Diario Vasco

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El anuncio de Campofrío o cómo ver el vaso medio lleno.
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Ainara López | 19-12-2012 | 08:45

Hay veces que no sabes cómo acertar, imagino que es lo que les ha pasado a los publicistas que idearon el anuncio de Campofrío. A una servidora le ha gustado por la hartura que llevo encima de noticias tristes y pesimistas. Creo que es verdad que muchas veces la espesura del bosque no nos deja ver que allí arriba, a pesar de todo, hay un cielo azul. Con todo esto no quiero decir que haya que perder el norte y dejar de pensar en las cosas importantes. Pero también pienso que es más fácil dejarnos llevar por la corriente gris que intentar salir de ella.

En uno mismo lo podemos ver día a día, muchas veces no nos damos cuenta las cosas buenas y bonitas que hacemos. Mi año ha sido un tanto duro y muchos dias me levanto pensando que no se si cada vez aguanto menos a los demas o es que no me aguanto a mi misma.  Parece que tienes que recordar que quizás tu vida no sea mala como piensas sino que sólo te limitas a ver las zonas oscuras de tu ser.

Cuando ví éste anuncio por primera vez vi mi último año reflejado en él. Quizás mi vida podría ser mucho mejor pero también podría ser muchísimo peor. ¿Consuelo de tontos o amplitud de miras? Creo que debería ser la segunda opción. Peleo todos los días por mis sueños y creo que eso me hace más fuerte, tengo una alta autoestima porque tengo gente que me rodea que hace que esto sea asi. Rodearte de gente que cree en ti es el primer paso para ver ese cielo azul.

Esto es como cuando uno con pocos ingredientes tiene que preparar una cena a unos amigos que se han presentado por casualidad en casa. Abrir el frigo y pensar que vas a preparar algo grandioso seguro que ayuda más que presentar un plato con la cabeza gacha y casi pidiendo disculpas. La vida es una mesa llena de manjares, hay que intenar disfrutarla sin que se nos escape ningun sabroso momento, aprovechar cada instante como esos platos que sabes que una vez fríos no valen nada.

Me gusta la gente que se alegra del bien ajeno, me gusta la gente que empuja a los demás, me gusta la gente con amplitud de miras, que lucha, que se lo cree porque ése es el primer paso para mejorar. Que nadie os quite las ganas de luchar, que nadie os diga que no podeis, porque luchar está en nuestras manos y yo no voy a dejar de hacerlo. No permitiré que el bosque no me deje ver el cielo azul porque sé que esta ahí, no se ha ido sólo hay que estirar el cuello, levantar la cabeza y decir “Aqui estoy yo”.