Diario Vasco
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Palma, el veneno de la desinformación
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Ainara López | 24-07-2017 | 08:42

Cuando uno no tiene tiempo. Ese es el gran problema para muchos de los factores externos que nos “atacan” en nuestro día a día. También me recuerda un dicho que me decía una amiga argentina: “La confianza mató al hombre y embarazó a la mujer”, yo añadiría: “y nos envenenó a los dos poco a poco”. El caso es que vivimos demasiado confiados, vivimos pensando que la industria alimentaria es nuestra madre o nuestro abuelo. No nos damos cuenta de los intereses que hay detrás de un ingrediente concreto o una marca en particular. No nos damos cuenta de la manipulación y la compra, con euros, dólares o pesos, indiscriminada de medios de comunicación, políticos y demás  agentes sociales que deberían mirar con libertad y criticar con dureza las causas y actos injustificados que nos podemos encontrar a nuestro alrededor.

Estamos rodeados amigos, rodeados de ataques indiscriminados a nuestra salud. Llámese emisiones de gas, azúcar, grasas malignas… Y claro, como pasa en muchas ocasiones se hace responsable al consumidor. La solución contra el veneno es que no lo consumas. Estamos de acuerdo, ahora bien, ¿y si no sabemos que estamos consumiendo ese veneno? En esa falta de información esta el problema, el “tapadillo” en el que viven unos cuantos que se hacen ricos a costa de nuestra salud. Porque claro, no solo tiene intereses económicos el que produce el veneno, también el que lo comercializa, el que se ahorra en costes para ganar más, la farmacéutica de turno que elabora el antídoto para las consecuencias del veneno, el político con ganas de que le financien las vacaciones o las copas en un club de millonarios, los medios de comunicación que tiene como anunciantes a estos empresarios sin escrúpulos.

¿Tiene usted dos horas de su vida para desaprovechar? Váyase a un supermercado, a cualquiera, y de un paseo por el pasillo de los desayunos, busque y rebusque entre los ingredientes de galletas, bizcochos, donuts, chocolates, aperitivos, productos para bebés… Busque la palabra “palma”, “palmistre”, “aceites vegetales” (sin especificar cuáles son, mala señal), tómese un chupito cada vez que lo lea, tenga el móvil cerca para llamar a un ambulancia porque el coma etílico está cerca, muy cerca.

Al hacer responsable al consumidor, entre nosotros nos echamos piedras, la industria vive explotando a los agricultores en países del tercer mundo y envenenándonos a todos mientras ellos comen sus alimentos ECO en su mansión de millones de euros. ¿Quieres utilizar veneno? ¿Es legal? Me parece bien (bien no me parece pero…), lo que creo es que no hay que privar de información al consumidor. Hay que legislar, claro que para eso habría que encontrar algún político que no esté comprado por al industria o que crea que sus jefes (todos los ciudadanos a los que representa) son mas importantes que unos pocos millonarios. Se hizo en su día con el tabaco, y hoy en día sabemos que causas produce el tabaquismo, sabemos que es lo que hay y luego somos muy libres de hacer con nuestro cuerpo y nuestro dinero lo que nos de la gana.

Ahí está el asunto y ahí la solución. No, señores empresarios, el consumidor no tiene que ir con las gafas y dos horas de su vida a la compra porque ustedes nos envenenen de tapadillo. No, señores políticos, la sociedad no es responsable de lo que ustedes permiten hacer con nuestra salud a cambio de un puñado de euros.

Para los que pensáis que el fallo es del consumidor que es el único responsable a la hora de alimentarse o de hacer la compra (sentido común se llama) deciros que la solución es ese caso pasa por hacernos Amis, cultivar nosotros mismos la tierra y producir con nuestras manos todo lo que consumamos.

Cada cual que asuma su responsabilidad, que cada cual sea capaz de mirar su ombligo y que cada cual piense qué es lo que está pasando para que la evolución del hombre pase por poner nombre a las enfermedades en vez de soluciones. Que cada cual actúe con responsabilidad pero sobre todo con información.

 

 

 

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