{"id":12601,"date":"2026-09-18T05:37:17","date_gmt":"2026-09-18T04:37:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=12601"},"modified":"2026-09-16T16:58:07","modified_gmt":"2026-09-16T15:58:07","slug":"interaccion-intergeneracional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2026\/09\/18\/interaccion-intergeneracional\/","title":{"rendered":"Interacci\u00f3n intergeneracional"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/516587911_10161777349107877_7915868723937694747_n-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12603\" src=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/516587911_10161777349107877_7915868723937694747_n-1.jpg\" alt=\"\" width=\"868\" height=\"580\" srcset=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/516587911_10161777349107877_7915868723937694747_n-1.jpg 868w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/516587911_10161777349107877_7915868723937694747_n-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/516587911_10161777349107877_7915868723937694747_n-1-768x513.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 868px) 100vw, 868px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Soy de fijarme mucho en la gente; tanto, que mis hijas siempre me han reprochado las miradas indiscretas que tengo por costumbre lanzar hacia las personas, sobre todo cuando est\u00e1n en grupo. Me gusta observar, qu\u00e9 le voy a hacer, aunque bien entendido que lo m\u00edo casi siempre ha sido de ver, oir y callar. Empero, desde hace ya un tiempo, me estoy atreviendo a interactuar con cuidado y con delicadeza. Por ejemplo, si veo a una \u201csenior\u201d sentada al sol en su silla de ruedas junto a una cuidadora abducida por el m\u00f3vil puede que me siente en el mismo banco y pegue la hebra, lo que me agradecer\u00e1 la mujer postrada y poco o nada la acompa\u00f1ante.<\/p>\n<p>Aprendo m\u00e1s escuchando que hablando, sin duda alguna, porque mi vida y mis historias ya me las s\u00e9 de memoria y, sin embargo, las de los dem\u00e1s son nuevas para m\u00ed; a veces, dentro del mismo patr\u00f3n vital -trabajo, cansancio, abandono, soledad-, otras, parecen un guion de pel\u00edcula del neorrealismo en blanco y negro.<\/p>\n<p>Mis amigas son cada una de su padre y de su madre y tambi\u00e9n pertenecen a generaciones diferentes a la m\u00eda que es la \u201cboomer\u201d. Ah\u00ed anda una compa\u00f1era de colegio de mi hija con la que comparto charlas, glorias y penas desde una atalaya forzosamente distinta. Mis amigas poetas van en short, andan en moto, pegan brincos y tienen novio, aunque hayan pasado por las \u201cmieles\u201d de la maternidad. Sus preocupaciones no andan demasiado lejos de las m\u00edas, que conste. Algunas hay por ah\u00ed a las que llevo diez e incluso veinte a\u00f1os de distancia a pesar de que la edad emocional pueda ser cercana. Tambi\u00e9n est\u00e1 Alicia, con sus noventa y dos a\u00f1os del ala, que me obliga a imaginar c\u00f3mo ser\u00e1 mi vida -m\u00e1s o menos- si llego a tan provecta edad o J. que tiene ochenta y tres y aporta la visi\u00f3n masculina del asunto ese de la pr\u00f3stata y la vejez.<\/p>\n<p>De todas y todos aprendo y estoy a gusto, bien entendido que no mezclo, que mis contactos son en petit comit\u00e9 que es como mejor me relaciono con la gente, puesto que en cuanto nos juntamos m\u00e1s de tres personas ya es multitud pues suele ocurrir que cada uno \u201chabla de su libro\u201d y no hay manera humana de seguir una \u00fanica y com\u00fan conversaci\u00f3n; nos convertimos todos en tertulianos de andar por casa.<\/p>\n<p>Esa tendencia tan extendida de no valorar a las personas que no son exactamente de nuestra misma generaci\u00f3n, que no han sido educadas bajo id\u00e9ntica f\u00e9rula y con similar forma de ver la vida, s\u00e9 perfectamente que es un error de \u00f3rdago a la grande. Por eso, si lo comet\u00ed en mi juventud, no estoy dispuesta a reproducirlo en mi camino hacia la vejez.<\/p>\n<p>Escucho y aprendo c\u00f3mo viven las mujeres de cuarenta a\u00f1os, con hijos peque\u00f1os o sin ellos, sobre todo a las que han renunciado voluntaria y felizmente a la presi\u00f3n social de la maternidad que tanto padecimos en otras d\u00e9cadas. Les veo con sus trabajos de mayor o menor enjundia profesional, universitarias, cultivadas, inquietas, curiosas, tan lejanas -afortunadamente- de las que dejaron de trabajar por dedicarse en exclusiva a servir \u201cpara todo\u201d a maridos, hijos y dem\u00e1s parentela.<\/p>\n<p>Escucho atentamente a las mujeres de \u201ca partir de los cincuenta\u201d, las que se enfrentan a retos vitales enormes, como el desgaste de las relaciones de pareja -cu\u00e1ntos divorcios-, la desbandada hormonal de la menopausia y las guerras con la autoestima que algunas afrontan armadas de cremas y otras de sesiones alucinantes de gym. Sin contar con el cacareado \u201cs\u00edndrome del nido vac\u00edo\u201d que deja a los c\u00f3nyuges cruz\u00e1ndose por el pasillo y casi sin reconocerse.<\/p>\n<p>Las amigas que andan por los sesenta est\u00e1n contando los d\u00edas -los a\u00f1os, m\u00e1s bien- que les faltan para la jubilaci\u00f3n, para poder mandar todo a freir esp\u00e1rragos y largarse a alg\u00fan lugar donde no haya maridos achacosos, hijos ego\u00edstas, nietos demandantes y\/o padres ancianos a los que cuidar. Que esa es otra, cuidar de los padres dependientes de la mejor manera humana posible y cruzar los dedos para que no les entierren antes a ellas o a ellos, que tambi\u00e9n tengo un amigo reci\u00e9n jubilado que no puede ni respirar, anclado al barco varado de sus padres inhabilitados por la enfermedad.<\/p>\n<p>He dado un salto hasta los ochenta y los noventa a\u00f1os de otros amigos y amigas que me cuentan su vida en diferido, las goteras de salud y las visitas recurrentes al ambulatorio. Tambi\u00e9n les escucho con cari\u00f1o, pensando en cuando me toque a m\u00ed \u201cdar la chapa\u201d con mis historias de \u201cabuelo Cebolleta\u201d. A veces no quiero ser como ellos; otras, me gustar\u00eda poder firmar en alg\u00fan sitio para llegar a tan especial edad con la cabeza en su sitio, vivir sola sin m\u00e1s asistencia que la de la famosa \u201cmedalla de ayuda\u201d y aunque ya no pueda conducir o viajar lej\u00edsimos, tener bien conservado el gusto por leer con gafas, pintar a pesar del tembleque y dar paseos vitales aunque sea con bast\u00f3n a\u00f1adido. <a href=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/A-partir-de-los-50-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12594\" src=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/A-partir-de-los-50-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/A-partir-de-los-50-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2026\/09\/A-partir-de-los-50-1.jpg 719w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mi vida se enriquece continuamente gracias al contacto con personas de otra generaci\u00f3n aportando a mi pensamiento -que intento sea lo m\u00e1s cr\u00edtico posible- una dimensi\u00f3n ampliada gracias a una mayor perspectiva que me obliga a ser lo m\u00e1s flexible posible -junco y no roble- y a abrir la puerta de mi mente cada d\u00eda un poquito m\u00e1s en vez de tenerla con cerrojo como veo que hacen tantas personas de mi generaci\u00f3n, aferradas a ideas y pensamientos del pasado.<\/p>\n<p>Con la gente que tiene exactamente mi edad comparto cari\u00f1o de empat\u00eda y comprensi\u00f3n, pero no conozco absolutamente a nadie que est\u00e9 en mi misma situaci\u00f3n vital como para sentir que tengo un \u201calma gemela\u201d, lo que voy aceptando cada d\u00eda con mayor tranquilidad y santa paciencia.<\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p>Te invito a visitar mi p\u00e1gina en Facebook.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/<\/a><\/p>\n<p><em>Por si alguien desea contactar:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy de fijarme mucho en la gente; tanto, que mis hijas siempre me han reprochado las miradas indiscretas que tengo por costumbre lanzar hacia las personas, sobre todo cuando est\u00e1n en grupo. Me gusta observar, qu\u00e9 le voy a hacer, aunque bien entendido que lo m\u00edo casi siempre ha sido de ver, oir y callar. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,2],"tags":[],"class_list":["post-12601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-crecimiento-personal","category-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12601"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12605,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601\/revisions\/12605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}