Diario Vasco
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Autor: gbarriuso_881
#CierraUNICEF: por un mundo donde no sea necesario

Tras setenta años de trabajo, UNICEF ha mejorado la situación de millones de niños y niñas en el mundo gracias a vacunas, alimento, escuelas y protección en países de todo el mundo. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer para que se haga realidad su sueño más deseado: cerrar UNICEF.

Y es que cerrar significaría que los derechos de todos los niños y niñas de cualquier lugar del mundo estén cubiertos, que todos pudiesen vivir en lugares fuera de conflicto y que tuvieran sus necesidades primarias completamente satisfechas.

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Todavía en 2017 cincuenta millones de niños y niñas sufren desnutrición aguda, 61 millones no van a la escuela y el trabajo infantil y el matrimonio infantil son una triste realidad a la que muchos se tienen que enfrentar diariamente sin recursos para poder evitarlo.

En los últimos 17 años se ha salvado la vida de 48 millones de niños y niñas menores de cinco años, entre 1990 y 2015 se ha proporcionado acceso a agua potable a 250 millones de personas; y cada año entre dos y tres millones de niños y niñas consiguen salvar su vida gracias a una vacuna.

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Pero, a pesar de estas cifras positivas, las hay también muy alarmantes: 16.000 niños y niñas están muriendo cada día por causas evitables como la diarrea y 50 millones padecen desnutrición aguda. A pesar de nuestro esfuerzo, el número de menores que se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias asciende a 168 millones.

Las situaciones extremas a las que se enfrentan en sus países de origen ponen en peligro cada segundo de sus vidas: 535 millones de niños y niñas viven en lugares afectados por conflictos o desastres naturales. La guerra en Siria y la crisis de los refugiados, la hambruna en Sudán del Sur, el conflicto en Yemen o la violencia en Nigeria son solo algunas de las emergencias que hacen que UNICEF siga siendo necesario.

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No podemos dar la espalda a estos niños y niñas indefensos. En sus más de setenta años de vida UNICEF ha demostrado gracias al apoyo de todos que un mundo mejor para la infancia es posible. Pero todavía queda mucho trabajo por delante. Alcanzar el cierre de nuestra organización es una utopía que puede hacerse realidad con nuestro esfuerzo y tu ayuda. Colabora con nosotros y #CierraUnicef.

 

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30.000 niños soldado convertidos en combatientes involuntarios

“Las cosas no iban bien en casa, así que me escapé y me convertí en soldado con doce años. Con quince me quedé embarazada. Tener un hijo conlleva mucha responsabilidad, no sé lo que hacer” nos cuenta Angelina desde Colombia. Ahora, con 23 años, lo único que quiere es no perderse ni un minuto de la vida de su hija.

En los más de 30 conflictos armados que hay en todo el mundo participan unos 300.000 niños y niñas soldado que, sin apenas saber cómo han llegado hasta ahí, se han convertido en combatientes involuntarios. Muchas de ellos están en plena línea de combate, otros están obligados a ejercer de mensajeros, esclavas sexuales o son utilizados para ataques suicidas.

Algunos son secuestrados; a otros, la pobreza, los malos tratos, la presión de la sociedad o el deseo de vengarse de la violencia contra ellos o sus familias les llevan a unirse a grupos armados y empuñar un arma.

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Esta última es la razón por la que James John, con solo 13 años, decidió unirse a la lucha armada: “nuestros enemigos mataron a mi hermana, mi tío y a otros miembros de la familia. Pero la vida como soldado no es fácil, tenemos que andar mucho, a veces incluso durante tres o cuatro días, llevando equipamiento muy pesado”. Ahora James quiere ir al colegio, aprender y, cuando sea mayor, ayudar a la gente de su comunidad.

Convertirse en soldado a una edad tan temprana les trae a los niños y niñas secuelas físicas causadas en la batalla o por abusos, tienen desnutrición y muchos de ellos contraen enfermedades de transmisión sexual. Además, las secuelas psicológicas no tardan mucho en aparecer, habiendo presenciado a edades tan tempranas actos de violencia extremadamente crueles.

Desde UNICEF trabajamos incansablemente para liberar a estos niños y niñas de las fuerzas armadas y que puedan volver con sus familias por medio de tres principales pasos: la desmovilización, donde se les lleva a un centro de tránsito para recibir los cuidados necesarios; el desarme para eliminar las armas y la reintegración en la sociedad.

Por medio de nuestro trabajo en los últimos años hemos conseguido la liberación de casi 10.000 niños y niñas soldado, pero no es suficiente. Seguimos trabajando para que la guerra deje de convertirse en algo que marque a la infancia de por vida. Colabora con nosotros.

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Los niños y niñas refugiados sufren un invierno más

En las últimas semanas, al drama de las personas migrantes y refugiadas de abandonar su hogar y las dificultades para acceder a nuevos territorios en busca de seguridad y una nueva oportunidad se les ha sumado la ola de frío que azota toda Europa.

Esta emergencia humanitaria se encuentra muy lejos de su solución. Entre muchas razones, estas son las cinco que destacamos desde UNICEF:

1. Cierre de fronteras. Tras más de un año en el que se ha presenciado la huída de miles de personas de la guerra, algunos países tomaron la decisión de cerrar sus fronteras, dejándolas así atrapadas en diferentes países de la ruta de los Balcanes. Todavía hoy alrededor de 23.700 niños y niñas refugiados siguen atrapados durmiendo en tiendas de campaña no acondicionadas para subsistir ante las gélidas temperaturas que se están viviendo en todo el continente.

Además, el acuerdo de la Unión Europea con Turquía para establecer un mecanismo de control de los flujos migratorios hace que los recién llegados queden retenidos en Grecia a la espera de un análisis de su situación, tras el cual a muchos de ellos se les envía de vuelta a Turquía.

2. Lentitud en las decisiones políticas. Los progresos en torno a las reubicaciones y reasentamientos de las personas refugiados se dan con una lentitud extrema en las políticas europeas. Esto no es de extrañar si tenemos en cuenta la inquietud que generan las llegadas de refugiados y migrantes y el crecimiento cada vez mayor de una atmósfera xenófoba.

 

 

 

3. Deficiente coordinación entre países. Las tangibles diferencias de políticas migratorias entre países vecinos hacen que sea prácticamente imposible llegar a un acuerdo entre ambos, dando prioridad a sus intereses particulares frente a los de los niños y niñas que tanto lo necesitan.

4. Capacidad insuficiente y excesiva burocracia. Los procesos de demandas de asilo y las 160.000 reubicaciones necesarias no se pueden llevar a cabo con la escasa flexibilidad que ofrecen los procesos burocráticos y el bajo número de funcionarios dedicados a tramitar estas operaciones.

5. Sistemas de protección de menores sobrecargados. Solo en dos años, más de 700.000 niños y niñas han solicitado asilo europeo. Esta es una cifra sin precedentes, que ha provocado el desbordamiento de los sistemas de protección de menores.

Esta y muchas otras razones hacen que millones de niños y niñas vivan en lugares inadecuados donde no se les puede garantizar su protección y educación. Además, las leyes e instituciones relacionadas con la infancia no estaban preparadas para esta situación, y no han sido adaptadas.

Los países deben anteponer los derechos humanos a sus propios intereses. No existe justificación alguna para lo que estamos viendo todos los días. UNICEF no cesará de trabajar y de exigir la ayuda que todos merecen. Ayúdanos a conseguirlo.

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Huracán Matthew, tres meses después: 600.000 niños y niñas desprotegidos en Haití

Tres meses después del paso del huracán Matthew por Haití, donde se vieron afectadas más de 2 millones de personas, UNICEF continúa llevando ayuda humanitaria al terreno donde todavía 1,4 millones de personas, entre ellas 600.000 niños y niñas, siguen necesitando auxilio.

La tormenta destruyó más de 716 escuelas, numerosas instalaciones sanitarias y millones de hogares y cosechas. Desde entonces, UNICEF y sus aliados han garantizado el agua potable a 281.000 personas, incluidos 118.000 niños y niñas.

Además, en noviembre vacunó contra el cólera e informó acerca de la enfermedad y sus medidas preventivas a 807.395 personas, entre ellas 300.000 niños y niñas de entre 1 y 14 años. Por otra parte, se ha conseguido restablecer el sistema de cadena de frío en 37 centros sanitarios y ha equipado a 35 ambulatorios de tratamiento contra la desnutrición.

En cuanto a las escuelas, UNICEF ha podido rehabilitar 14, y sigue trabajando para el arreglo de otras 107. Una vez finalizado el trabajo, se espera que 36.000 niños y niñas puedan volver a acceder a la educación.

UNICEF trabaja intensamente junto con las comunidades con el fin de evitar la separación de las familias que han perdido su capacidad de subsistencia. Para garantizarlo, después de la catástrofe se han abierto dos nuevas oficinas en terreno, facilitando la asistencia de todos aquellos que lo necesiten.

Así lo ha asegurado Marc Vincent, representante de UNICEF en Haití, quien remarca que “tres meses después de Matthew, los avances ya son visibles: el acceso a agua potable es cada vez mejor, la gran mayoría de las escuelas y varios centros de salud han reabierto sus puertas y las áreas de más difícil acceso están recibiendo asistencia”.

Todo esto ha sido posible gracias a la financiación que los donantes han proporcionado a UNICEF, que, de los 36,6 millones de dólars necesarios, se han conseguido más del 85% para cubrir las necesidades más urgentes de las familias y los niños de Haití.

Los resultados son positivos, pero aún queda mucho por hacer. UNICEF comienza este nuevo año con el reto de que todos los niños y niñas tengan acceso a agua potable, servicios sanitarios y educación. Con tu ayuda, podemos conseguirlo.

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Estas Navidades, haz un Regalo Azul

¿Quieres sorprender a los que más quieres esta Navidad y no sabes cómo hacerlo? UNICEF te trae la solución. Un año más llega el Regalo Azul. Consiste en la compra de una tarjeta de felicitación personalizada cuyo importe será destinado a ayudar a los niños y niñas que más lo necesitan.

Además, la persona que lo compre decidirá la causa a la que estará dirigido su dinero: desde un 1 kit de vacunación hasta una escuela en una maleta; pasando, cómo no, por alimentos terapéuticos, pastillas potabilizadoras de agua,mosquiteras…un total de 33 opciones que podrán salvar la vida de muchos niños y niñas.

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¡Me encanta la idea! ¿Cómo funciona? Es muy fácil: primero, se debe elegir el regalo. Después, hay que seleccionar entre una de las 49 tarjetas disponibles y personalizarlas con un texto o una imagen. Una vez realizada la compra, la tarjeta se enviará al destinatario seleccionado y el producto al país donde más se necesite.

Muchos de los diseños de estas postales han sido realizados por Mr. Wonderful, que desde el año pasado colabora con UNICEF en días señalados.

Y es que este Regalo Azul es una estupenda idea para estas Navidades, pero está disponible durante todo el año para que puedas colaborar con UNICEF también en cumpleaños y otras fechas destacadas.

Solo en 2015, gracias a personas como tú que decidieron comprar el Regalo Azul, UNICEF pudo tratar a más de un millón de niños y niñas contra la desnutrición, vacunar a dos millones contra la polio y facilitar el acceso a agua potable a otros dos millones más.

Conviértete en el cuarto Rey Mago y saca una sonrisa a aquellos que más la necesitan. Porque muchas veces, el mejor regalo que alguien puede hacerse es ayudar a los demás. ¡Feliz Navidad! Gabon zoriontsuak!

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