{"id":12237,"date":"2026-06-04T06:15:45","date_gmt":"2026-06-04T05:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=12237"},"modified":"2026-06-04T06:16:52","modified_gmt":"2026-06-04T05:16:52","slug":"reflexiones-a-la-orilla-del-mediterraneo-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2026\/06\/04\/reflexiones-a-la-orilla-del-mediterraneo-8\/","title":{"rendered":"Reflexiones a la orilla del Mediterr\u00e1neo (8) No son vacaciones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/06\/712099708_10163160746567877_8811764828556141924_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12239\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/06\/712099708_10163160746567877_8811764828556141924_n.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/06\/712099708_10163160746567877_8811764828556141924_n.jpg 960w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/06\/712099708_10163160746567877_8811764828556141924_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/06\/712099708_10163160746567877_8811764828556141924_n-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><\/p>\n<p>(8) Mis &#8220;no vacaciones&#8221;.-\u00a0Ya llevo en \u201cmi otro mar\u201d una semana bien cumplida, la mitad de ella con compa\u00f1\u00eda amorosa y la otra mitad con una infecci\u00f3n v\u00edrica que me hace estar todo el d\u00eda tosiendo en colores y con una caja de pa\u00f1uelos de papel en bandolera. Mientras ha estado mi hija hemos hecho la t\u00edpica vida de turistas en pantal\u00f3n corto: que si playa por la ma\u00f1ana, piscina por la tarde y bares o restaurantes por la noche; algunas caminatas con la perrita por la orilla del mar y ca\u00f1as y verm\u00fa cuando el calor ha apretado un poco. Despu\u00e9s, al quedarme sola, he aprovechado para dejar caer mis defensa y enfermar. Suele ocurrir y se le llama el don de la oportunidad.<\/p>\n<p>No estoy de vacaciones, no me siento de esa manera. M\u00e1s bien, me quiero convencer, de que lo m\u00edo por estas fechas y en este lugar \u2013\u201cmi otro mar\u201d- es un retiro del mundanal ruido, una huida en toda regla de todas las reglas que rigen mi vida en mi peque\u00f1a ciudad de provincias. Vivir en un bloque de viviendas teniendo que escuchar dos mil veces al d\u00eda el motor de los ascensores; habitar en un barrio por el que pasa el topo\/tren con un ruido infernal desde las cinco de la ma\u00f1ana hasta casi las doce de la noche en d\u00edas laborables. Tener que pasar el d\u00eda entero haciendo colas como en aquella posguerra que contaban mis padres y abuelos: de nueve a doce en el banco porque a partir de la hora del \u00e1ngelus ponen mil pegas para atenderte, en el colmado de la esquina esperando a que nos cobre la \u00fanica persona que atiende la caja porque han reducido personal. En el bar, tengo que hacer cola para que me pongan el cortado porque ya solo est\u00e1 el due\u00f1o atendiendo. En los sem\u00e1foros, que siempre los pillo en rojo; para coger el bus urbano porque todos vamos a la misma hora a todas partes y no queremos usar el veh\u00edculo particular porque no hay donde aparcar en la ciudad.<\/p>\n<p>Aguanto las obras vecinales desde el punto de la ma\u00f1ana y el petardeo horrible de las motos hasta que los moteros vuelven a su casa a dormir. Saco el n\u00famero de una m\u00e1quina en el ambulatorio y espero resignadamente a que vuelvan de tomar el caf\u00e9 los que atienden el mostrador. Espero a que la vida me lleve por delante el d\u00eda que me toque y qui\u00e9n sabe si no tendr\u00e9 que agonizar durante semanas o meses antes de que alg\u00fan funcionario del ayuntamiento me diga que ya hay plaza libre para la incineraci\u00f3n, que est\u00e1n que no dan abasto\u2026<\/p>\n<p>Por eso busco el \u00faltimo mes de la primavera para vivir en un lugar donde no soy una ciudadana urbanita, sino un ser humano que no se mete con nadie y que evita \u2013como la peste- que se metan conmigo. Salgo de casa a hacer ejercicio por la playa y remojar mis carnes \u2013lo de nadar, cada vez menos, la verdad- cuando las gaviotas est\u00e1n desayunando. Vuelvo a mi guarida \u2013en coche, feliz de poder utilizarlo- y desconecto la parte de la mente que me une a la sociedad: quietud en la terraza con los pinceles, silencio al fondo del jard\u00edn, bajo los magn\u00edficos pinos, con un libro o un podcast que me ayude a recuperar mi centro espiritual. Cocino la comida de forma simple y sana; duermo la siesta todos los d\u00edas y termino la jornada con honores mientras ceno en la terraza que da al oeste y me deleito con esos atardeceres rojos que cuenta la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ni excursiones, ni visitas culturales. Ni shopping ni helados al atardecer, ni brunchs ni cenitas de picoteo en los lugares gastro-pijo-de moda. En la pared del sal\u00f3n hay una pantalla de tama\u00f1o XXL que no me molesto en encender.<\/p>\n<p>No son vacaciones, sino la huida de la \u201cescape-city\u201d en la que vivo empadronada y encerrada, buscando la salida desesperadamente. Y si no me vengo a vivir aqu\u00ed es porque en cuento empieza el verano esta zona se transforma en una pel\u00edcula de terror de la que me niego a formar parte. Entonces vuelvo a mi hogar y me adapto al mal menor con mucho estoicismo, que es como he aprendido a vivir. No queda otra.<\/p>\n<p>Felices los felices. <a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/05\/A-partir-de-los-50-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12162\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/05\/A-partir-de-los-50-2-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/05\/A-partir-de-los-50-2-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/05\/A-partir-de-los-50-2-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/05\/A-partir-de-los-50-2.jpg 524w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Te invito a visitar mi p\u00e1gina en Facebook.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/<\/a><\/p>\n<p><em>Por si alguien desea contactar:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(8) Mis &#8220;no vacaciones&#8221;.-\u00a0Ya llevo en \u201cmi otro mar\u201d una semana bien cumplida, la mitad de ella con compa\u00f1\u00eda amorosa y la otra mitad con una infecci\u00f3n v\u00edrica que me hace estar todo el d\u00eda tosiendo en colores y con una caja de pa\u00f1uelos de papel en bandolera. 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