Diario Vasco
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Marcus Welby M.D: El medico de familia de toda una generación
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Lorenzo Mejino | 05-01-2017 | 13:11| 0

En los tiempos no tan lejanos de nuestra televisión única, la única opción era encender o apagar el televisión (lo del UHF era residual) y en esas condiciones lo habitual era que cualquier serie de larga duración se convirtiera en un fenómeno de masas, puesto que al final todo el mundo acababa viendo lo mismo para comentarlo el día siguiente, con las series de médicos en un lugar preponderante en las preferencias de la gente.

En aquellos tiempos, raro era el momento en que no hubiera una serie de médicos en emisión ( Dr Kildare, Centro Médico, etc), pero de entre todas ellas la que fue mas popular fue indudablemente “Marcus Welby M.D”, las historias cotidianas de un médico de familia en una consulta privada en Santa Mónica en California. Su fama a principios de los setenta fue impresionante en todo el mundo y de todo ello nos vamos a hacer eco en el primer articulo nostálgico del año 2017.

Ficha: Marcus Welby M.D 169 episodios. 45 min   Sep 1969- Jul 1976  Cadena: ABC (USA) – TVE (E)

Sinopsis: Marcus Welby es un médico de familia que tiene una consulta privada en un suburbio de Santa Mónica que comparte con un joven doctor Richard Kiley, que se complementan para tratar y diagnosticar a los pacientes de todo tipo que llegan a su consulta, Welby es un médico comprensivo y muy amable con sus pacientes. Siempre busca ganarse su confianza para hacer el diagnóstico lo mas acertado posible, en contraste con el trato mas distante y menos empático de su compañero de consulta.

El inicio: David Victor era un guionista nacido en Odesa (Rusia) que emigró de joven con su familia a los Estados Unidos, donde empezó a trabajar como guionista televisivo en series de los años cincuenta. En los años sesenta fue uno de los productores de Dr Kildare, uno de los grandes éxitos de esa década.

Al finalizar su trabajo en esa serie, Victor empezó a pensar en el concepto clásico del doctor veterano que hace de mentor de un joven discípulo, pero trasladándolo de un centro hospitalario a una pequeña consulta privada, para hacer mas hincapié en el lado humano del diagnóstico por encima del aspecto tecnológico que siempre tiende a dominar en los temas hospitalarios.

Su propuesta recibió la atención de la cadena ABC, que le encargó un piloto en forma de película televisiva para comprobar la reacción del publico antes de proceder al encargo de la misma, por lo que Victor se esmeró en fichar a un protagonista conocido como el veterano actor Robert Young, un favorito del publico por sus trabajos anteriores en cine y televisión.

El piloto se centraba en el fichaje del joven doctor Kiley para su consulta y los ajustes necesarios que ambos debían hacer para empezar a colaborar de una forma eficaz y se emitió el mes de Marzo de 1969, con un enorme éxito, abriendo las puertas de par en par para su entrada por la puerta grande en la programación otoñal.

La cabecera de la serie establecía claramente la diferencia generacional entre los dos protagonistas centrada en sus diferentes estilos para acudir a la consulta.

La trama: La estructura de la serie era la de un procedimental médico con un caso importante por semana que solía tratar sobre un problema o una enfermedad concreta, a la que acompañaban algunos casos menores para rellenar minutaje .

El hecho diferencial de Marcus Welby con respecto a las otras series de médicos era su forma de tratar al paciente, en la mayoría de las series de hospitales se trataban los problemas médicos a través de los síntomas que mostraba el paciente, en una clara relación causa-efecto, en una perspectiva de inmediatez  de corto plazo.

En cambio, Welby prefería una perspectiva a largo plazo, indagando sobre el pasado del paciente de turno, para intentar encontrar las causas profundas que son la verdadera razón del problema que presenta en la actualidad, en la creencia de que si encontraba la raíz del problema, casi siempre en la psique del paciente, podría curarlo de una manera mas efectiva que tratando únicamente los síntomas que se veían a simple vista.

Este trato con el paciente contrastaba con su compañero mas joven, que prefería seguir el enfoque de los hospitales de tratar los síntomas sin profundizar mas allá.

Cada episodio solía empezar con el paciente en el momento en que se daba cuenta de que tenía un problema, para continuar con los títulos de crédito y seguir con su primera visita al doctor, como pueden ver en el siguiente vídeo, donde vemos a una profesora preocupada por sus súbitos arrebatos de ira con sus alumnos.

El trato de Welby con sus pacientes era al principio exquisito y extremadamente amable, con vistas a escarbar en su historia médica y en el pasado para conseguir encontrar las causas del problema y su tratamiento, pero en cambio se podía volver bastante irascible si los pacientes no seguían sus instrucciones al pie de la letra, como pueden ver en esta bronca monumental que le echa a una paciente por no seguir la estricta dieta para adelgazar que le tiene marcada.

Su vida privada era casi inexistente al principio de la serie, donde se presentaba como un viudo con dos hijos mayores, con el paso de las temporadas empezó una relación muy casta con una sofisticada mujer Myra, interpretada por la gran Anne Baxter, pero la mayor parte del tiempo todo sucedía en el ámbito de la consulta.

Cada caso provocaba un intercambio de opiniones médicas entre los dos doctores y su diferente forma de enfocar los casos, sin rehuir temas que hasta el momento no se habían tratado en televisión, donde la censura era todavía bastante importante a principios de los setenta.

Un buen ejemplo lo tienen en este vídeo sobre un joven que presenta graves problemas de alcoholismo, donde va a reconocer a actores bastante conocidos como el veterano Norman Fell o un imberbe Jan-Michael Vincent.

La moral conservadora y tradicional dominaba la serie en todos los aspectos, lo que no representaba ningún problema con temas estrictamente médicos, pero en cambio les provocó importantes controversias, cuando se metían en jardines importantes como un episodio en el que Marcus Welby urgía a un personaje a refrenar y tratar sus tendencias homosexuales como si de una enfermedad se tratara, lo que lógicamente puso en pie de guerra a los colectivos nacientes de gays y lesbianas que cargaron de pleno contra la serie.

El peor problema lo tuvieron en un episodio donde un joven estudiante era violado por su profesor, dando a sobreentender una posible relación entre la homosexualidad y la pedofilia, que lógicamente levantó ampollas en los sectores afectados y grandes protestas, que derivaron en el primer caso de la historia en que algunas emisoras declinaron emitir algún episodio por las presiones de espectadores y anunciantes.

En el otro fiel de balanza, la serie cambió la percepción de muchas personas sobre el trato que debían recibir de sus doctores, dándose con frecuencia el caso de pacientes que se quejaban porque no eran tratados de una forma tan amable o deferente como hacía el doctor Marcus Welby, que se convirtió en una especie de standard de facto en la relación deseable entre médico y paciente, que todavía perdura hasta nuestros días.

La serie tuvo un éxito brutal de audiencia en sus primeras temporadas, consiguiendo en su segunda temporada de emisión, ser la primera serie de la cadena ABC en ser el numero uno de audiencias todo el año.

En España tuvo un enorme éxito y recuerdo como si fuera ayer, las veladas familiares frente al televisor para descubrir el caso semanal que iban a ambos presentarnos ambos doctores, que en mi caso nunca llegaron a entusiasmarme, por la moralina que solían desprender al final muchos de los casos que trataban con la inefabilidad del doctor que jamas era puesta en duda, que se me hacia algo cargante tras algunos episodios.

Por estas razones, nunca ha formado parte de mis mejores recuerdos televisivos de esa época, aunque me la tragaba cada semana, porque no había nada mejor que ver , pero el paso del tiempo si que ha sido implacable con la serie y en especial con sus planteamientos ultraconservadores, que están completamente sobrepasados en la actualidad, pero que no conviene olvidar para entender muchas cosas del presente y de ciertas mentalidades.

Su influencia en las series médicas ha sido mas importante de lo que muchas van a reconocer,  con el doctor House como uno de los herederos mas evidentes, por el planteamiento de hurgar en la historia y el entorno del paciente para conocer la verdad que siempre esconde y pensar que el paciente siempre miente. Por supuesto que las similitudes finalizan ahí, ya que ni el trato ni la moral son las mismas, pero si lo piensan detenidamente verán que no voy muy desencaminado.

Los actores:
Robert Young protagonizó infinidad de películas en los años treinta y cuarenta, cuando estaba bajo contrato de los estudios MGM, practica habitual de la época siendo obligado a  interpretar todos los papeles que el estudio le ordenara, aunque en su caso lo tenían circunscrito a las películas de serie B, ideales para rellenar programaciones dobles, pero hechas con bajo presupuesto y muy rápidamente.

Tras finalizar su contrato de exclusividad siguió trabajando en muchas películas, pero básicamente del mismo nivel, lo que le hizo entrar en importantes ciclos de depresión y alcoholismo por la amargura que sentía frente al sistema de contratación de la industria de Hollywood.

Su declive de los años cincuenta finalizó con su pase a la televisión con la serie “Father knows best”, uno de los primeros éxitos a principios de los sesenta, con el personaje del padre en una serie  que empezó en la radio, para pasar a televisión con las historias de una idílica familia en clave de comedia mas blanca que la harina.

De todas formas el papel que le ha hecho mas famoso fue Marcus Welby, el doctor comprensivo y que se desvivía por sus pacientes, modelado a imagen y semejanza del actor, tanto es así, que muchas personas se preguntaban donde acababa Young y donde empezaba Welby en la vida real. Tras la segunda película televisiva se retiró de la actuación, muriendo en 1998 de un insuficiencia respiratoria a los 91 años.

En cambio para James Brolin, un joven actor californiano, el personaje de Richard Kiley, supuso su primer papel importante de una larga carrera que dura hasta nuestros días donde lo podemos ver en la sitcom “Life in Pieces”. Brolin aprovecho su oportunidad como el joven y atractivo doctor que era el perfecto complemento a la experiencia de Young y que le convirtió en un verdadero sex symbol de los setenta, ademas de ganar un Emmy al mejor actor secundario por su papel.

Su popularidad le llevó a protagonizar diversas películas en los descansos del rodaje televisivo, entre las que destaca la ahora mas que conocida “Westworld”, “Capricornio Uno” o “Terror en Amityville”. De todas formas su popularidad le ha venido sobre todo por sus papeles televisivos como el protagonista de la longeva “Hotel” o por su vida privada por su matrimonio con la megaestrella Barbara Streisand.

Elena Verdugo fue una solida secundaria durante toda su carrera, en especial en papeles de comedia, donde conseguía arrancar las risas en las escasas escenas en que salía. Su personaje mas popular fue la enfermera de la consulta, Consuelo Vargas, una eficaz profesional, a la vez que amiga y confidente de los dos doctores, que le consultaban asuntos delicados en los que una mujer podía tener otra visión del problema.

Verdugo era el contrapunto femenino y la mediadora entre los dos machos alfa de la oficina, ademas de tener las lineas mas cómicas que servían para desengrasar el tono dramático de la serie. Tras la serie se retiró de la actuación, aunque accedió a aparecer en la primera película y en la actualidad vive en California a sus 91 años.

Final:

La serie empezó a mostrar muestras de agotamiento a partir de la cuarta temporada, cuando empezaron a tratar temas mas delicados con bastante poca traza como hemos comentado con anterioridad, lo que derivó en un descenso paulatino y continuo en las audiencias, bajando del top 30 a partir del quinto año.

Los productores intentaron diversos cambios como aumentar la vida personal de los dos doctores, con novias y relaciones varias, o incluso trasladar a ambos de la consulta al ámbito hospitalario, pero nada consiguió hacerles volver a la gloria de sus primeras temporadas, lo que derivo en su cancelación al final de la 7T, sin ningún capitulo especial ni cierre de la serie.

La franquicia continuó ocho mas tarde de su cancelación en 1984, con una película televisiva con el original título de “El retorno de Marcus Welby M.D”, pero no consiguió llamar la atención mas allá de algunos nostalgicos que todavía tuvieron una segunda píldora cuatro años mas tarde, con un producto todavía peor “Marcus Welby M.D: A Holiday Affair”, donde no se les ocurrió nada mejor que enviarlo a Europa para protagonizar un amor crepuscular en vacaciones, que por suerte cerró las historias del ínclito doctor.

Epílogo:

Marcus Welby M.D fue una serie importante en la primera mitad de la década de los setenta, pero el paso del tiempo ha sido implacable con una ficción innovadora en su momento pero completamente desfasada en la actualidad, pero de la que estoy seguro que a muchos de ustedes les habrá gustado recordar mientras abren sus regalos el día de Reyes.

Para finalizar les dejo con una promoción del vídeo de la 1T de la serie, una compra ideal para los que recuerdan con cariño esta serie de su juventud.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Unbreakable Kimmy Schmidt: Ingenuidad, divino tesoro
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Lorenzo Mejino | 04-01-2017 | 00:28| 0

Las comedias tradicionales son el terreno donde el nuevo gigante televisivo Netflix está teniendo mas problemas para llegar a los niveles de aclamación que tiene en otros géneros en los que ha tenido éxitos mucho mas reconocidos por todo el mundo, como los dramas o sus numerosas traumedias tanto animadas como de personajes reales, pero donde las risas reinan por su ausencia.

En este contexto de la comedia mas convencional, sus esfuerzos han ido dirigidos a nichos concretos de mercado como el nostálgico con el remake casposo de “Madres Forzosas” o al público mas veterano, con comedias amables con grandes actores veteranos al frente como gancho para sus suscriptores como “ The Ranch” o “Grace and Frankie”.

Hoy les vamos a hablar de la que consideramos que es la mejor comedia de toda su escudería, la alocada vida de Kimmy Schmidt en Nueva York, que tiene una serie de elementos diferenciales que le dan un cierto atractivo, en especial en su primera temporada tras un parto bastante complicado como les vamos a presentar a continuación.

Ficha: Unbreakable Kimmy Schmidt 26+ episodios.   Mar 2015–.Cadena: Netflix (USA)- Netflix (E)

Sinopsis:  Kimmy Schmidt es una joven de 29 años que ha pasado los últimos quince años encerrada en un bunker con otros tres miembros de una secta apocalíptica en un pueblecito de Indiana. Al ser rescatada por las fuerzas del orden, decide rehacer su vida en Nueva York, donde queda deslumbrada por todas las cosas que se ha perdido la mitad de su vida, con una ingenuidad a prueba de bomba que la va a guiar en esa nueva etapa, junto a una serie de amigos bastante variopintos.

El inicio: Robert Carlock y Tina Fey eran los dos máximos responsables del gran éxito que fue durante siete años “30 Rock” para la cadena NBC, mucho mas a nivel de crítica y premios que de audiencias.

Ambos fueron contactados por la cadena NBC para intentar crear una serie basada en la actriz Ellie Kemper que había participado en las últimas temporadas de “The Office” ,donde se convirtió en una de las favoritas del público a pesar de su entrada en la 5T  por su personaje hiperoptimista con un punto friki que insufló cierta vida a la longeva comedia.

Desde el principio tuvieron bastante claro que debían enfocarla a partir de esos rasgos alegres y positivos que es el rango en el que se mueve mejor Ellie Kemper y el dúo creativo consideró que el contraste de una persona optimista incurable con el hecho de haber estado aislada durante quince años, era una buena base para desarrollar una comedía con su punto estrafalario.

El piloto fue aprobado por la cadena NBC, que les encargó una primera temporada de 13 episodios, que empezaron a grabar con vistas a su inclusión en la programación otoñal. La sorpresa saltó cuando la cadena en pleno verano, decidió cancelarla  porque consideraba que era demasiado rara y no sabía donde encajarla en su parrilla y decidió renunciar a  ella.

Por lo menos la NBC les dio la libertad a sus creadores para vender la serie al mejor postor, si podían encontrar alguno. En ese instante apareció Netflix, que estaba en los albores de su producción original y su presidente consideró que una comedia casi acabada, era una forma rápida de entrar en ese mercado y decidió comprarla.

Los creadores realizaron algunos ajustes para adaptarse a la mayor libertad que tenían en Netflix, tanto de lenguaje como de duración, preparando el gran lanzamiento con todos los capítulos a la vez para Marzo de 2015, con el siguiente trailer

La serie fue bastante bien recibida por la crítica que elogiaba la locura de la premisa inicial y sobre todo quedaron abducidos por la canción de la serie, extraña pero muy pegadiza y que sin duda se ha convertido en una de las señas de identidad principales de la serie, compuesta por el marido de Tina Fey, Jeff Richmond y distorsionada por los Gregory Brothers, como pueden comprobar en la versión larga de la canción que suena en el piloto.

La trama: La premisa de “Unbreakable Kimmy Schmidt” es una de las mas disparatadas que he visto para una comedia, porque el regreso de una persona secuestrada durante muchos años es campo abonado para un drama lacrimógeno de armas tomar, como hemos podido ver estos últimos años con series como “Thirteen” o “The Family”.

Por suerte sus creadores, tuvieron muy claro enfocarla mas como el descubrimiento de todo un mundo que se ha perdido y que quiere recuperar nuestra heroína en Nueva York , para alejarse lo máximo posible de su encierro en el bunker de Indiana, como una adolescente de casi treinta años, cuya vida se detuvo durante quince años, que se niega a ser considerada una victima y decide tomar una actitud positiva ante el futuro.

En su nueva vida tiene como aliados, a su estrafalaria casera Lillian, su compañero de apartamento Titus Andromedon, un eterno aspirante a actor y cantante, que sobrevive haciendo todo tipo de trabajos y por último la dueña de la casa donde ha encontrado trabajo como niñera para  su hijo de 10 años, Jacqueline Vorhees, una dama de la alta sociedad neoyorquina, superficial en todos sus aspectos excepto en el de gastar dinero.

El hilo conductor es la adaptación de Kimmy a su nueva vida y su entorno, con bastantes escenas de su pasado en el bunker con las otras tres mujeres con las que vivió secuestrada quince años, por un pastor apocalíptico que mientras tanto se pegaba la gran vida fuera del refugio.

Los títulos de crédito resumen en treinta segundos toda la historia, con esa versión tan pegadiza de la sintonía

El tipo de humor tiende bastante al absurdo y al surrealismo centrándose en el choque entre la ingenuidad supina de Kimmy y la malicia habitual de muchas personas, que se ven desarmadas ante un personaje que parece de dibujos animados.

El cuarteto principal tienen sus momentos de lucimiento entre los que destacan los momentos musicales de Titus Andromedon, como esta delirante canción titulada Peeno Noir, que se convirtió en viral desde el momento de su emisión, muy en el tono bizarro de la sintonía de la serie.

Muchos de los mejores momentos los proporcionaban las conversaciones entre Kimmy y su jefa Jacqueline, donde se producía un traspaso de información en los dos sentidos donde ambas salían ganando, aunque las salidas de tono de la ricachona eran de lo mejor de la serie, como muestra este vídeo

La capacidad de Kimmy Schmidt para convertir cualquier contratiempo o problema en algo positivo o una oportunidad en hacer algo nuevo es el motor de todos sus actos como pueden ver en este resumen de los mejores momentos de la 1T.

Siempre me ha costado catalogar y valorar a “Unbreakable Kimmy Schmidt” ya que su premisa tan arriesgada, nos llevaba a momentos brillantes pero que alternaba con tramas aburridas e incluso insufribles.

Las razones de esta irregularidad son diversas, en primer lugar la excesiva duración de los episodios que permite Netflix, juega en contra de este tipo de comedias, donde la rapidez y las replicas instantáneas suelen ser sus mejores bazas.

Pasar de los 20 a 30 minutos de duración no mejora la calidad, puesto que no hacen el esfuerzo de elegir y concentrar los mejores gags, sino que meten todo lo que se les ocurre y el tono se resiente y mucho, al entrar mucha morralla que habrían eliminado de ser mas selectivos en el montaje final.

El problema se ha hecho mucho mas grave en la 2T, donde encima han desarrollado a peor dos de los personajes secundarios, Titus y en especial Jacqueline, haciéndolos todavía una caricatura mayor y despojándoles de algunos de sus rasgos distintivos de la 1T, lo que ha hecho que la calidad de la serie se resintiera bastante en su segunda entrega, con muchas tramas prescindibles y lo que es peor aburridas.

Me gustó bastante su primera temporada, pero se me ha hecho muy larga la segunda temporada, por lo que no tengo nada claro si continuaré su visionado, a no ser que haga  un cambio de rumbo importante para tener por lo menos la misma gracia que en sus inicios.

De todas maneras supongo que de vez en cuando le seguiré echando un vistazo, aunque solo sea para volver a escuchar la sintonía, que les puedo asegurar que he estado canturreando todo el rato mientras escribía el articulo, incluyendo esta versión mucho mas limpia de sus creadores los Gregory Brothers.

Los actores: Ellie Kemper es una humorista y monologuista que estuvo muchos años yendo de club en club, haciendo anuncios y pequeños papeles secundarios hasta que le llegó su gran oportunidad cuando fue elegida para el papel de la recepcionista Erin Shannon en la 5T del remake USA de “The Office”, en un papel que debía ser de solo cuatro episodios y en el que se quedó hasta el final, haciéndola muy popular.

Al crear el personaje con Ellie Kemper en mente, ni que decir tiene que le va como anillo al dedo y Kemper tiene una gran facilidad para las expresiones faciales que le va de perillas a un personaje tan extremo como Kimmy Schmidt, que en ocasiones puede llegar a ser cargante por lo poco que se entera de las cosas, pero que la humanidad de Kemper, suele encauzar en la mayoría de las ocasiones, en una excelente creación, que le valió la nominación a la mejor actriz de comedia en 2016.

La gran sorpresa inicial de la serie fue la actuación de Tituss Burgess, como el eterno aspirante a la fama Titus Andromedon, Burgess se formó en el teatro musical de Broadway, donde interpretó numerosas obras, su primer papel televisivo importante fue en “30 Rock”, como D’Fwan, un diseñador alocado en una parodia de un reality que hacían dentro de la serie.

Burgess esta excelente en su interpretación, en un papel que le va como anillo al dedo como corroboran sus dos nominaciones como mejor actor secundario, pero su personaje ha ido perdiendo fuerza con el paso del tiempo y en especial en la 2T, ha sido uno de los motivos del declive creativo que ha tenido la serie en mi opinión, al deambular demasiado tiempo por la pantalla sin un objetivo claro, el que sea.

Carol Kane es una maravillosa actriz secundaria de musicales y de comedia que fue nominada al Oscar de mejor actriz en los años setenta por “Hester Street” y que ganó dos Emmy en los ochenta en “Taxi”, trabajando con continuidad hasta la fecha, cada vez mas especializada en papeles de persona estrafalaria e imprevisible

A pesar de su curriculum, siempre ha sido el personaje que mas me ha chirriado en la serie, al no estar en el mismo tono de comedia que el resto de sus compañeros, algo mas ácido y acerbo que  no encajaba siempre bien con las ingenuidades de Kimmy y de sus amigos.

Jane Krakowski, una actriz  formada en el teatro musical, saltó a la fama en 1997, como la fabulosa Elaine en la locura que era “Ally McBeal”, donde era uno de los personajes que mas sobresalían en un reparto tan coral, al que siguió otro papel memorable como Jenna Maroney, la diva del programa de variedades que era el centro de “30 Rock”.

Dada su relación con los creadores de “ 30 Rock”, no sorprendió a mucha gente que fuera elegida para hacer otro papel de corte parecido como la ricachona Jacqueline, una dama de la alta sociedad neoyorquina que no da un palo al agua, excepto para pasar la tarjeta de crédito. Su personaje me ha gustado mucho mas en la 1T, que mas adelante  donde la han despojado de mucho de su atractivo, para hacerla mas patética, lo que no ha favorecido a la serie en mi opinión, pero Krakowski sigue siendo una actriz ideal para este tipo de papeles.

Epílogo : “Unbreakable Kimmy Schmidt” es probablemente la mejor comedia que ha hecho Netflix ( tampoco es tan difícil, viendo el resto) que la ha renovado rápidamente para una 3T para emitir en 2017, siendo aclamada por la crítica y sacando la cabeza en las nominaciones como comedia, lo que es muy importante para el prestigio de la cadena.

En nuestro país, la tienen disponible en el servicio español de Netflix que hizo el siguiente trailer de presentación en español

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Lorenzo Mejino

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Sobre el autor Lorenzo Mejino
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