Skip to content

Motivos por los que triunfará Casa Urola

2012 noviembre 8
por Iñigo Galatas

Para empezar porque tiene un cocinero como la copa de un pino que es Pablo Loureiro. Un cocinero de vocación de esos que no sólo lo lleva en la sangre por familia sino de los que lo sienten cada mañana cuando se levantan, de esos que se ponen delante de una sartén y dicen aquello de: “nasido para cocinar “.

Y cuando se dice eso de un cocinero lo que quiere decir es que no sólo disfruta con lo que hace sino que sabe que tiene que hacer para que disfruten los que van a comer a su casa. Lleva muchos años en el oficio y se ha empapado bien del producto de lujo, conoce bien a sus proveedores y sabe que poniendo lo mejor en cada plato es la única manera en la que se reconoce su trabajo y todo el mundo disfruta. Porque en algunos platos no se la juega, sigue la teoría de que menos es más y cuanto menos toque el producto mejor para todos. Así están muy claros los segundos platos de tradición parrillera, platos claros y excelentes.

Pero es que además, allá donde lo puede demostrar lo hace y ahí están esos primeros platos en los que puede ser más creativo, más fresco, y con los que puede sorprender. Ejemplo claro es un plato de hongos que puede mantener en temporada y que es de obligado cumplimiento. Y aunque la ensalada DE marisco tenga que llevar hojas verdes que lo acercan más a una ensalada CON marisco se le puede perdonar porque el género es extraordinario.

Y los postres, que no suelen ser el fuerte de muchos restaurantes que están en la órbita de lo tradicional, cobran auténtico protagonismo en este caso. Obligatorio probar el del txakoli de Getaria.

Es muy sencillo y mientras que los clientes sigan entrando y no baje el listón no puede fallar. El tiempo lo dirá pero seguramente llegará a ser un lugar de referencia en la Parte Vieja si no lo es ya.

Con copas Riedel demuestra su preocupación por los vinos. La carta de vinos es más que correcta para un restaurante nuevo y con el estilo de comida que tiene. Con que controle un poco los tiempos en cocina (que eso se lo da el paso de los días) todo será perfecto.

Un lugar que nos dará grandes satisfacciones. Casa Urola está en la Parte Vieja de San Sebastián, en la calle Fermín Calbetón 20.

Aperitivo: salpicón de langosta. Textura y sabor

Este señor carabinero estaba espectacular. Saber comprar y no estropear

La ensalada de mariscos con la huerta de lechugas

Los hongos, el plato obligatorio

El postre hecho con detalle, el equilibrio perfecto entre ácido y dulce

En twitter: @guiabuenamesa