Diario Vasco
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Fecha: agosto, 2017
Final de Agosto, fin de un periodo
Ainhoa Cilveti 30-08-2017 | 7:00 | 0

Termina agosto, y el fin de este mes no es una cosa cualquiera, el fin de este mes representa que se acaban las vacaciones, que se termina un periodo y que comienza un nuevo curso. Aunque el calendario nos marca el fin del año en diciembre, muchos seguimos guiándonos por el calendario escolar, por lo que esta semana representa el fin de este periodo y momento de comenzar un nuevo curso, aunque no vayamos a clase.adios-verano

Por una parte, nos vamos a encontrar con las sensaciones que nos han dejado las vacaciones, lo que hemos vivido y lo que nos ha pasado y la forma de valorar estas vivencias. Quienes hayan tenido unas buenas vacaciones, quienes hayan disfrutado de estos días, tendrán un buen sabor de boca, y estarán con pena de que terminen, pero también con fuerza para afrontar un nuevo periodo y nuevos retos. Por el contrario, quienes se hayan sentido defraudados por el verano, por lo que no han podido hacer o porque no ha sido como esperaban, las sensaciones que tengan van a ser más negativas, y puede que estén deseando terminar este periodo y comenzar uno nuevo en el que puedan cumplir con sus deseos.

Sea como fuere, nos encontramos en un momento de reflexión, de pararnos a pensar qué es lo que queremos hacer en los próximos meses y cómo lo queremos hacer. Habrá quienes les haya ayudado lo realizado en el último periodo y quiera continuar en la misma línea, y quien prefiera cambiar totalmente de rumbo y empezar un nuevo camino para lograr lo que se pretende conseguir en el próximo año.obras-walt-disney-300x157

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana” Walt Disney

 

Por lo tanto, si queremos poder disfrutar de unas vacaciones el año que viene que nos hagan sentirnos satisfechos, quizá debamos plantearnos ahora qué es lo que debemos hacer durante los próximos meses para lograrlo. Sabemos que las cosas no ocurren porque sí, que debemos trabajarlas, y ahora es el momento de empezar a diseñar los sueños que queremos cumplir en el próximo verano. Por supuesto, durante el curso pueden sucedernos muchas cosas, unas que nos impulsen hacia nuestras metas, y otras que nos las dificulten, pero cuanto más claro tengamos qué queremos y qué hacer para lograrlo, más fácilmente podremos salvar todos los escollos que nos encontremos. Es ahora el momento de pensar cómo queremos sentirnos al final de agosto el año que viene.

 

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Aprender a vivir aquí y ahora
Ainhoa Cilveti 23-08-2017 | 7:00 | 0

A lo largo de mi vida, tanto personal como profesional, he podido observar un perfil concreto de persona a la que le resulta muy difícil vivir el aquí y el ahora de forma consciente, incluso le resulta difícil disfrutar de lo que tienen o donde se encuentran por tener la necesidad de ir siempre un poco más allá, de estar pensando en el futuro y en lo siguiente que van a hacer. Tienden a planificar continuamente, pero sin poder parar de hacerlo, de modo, que les cuesta mucho vivir el presente, ya que, en su mente, siempre aparece algo nuevo que hacer en un futuro cercano.aqui-y-ahora_central

Esta capacidad de planificación les otorga la cualidad de ser buenos en perseguir nuevos objetivos, y aunque no siempre ocurre, suelen también lograr muchas de estas metas, por lo que suelen ser personas con éxito y triunfadoras en aquellos temas en los que centran su mente. Si se proponen algo, no les va a resultar cansado ni difícil valorar varias alternativas para lograrlo, llegando a ser muy creativos en sus pensamientos y consiguiendo realizar sus propuestas. Además, al necesitar tener siempre algo en la cabeza a lo que darle vueltas, pueden ser muy prolíficos con sus objetivos, con poca capacidad de frustración, ya que les pesa más el estar “quietos” que el no haber logrado alguno de estos. Tienen gran capacidad de superación y de comenzar de nuevo.

Pero como decimos, ese afán de tener que hacer siempre algo les impide disfrutar de lo que ya han logrado o tienen, y de sereloj-nowr conscientes de lo bien que están, pensando en lo bien que pueden estar, creyendo que lo presente no es suficientemente bueno y lo que venga será mejor. No es malo pensar que el futuro nos depara cosas mejores en nuestra vida, pero no podemos olvidar que la vida se compone de cada momento que vivimos, y que no debemos dejar pasar uno bueno pensando que habrá otro mejor, o que lo que tenemos no es suficiente para disfrutarlo esperando a que llegue lo siguiente. ¿Cuándo será definitivamente bueno? ¿Cuándo podemos empezar a disfrutar de lo que tenemos?

Por supuesto avanzar y tener nuevos sueños que realizar va a hacer que nuestra vida se enriquezca, pero no nos olvidemos disfrutar de lo que ya tenemos y de poder valorar lo que ya hemos logrado. Vivamos ahora y aquí y disfrutemos de esto, ya que en este momento es lo más importante que tenemos.

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Fluir y alimentar el espíritu
Ainhoa Cilveti 17-08-2017 | 7:00 | 0

Me encuentro disfrutando de unos días de paz y tranquilidad tras un curso de mucho ajetreo, trabajo, y de tener que tomar decisiones que van a influir en los próximos años de mi vida. Hoy estoy disfrutando de un merecido descanso, recuperando la energía que se va desgastando durante los meses de más trabajo, horarios que cumplir y disciplina que aplicar. En ese espacio de tiempo que llamamos vida y que en muchas ocasiones nos va quitando la fuerza para vivir.agua

 

Disfrutando de este momento, me he encontrado con dos posts de dos colegas de Coachya.es, en los que por una parte se me invita a fluir y a considerar qué es lo que alimenta mi espíritu. ¿Casualmente? los he leído en este orden, y aunque son temas que trabajo desde hace años, me han dado qué pensar en este momento. Por un lado, he vuelto a tomar conciencia de la importancia de fluir con aquellas cosas que nos gustan y que nos hacen sentirnos bien. De esos momentos en los que perdemos la noción del tiempo, y sin embargo, que tan bien aprovechamos este. Tengo que decir que durante estos días mi forma de fluir no está siendo muy productiva si lo consideramos desde un punto de vista del rendimiento del trabajo, pero si lo está siendo para cargar esas pilas que logran que cuando llegue a mi casa lo haga con ganas e ilusión por continuar haciendo mi trabajo y afrontar nuevos retos.yoga-paddle-board-d

 

Precisamente, el poder hacerlo con ilusión me lleva a fijarme y centrarme en aquellas cosas que alimentan mi espíritu y hacen que el resto del año tenga fuerza para hacer lo que me propongo. ¿Qué es lo que le alimenta en mi caso? Por supuesto, en vacaciones es descansar, disfrutar de mi familia, del buen tiempo, de la comida, de estar con los amigos, del mar… ¡¡Hay tantas cosas!! Y como siempre es importante hacerlo siendo consciente de ello y sin perdemos en cosas pasadas o futuras. Simplemente dejarnos fluir con lo que hacemos. Sé que de vacaciones en verano parece fácil encontrar motivos y que nos puede resultar más difícil en invierno, pero si nos paramos a pensar un poco podemos encontrar muchos otros aspectos: disfrutar de la lluvia y del frío en nuestra piel, sentarnos a leer mientras observamos fuera llover, reunirnos con amigos y por qué no, también empezar nuevos retos y utilizar nuestra energía acumulada para lograrlo.

 

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Asumir ser jefe II
Ainhoa Cilveti 09-08-2017 | 7:00 | 0

Comentaba hace una semana lo difícil que puede suponer para algunos aceptar un nuevo puesto de trabajo como jefe de sus propios compañeros, por los cambios y la responsabilidad que este cambio conlleva, y porque en algunas ocasiones, supone dejar de hacer aquello que nos gusta, en lo que somos buenos, y por lo tanto, por lo que nos han ascendido.familiar

Pero no sólo cuesta aceptar ser jefe por este motivo, también puede ocurrir cuando uno trabaja en una empresa familiar, por ejemplo, y por fin debe asumir aquello a lo que estaba predestinado, pero que de momento no esperaba tener que afrontar. En estas ocasiones, tenemos el agravante de que el jefe saliente no siempre acepta bien su nueva condición, lo que aún dificulta más que la persona pueda asumir su nueva posición, ya que va a encontrarse continuamente bajo la vigilancia del antiguo jefe, sin dejarle desarrollarse en sus nuevas funciones y que pueda determinar una identidad como tal. Además, en ocasiones el resto de los compañeros no facilitan la labor, ya que les cuesta verles como los nuevos responsables a quienes rendir cuentas, sin dejarles cambiar de rol. Si a esto, unimos que muchas veces las propias personas se sienten inseguras en su nueva posición, hace que sea difícil poder llevar una buena gestión.friends

Otra de las situaciones en las que cuesta asumir la posición de jefe es cuando se plantea la empresa como una organización en la que trabajan un grupo de amigos, sin querer aceptar que uno de ellos debe asumir el papel de líder, bien porque es el dueño de la misma, o bien porque cara a los clientes y los proveedores, facilita la toma de decisiones y de gestión de la misma. Uno se da cuenta que no es uno más del equipo, sino que está un escalón por encima, y aunque se empeñe en compartir espacio y algunas tareas, llega el momento en el que debe tomar decisiones de gestor, y esto no siempre gusta por igual a todos, ni todos deben tener la misma información, sobre todo lo referente a nóminas, en donde debe primar la confidencialidad de cada trabajador, por lo que no siempre es fácil gestionar una empresa en un entorno de “colegueo”.

Por todo esto, no siempre es fácil asumir el papel de jefe, y debemos tenerlo en cuenta cuando alguien asume este rol, además de ser comprensivos con el aprendizaje de las nuevas tareas a realizar.

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Asumir ser jefe I
Ainhoa Cilveti 02-08-2017 | 7:04 | 1

Cuando uno empieza a trabajar le gustaría poder llegar a ser jefe cuanto antes, o al menos eso es lo que muchos decimos idealizando esta figura y los derechos y poderes que el ser jefe ofrece. Sobre todo, porque lo que no queremos es tener un jefe por encima nuestro que nos diga qué es lo que tenemos que hacer. Pero cuando llega el momento de ser jefe, no siempre es fácil asumir el nuevo papel, y en algunas ocasiones causa mucho estrés el salto a ser jefe.maxresdefault

En algunas ocasiones, esta incomodidad a asumir el cargo de jefe se debe a que se tiene que abandonar las tareas a las que la persona está acostumbrada y en las que es buena, para comenzar a supervisar a los que hasta el momento eran sus compañeros. Esto se da mucho entre ingenieros o informáticos, personas que disfrutan mucho con lo que hacen, y que precisamente por ser buenos en los que realizan se les obsequia escalando puestos. Pero esta escalada implica tener que dejar de hacer esas tareas con las que la persona disfruta, y encima tener que supervisar a los que hasta ese momento han sido sus iguales, lo que implica tener que asumir un nuevo perfil dentro de la organización. No siempre resulta agradable, bien porque en ocasiones las relaciones entre compañeros cambian, y aunque no sea así, se tiene miedo de que ocurra de esta forma. Además, ser bueno en tu trabajo no significa que lo vayas a ser en un puesto superior, ya que estos suelen implicar: liderar equipos, supervisar trabajo ajeno, gestionar el trabajo, determinar cómo se reparte, asumir más responsabilidades… y estas son cualidades que no todo el mundo está dispuesto a realizar.quieroserjefehome

Puede parecer contradictorio, o que la mayoría de nosotros estaríamos encantados con dar el salto hacia arriba, pero precisamente por esto, no todo el mundo se siente cómodo, a la vez que pueden sentir la presión de tener que aceptar el nuevo puesto. Bien, porque suele venir correspondido con un aumento de sueldo, y esta es una cuestión difícil a la que negarse, o bien, porque en las empresas no suelen llevar bien que sus empleados no quieran ascender, por lo que a uno le cuesta negarse a aceptar. Hay que considerar, que a menudo, cuando alguien rechaza un ascenso conlleva que se le puede relegar a un lado por considerarle poco implicado y motivado con su trabajo.

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