Toca bloguear un poco tras muchas semanas sin hacerlo, sumergido primero en el lanzamiento de Oferplan y después preparando el III #CICD Congreso Internacional Ciudadanía Digital.
En el caso de Oferplan, llegábamos tarde a un terreno de juego saturado de plataformas que lo estaban haciendo bien. Deskontu, Deskontalia, Colectivia por este orden (omito otras cuatro o cinco plataformas menos relevantes) llevaban tiempo en el mercado y tocaba hacerlo muy bien para recuperar terreno perdido y aspirar al liderazgo en esta categoría. Tres meses después del lanzamiento, y tras un gran trabajo en equipo, puedo decir que estamos en cabeza del sector y que hemos recuperado con creces el terreno perdido. En el caso de algunas plataformas, hemos logrado reducir su tráfico a la mitad, en otros casos hemos forzado a la baja sus comisiones o hemos obligado a modificaciones en producto y calendarización de ofertas. Cuando tus competidores modifican su plan, es señal de que en algo estás acertando. Pero lo más relevante es que estamos ofreciendo un gran retorno al merchant, de los mejores del mercado si no el mejor, no sólo en el rendimiento de cada oferta sino poniéndole en contacto también con clientela “nueva” que no había probado su producto o servicio.
Es muy destacable el gran trabajo en equipo desarrollado, con María Peña a la cabeza como responsable de producto, pero también con la máxima involucración de todo el equipo directivo de DV y de todas las áreas de la casa. Ahora, toca hacer tres cosas: mejorar, mejorar, mejorar.
El Congreso ha ido bien, con un crecimiento importante en relación con la edición 2012 y la sensación de que es posible seguir creciendo y aspirando a mayores cotas de calidad y ambición. Me llama la atención que por estos lares tenemos la idea de que un Congreso tiene que ser algo serio y ceremonioso. Ahí también hay espacio para planteamientos disruptivos. Por eso pongo una banda de jazz en el escenario junto a los ponentes, porque para mí este congreso es la suma de un montón de instrumentos (ponentes) que van, vienen, se mezclan, se pierden… para acabar dejando un mensaje compuesto por multiplicidad de enfoques, de matices, que apuntan en una misma dirección: transformación, cambio. Ha sido un lujo contar con Paul Mockapetris, Matt Barrie, Andy Stalman o Bruno Lanvin, figuras consagradas y ahora buenos amigos. O con Paco Polo, que en la semana de la presentación de Change.org España cogió un avión de forma intempestiva para demostrarme su amistad una vez más dando una gran conferencia. También ha habido sitio para grandes y agradables sorpresas como Garth Holsinger de Klout o Cristobal Cobo del Oxford Internet Institute. Haremos cosas juntos, seguro.
Me lo he pasado pipa, y he sufrido como un condenado para que todo saliera como estaba dibujado en mi cabeza. Ni que decir tiene que muchas cosas no salieron como estaba previsto y que hay margen para la mejora. Desde aquí mi agradecimiento a los comisarios Nacho de Pinedo, Fernando Polo, Maite Goñi, Alberto Ortiz de Zarate, Nacho Somalo y Alex Martín. Y al consejo asesor compuesto por Benjamín Lana, José Luis Pardos, Elena Gómez del Pozuelo y Daniel Innerarity. Como despedida para el post, os dejo una foto de un puñado de mentes conectadas disfrutando de la cena de bienvenida en el Palacio de Miramar de Donostia.



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