “Wonder Girl”, la hermana menor de la protagonista, que hizo algunas apariciones en la 1T de la serie, cuando todavía era una desconocida.

Winger declinó aparecer en más episodios, porque consideraba que iba a dañar su joven carrera si la encasillaban en ese personaje, teniendo más razón que un santo viendo su carrera posterior con películas como “Oficíal y caballero” , ¨Cowboy de Medianoche” o “ La fuerza del cariño”. Tras una gran descanso en su carrera que se tomó a finales del siglo pasado, ha vuelto a actuar poco a poco, hasta llegar a la actualidad donde la podemos ver en la comedia de Netflix “The Ranch”.

Final y película:
Al final de la 3T, el desgaste de las audiencias empezó a ser importante, por lo que decidieron hacer un nuevo intento de reinventarse, haciendo un episodio que en principio debía ser el final de la 3T y que iba a dar paso a la 4T, con un nuevo reparto más dirigido al público juvenil, con un nuevo jefe más guaperas,  junto a un jovenzuelo de las calles y un chimpancé !!!,  como compañeros de fatigas.

La idea fue tan terrible como suena, pero encima la cadena CBS lo emitió fuera de orden, dejando un episodio doble para el final de la temporada, que encima emitieron como una miniserie varios meses  más tarde del resto de los episodios de la 3T, lo que fue su sentencia de muerte, encima teniendo a “La Masa” como sustituta en su franja horaria, lo que provocó su cancelación directa.

La serie siguió teniendo una buena carrera en sindicación, con multitud de reemisiones y una reducida pero muy fiel base de fans que la sigue idolatrando, por lo que no es de extrañar que dentro de la actual ola de películas de superhéroes, DC estuviera encantada de hacer una película sobre su superheroina más importante.

El enfoque ha sido totalmente diferente al de la serie, casi como un desagravio feminista al personaje con una directora Patty Jenkins al mando de las operaciones y con un tono mucho más oscuro y violento que ha arrasado en su estreno, como pueden comprobar en su trailer oficial

Epílogo:
En esta ocasión no nos hemos puesto nostálgicos para recordar una gran serie, pero la posibilidad que tenemos de comparar un poco en profundidad la evolución histórica del personaje de una superheroina, nos puede dar una gran idea de los cambios que ha tenido en paralelo nuestra sociedad y de la que “Wonder Woman” es un gran ejemplo.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Feud: Un apasionante relato mitómano-cinéfilo
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Lorenzo Mejino | 13-06-2017 | 23:15| 0

La originalidad es un concepto que no tiene que ir ligado necesariamente con el uso de las últimas tecnologías o de buscar una mayor complejidad de las historias, “Feud” es un magnífico ejemplo sobre como crear de la nada una miniserie apasionante sobre un tema tan actual como el desprecio a las actrices a partir de una cierta edad, dando un verdadero máster cinéfilo en el camino, con la pugna entre las dos divas que eran Bette Davis y Joan Crawford.

El enorme talento pero algo errático de su creador Ryan Murphy, consigue en esta ocasión acertar de pleno en la diana en un trabajo mucho más personal que “American Crime Story” , donde tuvo un papel más secundario en el proceso creativo.

Además ha conseguido reunir un reparto de lujo con cuatro actrices ganadoras de un Oscar, dando vida a cuatro actrices que también ganaron un Oscar, en un festival mitómano nunca visto antes en televisión, como les vamos a analizar en esta entrada de lujo sobre una de las miniseries del año.

Ficha: Feud 8+ episodios.   Mar 2017- Cadena: FX (USA)- HBO (E)

Sinopsis: Joan Crawford, en pleno ocaso de su brillante carrera cinematográfica, decide tomar parte más activa en la búsqueda de papeles para mujeres de su edad, encontrando una novela “Que fue de Baby Jane”, con papeles protagonistas para dos actrices veteranas que considera que serían ideales para ella y otra diva que estuviera a su altura.

Tras diferentes intentos consigue involucrar al director Robert Aldrich, más que necesitado de un éxito para revitalizar su carrera y al todopoderoso productor Jack Warner, tras lo cual el último paso es convencer a la gran Bette Davis para aceptar el segundo papel protagonista de la película.

La serie narra el conflicto descomunal que tuvieron ambas actrices desde el que momento en que coincidieron en la preparación del rodaje de la serie, hasta el fin de sus días, con un odio enfermizo que envenenó y mucho sus carreras posteriores.

El inicio: La miniserie tuvo un doble gestación paralela, por un lado hace diez años, dos guionistas desconocidos Michael Zam y Jaffre Cohen, que sobrevivían como profesor de guión en la universidad de Nueva York el primero y como monologuista el segundo, decidieron escribir un guión para una película basado en la fuerte rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford, documentándose extensivamente para escribir “Best actress”, un guión que pasó a engrosar la denominada “Black List” que son aquellos guiones muy interesantes que no han salido de un cajón.

En paralelo, Ryan Murphy, uno de los creadores más influyentes actuales, siempre había tenido una gran obsesión con Bette Davis, desde que tuvo la oportunidad de entrevistarla poco antes de su muerte en 1989, manteniendo incluso, una cierta relación epistolar con ella.

En 2009, cayó en sus manos el guión que habían escrito Joffe y Zam y no dudo en comprar los derechos del mismo, sondeando a Susan Sarandon y Jessica Lange ( la primera vez que se reunió con ella antes incluso de American Horror Story) para hacer los papeles principales.

La idea inicial era hacer una película, pero al empezar a escribir vieron que no les iba a dar tiempo a explicar todo lo que querían más allá de un momento concreto de rivalidad exacerbada. Tras un proceso muy largo, Murphy decidió con sus dos creadores iniciales que se habían incorporado a su equipo de guionistas, que el formato de miniserie sería el ideal para este tipo de historia.

En ese punto a Murphy se le encendió la lucecita de seguir los pasos de sus dos series antológicas en emisión , “American Horror Story” y “American Crime Story” , para hacer una tercera serie antológica sobre grandes rivalidades de la historia reciente, con el nombre de “Feud”

Llamó a su jefe y amigo John Landgraf,el director de la cadena FX donde emite casi todas sus series, que le aceptó su propuesta de forma inmediata y sin leer una pagina del guión, entusiasmado ante otra miniserie de su niño mimado, que empezaría con la historia de Bette Davis y Joan Crawford con dos grandes actrices como Susan Sarandon y Jessica Lange al frente del reparto.

Ni que decir tiene, la enorme expectación que creó el anuncio de la miniserie, que solo fue en aumento a medida que salían los trailers y se podían ver las excelentes caracterizaciones de las dos actrices y la depurada calidad de la producción como pueden comprobar en el siguiente trailer oficial.

El estreno fue el mes de Marzo de este año, refrendado por unas magníficas audiencias y críticas que mantuvieron el interés por la serie hasta su episodio final.

La trama: “Feud” tiene  como esqueleto el rodaje de un documental ficticio en 1978 , con una serie de testigos entre las que se cuentan actrices oscarizadas como Olivia de Havilland y Joan Blondell, que comparten sus recuerdos personales del periodo que conocieron a las actrices ya sea conjuntamente o por separado, dando diferentes puntos de vista de la rivalidad.

Utilizando ese testimonio a modo de introducción de las escenas, la acción se traslada al pasado para ir siguiendo la historia de las dos actrices desde el año 1960, cuando se inició la gestación de la película “¿Que fue de Baby Jane? , para mostrarnos con todo tipo de detalles los pasos previos a todos los personajes importantes que iban a confluir en el rodaje de esa película,previamente al tsunami que se produjo durante la misma.

El cariño y calidad de la serie se puede ver desde su primorosa cabecera, claramente deudora del maestro Saul Bass, que nos cuenta la historia en imagenes,  la película “¿Qué fue de Baby Jane?” de una forma visualmente brillante.

La serie nos presenta de manera eficaz a las otros protagonistas, el director Robert Aldrich y el productor Jack Warner, así como a la columnista de cotilleos Hedda Hopper, la Lidia Lozano o Patiño de la época, que tuvo un papel muy importante como carroñera sensacionalista de la situación.

Es muy importante la gran descripción que nos hacen de los orígenes diferentes de ambas actrices, teatral y basado en el talento por parte de Bette Davis, mientras que su belleza, atractivo e intuición artística fueron las armas de Joan Crawford, cualidades que ambas envidian de su rival.

En el siguiente  vídeo pueden ver como Joan Crawford habla de Bette Davis en una entrevista real


Y nada mejor que poder contrastarlo con una entrevista con Bette Davis cuando habla de su archirrival

“Feud” tiene dos partes claramente diferenciadas con la primera parte dedicada a “¿Que fue de Baby Jane?, que alcanza su punto álgido en el memorable quinto episodio dedicado a la entrega de los Oscars, para continuar en el tramo final con las consecuencias personales y profesionales que la guerra sin cuartel les acabo causando.

Como pueden comprobar en la foto, la caracterización de Susan Sarandon y Jessica Lange es impresionante y demuestra en todo momento, la gran injusticia que Hollywood suele cometer con las actrices una vez sobrepasadas la cuarentena, al despreciarlas y discriminarlas por completo, a diferencia de sus compañeros masculinos que siguen haciendo de galanes hasta casi los setenta años, sin ningún problema.

Si unimos esa discriminación de género a la manipulación que sufrieron ambas por parte de su entorno, para fomentar esa enemistad y magnificar el morbo de su enfrentamiento para  animar al público a ir a los cines para comprobarlo con sus propios ojos, tenemos todos los datos necesarios para entender la situación.

La espiral de los agravios mutuos fue creciendo y creciendo hasta hacer la atmósfera totalmente irrespirable entre ambas  lo que desemboca en  enfrentamientos como el que pueden ver en el vídeo, con el placer de ver a  dos grandes actrices dar toda una exhibición.

Ryan Murphy llega incluso a introducir un personaje ficticio en la trama ( todo el resto son reales) en la figura de Pauline, la asistente de Robert Aldrich, que le sirve para llevar su denuncia de la discriminación al territorio técnico, donde la ausencia de directoras o guionistas mujeres era incluso más sangrante que en el terreno de las actrices.

La historia tiene un ligero sesgo para desarrollar algo más el personaje de Joan Crawford, debido a sus orígenes más humildes y haber sido bastante más problemática en los últimos años, pero tiene la ventaja de hacernos disfrutar mucho más con el personaje más redondo de toda la miniserie, su asistenta Mamacita, todo un hallazgo con una actriz Jackie Hoffman en verdadero estado de gracia.

“Feud” es una gran miniserie, aunque personalmente me pueda parecer que tras el punto álgido de los Oscars, la historia pierde algo de tensión con la descripción de los trabajos posteriores de ambas, ya en pleno ocaso rezumando melancolía y nostalgia por las glorias pasadas, pero a pesar de este pequeño matiz, es sin duda alguna de lo mejor que he visto este año.

El nivel de las interpretaciones de las dos protagonistas es insuperable y si encima están rodeadas por un elenco de secundarios de lujo, hasta en papeles minúsculos de dos o tres escenas, el resultado es un magnifico ejercicio de memoria histórica-cinéfila que en el fondo nos hace recapacitar sobre las razones por las que muchas de esas discriminaciones siguen por desgracia demasiado vigentes y latentes en la actualidad.

Los actores: Susan Sarandon ha sido una de las actrices más importantes de las últimas cinco décadas, desde que tuvo su primer papel importante en “The Rocky Horror Picture Story”, con cinco nominaciones al Oscar de mejor actriz y una victoria, ganándose su lugar en la historia en películas como “Thelma y Louise”, “Atlantic City” o “Pena de Muerte” entre muchas otras. Con el nuevo siglo, como con su personaje, los papeles empezaron a escasear, dirigiendo sus pasos hacia la televisión, con memorables apariciones en comedias como “Malcolm” o “Friends”

Sarandon está impresionante en su personaje como Bette Davis, aunque en mi opinión un pelín por debajo de su compañera, por temas de caracterización, ya que fuera de cámara veía más a la Sarandon que a Bette Davis, mientras que en los rodajes mutaba enteramente en la diva que interpretaba, en un pequeño matiz que quería recalcar.

Jessica Lange es verdaderamente Joan Crawford, en todos y cada uno de los momentos en que aparece, en un ejercicio de mimetismo pocas veces visto tanto en los gestos como en la forma de hablar y eso es el mayor elogio que se le puede hacer..

Jessica Lange empezó su carrera a lo grande como la protagonista de “King Kong” y ya no se apeó de la fama y popularidad que le reportaron dos Oscars, uno a la mejor actriz secundaria por “Tootsie” y otro a la mejor actriz principal por “Blue Sky” , aunque cada vez iba espaciando más sus apariciones cinematográficas al trabajar en Broadway con mucha regularidad.

Su resurgimiento vino como actriz fetiche de Ryan Murphy que estaba prendado de ella desde que la vio actuar en Broadway y consiguió que aceptará un papel en su serie antológica de “American Horror Story”, para que fuera conocida por las jóvenes generaciones, cumpliendo el objetivo a la perfección con un enorme repunte de su popularidad gracias a su nuevo protector creativo.

No hay que descartar que en los Emmy se reproduzca un pugna entre ellas como la de los Oscars, aunque en este caso mucho menos incruenta, al ser grandes amigas desde hace muchos años.

La gran sorpresa de la serie ha sido el descubrimiento para el gran público de Jackie Hoffman, como la abnegada y algo deslenguada Mamacita la asistenta personal de Joan Crawford, donde consigue robar las escenas a sus dos distinguidas protagonistas, con la enorme dificultad que ello conlleva.

La carrera de Hoffman es curiosa, porque estaba especializada en ser una monologuista de humor judío que la hizo muy popular en los círculos yiddish neoyorquinos, que iba alternando con papeles importantes en muchos repartos iniciales de obras de Broadway como Hairspray o Xanadú. En cine y televisión aparecía de vez en cuando como estrella invitada en muchas comedias, pero sin apenas continuidad, hasta el pelotazo que ha dado con su Mamacita, que la ha puesto en las quinielas para las nominaciones de mejor secundaria y como favorita en algunas casos.

Una muestra de la profundidad del reparto es tener a la gran actriz australiana Judy Davis, en un papel menor como la viperina columnista Hedda Hopper, amiga de Joan Crawford y principal instigadora en su columna de cotilleo de la rivalidad entre las dos actrices, como una digna antecesora del nivel de las tertulianas de “Sálvame”. Davis cumple profesionalmente en el papel más unidimensional del reparto, ya que es la más odiable de todos y sin ningún matiz que la dulcifique, pero alguna tenía que ser la mala de la película.

Davis ha ido alternando trabajos de todo tipo entre su Australia natal y EEUU, empezando con un gran personaje en “Pasaje a la India”, la última película de David Lean, que la encasilló en papeles de fuerte dramatismo, en películas como “Barton Fink” o “Husbands and wives” .En sus incursiones en películas televisivas arrasaba con tres Emmys en su poder, que no pienso que pueda aumentar en esta ocasión.

Alison Wright es una actriz británica a la que no conocía ni su agente, hasta que tuvo su debut televisivo en “The Americans” como Martha, una vulnerable secretaria que cae en la red de espías rusos, en una interpretación sobrecogedora que le ha valido un reconocimiento inmediato de todo el mundo, en especial por su capacidad de enmascarar su fortísimo acento natal de Sunderland en el norte de Inglaterra, que sorprende a todos en sus entrevistas cuando se deja ir con el mismo .

Wright mantiene ese nivel de excelencia a pesar de tener que interpretar a  Pauline, el personaje más desdibujado en su descripción, al utilizarlo Ryan Murphy como ariete contra la discriminación femenina en puestos técnicos, pero que chirría al introducirlo un poco con calzador en la trama central de la rivalidad al ser la única que no tiene apenas relación directa con las dos divas. Ahora la podemos ver en otra serie interesante “Sneaky Pete”.

Otro lujo de la miniserie es tener a dos grandes actores como Alfred Molina y Stanley Tucci, para interpretar a las dos leyendas cinematográficas que son el realizador Robert Aldrich y el productor Jack Warner, dos machistas de mucho cuidado, en especial el segundo que proporcionan el contexto necesario para conocer el desprecio y la condescendencia con que eran tratadas las actrices a partir de una cierta edad.

Tanto Molina como Tucci han tenido unas larguísimas carreras, siendo más que habituales en nuestro blog, apareciendo en numerosos papeles tanto en cine como en televisión gracias a sus enormes capacidades camaleónicas, como demuestran de nuevo en estos dos grandes personajes, los únicos masculinos con entidad frente a la tropa de diosas que pueblan la pantalla llegando hasta dos oscarizadas como Catherine Zeta Jones y Kathy Bates, en dos cameos como Olivia de Havilland y Joan Blondell respectivamente.

Final : Tras una renovación casi automática, al ser una serie antológica la 2T contará con un reparto y una trama diferentes, dedicada a Carlos y Diana de Inglaterra, una historia más delicada por ser más reciente y mucho más conocida por el público en general, por lo que las expectativas serán mucho más elevadas, con el listón de esta 1T tan alto.

En nuestro país se ha estrenado de forma casi simultanea en la plataforma española de HBO, por lo que les vamos a dejar con el trailer largo de la serie como último vídeo

“Feud” es una miniserie absolutamente recomendable si disfrutan con las grandes actuaciones y una historia que es un verdadero homenaje al cine clásico, lo que no van a encontrar es acción, tiros o superhéroes, pero su verdadera grandeza estriba en que puede gustar y encantar  a todo el mundo, independientemente de su genero preferido y eso solo pasa muy pocas veces cada año.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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