{"id":11563,"date":"2025-11-08T08:32:39","date_gmt":"2025-11-08T07:32:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=11563"},"modified":"2025-11-09T08:35:23","modified_gmt":"2025-11-09T07:35:23","slug":"retorno-a-casa-desde-argentina-y-xv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2025\/11\/08\/retorno-a-casa-desde-argentina-y-xv\/","title":{"rendered":"Retorno a casa desde Argentina.- y (XV)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2025\/11\/Acuarela-Conchi-Neira.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11564\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2025\/11\/Acuarela-Conchi-Neira.jpg\" alt=\"\" width=\"792\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2025\/11\/Acuarela-Conchi-Neira.jpg 792w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2025\/11\/Acuarela-Conchi-Neira-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2025\/11\/Acuarela-Conchi-Neira-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/><\/a><\/p>\n<p>*Paraguas rojo&#8221; Acuarela. Conchi Neira.<\/p>\n<p>De las cataratas de Iguaz\u00fa, lado brasilero, a Donostia (Mordor) Pa\u00eds Vasco en el norte de Espa\u00f1a, no s\u00e9 ni cu\u00e1ntas horas de viaje hay. Demasiadas, en cualquier caso.<\/p>\n<p>Imagina que madrugas \u2013todos los d\u00edas se madruga en los viajes tur\u00edsticos- y sales de Argentina rumbo a la frontera con Brasil. Que te tiras tu tiempo haciendo los tr\u00e1mites con el pasaporte, que despu\u00e9s te anclan en un helipuerto para los que quieren vivir la experiencia de sobrevolar las cataratas durante un ratito a precio de dobl\u00f3n. Que llegas a media ma\u00f1ana a Foz de Iguaz\u00fa (Brasil), donde te espera el colof\u00f3n del viajazo que te has pegado: una perspectiva impresionante de esta maravilla de la naturaleza, que hay que recorrer por largas pasarelas moj\u00e1ndote hasta el carn\u00e9 de identidad porque es como rid\u00edculo plastificarse para no empaparse teniendo en cuenta que estamos a treinta grados.<\/p>\n<p>Imagina que es la hora de comer y comes a toda prisa y despu\u00e9s vuelves a pasar la frontera hacia Argentina y recoges del hotel el equipaje, cambias la ropa empapada por lo que quieras llevar puesto cuando aterrices en Madrid y emprendes camino al aeropuerto con el deseo de que no haya demasiados retrasos ni incidencias aeron\u00e1uticas.<\/p>\n<p>Son ya las cinco de la tarde y el avi\u00f3n saldr\u00e1 \u2013qu\u00e9 casualidad- desde Iguaz\u00fa hacia Buenos Aires con una hora de retraso donde aterrizar\u00e1 hacia las nueve y pico de la noche. Pasaportes, controles y a cenar alguna de las mil porquer\u00edas comestibles que se expenden en los aeropuertos de todo el mundo \u2013menos en Espa\u00f1a que hay bocatas de jam\u00f3n ib\u00e9rico-; el vuelo de Aerol\u00edneas Argentinas despegar\u00e1 (cruza los dedos para cruzar el Atl\u00e1ntico) a las 12 de la noche. Buena hora, vive dios.<\/p>\n<p>Nos esperan doce horas de intentos de dormir en posici\u00f3n de momia en sarc\u00f3fago \u2013los asientos de cualquier bus espa\u00f1ol son m\u00e1s anchos y c\u00f3modos-. Hay quien se toma un pastillazo y hay quien \u2013como una servidora- tiene la inmensa suerte de terminar el viaje mucho mejor que como lo empez\u00f3: en una fila de cuatro asientos solo para m\u00ed porque me cambi\u00e9 de sitio ya que el avi\u00f3n iba medio lleno o medio vac\u00edo, seg\u00fan se mire. Una vez todos acomodados, estuvimos sin despegar casi una hora y media, calladitos, intranquilos y bostezando porque \u201cestaban cargando m\u00e1s combustible\u201d. (Sin comentarios)<\/p>\n<p>Pues ahora imagina que ya son la una y pico de la ma\u00f1ana y lo prudente es intentar descansar o incluso dormir. Me pongo c\u00f3moda \u2013es un decir-, con el plum\u00edfero tap\u00e1ndome las piernas, la mantita tercermundista del avi\u00f3n por encima, la almohadita de juguete en los ri\u00f1ones y, de cosecha propia, un buen reposa-cabezas al cuello, un antifaz de seda y los tapones ergon\u00f3micos en las orejas. Y a estirar piernas y brazos que tengo sitio de sobra\u2026<\/p>\n<p>Me despierto siete horas despu\u00e9s con la parafernalia del desayuno \u2013ya son las doce del mediod\u00eda cerca de Canarias- que consiste en: un vasito de caf\u00e9 o t\u00e9, un yogur de color rosa \u2013lo rechazo-, una barrita energ\u00e9tica de muesli, -la guardo para luego-, unas galletitas saladas con quesito para untar \u2013ni lo huelo, qu\u00e9 asco- y punto pelota. Despu\u00e9s de catorce horas en un avi\u00f3n, ni un triste bocadillo de algo comestible, ni un bollito industrial, ni una mini-porci\u00f3n de fruta natural\u2026todo envuelto en pl\u00e1stico y con avisos de exceso de az\u00facar, de grasas e hipercal\u00f3rico. M\u00e1s cutre, imposible, despu\u00e9s del precio de oro al que venden los pasajes.<\/p>\n<p>Como no puede ser de otra manera despu\u00e9s de haber despegado de Buenos Aires con m\u00e1s de una hora de retraso y con la indiferencia de la que hacen gala el personal de los aeropuertos de todo el mundo frente al respeto a los relojes ajenos, el equipaje se demora en aparecer en la cinta, derram\u00e1ndose en peque\u00f1as \u201cdi\u00f3cesis\u201d: es decir, un rato y cinco maletas, otro rato m\u00e1s y otras cinco, as\u00ed hasta la m\u00e1s de media hora que hizo que tantos pasajeros con enlace a aviones dom\u00e9sticos tuvieran que ponerse hist\u00e9ricos y correr a la parada de taxis para cambiar de terminal y no perder la conexi\u00f3n. Son ya las seis y pico de la tarde, hora espa\u00f1ola. Ya llevamos encima m\u00e1s de veinticuatro horas de un no parar y un sinvivir.<\/p>\n<p>Como viajera vieja y experimentada que soy, me niego a comenzar a sufrir el jet lag cogiendo otro avi\u00f3n o el \u00faltimo bus desde Madrid para (intentar) llegar a mi cama pasada la medianoche, as\u00ed que siempre me pillo un hotel cerca del aeropuerto, ceno como dios manda, me adecento la melena y me quito las lega\u00f1as del avi\u00f3n y me tomo una pastillita m\u00e1gica para dormir siete horas m\u00e1s tranquilamente.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, vuelvo a la T4 y me subo a un bus que me deja en mi ciudad a las 3 de la tarde. Ya son cuarenta y ocho horas intentando volver, pero vale la pena llegar sana, salva y bastante descansada.<\/p>\n<p>El calendario dice que es viernes, pero oficialmente no vuelvo hasta el domingo. Sin quitarme la ropa del viaje ni las pintas de haber pasado toda la noche en urgencias de un hospital,-o de juerga en un \u201cafter\u201d- me arrastro hasta la pescader\u00eda donde salivo viendo la cola de merluza y los cuatro salmonetes que voy a comprar. Casi dos kilos de fruta caen en el carrito, adem\u00e1s de tomates del pa\u00eds, lechuga, hortalizas varias, huevos, yogures y una barra de pan de verdad.<\/p>\n<p>Ya puede caer el meteorito.<\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p>Te invito a visitar mi p\u00e1gina en Facebook.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/<\/a><\/p>\n<p><em>Por si alguien desea contactar:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Paraguas rojo&#8221; Acuarela. Conchi Neira. De las cataratas de Iguaz\u00fa, lado brasilero, a Donostia (Mordor) Pa\u00eds Vasco en el norte de Espa\u00f1a, no s\u00e9 ni cu\u00e1ntas horas de viaje hay. 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