Diario Vasco
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Poseidón
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Carlos Elorza | 02-08-2006 | 16:55

 

He de reconocer que esta película encierra un gran enigma para mí. ¿Cuál es el motivo por el que los ejecutivos de la Warner decidieron gastarse 160 millones de dólares para realizar una nueva versión de “La aventura del Poseidón” de 1972? La película original, sin ser una obra maestra, es uno de los títulos de referencia del cine de catástrofes de los 70 disponible en DVD. Aún recuerdo el impacto que me produjo el acto heroico de la señora mayor y gordita de la peli cuando siendo niño la vi en la tele en un “Sábado Cine” (más tarde supe que esa señora era una gran actriz llamada Shelley Winters).  Por si fuera poco, hace unos años ya tuvimos una titánica sobredosis de “peli con barco que se hunde “con una “peliculita” que se convirtió en la más taquillera de la historia en todo el mundo y arrasó en los Oscars. A lo mejor os suena “Titanic”.


Y yo me pregunto, si había 160 millones de dólares para pagar efectos especiales, a un director con talento, decorados espectaculares para destruir, un equipo técnico de primera etc. ¿por qué no dedicarle un poquito más de tiempo e inspiración al guión? Por un lado, se agradece que vaya directamente al grano (el barco se empieza a hundir prácticamente desde el principio de la película), pero su estructura es tan simple como la de un videojuego: los personajes tienen un obstáculo, tienen que ver cómo resolverlo, lo hacen y pasan a la siguiente situación en la que se vuelven a encontrar con otro obstáculo. La típica estructura de pantallas de los videojuegos repetida una y otra vez. Por el camino algunos personajes muestran que son casi superhombres, otros mueren y al resto se les ocurre de manera increíble ponerse a practicar terapia familiar, a confesar traumas pasados y similares en el preciso momento en el que se están jugando las vidas.


Me llama la atención lo políticamente incorrecta que es la peli. NO SIGAS LEYENDO SI NO LA HAS VISTO Y HAY DETALLES DE LOS QUE NO TE QUIERES ENTERAR. Por un lado es racista (los hispanos son prescindibles, el capitán negro se equivoca, sólo se salvan los blancos anglosajones) y por otro clasista (todos los que se salvan son pasajeros del barco, no sobrevive ningún miembro de la tripulación). Por mucho menos, ha habido pelis a las que se les organizaron campañas de boicot que se convirtieron en una excelente promoción gratuita.


Tras “La profecía” y “Superman Returns: El regreso” (toma título redundante), éste es en mi opinión el tercer remake innecesario del verano. Al menos pude librarme de la ola de calor en la agradable frescura de la sala del Antiguo en la que la vi. Esperemos que “Corrupción en Miami” que en principio ofrece mayores garantías, sea otra cosa.

 

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