{"id":2968,"date":"2026-09-30T17:03:43","date_gmt":"2026-09-30T16:03:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/?p=2968"},"modified":"2026-10-20T17:11:40","modified_gmt":"2026-10-20T16:11:40","slug":"primal-scream-y-la-belleza-del-exceso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/2026\/09\/30\/primal-scream-y-la-belleza-del-exceso\/","title":{"rendered":"Primal Scream y la belleza del exceso"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2969 alignleft\" src=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/wp-content\/uploads\/sites\/30\/2026\/10\/Captura-de-pantalla-2026-10-20-180453.png\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/wp-content\/uploads\/sites\/30\/2026\/10\/Captura-de-pantalla-2026-10-20-180453.png 471w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/wp-content\/uploads\/sites\/30\/2026\/10\/Captura-de-pantalla-2026-10-20-180453-300x297.png 300w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/12-pulgadas\/wp-content\/uploads\/sites\/30\/2026\/10\/Captura-de-pantalla-2026-10-20-180453-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px\" \/><\/p>\n<p>Pocas bandas pueden pasar de la languidez psicod\u00e9lica a una descarga de guitarras y, entre medias, convertir una canci\u00f3n de rock en un himno de la cultura rave. Primal Scream lo hicieron sin que todas esas m\u00fasicas terminaran sonando a disfraces. Basta escuchar seguidas <em>Loaded<\/em>, <em>Rocks<\/em> y <em>Swastika Eyes<\/em> para comprobarlo: una se desliza con la despreocupaci\u00f3n de una noche que no quieres que termine; otra entra a golpe de riff y estribillo; la tercera parece avanzar entre cables pelados, con una electricidad casi amenazante. Las tres pertenecen a un grupo que nunca ha entendido el rock como un territorio con fronteras demasiado claras.<\/p>\n<p>A m\u00ed me gusta tambi\u00e9n el Primal Scream anterior a todo eso. <em>Sonic Flower Groove<\/em> (1987), su segundo \u00e1lbum en realidad, tiene una luminosidad guitarrera que a veces queda relegada a la condici\u00f3n de curiosidad en la historia del grupo. Sus armon\u00edas, el sonido jangle y la herencia psicod\u00e9lica de los Byrds revelan a una banda con un o\u00eddo pop muy fino. Hay algo delicado en aquellas canciones, una manera de dejar que las guitarras tintineen sin necesidad de convertir cada tema en una demostraci\u00f3n de fuerza. No es solo el punto de partida de una carrera ins\u00f3lita: es un disco con encanto propio.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n lleg\u00f3 con <em>Screamadelica<\/em> (1991), aunque hablar de transformaci\u00f3n quiz\u00e1 simplifique demasiado lo que ocurri\u00f3. Andrew Weatherall tom\u00f3 <em>I\u2019m Losing More Than I\u2019ll Ever Have<\/em> y la convirti\u00f3 en <em>Loaded<\/em>, sustituyendo la l\u00f3gica de la canci\u00f3n rock por un flujo hipn\u00f3tico de ritmo, voces y fragmentos sonoros. El resultado no fue una canci\u00f3n de guitarras con una base de baile a\u00f1adida, sino algo que respiraba de otra manera. En el mismo \u00e1lbum, <em>Movin\u2019 On Up<\/em> recurri\u00f3 al \u00f3rgano y a los coros gospel para construir una celebraci\u00f3n colectiva, mientras <em>Higher Than the Sun<\/em> se perd\u00eda en una psicodelia electr\u00f3nica mucho m\u00e1s flotante. <em>Screamadelica<\/em>, ganador del primer Mercury Prize en 1992, sigue siendo extraordinario por c\u00f3mo hace convivir esas distintas sensaciones sin perder la coherencia.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Primal Scream - Jailbird (The Original Memphis Recordings) [Official Audio]\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/nOAeg-Xrl7k?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Pero no hace falta invocar ese disco cada vez que se habla de Primal Scream. <em>Give Out But Don\u2019t Give Up<\/em> (1994) me parece una de las demostraciones m\u00e1s disfrutables de lo que puede hacer la banda cuando se entrega al rock sin demasiadas coartadas. <em>Rocks<\/em> es puro m\u00fasculo: el riff insistente, el bajo empujando desde abajo y ese estribillo que parece dise\u00f1ado para cantarse a pleno pulm\u00f3n. Tiene descaro, sudor y un punto chulesco que le sienta de maravilla. <em>Jailbird<\/em> comparte esa urgencia, mientras <em>(I\u2019m Gonna) Cry Myself Blind<\/em> se mueve hacia un soul mucho m\u00e1s doliente. El \u00e1lbum es desigual y su devoci\u00f3n por el rock estadounidense puede resultar evidente, pero nunca he entendido por qu\u00e9 habr\u00eda que escucharlo como una decepci\u00f3n despu\u00e9s de <em>Screamadelica<\/em>. Juega a otra cosa, y cuando acierta lo hace de lleno.<\/p>\n<p>En <em>Vanishing Point<\/em> (1997), el grupo volvi\u00f3 a cambiar las condiciones de escucha. <em>Kowalski<\/em> avanza sobre un bajo dub y una percusi\u00f3n seca, con una tensi\u00f3n cinematogr\u00e1fica que remite a la carretera nocturna y a la paranoia. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, <em>XTRMNTR<\/em> llev\u00f3 esa inquietud al extremo. <em>Swastika Eyes<\/em> se sostiene sobre un bucle fren\u00e9tico y una textura abrasiva; <em>Accelerator<\/em> descarga guitarras y velocidad con una agresividad que no busca resultar amable. La electr\u00f3nica ya no tiene aqu\u00ed el efecto liberador de <em>Loaded<\/em>: aprieta, desestabiliza, convierte el ritmo en una amenaza. Que una misma banda pueda hacer ambas cosas dice bastante m\u00e1s que cualquier relato sobre la reinvenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay un placer especial en <em>Riot City Blues<\/em> (2006), donde Primal Scream regres\u00f3 a un rock directo, de guitarras abiertas y estribillos generosos. <em>Country Girl<\/em> tiene ese impulso de boogie que parece pedir carretera y volumen alto. No intenta ampliar el vocabulario del grupo ni necesita hacerlo. A veces se escribe sobre Primal Scream como si cada \u00e1lbum tuviera que anunciar un nuevo territorio musical; a m\u00ed me interesa igualmente cuando se dedican a tocar con convicci\u00f3n, sin convertir el cambio de estilo en una obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Primal Scream - Loaded (Official Video)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Y3ixEzKA4k0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p><em>Come Ahead<\/em> (2024), producido por David Holmes, propone otro paisaje: soul de Filadelfia, arreglos orquestales, funk y una voz que se permite mirar atr\u00e1s. <em>Ready to Go Home<\/em> tiene una gravedad \u00edntima, muy lejos de la insolencia de <em>Rocks<\/em>, mientras <em>Innocent Money<\/em> combina el brillo r\u00edtmico con una letra atravesada por la desigualdad. Alexis Petridis destac\u00f3 en <em>The Guardian<\/em> el tono personal del \u00e1lbum y su inclinaci\u00f3n hacia el soul de los setenta. Es una faceta distinta, quiz\u00e1 menos inmediata, pero coherente con una banda que lleva d\u00e9cadas encontrando nuevas formas de trabajar con sus influencias.<\/p>\n<p>La gracia de Primal Scream no est\u00e1 en que siempre hayan cambiado, ni en que todos sus discos sean igual de buenos. Est\u00e1 en que su m\u00fasica admite placeres muy distintos: las guitarras delicadas del comienzo, el abandono de <em>Loaded<\/em>, la contundencia de <em>Rocks<\/em> o la tensi\u00f3n industrial de <em>Swastika Eyes<\/em>. Yo no necesito reconciliar esas versiones ni elegir una como la verdadera. Prefiero que convivan, que cada una conserve su car\u00e1cter. Al fin y al cabo, pocas cosas hay m\u00e1s estimulantes que una banda capaz de hacerte bailar, cantar a gritos y, en otro disco, quedarte escuchando c\u00f3mo una guitarra dibuja una melod\u00eda.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Primal Scream - Accelerator (Official Video)\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Zk_WypfyviU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas bandas pueden pasar de la languidez psicod\u00e9lica a una descarga de guitarras y, entre medias, convertir una canci\u00f3n de rock en un himno de la cultura rave. 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