¿ADIOS AL CENTRO MUNICIPAL DE MEDICINA DEL DEPORTE DE MENDIZORROZA?

¿ADIOS AL CENTRO MUNICIPAL DE MEDICINA DEL DEPORTE DE MENDIZORROZA?

 

                         Hace un par de días, en una de mis frecuentes llamadas a mi colega el Dr. Juan Gandía para consultar un tema profesional me enteré de que el Centro Municipal de Medicina del Deporte que él coordina en Mendizorroza (Vitoria) iba a ser cerrado por la administración.

                         Mi primera reacción ante esta noticia fue pensar que era algo tan impensable, tan paradigma de la sinrazón  y tan falto de sentido común que no podía ser cierto.

                         El Centro Municipal de Medicina del Deporte de Mendizorroza lleva décadas propiciando un inestimable servicio a los deportistas vitorianos – y no sólo vitorianos- de cualquier condición, lo que supone un  bien social de incalculables dimensiones.

                         Al parecer el Concejal de Hacienda argumenta que es un servicio que sólo trata a la élite. No es verdad, en absoluto, que este Centro Médico trate sólo a la élite y de ello puedo dar fe personalmente  y hacer esas declaraciones públicamente es , sencillamente, faltar a la verdad cuando no tergiversarla para justificar decisiones. Desgraciadamente tergiversar la verdad es práctica frecuente en gran parte de nuestra “iluminada” clase política. Si estamos en época de recortes porque la situación económica es la que es sin duda se pueden arbitrar fórmulas  adaptadas al momento partiendo de la base de que se trata de un innegable servicio público cuya necesidad de existencia está fuera de toda duda.  

                          Supongo que la ingente cantidad de deportistas de cualquier nivel  que se han beneficiado de la existencia del Centro  saldrá a la calle a manifestar su repulsa por una decisión absolutamente reprobable. Así los políticos podrán comprobar  que la sociedad a la que gobiernan no es tonta, no se chupa el dedo y no va  a olvidar este atropello.

                           Quiero acabar esta reflexión, que se sale un poco de la línea habitual de este bloc pero es que la actualidad lo requería, agradeciendo al Dr. Gandía su inestimable ayuda cada vez que hemos requerido de su colaboración y su disponibilidad para atender a un sinfín de deportistas con rigor científico profesional y con una honradez personal bastante infrecuente  sin ceder a tentaciones  lucrativas en las ocasiones que hubiera podido  hacerlo.

                           No sé qué pasará con el Centro pero espero que entre los dirigentes de la capital de nuestra Comunidad Autónoma, haya alguien que ponga freno a este desatino.

Detrás de un sub-8 minutos

                     Cuando un entrenador
repasa su trayectoria deportiva siempre hay fechas que quedan enmarcadas por lo que significaron. En mi caso ayer (11
de Febrero de 2.011) fue una de ellas. ¿La razón?….. pues que uno de mis
atletas –Jordan Santos- en un control de
la RFEA en
Sevilla rompía una barrera mítica: bajar de 8’ en 3.000 metros
(7’59”21). Uno siempre ha tenido marcas “fetiche” como bajar de 3’45” en 1.500 (conseguido por este mismo atleta el 23 de Julio de
2.007 con 3’43”46) o ese anhelado y no conseguido bajar de 1’50” en 800 (hasta
4 atletas entrenados por mí han bajado
de 1’51” ). Evidentemente bajar de 8’
en 3.000 era una de ellas.

                      Me ha parecido
interesante compartir con vosotros algunas reflexiones al hilo de este logro.

                     Aunque el nivel
competitivo de Jordan en las 6 temporadas que llevamos trabajando juntos
siempre ha sido bueno, la verdad es que en los últimos años estamos un poco
estancados en la marca citada de 1.500. Aunque creo que en muchos momentos ha
valido 3’40” la realidad es que por diversas circunstancias, incluída la mala
suerte, no ha salido.

                     Por eso entendía que este
año había que hacer algunos cambios en los planteamientos de trabajo de la
temporada. Así se lo hice saber a Jordan cuando iniciamos los entrenamientos.

                     La principal novedad
estribaba en hacer un invierno de más volumen, con mayor participación en
competiciones de cross y sin tener un
objetivo definido para la pista cubierta
como tal pero sí buscando llegar al nivel que nos permitiera acercarnos a los 8’ en 3.000 como punto de
partida para el trabajo de primavera de cara al 1.500.

                   Así en efecto ha participado en 4 crosses
largos (Irún, Burlada, Gimnástica de Ulía y Lasarte) y en dos cortos (Arcachón
y Cto. De Euskadi). Añadimos un 1500 en pista cubierta como test y para ver si
conseguía mínima para el estatal sin  preparar la carrera expresamente y buscamos un buen 3.000 en las fechas que
pensábamos podían resultar más idóneas tal y como se había programado la
preparación.

                   Jordan ha trabajo por arriba como he comentado antes ; tan sólo concentramos un ciclo de calidad de
tres semanas muy duro ( en algunos momentos me pidió que bajáramos un poco el
pistón) para concluir con dos semanas de descarga en los que sólo se hicieron
unos repuntes de ritmo competición no demasiado exigentes , antes del día
objetivo.

                   La consecución de este registro
me lleva a una serie de conclusiones que son las que quería compartir con
vosotros.:

·      Preparar el invierno por arriba en los
medio-fondistas –si se acompaña de trabajos de fuerza resistencia y fuerza elástica- no penaliza excesivamente
el nivel competitivo (Jordan hizo 3’49” en 1.500 corriendo sólo) y evita
saturar la vía láctica precozmente lo que minimiza riesgos de cara al futuro.

·      Plantear un ciclo final con tres semanas de carga
alta y dos de descarga ha permitido que Jordan llegue a esta competición en un
estado óptimo (aunque un inoportuno catarro la semana previa nos asustó un
poco…).

·      Limitar el número de competiciones en atletas de
medias y largas distancias sigue pareciéndome imprescindible para conseguir los
objetivos aunque se necesitan atletas muy centrados y que tengan claro lo que
quieren para que lo acepten.

 
 

            Queda por delante la temporada al aire libre
para perseguir nuevos logros; llega la época, tras las dos últimas
competiciones, de oxigenar al cuerpo un
par de semanas para luego retomar el trabajo. Nuevos ingredientes como las cuestas, los fartlek más
intensivos…tomarán su protagonismo antes de entrar en el trabajo específico en
pista.

 

            Finalizo ya; como ya he mencionado en otras
ocasiones no pretendo dar lecciones a nadie pero sí quería compartir esta
experiencia y esta filosofía de trabajo que, a veces, sale bien.    

El “otro” atletismo

Hace ya casi 4 décadas (¡ me estoy haciendo mayor!), empecé a formar parte de este deporte.

 

Unos pocos , pero fructíferos, años como atleta y bastantes más como entrenador y como médico. Elegí entrenar a medio-fondistas y fondistas porque así mis estudios sobre fisiología del esfuerzo podían tener una aplicación práctica.  

 

Desde siempre intenté inculcar a mi grupo de atletas un estilo riguroso y disciplinado en el trabajo. Es bastante difícil ver a un atleta mío haciendo tonterías en entrenamientos o competiciones. Por ser exigente en el trabajo e inflexible en muchos de mis planteamientos siempre he tenido en mi entorno una , creo que no muy justificada, fama de duro.

 

Después de ya más de tres décadas como entrenador creo que la defensa de un estilo y la grandeza de este deporte han colaborado a formar personas , a ejercitar la fuerza de voluntad, la constancia, el espíritu de sacrificio y también otras no desdeñables virtudes como el compañerismo, la generosidad…  

 

Por eso cuando las noticias de estos días nos traen a la palestra ese “otro” atletismo guarida de tramposos y de “peudoprofesionales” sin escrúpulos, no puedo por menos que sentir tristeza e indignación por quienes nos están   destrozando este bello deporte que no es suyo aunque por desgracia acaparen todos los titulares de la prensa. Pero a la vez me vienen a la mente varias preguntas:

 

*¿Por qué a profesionales de la medicina – siempre los mismos- involucrados sistemáticamente en estos “saraos” se les permite seguir ejerciendo?

 

* ¿Por qué entrenadores –siempre los mismos- involucrados también sistemáticamente en estos procesos siguen asumiendo responsabilidades federativas?

* ¿Por qué los atletas tramposos son tan falsos y tan llorones y tienen la poca vergüenza de volver?

* ¿Por qué los federativos se han venido haciendo los “suecos” durante tantos años ante estas situaciones?. ¿Tal vez necesitaban los triunfos de los tramposos para permanecer en sus poltronas?.

* ¿Dónde están los derechos a competir y a triunfar de los que no quieren hacer trampas?

* ¿Dónde el derecho a una vida saludable sin arriesgar la salud por unas monedas de oro, llámense éxitos deportivos o lo que sea…?

 

      Hace unos años viví una experiencia que voy a compartir con vosotros y que demuestra el daño que esta dinámica en la que ha entrado nuestro atletismo de élite puede hacer a terceros:

 

    Uno de los mejores medio fondistas vascos de entonces, tras una temporada difícil en la que incluso tuvo que pasar por el quirófano, optó por dar un paso adelante y solicitar una beca para irse a la Residencia Blume e intentar dar el salto a la élite. Desde mi puesto como responsable de medio-fondo y fondo de la federación hice algunas gestiones para que este proceso saliera adelante y el atleta consiguió la beca e ir a adiestrarse con un entrenador ahora imputado en la ya tristemente célebre “Operación Galgo”. Mantuve contactos frecuentes con el atleta y fuí testigo de la terrible experiencia que vivió. Me llamaba en repetidas ocasiones totalmente destrozado físicamente por los demenciales planes de trabajo que le planteaba su entrenador. Me comentaba que algunos compañeros le animaban a buscar “otras ayudas” para poder soportarlos. A mí me resultaba francamente   difícil comprender   cómo a un atleta que llegaba nuevo y –como he comentado- tras un año complicado, se le podían plantear los entrenamientos que me comentaba.     Lógicamente tras unos meses de sufrimiento y viendo que su rendimiento deportivo se deterioraba día a día, se tuvo que volver a casa. Siguió compitiendo unos años ya a otro nivel y luego dejó el atletismo.  En aquél momento ya pensé que aquél entrenador-del que tenía buena impresión técnica pues había sido profesor mío en el Curso Nacional – me había defraudado, porque no se había adaptado en absoluto al atleta que había recibido y al que como profesional tenía que atender y porque además había conseguido que el atleta se volviera a casa convencido que sin otras “ayudas” era imposible llegar a ser un gran atleta.   Por eso también me pregunto: ¿Cuántos casos como este habrán existido y cuántos jóvenes atletas habrán abandonado hartos de competir en desigualdad de condiciones con los tramposos?.  

 

    Termino ya; el próximo martes si Dios quiere, cuando el día ya decline me acercaré al mini-estadio de Anoeta a entrenar como de costumbre a mi grupo de atletas. Algunos ganarán competiciones, otros mejorarán sus registros personales, otros   romperán la rutina y preocupaciones del día , otros simplemente se contentarán con tener un lugar de encuentro y hacer nuevos amigos…. pero intentaré que todos sigan disfrutando de la grandeza de nuestro deporte.

 

        No soy nadie para exigir nada, tengo tantos defectos como el que más, pero quiero acabar diciendo que me siento orgulloso de formar parte de nuestro atletismo y pido aquí y ahora que quien tiene poder y posibilidades para ello, acabe para siempre con el “otro”…  

REFLEXIONES SOBRE LA SITUACION DEL ATLETISMO VASCO

 El descenso global a segunda categoría tras el último Torneo de Federaciones y el discreto nivel en cantidad y calidad de los últimos campeonatos autonómicos celebrados en Durango hacen necesaria una profunda reflexión sobre las causas que nos han llevado a esta situación y sobretodo precisan de una urgente toma de medidas a diversos niveles.


Desde la parcela que me incumbe -el medio fondo y fondo- pero extensible al resto de especialidades quisiera hacer unas reflexiones y plantear algunas necesidades para intentar dar un golpe de timón que revierta esta situación :


 *En primer lugar existe un claro déficit presupuestario federativo generado en parte por los recortes en las subvenciones oficiales-el atletismo al parecer no debe ser baza electoral para nuestros políticos…- lo que implica la necesidad de recurrir a la iniciativa privada para lo que , evidentemente, no son los mejores momentos. En cualquier caso  nuestros federativos tendrían que volcarse en ello, pues dificilmente se puede organizar ningún Plan de Tecnificación en las actuales circunstancias .


 *En segundo lugar, la existencia de una federación autonómica y tres territoriales genera un “plus” de trabajo y gasto burocrático agravado por desavenencias ancestrales no resueltas que dificultan una labor  coordinada y conjunta que sería la única forma de rentabilizar esta estructura. Aquí también sería necesario un esfuerzo importante de todos los implicados.


 *En tercer lugar, los clubs deberían involucrarse mucho más en los costos que genera la progresión de sus atletas. Si en sus presupuestos sólo se contempla -en aquellos que tienen posibilidades- el pago a los atletas, será dificil que haya entrenadores cualificados suficientes para garantizar el apoyo técnico necesario. En sus estructuras   predominan los entrenadores polivalentes que entrenan   todas las especialidades y a gran cantidad de atletas. Esta estructura – razonable para los primeros pasos- no parece la más conveniente para garantizar la necesaria  dedicación hacia los atletas de cierto nivel que ya han  finalizado la etapa de iniciación.


  *En cuarto lugar – y más específico del medio fondo y fondo- el exceso de competiciones impide un correcto trabajo de construcción lo que hipoteca la progresión futura.


 En resumen, deberían estar estructurados desde las federaciones planes coordinados de captación y seguimiento en el que estuvieran involucrados tanto los entrenadores especializados  como los polivalentes de los clubs. Para que éstos pudieran llevarse adelante hacen falta dos cosas: recursos económicos  y que los distintos estamentos (federativos, técnicos, clubs, atletas…) quieran de verdad implicarse coordinadamente en  proyectos comunes.  


  Acabo ya diciendo que la toma de medidas es necesaria y urgente antes de que la situación se convierta en irreversible.   


  (Probablemente haya otros problemas colaterales como la implicación de los atletas en las necesidades federativas, la organización de los viajes para competiciones comunes-no siempre tiene fácil solución- pero creo que están subordinados al problema fundamental reflejado arriba).

Al hilo de la actualidad…..





Un acontecimiento luctuoso, la
muerte de un deportista tras un esfuerzo competitivo, pone de nuevo sobre el
tapete la eterna discusión sobre la relación entre práctica deportiva y la
salud. Se tiende a simplificar la cuestión afirmando que la actividad deportiva
moderada es buena para la salud y que la práctica deportiva
exhaustiva-competitiva puede llegar a ser nociva. Creo que es momento de
reflexionar y a la vez profundizar un
poco en este tema.

 En las distintas
etapas de la vida, la actividad deportiva juega papeles totalmente diferentes :
 

 En la infancia y adolescencia (hasta los 18
años) es un elemento más en el desarrollo y maduración de las potencialidades
del individuo y debe adaptarse a la fisiología de un organismo en
crecimiento.En esta etapa se pueden cometer errores por exceso de celo que a
veces arruinan un buen porvenir deportivo.

En una segunda etapa
que puede ir desde los 18 hasta los
35-40 años
, es cuando el desarrollo físico es completo y todavía no se
manifiestan las limitaciones del “envejecimiento”; es por tanto la época en la
que el deporte competitivo , incluso de élite, tiene su máxima expresión  y –aunque practicado de forma exhaustiva puede
originar problemas de cara al futuro,esencialmente osteoarticulares- es el
momento adecuado para este nivel de práctica.

Llega posteriormente
la etapa de pérdida progresiva de las potencialidades físicas –podríamos
situarla entre los 40 y 55 años-momento
en el que se debe ir abandonando la práctica exhaustiva-competitiva para buscar
más el componente lúdico.

 Por encima  de los 55 años
–evidentemente las edades son orientativas pues dependen de muchos factores
individuales- se inicia la época en que el organismo empieza a ser un poco
nuestro “enemigo” (problemas osteoarticulares, cardiovasculares,
metabólicos…..) y en este momento, la actividad deportiva cobra un importante
papel terapeútico . Aquí hay que empezar a olvidarse del deporte-competición,
cuyos riesgos para la salud van a empezar a ser superiores a los beneficios, y
optar por una práctica deportiva más controlada y adaptada a nuestra situación
funcional.

 El encontrarnos con
una problema grave de salud no se evita totalmente con un reconocimiento médico
específico – evidentemente siempre necesario- porque someter al organismo a un
sobreesfuerzo inadecuado puede originar problemas en cualquier caso .

Aboguemos pues por una
práctica deportiva controlada sí pero adaptada
a la situación funcional
de cada organismo condicionada entre otros
factores por la edad y así minimizaremos las sorpresas desagradables. 

TEST UTILES EN LA PLANIFICACION DEL ENTRENAMIENTO

      Como refería en uno de mis comentarios anteriores , hoy voy a hablar de los test médico-físicos que pueden servirnos para planificar las cargas de entrenamiento –tanto el volumen como la intensidad- en el corredor de medio fondo y fondo. Tal y como comenté en su día, actualmente el proceso de entrenamiento no puede vivir de espaldas a la ciencia y los avances de los últimos años son de gran utilidad para ayudarnos a trabajar con mayor rigor.


      Podemos hablar de TEST COMUNES (aplicables desde el corredor de 800 metros hasta el de maratón) y de TEST ESPECIFICOS (aplicables en función de que se trate de corredores de medias y largas distancias). Aunque existen muchos, intentaré ser práctico mencionando tan sólo los que, en mi opinión, resultan más útiles.


TESTS COMUNES.-


      Test VMA (Test de Leger modificado por Cazorla): Se trata de un Test progresivo cuyo inicio depende del nivel del deportista variando entre los 8 y 12 Km/h. La duración de cada estadío es de 1’ y el incremento de cargas entre estadíos es de 0,5 Km por hora. Finaliza cuando el deportista es incapaz de seguir el ritmo propuesto. La velocidad máxima alcanzada se denomina Velocidad Máxima Aeróbia (VMA) y a partir de ella se pueden calcular las intensidades de los distintos modelos de entrenamiento tanto continuos como fraccionados. Este test se puede realizar tanto en el laboratorio (en cuyo caso hay que hacer una corrección de ritmos en función de la superficie corporal en el plano frontal para aplicarlos al campo) o en la propia pista de atletismo. Puede repetirse dos-tres veces al año para valorar la evolución y la primera aconseja hacerla siempre en el laboratorio con monitorización cardíaca como control de salud.


      Test TMI (Tren Máximo Impuesto): Se trata de correr en la pista al ritmo máximo obtenido en el Test anterior. Se recoge el tiempo que el deportista es capaz de mantenerlo (normalmente entre 6 y 8 minutos) y este dato nos permite cuantificar los volúmenes (número de repeticiones) en los trabajos fraccionados.


TESTS ESPECIFICOS.-


   a) FONDISTAS.-


      Curva de Lactatos: Se trata de realizar 5-(6) repeticiones de una distancia que oscila entre 1200 y 2000 metros (siempre la duración de cada carga ha de ser superior a 3’) a intensidades del 75-80-85-90-95-(100 %) de la VMA. Entre cada repetición se toma una micromuestra de sangre en el lóbulo de la oreja o en el pulpejo del dedo para determinar el lactato producido (indicador de la participación del metabolismo anaeróbico).Este test permite calcular con mayor precisión el Umbral Anaeróbico (ó umbral de fatiga) para establecer intensidades de entrenamiento. Puede utilizarse también con medio-fondistas sobretodo aquellos cuya orientación de entrenamiento sea tipo 1.500-3.000 y especialmente en la etapa invernal.


      Indice de endurecimiento de Peronnet: Se trata de añadir al Test TMI antes mencionado, otro similar pero a una intensidad entre el 80 y el 90 % de la VMA. Aplicando luego la ecuación propuesta por Peronnet incluyendo el tiempo al 100 % VMA (Test TMI) y el tiempo al 80 90%, se obtiene el Indice de Endurecimiento que permite la ponderación de los volúmenes a distintas intensidades de carrera. Especialmente interesante para los maratonianos.


    b) MEDIO-FONDISTAS.-


      Test de Borsetto: Se trata de correr 1.200 metros en pista. El mil inicial se hace al ritmo Umbral obtenido por el test VMA y/o la curva de lactatos. Los 200 últimos se realizan a la mayor velocidad posible, denominando a la velocidad alcanzada Velocidad Máxima Anaeróbica (VMan). Este dato permite calcular intensidades para los trabajos fraccionados anaeróbicos.


      Test de las dos intensidades (Mader): Este test es específico para corredores de 400-800 metros. En la disciplina de medio-fondo (800), se trata de realizar dos repeticiones de 500 metros, la primera al 85 % de la marca sobre esa distancia y la segunda al 100 %. La recuperación es de 20’ y en ella se realizan tomas seriadas de lactatos ( a los 0’- 3’- 5’- 8’ y 12’). Con la curva obtenida se obtienen datos para calcular las intensidades de trabajo específico para estas disciplinas.


        De todos estos test, tan sólo los que implican toma de lactatos son más difíciles de realizar. Para el resto , basta con una pista y un cronómetro. Al atleta no hay que aburrirle con demasiados tests, pero entiendo que unos pocos que nos permiten mejorar la calidad del entrenamiento y evaluar la evolución deportiva es conveniente incluirlos en nuestra dinámica de trabajo.

Reflexiones personales sobre la construcción del corredor de medias y largas distancias (II)

Una vez recorridos los períodos formativos iniciales, pasamos a la etapa de culminación del proceso de entrenamiento cuyo desempeño se verá sin duda condicionado por un correcto desarrollo de aquellos.


Entramos pues en lo que denominamos:


ALTO RENDIMIENTO
Varias son las premisas que previamente hemos de resolver para combinar bien todos los ingredientes que tendremos en nuestras manos para este período definitivo.


Lo primero que hemos de tener en cuenta es que el atletismo , a diferencia de los deportes colectivos, es un deporte con un largo período de entrenamiento y un bastante más reducido período competitivo; por tanto –aunque  no tenga la misma importancia que en ciclos anteriores- no debemos descuidar el trabajo complementario y de base. Si abusamos desde el principio del trabajo específico corremos el riesgo de precipitar el estado de forma y que la temporada se nos haga demasiado larga.


En mi opinión, en los primeros años de esta etapa es mejor periodizar un solo período competitivo fundamental (lógicamente coincidiendo con la temporada al aire libre) ; la doble periodización debe quedar para los atletas ya totalmente formados y con objetivos competitivos-incluso profesionales- claramente definidos. En ese sentido claro que hay que hacer cross o pista cubierta pero sin apenas modificar el proceso de entrenamiento es decir sin considerar un objetivo el máximo rendimiento en estas competiciones. En algún caso puntual puede hacerse algún ajuste cuando se trata de algún atleta de alto nivel con posibilidades de cubrir una meta definida (por ejemplo Mundial de Cross).


Por otro lado la actual dinámica de carreras populares lucrativas y los pocos alicientes de las competiciones oficiales hacen que atletas con posibilidades se prodiguen en este tipo de pruebas entorpeciendo de forma notable el correcto proceso de entrenamiento. Este tema ha de estar definido y resuelto entre entrenador y atleta previamente.


Un último factor distorsionador en esta especialidades son las competiciones de clubs que las hay en exceso (Campeonatos provinciales de Cross, Pista Cubierta y Aire libre, Campeonatos autonómicos, Ligas estatales…..). El desgaste que suponen las pruebas de medio fondo y fondo es alto y por tanto hay que llegar a acuerdos para cumplir razonablemente con los clubs para lo que ambas partes deben ser razonables y generosas.


Resueltas estas premisas  y cuando se trata de estas especialidades hay otros criterios a tener en cuenta:
 
- Tradicionalmente ha existido la discusión sobre si el proceso de entrenamiento debe ser arte o ciencia, sobre si debe primar la intuición y las sensaciones o los datos objetivados a través de diversos test de rendimiento.  En mi opinión resulta claro que no es serio hoy en día entrenar de  espaldas  a la ciencia. La fisiología del esfuerzo ha avanzado mucho los últimos años y los datos aportados por los test así como los diversos medios de control de entrenamiento (frecuencia cardíaca, lactatos…) han de ser tenidos muy en cuenta para la planificación de las cargas de trabajo. Indudablemente las sensaciones del atleta y la experiencia del entrenador serán el condimento final para que el trabajo a realizar tenga las mayores garantías posibles.     


- El otro tema que conviene no olvidar es el relacionado con la frecuencia de la competición. Como he comentado antes, las pruebas de medio-fondo y fondo generan  un gran stress psico-físico y por tanto deben ser correctamente dosificadas  teniendo siempre claro-sobre todo en edades jóvenes- que siempre será mejor pecar por defecto que por exceso.


A partir de la resolución de los dilemas antes planteados entraremos en los diversos modelos o tendencias existentes en el entrenamiento de medio fondo y fondo; los hay partidarios de grandes volúmenes de trabajo, los hay que priorizan la intensidad, los hay que prefieren trabajos muy específicos desde muy pronto… y la realidad es que por muchos caminos se puede llegar a los mismos objetivos siempre que la alternancia y cuantificación de las cargas sea razonable. Ya que aquí se trata de dar una opinión, mi filosofía de trabajo se define con los siguientes puntos:


*Volumen adecuado (que no excesivo ) sobre todo en el período invernal, pero sin olvidar pequeños picos de intensidad salvo en el mes inicial.
*Trabajo siempre presente de Técnica de Carrera.
*Trabajos complementarios de fuerza (construcción, resistencia y explosiva) la mayor parte de la temporada.
*Trabajos de Ritmo Resistencia (con series medias-largas y recuperación activa corta) y de Velocidad Máxima Aeróbica (con series cortas y recuperación igual al tiempo de trabajo)  presentes la mayor parte de la temporada( el ritmo resistencia reduciéndose según se acerca el período competitivo final) .
*Trabajos específicos de ritmo competición con recuperaciones largas lo más retrasados posibles pues el riesgo de pasarnos de forma con ese tipo de trabajo es alto
* Competiciones las justas; siempre mejor una de menos…


Con esto finalizan mis reflexiones sobre el proceso de construcción y desarrollo en estas disciplinas atléticas. En un próximo artículo os contaré cuáles me parecen los test más adecuados para  planificar las cargas de trabajo en función de las distintas disciplinas que abarcan estas especialidades.

PREVENCIONES ANTE EL INICIO DEL EJERCICIO FISICO

        La práctica deportiva en general y la carrera a pie en particular se han convertido en los últimos años en el lugar común de encuentro para muchas personas que se estaban dejando atrapar cada vez más por el sedentarismo de nuestra sociedad actual.

 

        Esto que ,desde el punto de vista médico, es altamente saludable ya que el ser humano está hecho para el movimiento, es también motivo de preocupación  por  la excesiva “alegría” con la que a veces nos acercamos a engrosar el número de los practicantes de este o aquel deporte.

 

        Por eso desde aquí quiero haceros ver la conveniencia de un Reconocimiento Médico Previo que, por un lado, descarte patología que contraindique total o parcialmente estas actividades físicas y por otro, aporte información sobre cuales son las más adecuadas en cada caso particular.

 

        Aunque los distintos niveles de participación deportiva (recreativa, formativa, competitiva….) condicionan también diferentes tipos de reconocimientos, todos pueden integrarse en un esquema básico que abarca tres apartados: EXPLORACIÓN  GENERAL, VALORACIÓN ANTROPOMÉTRICA y PRUEBA DE ESFUERZO.

 

        a) EXPLORACIÓN GENERAL: Se estudian esencialmente los sistemas cardio-respiratorio (corazón, pulmones, circulación periférica….) y locomotor (huesos, músculos, tendones y ligamentos) que son los que más intervienen, condicionan y pueden verse influenciados por la práctica deportiva. Se incluye aquí el electrocardiograma basal y en algunos casos el ecocardiograma cuando interese valorar al detalle la estructura del músculo cardíaco.

 

        b)  VALORACIÓN ANTROPOMÉTRICA: se estudian  fundamental-

mente la relación Talla/Peso (Indice ponderal) y el porcentaje de grasa corporal, con cálculo del peso Ideal. En ese sentido, por ejemplo, un sobrepeso limitaría actividades de carga como andar o correr pero no otras en descarga como nadar o practicar cicloturismo.

 

       c) VALORACIÓN FUNCIONAL: Interesa conocer no sólo la respuesta del corazón en reposo- ya estudiada en la Exploración general previa- sino también en esfuerzo ya que será ésta su situación habitual durante la  práctica deportiva. Se utilizan a tal fin diversos ergómetros (tapiz rodante-en el caso de corredores-, cicloergómetro….) buscando dos tipos de información: la respuesta  cardiovascular al esfuerzo por un lado y el estado de forma del  deportista por otro. A partir de estos datos se podrán conocer las intensidades de trabajo más idóneas de trabajo para rentabilizar nuestro esfuerzo.

                                  

 

     De esta manera  estaremos en condiciones de iniciar una actividad física adecuada a nuestras características y lo que es más importante minimizando los riesgos para nuestra salud.

 

 

      Desde nuestra Unidad de Medicina del Deporte de la Clínica Quirón vamos constatando el progresivo interés de los ciudadanos por una práctica deportiva segura lo que sin duda redundará en beneficio de esa cada vez más importante masa de deportistas que alegran nuestras calles y recintos deportivos.  

¿Qué hacemos en Verano si pensamos correr la Behobia?
















La mayoría de los técnicos opinan que un evento de larga distancia (medias maratones, maratones…) deben prepararse de forma específica durante unos tres meses. Teniendo en cuenta la fecha en que estamos y que la Behobia se disputa la segunda semana de Noviembre quizás algunos se estén preguntando qué se puede hacer en estas semanas previas, en pleno período veraniego.

 Vamos a intentar aportaros algunas pistas….


              Los seres humanos somos “animales de costumbres” por lo que nos adaptamos a aquello que hacemos regularmente pero también nos desadaptamos cuando dejamos de hacerlo. Por otro lado las carreras a pie como toda actividad de carga “castigan” nuestras articulaciones y algunos grupos musculares específicos (gemelos, sóleo…) especialmente si tenemos algo de sobrepeso. Por otro lado son bastante frecuentes las molestias de la columna lumbar y en general de toda la cadena muscular posterior (incluyendo por tanto además a los isquiotibiales, glúteos y piramidal).Teniendo en cuanta estas consideraciones me permito aportaros los siguientes consejos:


·         Controlar el sobrepeso con un adecuado equilibrio entre aporte (alimentación) y gasto (actividades ). En ese sentido, como norma el peso idóneo de un corredor –si no tenemos la opción de calcular nuestra composición corporal- puede establecerse restando a nuestra altura en cm 100 y multiplicando el resultado por 0,9. (Ejemplo : 178 de altura significaría 78 x 0,9 = 70,2 Kg.).Podríamos tener un margen de tolerancia máximo para “no profesionales” de hasta un coeficiente de 1,05 (78×1,05=81,9 Kg ). Por tanto en base a esto cada uno sabe en qué medida debe “cuidarse” las próximas semanas. Si estamos con sobrepeso , para corregirlo deberemos realizar actividades aeróbicas ( volumen relativamente alto, intensidad baja) pero mejor en descarga (como bicicleta o natación) hasta que alcancemos un peso adecuado. 


·         Quienes tengan ese peso adecuado, conviene realizar actividad física regular ( al menos 3-4 días por semana de carácter aeróbico (incluyendo senderismo, footing suave…) para ir adaptando a nuestro organismo al entrenamiento regular de las próximas semanas.


·         En base a lo que mencionabas anteriormente conviene fortalecer la cadena muscular posterior. En ese sentido vienen muy bien esos ejercicios con balones grandes (Fit-ball ó balones suizos) que sin duda habréis visto por ahí pues están muy de moda aunque os aconsejo que primero os los enseñe un monitor para ejecutarlos correctamente. Junto a esto conviene que os habitueis a realizar ejercicios de estiramiento de los grupos musculares que más intervienen en la carrera (gemelos-sóleo, isquiotibiales, cuádriceps, adductores y abductores…).


·         Por último conviene que pongáis a punto asuntos que tengáis pendientes de experiencias anteriores: zapatillas, revisar plantillas u otras ortesis que utilicemos habitualmente….


                Si tenemos en cuenta estos sencillos consejos sin duda el punto de partida para el inicio del trabajo específico será mejor lo cual favorecerá su realización y minimizará los riesgos de esas molestas lesiones que siempre llegan en el momento más inoportuno.


 

                  Así pues……manos a la obra !




Pero… ¿qué pinto yo aquí?

Te lo explico…

Yo había dejado el atletismo  competitivo al marcharme a Pamplona a estudiar medicina. Apenas dos años de práctica con buenos resultados que no pude prolongar,  pese a intentarlo, por las exigencias universitarias. Finalizaba mi carrera cuando en el ya lejano 1978, un profesor de Educación Física de mi antigua colegio- La Salle San Marcial de Irún- me propuso que le ayudara a entrenar a un grupo de chavales que iban a participar en una competición atlética  para TVE en un programa denominado TORNEO. Lejos estaba yo de imaginar que esta actividad iba a integrarse totalmente en mi vida desde entonces , que iba a condicionar la elección de mi especialidad médica y que más de 30 años después esa aventura inicial todavía continua.

Ahora me proponen participar en esta recién creada página y como el “feedback” entre el atletismo y yo es permanente , aunque mi tiempo es escaso, no me podía negar.

Intentaré aportar criterios médico-deportivos básicos, esencialmente desde el prisma  del  deporte-salud y algunas orientaciones  sobre planes de entrenamiento en las especialidades de medio-fondo y fondo a las que me dedico. Espero que os sean de utilidad.

Saludos

Diario Vasco

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