Os comparto mi resumen de estos últimos dos meses, con opiniones personalísimas y unos cuantos “spoilers”. He leído lo justo últimamente, distraída en “mi otro mar” dando la bienvenida al otoño…
Y felices los felices lectores.
Lecturas con peso específico: para abandonarse a ellas en cuerpo y alma y aprender.
“Confianza en uno mismo” de Ralph Waldo Emerson -Publicación original 1841,-reedición Gadir 2009- (Boston 1803-1892) Ensayo de 76 páginas. Desconozco el año en que se escribió el libro, pero el autor vivió en EEUU entre 1803 y 1882. El regalo de un libro para ayudarme en el siempre difícil crecimiento interior. Este ensayo destila humanismo y confianza en el ser humano. Falta nos hace a todos. Imprescindible en algún momento de la vida adulta. Otra amiga que me regala un libro para ayudarme en el siempre difícil trabajo hacia el crecimiento interior. 9/10
Lecturas enjundiosas: que ayudan a incrementar el acervo cultural, a la vez que estimulan el intelecto.
“Las gratitudes” de Delphine de Vigan -2019- (Boulogne-Villancourt, Francia 1966) 173 páginas. Me había avisado mi hija que este pequeño libro se nutría de una historia triste y por ello estaba un poco renuente de empezar la lectura. Pero, me dije, – ¿Qué más da, si la tristeza forma parte de la vida tanto como la alegría? Nos cuenta la historia de una mujer mayor -mayor que yo- que desarrolla una afasia irreversible y que decide ser internada en una residencia geriátrica donde puedan atenderla y ofrecerle terapias paliativas. La protagonista pierde las palabras y embarulla sus parlamentos de una forma bastante divertida si no fuera por el pozo de oscuridad que habita detrás de la pérdida de la propia identidad por falta del lenguaje. ¿Triste la historia? Lo que es triste es que reclama las mil maneras de dar las gracias a los demás por todos los bienes recibidos y que ella también ha sabido compartir. Se queja de que no damos las gracias lo suficiente, de que damos por sentado que los demás “ya saben” y preferimos callar. Para sacar las palabras a la luz cuando ya es demasiado tarde. Una bonita historia de amores callados, ocultos y silenciados. (8/10)
“Cambiar el agua de las flores” de Valérie Perrin. -2018- (Rémiremont, Francia 1967) 460 páginas. Descubrí a esta autora cuando se publicó a bombo y platillo en España “Tatà”, (2025) una novela preciosa que me devolvió la fe en el género humano, aunque tan solo fuera de manera inventada. Visto el éxito obtenido, la editorial decidió publicar sus obras anteriores que habían pasado sin pena ni gloria en este país a pesar de ser todo un fenómeno literario en Francia. (Me pregunto por qué nos castigan a los lectores). El caso es que “Cambiar el agua de las flores” (2018) va apuntando maneras a las que serán sus siguientes novelas, toda ella llena de la delicadeza de un alma pura a la que le ha tocado en (mala) suerte un compañero de vida lleno de ira, rabia y violencia. Parecería un tópico de lo que es una mujer sumisa y obligada a resistir junto a un hombre machista y desgraciado. Pero el guion da muchos giros sobre la vida de los personajes que van apareciendo, a cada cual más enjundioso y provisto de eso que algunos llaman “amor a la humanidad”. He disfrutado de largas tardes de lectura en el jardín, con mi hija al lado absortas cada una en nuestro libro; no por estar de vacaciones olvido la lectura y el placer que me provoca. Le pongo un notable alto y lo recomiendo y si te enganchas a la autora, después, leer su precioso “Tatà” (2025). Y a ver si la traducen rapidito, que ya está bien…”Les oubliés du dimanche” (2015) y “Trois” (2021). 8/10
“Kairós”.- de Jenny Erpenbeck -2021- (Berlín Este, 1967) 331 páginas. Aparece esta novela en mis manos para poder participar en un club de lectura, así que la he comprado con ilusión de leer buena literatura. La acción transcurre en los años inmediatamente anteriores a la caída del muro de Berlín (Noviembre, 1989) en el lado Este, en la que se llamó durante RDA –República Democrática Alemana- durante 41 años. Hay dos historias paralelas: la de una pareja que se dedica a destrozarse mutuamente y la de una nación devastada y dividida por la II Guerra Mundial. Es la típica historia de amor –que siempre me chirría- de una mujer de diecinueve años con un hombre de más de cincuenta. No digo más. Todo es presumible y nada asumible en lo que hoy llamamos relación tóxica y antes se le decía amor imposible. Al final, renqueando las últimas cincuenta páginas con ganas ya de que acabe tanto sadismo intelectual –por parte de él- y tanto masoquismo emocional –por parte de ella-. En fin. Lo más ameno e interesante, sin duda alguna, la descripción de la situación política antes y durante la reunificación de las dos Alemanias. 7/10
“Canto yo y la montaña baila” de Irene Solà. (Relectura) 2019, (Malla, Barcelona 1990) 188 páginas. Tenía un recuerdo magnífico de esta novela y la actualizo en mi memoria; sin embargo, qué gran verdad es que cada momento vital tiene su escenario. Quizás ahora estoy más tranquila o menos expuesta a historias desgarradas, salvajes y primitivas. Mezclando el realismo mágico con viejas narrativas de las montañas catalanas, los personajes sueñan cuando hablan y hablan al soñar. Mujeres de agua, hijos de gigantes, fantasmas que dan calor y cuerpos que ofrecen frío, todos ellos de la mano en unas páginas muy delicadas y hermosas. 8/10
Ella, maldita alma” de Manuel Rivas -1999 y 2026- (A Coruña 1957) 176 páginas. Un libro de relatos que se vuelve a publicar revisado después de un cuarto de siglo. Siguen siendo escritos buenos, que han envejecido con dignidad y que transmiten la satisfacción que ofrece la calidad literaria. Tiempo bien invertido, un relato al día, en esa hora tranquila que más nos gusta y cuando se expande la languidez que invita a la buena literatura. 8/10
“Oxígeno” de Marta Jiménez Serrano.- 2026. (Madrid, 1990) 148 páginas. Este libro está basado en la experiencia de la autora cuando, por una caldera de gas en mal estado, estuvo a punto de dar el paso más definitivo de su existencia, de ahí el título. El oxígeno que respiraba y que se convirtió en monóxido de carbono, “la muerte dulce” que le llaman, porque adormece la mente y el cuerpo hasta llegar al coma irreversible. Ha tardado casi seis años en poder contarlo, en ser capaz de sortear el trauma y relatarlo, sacarlo de su mente y de sus pesadillas. Así que, sabiendo de qué va la historia, es casi imposible pensar que la lectura va a ser amable o mínimamente agradable. Sin embargo, hay una narrativa que me ha llevado de la mano y obligado a leer el libro del tirón. Con mucha tranquilidad puesto que en mi casa nada funciona con gas que si no… 7/10
“El aniversario” de Andrea Bajani. -2025- (Roma, 1975) 151 páginas. Todos los fantasmas familiares que atormentan al narrador desde la infancia hasta pasados los cuarenta cuando, después de vencer el miedo, decide cortar todo tipo de relación con sus padres. Ella, la madre, una mujer anulada y esclavizada por el marido, una mujer sin vida, muerta antes de tiempo. Él, el padre, un ser miserable, fracasado y amargado que emplea la violencia y se deja dominar por la ira creando un clima de angustia y miedo en la familia. Algo demasiado cotidiano como para pasar por encima. Duele leer esta novela ¿? Que es seguro que está basada en mil hechos reales… El papel de los hijos en un matrimonio atormentado, unos testigos silenciosos y traumatizados. 7/10
Lecturas livianas: para pasar un buen rato y quizás hasta para reflexionar otro rato.
“La mujer de agua” de Carmen Rigalt. Año 2000 (Relectura) (Lleida, 1949) -282 páginas. Rescatando novelas de hace más de veinticinco años, de escritoras que amé en su momento, intentando ver cómo va envejeciendo la narrativa que en otro tiempo tanto me gustó. La protagonista, Márgara, se pasa la vida llorando. Desde Barcelona hasta Xulán –ciudad ficticia de Centroamérica, muy parecida a Guatemala- nos habla del apego enfermizo hacia el amor de un hombre que no es amor, sino indiferencia. Él huye y ella le persigue. Otra relación tóxica que acaba en depresión para una mujer educada en el tiempo de la dependencia de cualquier tipo de hombre. No obstante, la novela no se hace triste aunque sus personajes adolezcan de la alegría de vivir. La he vuelto a disfrutar. 7/10
“Independencia” de Javier Cercas -2021- (Ibahernando, Cáceres, 1962) 393 páginas. En esta novela aparece de nuevo el policía raro y marginal, un tal Melchor Marín, que debutó con el autor en su infumable “Terra Alta” y el dichoso premio Planeta que obtuvo en 2019. Digamos que Cercas me gusta, que sus libros me intrigan y aprendo con ellos porque no solamente cuenta historias sino que explica el contexto, desvela entresijos políticos y no deja casi ningún títere con cabeza. Estamos en Catalunya, en la Barcelona sobreviviente del cuento del Procès y hay una alcaldesa a la que le están haciendo sextorsión sus amigos los políticos. He buscado este libro en la biblioteca para distraerme un poco de una tristeza que me asaeteó hace poco, que no hay nada como focalizar en un libro absorbente para distraer la mente. Misión cumplida. Le pongo un 7/10
“Salí temprano con mi perro” de Kate Atkinson. (1951, York, Reino Unido) Esta es la cuarta entrega de una serie negra sobre unos personajes verdaderamente estrafalarios. El libro cayó en mis manos en una compra de emergencia en “mi otro mar”, en un estanco donde vendían de todo además de tabaco. La anécdota es que el libro lleva un precio de 9,95€ y a mí me han cobrado 12,95€ porque “el precio de los libros es libre”; como eran las ocho de la tarde de un sábado y no tenía nada para leer –fallo garrafal-, no me quedó más remedio que pasar por el aro. Pero el caso es que los hados estuvieron de mi lado y la lectura me ha entretenido muchísimo a pesar de que hay que andar para adelante y para atrás con los personajes y los tiempos. Miraré a ver qué hay en la biblioteca de mi barrio de esta autora… cuando vuelva a Donostia. 7/10
“El último caso de Unamuno” de Luis García Jambrina. -2026- Zamora, 1960 357 páginas. Ha caído en mis manos la segunda novela de este escritor en la que Don Miguel de Unamuno se involucra en la resolución de un crimen que le sirven en bandeja cuando todavía es Rector de la Universidad de Salamanca. Estamos en el mes de Julio de 1936 y el ambiente es el que todos sabemos que fue. Encontramos al insigne y controvertido Don Miguel el día de su muerte, la nochevieja de 1936 y las sospechas de que no falleció de muerte natural, sino asesinado. El autor inventa una trama en la que el protagonista, Unamuno, está investigando la muerte –por aparente suicidio- de un catedrático de “su” Universidad. El autor busca una trama para que parezca un thriller, pero lo que hace es relatar por enésima vez la situación de los sublevados en Salamanca: Falange, Curia, Caudillo… Es entretenido, sin mucho más y a veces necesaria la lectura “en diagonal” para saltar con pértiga datos, fechas, nombres. El horror de 1936, una vez más. 6/10
“La mejor edad” de Luis García Montero -novela 2026-. (Granada 1958) 272 páginas. Sorprende García Montero escribiendo una novela “flojita”. Y más todavía cuando elige un tema casi de ciencia ficción, que no es otro que imaginar que un juez que condenó en su juventud a la cárcel a un pobre hombre, sin más pruebas que la palabra de un policía, al jubilarse quiera pedirle perdón y congraciarse con el falso culpable al que mandó a prisión durante varios años. Y digo que es ciencia ficción que el expresidiario y el juez, ya en la setentena, se hagan amigos, siempre con la condescendencia del magistrado hacia el pobre ignorante al que condenó injustamente. Da vueltas y más vueltas sobre el tema, recuerda en bucle la sentencia, la posición de la abogada defensora que -quién lo diría- se enamoró del imputado y se casó con él cuando salió de prisión. No he entendido muy bien qué pretende el gran poeta García Montero con esta novela. Igual es que le han tentado desde la editorial Tusquets, vaya usted a saber… Sigo leyendo a trancas y barrancas, incluso en diagonal, puesto que todo es repetitivo hasta casi el aburrimiento. Pasan cosas, sí, pero entre lo nuevo sigue recordando por enésima y hastiada vez lo que ya ocurrió y, sinceramente, creo que de esta manera le ha añadido cien páginas al libro. La decepción, esa sorpresa. Pero sigue siendo un Gran Poeta, sin duda alguna. Y que conste que mi opinión personal no tiene más valor que el que se le quiera dar, puesto que “doctores tiene la Madre Iglesia” de la literatura. (Solo puedo ponerle un aprobado, qué rabia) 5/10
“Muñecas rotas” de Javier Reverte -Publicación póstuma 2026- (Madrid 1944-2020) 220 páginas. Javier Reverte falleció hace seis años y siguen publicándose “obras póstumas” que dejó en el cajón de lo que él mismo debió considerar más o menos mediocre. En esta novela donde el protagonista es un comisario de policía casposo, miembro de la Falange y homosexual y ambientada en los años sesenta bailan a lo suelto todos los tópicos habidos y por haber junto con el odio de toda la vida hacia el diferente y las contradicciones del ser humano. El personaje quiere ser “bueno”, pero tan solo alcanza a ser patético. He leído la novela pensando -y deseando- que la trama mejorara con el paso de las páginas, pero no. Un fiasco. Como siempre “el negocio es el negocio”, en este caso, para los herederos de Reverte 5/10
“La víspera” de Manuel Jabois. -2026- Pontevedra, 1978. 203 páginas. Como suelo leer los artículos que habitualmente publica en prensa he decidido leer uno de sus libros, concretamente el último publicado. Digamos que me cae bien porque va despeinado, es como si me diera confianza la gente que se deja los pelos salvajes… Pero por mucho desparrame capilar que tenga este señor…va a ser que no. Que me he tragado una novela a la que no le he encontrado ni los pies ni la cabeza, sin ton ni son, de las que ni fu ni fa. Y basta ya de frases tontas. Un aprobado justito y punto pelota. 5/10
“Viaje al silencio” de Francisco López-Seivane. 2004. (Relectura) (Barruelo de Santullán, Palencia, 1945) Conocido por introducir en España la práctica del yoga y la dieta vegetariana es un viejo conocido por sus viajes de “descubrimiento” a países con poca o nula proyección turística. Este relato de su primer recorrido por Asia Central y los países independizados -y dejados de la mano de Dios- de la antigua Unión Soviética, realizado hace veinte años está plagado de datos históricos sobre esa extensa y remota región. A pesar de que en la actualidad es un destino que se ha puesto de moda para quienes buscan algo de exotismo y no les importa que haya pocos hoteles de lujo, cuando el autor los recorrió todo fueron problemas, inconvenientes y problemas burocráticos. Lo cuenta con mal tono, enfadado casi siempre por la rudeza e ignorancia de la gente con quien tiene que lidiar. Además, se hace antipático él solo porque no tiene paciencia ni comprensión mostrando su mal carácter a pesar de que habla de “silencio interior” y yoga y meditación que no sé a cuento de qué vienen. Leí este libro hace veinte años y no tenía mal recuerdo, pero al releerlo ahora no me gusta ni la cuarta parte de lo que me agradó en su día. Sin más. No he vuelto a leer nada de este autor por mucha fama que haya adquirido en estos últimos tiempos gracias a la Ibiza Yoga Week 2026 y su trayectoria mediática y demás publicidades. Tiene más de ochenta años, pero oculta celosamente su fecha de nacimiento. En fin. 5/10
Lecturas atragantadas: que pretendían ser interesantes y que no he podido llevar a buen puerto.
“Psicopompo” de Amélie Nothomb. 2026. (Kobe, Japón. 1967) 138 páginas. Escrito en 2023, publicado en España en 2026. Voy a intentar entender –que no explicar- de qué va el libro. Me entero de lo que significa “psicopompo”, que no es un “palabro” inventado por la mente profusamente divagadora de la autora, sino un concepto que existe en el diccionario de la RAE. A partir de ahí, doña Amélie va y viene, sube y baja, entra y sale a voluntad psicópata y alucinatoria de su vida, de la de los demás, del alma y de la no-alma. En un laberinto digno de las peores pesadillas kafkianas se enreda en algas y miasmas, gestos e impasibilidad para contarnos lo que se arrastra por sus neuronas a las cuatro de la mañana, rutina férrea y hora en la que se levanta a escribir “sus cosas” durante cuatro horas, para llevarlas como pasto fresco a la editorial francesa Albin Michel, que se lo publica todo, incluso lo que ni tiene valor literario ni humano, porque no hay dios que le siga por sus recovecos mentales. “Cría buena fama y échate a dormir” –que dice el refrán- y ese es mi deseo para Amélie Nothomb: que duerma de una vez ocho horas seguidas y deje de martirizarnos con sus desvaríos. Mención aparte al insigne Sergi Pámies que ha traducido este libro del francés al castellano; vaya trabajito… ——————–
“Miss Marte” de Manuel Jabois -2021- (Xanxenso, Pontevedra, 1978) 201 páginas. ace poco leí “La víspera” y me dejó casi indiferente. No obstante, he querido darle otra oportunidad a este señor, cuyos artículos en la prensa me gustan más que sus novelas, leyendo esta historia ambientada en una supuesta “Galicia profunda” y no he podido pasar de la página 50, que es mi límite de paciencia lectora cuando un libro “no me dice nada” o intenta volverme las neuronas gelatina. Ahí se queda. ————-
La puntuación es fruto de una opinión personal que no tiene más valor que el que uno le quiera dar…
Felices los felices (Y los que leemos…mucho más)
LaAlquimista
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