Diario Vasco

img
Recetas económicas para el día de San Sebastián
img
Ainara López | 18-01-2016 | 11:36| 0

Parece que en Donostia hasta que pasa el día de San Sebastián el año no comienza, lo que sí tenemos ya a nuestras espaldas es la tan temida cuesta de enero. Lo que antes se limitaba a ser un mes dónde te tenías que apretar el cinturón te puede llevar a llevarlo de esta manera hasta la siguiente paga extra (eso para los afortunados que la tengan).

Hoy os quiero traer varias ideas, de todo tipo, de las que se hacen en un pispas o de esas que te hacen pasar un agradable rato en la cocina. Sea como fuere todas son recetas mas o menos asequibles y que además os quedarán en vuestras mesas de lo mas vistosas. No hay que dejarse mucho dinero para poder disfrutar de la vida, ni tan siquiera pasar mucho tiempo en la cocina, a menos que lo hagas bien acompañado, con buena música y con una copa de vino. Disfrutad de la vida lo que podáis o lo que os dejen.

Podemos empezar sorprendiendo a nuestros invitados con un paté hecho por nosotros mismos. Lo podemos dejar preparado de víspera o con un par de días de antelación. Es muy sencillo, acompañado de una confitura de manzana o unas tostadas con pasas será un picoteo de lo mas sorprendente cuándo digáis que vosotros mismos lo habéis preparado. En eso consiste, en sorprender y un solomillo o un besugo nos encantan pero sorprender lo que se dice sorprender tan solo lo hace por pensar la pasta que nos hemos dejado en el mercado.

Paté casero de pollo y setas

1. Paté de higaditos de pollo y setas: 

Ingredientes: 80 gramos de cebolla, 70 gramos de setas, 250 gramos de higaditos de pollo, 100 gramos de mantequilla, 1 cuchara sopera de Brandy, Sal, Pimienta negra, Leche.

Para la saber cómo se prepara os dejo el enlace a la receta: Receta de paté de higaditos de pollo y setas.

Ensalada de patata y salmón ahumado.

2. Ensalada de patata y salmón ahumado:

Ingredientes.Patata nueva de Málaga, Alcaparras, Pepinillo pequeños, Cebolleta fresca, Cebollino fresco, Salmón ahumado, Huevas de lumpo, Mahonesa, Yogurt natural, Zumo de limón, Sal.

Una ensalada sencilla que se puede emplatar o poner en el centro de la mesa acompañada de un pan tipo pita para poder degustar con facilidad. para saber el proceso de elaboración os dejo el enlace a la receta: Receta de ensalada de patata y salmón ahumado  (pinchar en el enlace para ver la receta).

Pintxo donostiarra para hacer un poco de patria.

3. Pintxo donostiarra.

Ingredientes: Anchoas en aceite, Bonito del norte en aceite, Cebolleta fresca, Piparras , Aceite de oliva virgen extra.

No podía faltar en nuestra mesa un día tan especial para todos los que habitamos en ésta ciudad. Para la sencilla elaboración (el único secreto de ésta receta es utilizar conservas de calidad) os dejo el enlace de la receta. Pintxo donostiarra. (pinchar en el enlace para ver la receta).

Navajas con aceite de perejíl.

4. Navajas con aceite de perejil.

Ingredientes: Navajas, Aciete de oliva virgen extra, Un buen manojo de perejíl, Sal.

Una receta rápida, fácil y sencilla. Navajas con aceite de perejil. (pinchar en el enlace para ver la receta).

 

Para el plato principal os voy a dar dos opciones, una de ellas más económica que es de lo que se trata (solomillo de cerdo) y otra un poco mas subida de precio y que podéis encontrar en el mercado en dos opciones: de piscifactoría o salvaje, ésta última suele ser salvajamente cara a la par que deliciosa (lubina).

Solomillo de cerdo al brandy con puntalettes al parmesano.

5. Solomillo al brandy con puntalettes al parmesano.

Ingredientes: Solomillo de cerdo entero, Puntalettes, Paremsano, Nata para cocinar, Leche, Sal, Pimienta negra, Agua, Brandy, Perejíl fresco, Aceite de oliva virgen extra.

Una receta económica y muy vistosa. Solomillo al brandy con puntaletes al parmesano. (pinchar en este enlace para ver la receta).

Lubina sobre jugo de langostinos. Para bolsillos abultados.

6. Lubina sobre jugo de langostinos.

Ingredientes: Lubina en lomos, 10/12 langostinos crudos y enteros, 1/2 cebolleta, 1/2 tomate, Coñac o brandy , sal, Aceite de oliva virgen extra, Cebollino fresco.

Plato de lujo para el que tenga unos euros de más en su cartera y quiera llenar el estómago con ellos. Lubina sobre jugo de langostinos (pinchar en este enlace para ver la receta).

 

Para terminar os voy a dar una idea dulce, fácil y con mucho chocolate y otra mas vasca, mas nuestra, mas idiazábal.

Tarta de chocolate amargo.

7. Tarta de chocolate amargo.

Ingredientes:

Masa brisa de cacao (enlace) podeís usar la normal comprada, 200 gramos de nata para montar, 200 gramos de chcolate 70% Lindt para repostería, 90 gramos de mantequilla, 70 gramos de leche entera, 1 pizca de sal, 2 0 3 cucharadas soperas de azucar, Cacao en polvo (sin azucar).

Enlace de la receta para que la pongáis en práctica. Tarta de chocolate amargo.

Tartas de idiazabal. Tartas euskaldunas.

8. Tarta de idiazábal. Tarta euskalduna.

Ingredientes:

Para la base de nueces: 180 gr de harina normal, 100 gr de nueces peladas, 100 gr de mantequilla, 1 huevo, 50 gr de azucar glas, 1 pizca de sal.

Para el relleno:, 100 gr de queso tipo Philadelphia, 200 gr de nata para montar, 150 gr de queso Idiazabal ahumado (tiene que ser de sabor intenso), 3 cucharadas soperas de azucar normal, 2 hojas de gelatina.

Para la cobertura de membrillo: 250 gr de membrillo dulce, 1 hoja de gelatina, 1/2 vaso de agua (a veces hace falta un poco mas).

Para la receta os dejo el enlace. Tarta de idiazábal. (pinchar en enlace).

Para terminar una buena sobremesa y un buen rataplán a las doce en punto. Que los pelos se os pongan de punta, que no dejéis de escuchar tambores esas 24 horas y Gora Donostia!

 

On egin!

Todas las recetas de este post son escritas, fotografiadas y cocinadas por mi, publicadas en los diferentes medios dónde acostumbro y reunidas aquí para que podais coger ideas y llevarlas a vuestras mesas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ver Post >
Halloween vs todos los santos. Recetas cara a cara.
img
Ainara López | 28-10-2015 | 10:25| 0

No se muy bien en que bando posicionarme porque siendo sincera la festividad de Todos los Santos nunca fue de mi agrado. Eso de llamar fiesta a ir flores en mano al cementerio… Cementerio y fiesta en la misma frase me parece digno de exorcismos y rituales de satanería varia (espero no ofender a nadie). Lo que si me quedo y no soltaría por nada del mundo son esos ricos buñuelos que podemos comer por estas fechas. No puedo decir lo mismo de los huesitos de santo, tan gráfico el nombre de este dulce que hace que no me llame lo más mínimo, también he de reconocer que no soy muy fan del mazapán y masas similares.

Poco a poco halloween va formando parte de la vida de nuestros pequeños, lo ven en la tele, los hablan entre ellos, lo tratan en los colegios y para ellos algo que sea disfrazarse y pedir caramelos es totalmente atractivo, a ellos les da igual de dónde viene o que clase de cultura es la que alberga, les llama el disfrute y esta claro que en ese terreno halloween gana por goleada a nuestra tradición de Todos los Santos. Es inevitable, hay rituales de otras culturas que encuentran su hueco en otras tierras y entre otras personas y ésta creo que llegó para quedarse así que lo mejor es relajarse y dejarse llevar, sin presiones, sin pensar de dónde viene y porqué nuestros pequeños lo quieren festejar. Tampoco nos planteamos de dónde viene el chocolate, el café y cientos de alimentos que purulan por nuestro planeta, al igual que disfrutamos de estos manjares haremos por disfrutar de la vida sin dobleces, sin culpabilidad y mucho menos sin tener que justificar que nuestros hijos quieran hacer el mundo a su manera.

En octubre en Disneyland Paris. Halloween.


Eso si, una servidora se tuvo que informar de qué era el truco o trato para poder aclarar las dudas de mi pequeña, esa chiquitina que el próximo sábado irá con sus amigos tocando timbres disfrazada pidiendo sus caramelos. Para que podáis elegir, disfrutar y vivir la “fiesta” del uno de noviembre os dejo dos propuestas, una de ellas mas tradicional y la otra esa que hará que los mas pequeños de la casa vayan formando su mundo de tradiciones, diferentes a las nuestras pero no por ello peores o menos contaminadas de otras culturas que las que podamos tener ya nosotros metidas en nuestras tradiciones.

 

BUÑUELOS DE NATA.

Ingredientes.
4 huevos
80 gr de manteca
15 gr de ázucar
Ralladura de medio limón
110 gr de harina
150 gr de agua
55 gr de leche
Pizca de sal
AOVE
Azucar glas
Nata montada para rellenar

Como se prepara.

Pondremos el agua, la leche, la pizca de sal, la ralladura de limón y la manteca al fuego. Cuando coja el primer hervor bajaremos el fuego y añadiremos la harina. Se formará una masa muy espesa, casi ni podremos remover pero hay que cocinarla durante unos minutos para que se cocine la harina. A continuación retiraremos del fuego e iremos añadiendo los huevos uno a uno, sin parar de remover. Hasta que veamos que el primer huevo no esta integrado no añadiremos el siguiente. Obtendremos una masa suave y homogenea, la meteremos en una manga o la manipularemos con dos cucharas.

Freiremos en abundante aceite caliente, echando pequeñas porciones porque la masa se hincha mucho. Con una espumadera las moveremos continuamente para que se frían bien por todos lados, los freiremos durante unos minutos a fuego medio para que se hagan bien. Sacaremos a un plato con papel de cocina para quitar el excedente de grasa. Podemos comerlos así mismo espolvoreando azucar glas o rellenarlos de crema o nata.

Para rellenarlos utilizaremos una manga pastelera con una boquilla pequeña. Pincharemos el buñuelo y rellenaremos hasta que se llene.

¡Buen provecho!  On egin!

CANAPÉS PARA HALLOWEEN.

* Salchimomias.

Ingredientes:

Salchichas pequeñas tipo frankfurt

Hojaldre

Clavos de olor (especia)

Proceso:

Envolveremos las salchicas empezando por la cabeza y dejando hueco para los ojos, las envolveremos dejando huecos y hornearemos a 200 grados unos 20 minutos. Sacaremos y serviremos con ketchup para acompañar.

*Fantasmas de jamón y queso.

Ingredientes:

Obleas de empanadillas

Papel albal

Queso Philadelphia

Jamon york

Jamón serrano

Proceso:

Hornearemos las obleas a 180 grados unos diez minutos, usaremos de base una bola hecha con papel albal para darle la forma de fantasma. Mezclaremos el queso con el jamón cortado en trocitos y rellenaremos nuestros fantasmas una vez estén fríos.

*Murciélagos de queso y semillas.

Ingredientes:

Obleas de empanadillas o Doritos

Tomatitos pequeños

Semillas de sésamo negro

Queso Philadelphia

Proceso:

Cortaremos una oblea en cuatro trozos y le haremos unos pliegues para hacer las alas del murciélago, podemos usar también Doritos. Haremos unas bolas de queso y las rebozaremos con las semillas. Cortaremos un poco de tomate para hacerle los ojos. Montaremos las bolas, les pondremos los ojos y por último las alas.

*Escobas de bruja.

Ingredientes:

Flautas o grissinis

Queso en lonchas

Cebollino

Proceso:

Cortaremos la loncha de queso por la mitad y le haremos unos cortes sin llegar al estremos. Pondremos una flauta e iremos rodeando la flauta. Ataremos el queso a la flauta con un cebollino fresco y mucho cuidado.

*Huevos con araña.

Ingredientes:

Flautas o grissinis

Queso en lonchas

Cebollino

Proceso:

Cortaremos la loncha de queso por la mitad y le haremos unos cortes sin llegar al estremos. Pondremos una flauta e iremos rodeando la flauta. Ataremos el queso a la flauta con un cebollino fresco y mucho cuidado.

 

Para terminar os dejo el enlace del video que grabamos para estos canapés (canapés para Halloween).

 

Ver Post >
¿Está Donostia preparada para la cocina internacional?
img
Ainara López | 07-10-2015 | 14:46| 1

Nos gusta la cocina, la mesa y el buen comer en ésta ciudad, no me cabe la menor duda. Además somos comensales exigentes y estamos puestos en lo último, en clasicísmo y vanguardia. Nos hacemos los expertos, incluso nos gusta alardear de los productos que somos capaces de conseguir. La autenticidad de lo que comemos, dónde compramos e incluiso cómo lo cocinamos. Nos gusta ser una tierra dónde el disfrute de la cocina incluso se interioriza mucho antes que en otros muchos sitios. La gastronomía ha llegado hasta hacerse un hueco en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, por no decir que el congreso Gastronomika es con toda probabilidad el mejor en el panorama internacional. Recuerdo siendo adolescente como nos retábamos en la *cuadrilla (*dícese de ese grupo de personas que comparten amistad, vaso de cerveza, charla, fútbol o lo que haga falta pero siempre con ese toque a familia, a familia de la que se escoge) cada vez que hacíamos una cena, no valía cualquier cosa comprada en el supermercado. Cuándo en nuestra mesa se sentaban invitados venidos de otros lugares no daban crédito que no sucumbiéramos a pizzas y demás alimentos más habituales en esas edades. Gracias a esto hemos ganado en charlas al calor de los fogones, intercambio de recetas y he de confesar que gracias a estas cenas y a estos platos compartidos una servidora terminó siendo bloggera.

Tánto nos gusta la cocina y los buenos manjares que hay algo que siempre ronda mi cabeza. He estado estos días de congreso intentado recordar cuántos restaurantes de cocina internacional ha podido haber en Donostia las últimas dos décadas, San Google no tiene mucha idea y de lo poco que he conseguido recordar  e incluso preguntar a ciudadanos de buen comer que me he encontrado estos días por el Kursaal la información es mínima. Recuerdo siendo bien pequeña un hindú situado cerca de la plaza Easo, lo recuerdo como un libanés que tan solo duró unos meses, un mejicano en la parte Vieja donostiarra, un alemán situado en el barrio de Gros, un argentino en el centro y así hasta unos cuantos locales de restauración de cocina internacional que no han tenido un hueco en esta ciudad que disfruta casi como ninguna de su gastronomía. Me hace pensar que quizás nos gusta nuestra gastronomía, que quizás para lo demás tan sólo le damos la mínima oportunidad y esa mínima oportunidad se reduce a ir una o dos veces a un local dónde no te sirvan comida tradicional de aqui.

Choribao de Estanis Carenzo

No pasamos del chino de toda la vida o japonés,que si que tengo que dar la razón a los que ahora estaréis pensando que con la moda del sushi, ramén y demás manjares asiáticos unos pocos se han hecho hueco entre los locales de la ciudad, y del italiano que su mayor riesgo es echar rúcula a la pizza una vez horneada. Este tema no se queda sólo en el tema de los restaurantes, se hace casi imposible acceder a ciertos ingredientes que facilmente se pueden encontrar en otras ciudades. No hace falta que busques nada complicado, con que quiereas unas flores de calbacín en Donostia estás fastidiado.

Rapán de Vladimir Mukhin

No es que me de pena porque lo que el cliente pone o quita es totalmente lícito, por eso soporto ese horrible Mc. Donalds en pleno Boulevard. Este último lo podríamos considerar cocina internacional porque adiósgracias su “comida” no tiene mucho que ver con nuestra tierra.

Me parece curioso que tan abiertos que somos para poder sostener tanto local de restauración con o sin estrellas de esas tan famosas siendo arriesgados y capaces de fusionar cocinas de diferentes paises no seamos capaces de soportar un restaurante ruso, indú, alemán o de dónde sea que quieran venir.

Cada vez que me ponen un choribao como el de Estanis Carenzo (argentino), un rapán de Vladimir Mukhin (Rusia), cada vez que siento la fortuna de poder degustar platos de otros paises me asalta la pregunta, ¿está Donostia preparada para la cocina internacional?

 

 

Ver Post >
¿Hay sitio para los jóvenes cocineros vascos en San Sebastián Gastronomika?
img
Ainara López | 06-10-2015 | 10:21| 0

Hoy empiezo mi cuarta edición del congreso San Sebastian Gastronomika. Me gusta como ha empezado con la cena inagural llevaba por mujeres, después de mi crítica del año pasado (Sigo esperando a las cocineras-pinchar en enlace) con la que cerré el congreso que nos llevó a Italia, algo aunque sólo sea un giño hemos mejorado. Veo que quizás en este imperio llevado sólo por unos cuantos con un gusto elitista que se escapa de lo que debería ser la cocina, los cocineros y todo lo que les rodea hay algo que cojea. Mi organización pasa por exprimir el congreso empezando por cuadrar mi itinerario, me sorprende encontrarme año tras año casi los mismo, al nivel de casi hacerme dudar si me he confundido y he cogido el folleto del año pasado, aunque este año si he encontrado un resquicio, una pequeña luz de esperanza para esos cocineros no tan conocidos de aquí. Me pregunto si esto es como si los teloneros de un gran concierto tuvieran que ser siempre los mismos para que la venta de entradas no decaiga, sin riesgo no hay triunfo. Los congresistas recién llegados por primera vez a San Sebastián Gastronomika agradecerán encontrarse con Berasategi, Aduriz, Roca y demás ponentes nacionales que una servidora lleva viendo ya cuatro años (no faltan ni uno), y no me parece mal por que su trayectoria les avala y el público siempre está dispuesto a verles.

Arguiñano, Subijana y Arzak. Foto de Isabel Azkarate (Fotógrafa)

Con esto no quiero, ni es mi intención cargar contra ellos, simplemente trato de que unos cuantos jóvenes cocineros de nuestra tierra tengan un hueco entre esa élite culinartia. Tan sólo un joven Eneko Atxa es el que ha conseguido hacerse sitio en el escenario del auditorio del Kursaal en estos últimos años entre esos monstruos de la cocina. Echo de menos que este gran escaparate no sea tan sólo para vender imagen o marca donostiarra, ni tan sólo para vender gastronomía que nos la meten por todos los lados, esto debería  ser como cuando un equipo de fútbol juega la Champions, esas jóvenes promesas (algunas cada vez menos jóvenes) tienen que pisar el césped aunque esto conlleve un riesgo, creo que en este caso es bastante asumible ya que el congreso goza de un alto caché y una salud de hierro. No es tan díficil teniendo en cuenta que nuestra tierra está rodeada de gente volcada en este mundo, y señores, se les va a pasar el arroz que ya algunos hasta peinan canas. Es destacable en años anteriores la ausencia de cocineros de nuestra tierra como Iñigo Peña (Restaurante Narru), David Garrancho (Restaurante Aralar), Pablo Loureiro (Casa Urola), Roberto Ruiz (El Frontón de Tolosa), Dani López (Restaurante Kokotxa),Rubén Trincado (Mirador de Ulia), Isaac Salaberria (Restaurante Fagollaga) o Xabi Diez y Aizpea Oihaneder (Xarma Jatetxea) entre otros muchos que se que me dejo, la cantera es muy amplia y se el esfuerzo que se hace desde la organización para que todos ellos esten sobre el escenario, de hecho este año han tenido la oportunidad de crear un pequeño hueco para ellos. Los siete “pianistas” vascos es un grupo de jóvenes cocineros vascos que harán su incursión en el congreso el próximo miércoles de diez y media a once y media de la mañana. Un pequeño paso en el congreso pero un gran paso poara todos ellos. El grupo lo conforman: Gorka Txapartegi (Rest. Alameda), Ruben Trincado (Mirador de Ulia), Dani Lopez (Rest. Kokotxa), Enrique Fleischmann (Rest. Bailara), Iñigo Lavado (Rest. Iñigo Lavado), Pablo Loureiro (Rest. Urola) y Xabier Diez (Rest. Xarma).

Presumimos de gastronomía y de cantera, de esos jóvenes que eligen con pasión y devoción una carrera profesional que les dejará bien poco de vida privada y mucho de pasar horas delante de fogones y pucheros. ¿De qué nos vale presumir de cantera si luego no somos capaces de darles un lugar en el once inicial de un gran partido? Se está perdiendo una oportunidad en este congreso de dar un paso adelante por esos que un día serán los que tomen el relevo de todos los cocineros con solera nombrados al principio de este artículo.

Ver Post >
El verano de los tickets
img
Ainara López | 07-09-2015 | 10:54| 11

Con el inicio del cole el verano va llegando a su fín, éste ha sido un verano que marcará un antes y un después en nuestra ciudad. La lectura es clara y el agobio al andar por ciertas zonas de Donostia también. No recuerdo notar esa necesidad de no ir a ciertos lugares por el tumulto de visitantes, grupos de japoneses, estadounidenses y demás nacionalidades que pueblan este planeta loco, seguir a un guía con paraguas en alto es algo que no había vivido en mi ciudad. Estaréis pensando que esto es bueno para una lugar turístico y que seguramente hay un amplio sector hostelero y comerciante que están encantados de la vida. No lo pongo en duda y me alegro por todos esos ingresos extras que tienen muchos de los taberneros, lo que no me alegro tanto es por ese frote de patitas al mas estilo mosca que se han marcado mas de unos cuantos. Cuando el número de incautos sube también lo hacen los que se creen con la “libertad” de dejar el buen trato a un lado y les da alas para hacer de su tabla de precios una manera de timar a la nueva clientela y lo que es peor, a la clientela habitual, ésa que cuando las hordas de turistas se vayan son los que irán a sus establecimientos.

La época estival empezó con un ticket que todos conocemos. El Bar Ambrosio ha dado para mil chistes y memés pero no ha sido el único que ha naufragado en su intento de engañar a pobres incautos.  Esa factura abrió la puerta y dió alas a una clientela que se ve mas segura mostrando sus quejas en sus redes sociales, escondidos en sus cuevas en vez de plantar cara a los jetas y cara duras. Está claro que esa inocente foto, esa llamada de atención llegó lejos y creó cátedra. El verano ha estado plagado de proclamas en contra de los que se creen capaces de robar caña en mano, y no caña de pescar sino de esas que en la mayoría de los sitios no saben ni tirar, ni tan siquiera nosotros sabemos pedirlas porque la caña de bar en bar fluctua más que el Ibex35. La verdad es que este no tiene intención de ser un post de paredón, ni tan siquiera hoy es el día de abrir la caja de Pandora pero si de hacer un resumen del primer verano del boom turístico, de esa sensación de tener que pedir con un deje vasco en los bares para no sentirse timado.

Tickets mejores y peores. Una pincelada del verano que hemos vivido.

He ido una media docena de veces a la Parte Vieja donostiarra, he ido y todas ellas he salido con la sensación de no reconocer un  lugar muy apreciado por mi. Quizás una deba darse cuenta de que tarde o temprano esto iba a pasar, que una ciudad como la nuestra no se puede quedar al margen de esas listas de famosas publicaciones que nos ponen en el punto de mira, en el disparadero turístico. Está claro que de este verano en adelante todo irá a más y que esas avalanchas humanas cámara de fotos en mano y plato de pinchos cobrados antes de la cuenta irá in crescendo.

He vivido todo tipo de experiencias hosteleras estos meses, algunas malas, otras caras y menos mal muchas agradables y honestas. Recordaré el agradecimiento de una camarera de un famoso restaurante de la Parte Vieja por atender por fin (literal) a gente de aqui. La cara de amargura de otra de otro muy conocido lugar cuando la mesa de al lado nuestro pidió ketchup para comer con su chuleta y lo peor que me llevo es el pagar por comer un pincho malo en un plato sucio. Ésta última experiencia es la que me hizo no volver a pisar la Parte Vieja, muy a mi pesar, tan solo para ir al mercado y a mi pescadería favorita.

 

 


Plato sucio en el Galtxagorri. Ni bebí vino ni comí mahonesa.

 

 

 

 

 

Volveré por Octubre a darles una segunda oportunidad y me la jugaré a que me cobren los hielos de un café, una caña a mas de tres euros o una croqueta a dos cincuenta. Un día hablaremos de ello, hablaremos largo y tendido del abuso en forma de pincho de chatka sobre pan malo o la audacia de unos cuantos de cobrar por estar en un lugar concreto o de formar parte de ese postureo que ya nos hace famosos. Hablaremos del porqué de una croqueta congelada a precio de foie o porqué los rissotos son ese riesgo añadido del cual una nunca desiste en encontrar algo tan auténtico como ese que mis papilas gustativas guardan en la memoria desde mi última visita a Italia. También hablaremos de los lugares mas alejados del tumulto que he descubierto, lugares nuevos para mi, muy recomendables y auténticos. El otoño es largo, os iré contando.

Seguid compartiendo en vuestras redes sociales por que parece que para algunos el cara a cara de toda la vida no les hace caer del guindo y allí arriba se siguen frotando las patitas como esas moscas molestas del verano.

Ver Post >
¿Un niño en un restaurante es como un pulpo en un garaje?
img
Ainara López | 27-07-2015 | 11:16| 26

Me he propuesto que mi pequeña de cinco años , en la medida que mi sueldo me lo permita, conozca la buena gastronomía de la que estamos rodeados. No me refiero a llevarle a comer unos cuantos pintxos, ella ya es habitual de esta manera de ocio y de hecho tiene sus favoritos de los cuales un día os hablaré, sino a ir a esos restaurantes con o sin estrella pero de los que el buen hacer es tan básico como la buena materia prima que trabajan. Cada loco con su tema, los hay que se dejan una pasta para llevar a sus hijos a ver un partido de fútbol (soy futbolera y no me parece mal) y yo decido barrer para casa y ofrecerle culturizarse en el plano gastronómico.

Me pareció buena idea empezar por Casa Urola, ella ya conoce sus pintxos y siempre va encantada. Así que le dije aqui a mi colega (o mi marido como lo queráis llamar) que llamara y reservara una mesa para cenar. “Una mesa para tres a las nueve” le dije. “¿Tendremos que avisar de que vamos con una niña?”. “¡No!, vamos tres personas” le contesté. No entiendo cual es la razón para avisar que vas con niños, ¿acaso no son personas?. Sólo se me ocurren unos cuantos casos que nos obliguen a avisar que vamos con una pequeña persona y  no de tamaño, que muerda, que grite a lo loco o que uno de sus hobbies sean tirar comida al resto de los comensales a la par que uno de los hobbies de sus padres sea no educarle, todos estos casos suelen pasar cuando sacas a tus hijos poco de sus jaulas (ironía modo on).

Esto me hace recordar una historia de mi tierna infancia. Mi padre nos quiso invitar a comer un domingo a un famoso restaurante donostiarra, de esos con estrella y cuando vieron que éramos dos adultos y dos niños nos dijeron que para este tipo de mesas (¿ese tipo de mesa? todavía no lo pillo) era recomendable sentarse a la una. ¿ Será que pensarán que los niños tienen algo contagioso? Creo que pagan justos por pecadores y que por unos cuantos padres inconscientes que nunca llevan a sus hijos a ninguna parte y ni mucho menos suelen ser muy fans de educar a sus hijos,  un día deciden que se los van a llevar a un restauante, hacer esto es como sacar a un mono de su jaula y esperar que se comporte, pagamos todos.

Tengo un amor odio por los restaurantes que ofertan menú infantil entre sus propuestas, siempre con lo mismo para elegir: macarrones, croquetas, pechugas de pollo y patatas fritas, además por un no módico precio de al menos diez/doce euros (para un plato lleno de fritanga me parece un timo). Digo amor-odio porque no se si esa es la manera de introducir a los niños en la aventura de los nuevos sabores y texturas, además la mayoría de los locales que ofertan este tipo de menú fácilmente podrían poner medias raciones de cualquiera de sus platos para los más pequeños de la casa ya que no suele ser comida demasiado complicada. Claro está que para eso has tenido que enseñar a tus hijos a comer correctamente o al menos a que prueben toda clase de alimentos. No me cabe la menor duda de que para los progenitores de esos pequeños proyectos de personas es más fácil darles lo que les gusta en vez  de retarles a probar cosas nuevas (a mi me costó lo mío pero hoy me siento orgullosa de mi pequeña Chicote).

Laia salía aleccionada de casa, le expliqué que íbamos a un restaurante elegante y que ella se tenía que comportar como una señorita, sabía que al margen de ese terreno incontrolable que siempre tiene un ser humano de cinco años ella iba a dar el resto porque el hacerla sentir importante es de lo mas grande que puedo hacer por ella. Otro de los temas que se nos escapaba de las manos era el trato que iba a recibir mi pequeña por parte del personal del restaurante, en este caso aprobaron con nota. Nos trajeron la carta y aunque ella todavía no sabe leer de una manera fluida fuimos leyendo y eligiendo los platos que íbamos a disfrutar, lo que sin ella hubiéramos hecho en diez minutos nos costó veinte pero esos diez minutos extras son muy importantes. Las camareras siempre dispuestas y haciéndola partícipe, también es verdad que mi pequeña está acostumbrada a ir a cualquier parte y eso ayuda mucho.

Nos encantó Casa Urola. Mi pequeña degustó fuie micuit casero, pulpo a la parrilla con papada ibérica y berza y mero asado con guarnición de verduras. Nos ofrecieron medias raciones para ella, le preguntaron una y otra vez qué tal estaba todo y si le estaba gustando la comida. Mi niña no molestaba y en mi han encontrado una clienta feliz y satisfecha. Fantástica cena, maravilloso restaurante y ademas kidsfriends que se diría en plan moderno, yo lo diría en plan: “aquí los niños son un comensal más”.

Espero poder llevarla a más sitios de estos con cierta solera y escribirlo por aquí por que ella es mi pequeña Chicote, con el criterio de un ser humano de cinco años que no vale menos que el mío, al contrario es mas sincero y mas directo que cualquier crítica gastronómica que te puedas encontrar por ahí. Entre el foie, el pulpo, las kokotxas a la brasa, el mero asado, el rape negro a la brasa y el postre de fresas “Txomin Etxaniz” mi pequeña se queda con el pulpo y eso suave que había (=papada ibérica), además del aceite eco fantástico que nos pusieron para degustar con su pan.

Laia antes de irse repartió besos para todas las camareras, si me descuido entra hasta la cocina, se lo merecían, el trato fué excepcional. La lectura de esos besos de mi pequeña hace que su nota sea un 9.

 

 

 

Ver Post >
La hostelería donostiarra nos propone un buen plan
img
Ainara López | 04-06-2015 | 13:57| 0

Empieza el buen tiempo, apetece callejear y tomar aire fresco. Cuándo uno pasea por las callejuelas de donostia lo hace entre diferentes ofertas gastronómicas que hace que la hora del hamaiketako (hora del almuerzo) tenga un sinfín de posibilidades. Hoy he asistido a una de esas propuestas que mueve este sector, hacen bien en no quedarse quietos a verlas venir por que al cliente hay que atraerlo, engancharlo y embaucarlo. No es tarea fácil entrar en ese bar al que nunca accediste o cambiar tu ruta habitual de pintxos, somos para eso los donostiarras más clásicos que la barandilla de la Concha.

La propuesta de la Keler Pintxo Week presentada hoy en el restaurante San Telmo es justamente eso, una propuestas de diferentes zonas de pintxos de la city de lo mas variopinta y seguro que en este arco iris encuentras una propuesta que te enamore. La zona centro, Gros y Parte Vieja hace que tengas que ir a la última página del folleto y hacerte tu ruta particular (los folletos los encontraréis en infinidad de locales). Ésta es la cuarta edición, siguen siendo fieles a lo que en un inicio fue una buena campaña de acercamiento al cliente, en esa fidelidad encuentran la gran asistencia que tiene esta iniciativa. Cuatro pintxos con dos cervezas Keler a tan solo diez euros. Una propuesta para todos, para que esos paseos por mi querida ciudad sean aún mas atractivos.

Una buena oportunidad para comprobar el buen hacer de la hostelería donostiarra, para conocer nuevos sitios o redescubrir los de toda la vida. Podemos encontrar desde el pintxo más clásico hasta alguna que otra nueva propuesta, todas ellas pensadas y bien cuidadas. Se agradece que aunque tengamos la temporada alta a la vuelta de la esquina los hosteleros nos brinden la oportunidad de a nosotros, los que llenamos sus bares todo el año podamos ser los protagonistas de esta propuesta. Al fin y al cabo lo importante es conocer y saber para siempre recordar y ese recuerdo es importante para el que pasó por aquí y mucho más para el que está aquí todo el año.

Los participantes de la IV Keler Pintxo Week a parte de degustar las creaciones de los 30 locales donostiarras participantes  podrán ejercer de jurado votando en cada local al que vayan por sus mejores pintxos. Todos los votantes entrarán en el sorteo de una cena para dos personas en el restaurante Arzak. Poco más os debería de decir para que caigáis en la tentación. El cielo está azul, el sol brilla, hace calorcito… ¿un pintxo y una cerveza?

 

 

 

 

 

Ver Post >
¿Qué comen nuestros hijos en el colegio?
img
Ainara López | 28-04-2015 | 09:27| 0

Llevaba tiempo queriendo saber qué come mi hija en el cole. Tan importante es qué ha aprendido nuevo cada día como saber qué ha comido y si le ha gustado. Mi pequeña Laia esta hecha una pequeña Chicote (dícese de aquel con el morro fino y la lengua afilada) y se de buena tinta que esta hecha una sacafallos. A punto he estado en mas de una ocasión de preguntar en secretaría si cabía la posibilidad de comer un día con ellos, tan sólo por salir de dudas de si esos casi seis euros que pagamos a diario son dignos de nuestros pequeños comensales. Leo el menú y he de reconocer que hay platos que me ponen los pelos como escarpias y que aunque en un ejercicio de autoconvencimiento intento pensar que todo esto esta pensado, examinado y bien ejecutado hay una parte de mi que sabe que una pizza o un pescado cocinado cinco o seis horas antes de comerlo no puede estar bueno.

Nos preocupamos de cómo van en mates o si aprenden a leer correctamente pero no nos paramos mucho a pensar qué comen y de que manera. Nos cuentan que estos menús están analizados por nutricionistas y profesionales del sector alimentario (no lo quiero poner en duda), me asaltan mil dudas cuándo leo nombres de pescados como Tilapia o Granadero. Está claro que con toda probabilidad no sepáis qué clase de pescados son estos, de hecho suele ser una pregunta habitual de padres y madres a las cinco en el patio del cole. De verdad, de corazón (de este corazón de pequeña cocinera que sufre por estos pequeños) no creo que ninguno de ustedes vayan al mercado a adquirir ninguno de estos especímenes, ni tan siquiera los imagino en un restaurante eligiéndolos para su menú diario. Pero no echamos cuenta de que ellos, esos pequeños pedacitos de nuestro ser coman esos productos que desconocemos, nos conformamos con pensar que será bueno para ellos. Ni un pescado traído de África ni uno que su máxime sería dar sabor a un fumé son dignos de un menú que nos cuesta unas cuantas docenas de euros al mes. No encuentro ese equilibrio necesario de pescado azul, blanco, carnes rojas y blancas. Sería maravilloso que verduras y primeros platos fueran tratados con cariño y mimo en las cocinas de los centros educativos. Sería maravilloso que la comunidad educativa se tomara en serio el tema de la alimentación porque al fin y al cabo es parte de su formación y crecimiento. Este tema preocupa, sobre todo para padres y madres que como yo no les queda otro remedio de dejarlos y confiar en que comerán correctamente.

Askora en un ejercicio de transparencia elaboró una campaña para que todo esto no fuera un misterio y tuviéramos que confiar en ellos como si de un algo divino se tratara. Etxean By Askora es una campaña de publicidad o un tanteo de un mercado abierto que son las casas dónde no se cocina. Cogí el folleto con la desconfianza de la calidad de una Tilapia y mal pensando que era muy probable que la comida que llegaría a mi casa no se parecería a lo que come mi pequeña.

Teníamos la opción de cuatro menús, nuestra elección fué el menú “Julen”. Crema de calabacín local y ecológica con patata alavesa, hamburguesa con salsa de tomate casero y ecológico y yogurt local. Difícil engañarnos en mi casa. Me costó que mi peque fuera capaz de probar la comida porque lo que había despertado su interés se esfumó al oir: “comida del comedor en casa”, salió despavorida como si un calambre recorriera su cuerpo al grito de “noooooooo”. Conseguí convencerla y mi pequeña  Chicote me argumentó porque esa comida no era como la del comedor con frases como: “las hamburguesas del comedor no traen esa salsa, es mas naranja. El puré no es tan claro y no sabe así y el yogurt del comedor no es tan rico”. Mi traducción es: “hemos cocinado mejor para que creas que tus hijos comen bien”, lo que me hace llegar a la conclusión de que quizás coman peor de lo que pensamos. El puré estaba sospechosamente engordado con alguna fécula o patata deshidratada, harina de maíz o similar. La hamburguesa tenía una salsa de tomate mas que digna que me quedó muy claro que NO es la que les  ponen el el colegio y el yogurt, ¡ay el yogurt! sin marca comercial, apuesto que de marca Goenaga no es el Danone que les dan a nuestros hijos.


Hubiera estado bien. Hubiera estado pero que muy bien ese ejercicio de transparencia de verdad. Me gustaría que se cocinara en los colegios, pagaría por ello. Al igual de interesarnos por el proyecto educativo de un centro también nos tendríamos que preocupar cómo se alimentan nuestros hijos en el cole. Debería importarnos, deberíamos plantearnos que ese dinero que pagamos mensualmente podría tener mejor destino. Esto no tiene nada que ver con una empresa o la otra, desde Askora hasta Auzolan me parece que las cosas se podrían hacer mejor y como padres está en nuestra mano hacer lo posible para cambiar las cosas.

Un niño bien alimentado será un niño sano y feliz. Un adulto que se preocupa por la alimentación de sus hijos es una persona responsable con el futuro de sus pequeños.

Ver Post >
Operación torrija perfecta
img
Ainara López | 17-02-2015 | 11:21| 1

Estamos en plena época de torrijas y se de buena tinta que andáis preparándolas por aquí y por allá. Las torrijas es uno de esos platos fáciles de preparar pero difíciles de hacerlos de una manera high level (de nivelón que diríamos). Hay varios factores que hacen que este postre pase sin pena ni gloria o que haga que toquemos el cielo con los dedos de la mano. Hoy estoy dispuesta a contaros los mil y un secretos (me he pasado, no llegan a un puñado de trucos) para que consigáis esas torrijas a la altura de un buen restaurante de postín.

Vamos a empezar por el ingrediente más importante de este delicioso postre, el pan. Mi deformación profesional hace que os aleccione en este tema, trabajar el The Loaf  hace de mi una tiquismiquis panarra de mucho cuidado, pero en este tema concreto tengo razón y mucha. Ayer preparé torrijas con tres panes diferentes para poder documentar este post cómo es debido. El primero de ellos con un classic (pan de masa madre con una pequeña cantidad de levadura, miga pelín gelatinosa pero no en exceso por esa aportación de levadura), no quedaba una torrija bien empapada, tan solo un sutíl toque para mi gusto insuficiente. La segunda prueba fué con pan de barra, sé que muchos los hacéis con este tipo de pan, no me gusta esa sensación tan presente de la corteza, soy de torrija con mucha miga y en este caso tampoco cumplía mis expectativas. El tercero de los panes fué un delicioso pan de molde, no de molde supermercadero sin sustancia ni ná, un molde bien enriquecido con su leche y su mantequilla, su miga bien densa apta para absorber toda esa leche de la que hablaremos más adelante. Cómo os habéis podido dar cuenta me quedo con esta tercera opción, un pan de molde de calidad y cortado en rebanadas de más de dos dedos de ancho (pasen por The Loaf a partir de las cuatro de la tarde y lo encontrarán).

Ya tenemos el pan, ahora vamos a por la leche. Para mi gusto tiene que ser entera, con todas sus grasas y deliciosas calorías. Debemos infusionarla con mimo por que esa va a ser la esencia, el aroma, el olor de este popular postre. Necesitaremos piel de naranja y limón, buena canela en rama y una vaina de vainilla (que no esencia de vainilla, no me seáis marranos). La infusinaremos a fuego lento sin que llegue a hervir y dejaremos templar antes de meter las rodajas de pan en su interior. El momento de empapar el pan también es un tema complicado, hay que empapar el pan sin que se desmorone pero tiene que estar jugoso. Os recomiendo haceros con dos espumaderas y dar la primera vuelta rápido para que nos e os rompa, dejaremos escurrir sobre una rejilla.

Llega el momento de la fritura. Os recomiendo una aceite de oliva virgen extra de calidad, bueno para este y para todos los platos que podáis preparar en vuestra cocina. La temperatura del aceite también es fundamental, caliente pero no humeante (entre 150/160 grados). Pasaremos las torrijas con mucho cuidado por huevo batido y las freiremos. Siempre las sacaremos a  papel absorbente para quitar en exceso de aceite, incluso les pasaremos un papel por encima. Hay una opción de torrija sin fritura, con el pan empapado y con la terminación de caramelizarla con soplete (mi preferida).

En la recta final del tema torrijero nos encontramos con el azúcar. Aquí tenemos varias opciones, para gustos los colores. Desde lo más clásico cómo es rebozarlas en azúcar con canela o las que dan un toque más sofisticado y especial como es el azúcar caramelizado (mis preferidas). La primera opción es tan sencilla como pasar las torrijas una vez fritas por una mezcla de azúcar con un poco de canela. La segunda y mi preferida es más complicada porque tenemos que hacernos con un soplete de cocina ( de venta en ferreterías y grandes superficies ), echaremos azúcar por encima y pasaremos el soplete hasta que el azúcar empiece a caramelizar, tiene que quedar crujiente. El crujiente del caramelo y la melosidad de la torrija con este tipo de pan hacen para mi gusto una torrija diez.

Ahora es el momento de p0neros los ingredientes, también os dejo el enlace a mi otro blog para que veáis con más detenimiento las diferentes torrijas que podéis preparar. Pan para torrijas, torrijas tradicionales y mi receta favorita (enlace).  Las torrijas se pueden acompañar de helado, frutos rojos, una crema de yogurt… No las dejéis solas, bien acompañadas hacen de ellas un grandioso postre.

 

 

 

Ingredientes.

1/2 litro de leche

1 rama de canela

1/2 vaina de vainilla

3 cucharas soperas de azúcar

La piel de medio limón

La piel de media naranja

Huevo

Aceite de oliva

Azúcar y canela

On egin!

 

 

Ver Post >
Con la comida no se juega
img
Ainara López | 10-12-2014 | 16:48| 0

“¡Con la comida no se juega!”. Seguro que vuestra madre os lo dijo alguna vez en vuestra tierna infancia mientras tú trasteabas con aquellas acelgas que no te hacían mucha gracia. Esta frase en 2014 suena con un aire menos monótono y poco serio, por qué aquellas desesperadas palabras de tu madre se limitaba a decir algo así como “cómete ya esas acelgas que me estas empezando a hartar”. Esta mañana el café se ha mezclado con el sabor salado de mis lágrimas al ver la nueva campaña de educo.org, aquellos que fueron artífices de aquel bocadillo de pan con pan y nos imaginamos lo de dentro han sido capaces de tocarnos la fibra con una realidad que asola este país.

Esa realidad tan cruda y tan carente de calor humano, esos que deberían salvaguardar siempre los intereses de los más pequeños. Niños que viven una época injusta e injustificada, una etapa más digna de la postguerra que de sobres y tarjetas black que se mezclan con la era de las nuevas tecnologías, esa que facilita a unos cuantos enviarse emails para contarse cómo repartirse el botín. Una realidad incomprensible en la cual un niño es capaz de pedir a los reyes magos un plato de macarrones. Si, un plato de macarrones.

Ahí es dónde la frase que titula este post toma una tinte jodido, un color oscuro y a mi personalmente me pone de muy mala leche. Lo peor es que aquellos que tienen la oportunidad de pensar más allá de sus trajes, sus ipads, sus viajes, comidas de lujo y hoteles de cinco estrellas no hacen más que jugar al despiste mientras nos vacían la cartera. Me cuesta escribir sin decir ni una palabra malsonante, de hecho no prometo que llegue al final de este post sin caer en alguna que otra.

Educo.org nos anima a poder conceder a niños de este país una beca comedor para estas navidades, para que esos pequeños puedan pedir a los reyes magos esos juguetes que nos hacen imaginar y soñar, llevarnos a países lejanos dónde todo es bonito o a recónditas galaxias e incluso a selvas tropicales dónde los árboles nos surten de todo lo que necesitamos. Por que los niños tienen derecho a ser niños, no se si lo pondrá en la constitución, no se si algún politicucho de tres al cuarto cuando se siente en la mesa en nochebuena rodeado de marisco y solomillos se pueda sentir culpable por todos esos niños que no tendrán nada para llevarse a la boca. No se si vivir al margen de la miseria que nos rodea puede hacer que uno de estos personajes no se atragante con un langostino (no penséis que una servidora lo este deseando o si quién sabe). Lo que si se es que ellos que pueden evitar que la infancia de un niño se limite a pedir un plato de macarrones a los reyes magos no hacen otra cosa que intentar tapar sus tejemanejes y sus chanchullos varios.

No me puedo imaginar lo que tiene que ser que tu hijo te diga que va a pedir un plato de macarrones a los reyes magos, por qué éste tema no es simple ficción está basado en una historia real, está basado en miles de cuentos para no dormir que podrían contar cientos de padres y madres de esta país. Disfrutemos de las fiestas, cocinemos y gocemos pero no seamos como ellos, no vivamos mirando hacia otro lado. Ayudar por poco que sea a que los niños de este país no pierdan la dignidad ni en navidad ni después de ella.

 

Ver Post >

Otros Blogs de Autor