{"id":146,"date":"2010-05-05T09:16:28","date_gmt":"2010-05-05T09:16:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=146"},"modified":"2010-05-05T09:16:28","modified_gmt":"2010-05-05T09:16:28","slug":"cosas_que_se_pueden_hacer_en_la_cama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2010\/05\/05\/cosas_que_se_pueden_hacer_en_la_cama\/","title":{"rendered":"Cosas que me encanta hacer en la cama"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img src=\"\/\/3.bp.blogspot.com\/_B1_cpYspZz8\/SShk8FUMjdI\/AAAAAAAAAEg\/aiJq6xUlYQ4\/s200\/ron-mueck-mujer-en-la-cama.jpg\"\/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n<p><font size=4>Existe un punto de no retorno a partir del cual una no tiene que dar cuentas de su vida a nadie. Es una barrera que se franquea sin&nbsp;advertirlo, que tan s\u00f3lo se apercibe superada cuando, en un momento de lucidez, se echa la vista atr\u00e1s para contar las piedras&nbsp;del camino y un estremecimiento de estupor y alegr\u00eda se instala a medio camino entre la garganta y las rodillas y ya no se va nunca m\u00e1s. Resulta entonces que cosas que nos mostraron como superfluas o da\u00f1inas retoman su lugar y fecundan imaginaci\u00f3n y esp\u00edritu. (Al cuerpo que no lo fecunden m\u00e1s).&nbsp;<\/p>\n<p>Como pasarse el d\u00eda entero en la cama sin estar enferma. <\/font><\/p>\n<p><font size=4>D\u00eda no laborable. (Si lo es, el placer aumenta varios puntos). Lluvia, viento o fr\u00edo. Silencio. Paz por fuera y por dentro. El entorno protector, la envoltura de la soledad, -o no- el placer de transgredir (todav\u00eda). <br \/>Si la cama fuera compartida la gracia del asunto ser\u00eda m\u00e1s que evidente \u2013por lo previsible y placentero-, pero hay que saber rizar el rizo, buscar el placer donde se esconde, no donde lo muestran. As\u00ed que sigamos en solitario y dej\u00e9monos fluir. <\/p>\n<p>En la cama me encanta: <br \/>&#8211; Volverme a meter despu\u00e9s de haber desayunado. <br \/>&#8211; Leer la prensa (y sucumbir a la modorra subsiguiente). <br \/>&#8211; Sentir lo bien que se est\u00e1 mientras el mundo sigue girando sin m\u00ed. <br \/>&#8211; Leer cien p\u00e1ginas seguidas de mi libro favorito del momento. <br \/>&#8211; Contestar al tel\u00e9fono con un \u201c\u00bfs\u00ed\u2026 mmm\u2026d\u00edgame&#8230;?\u201d l\u00e1nguido y arrastrado como un tango. <br \/>&#8211; Mirar por la cristalera (si no hay cristalera se puede mirar al techo) reacomodando el cuerpo entre cojines y edredones y dejar la mente en blanco. Pero en blanco, blanco. <br \/>&#8211; Volverme a meter despu\u00e9s de haber comido. <br \/>&#8211; Hacer la siesta como en los viejos tiempos. (De pijama y orinal) <br \/>&#8211; Jugar con el port\u00e1til hasta que se acabe la bater\u00eda. <br \/>&#8211; Recibir a las visitas (siempre cae alguna) en plan Colette. <br \/>&#8211; Estirarme, desperezarme, encogerme y resurgir de entre las s\u00e1banas. <br \/>&#8211; Cantar. <br \/>&#8211; Volverme a meter despu\u00e9s de cenar algo y un ba\u00f1o de espuma. <br \/>&#8211; Leer. <br \/>&#8211; \u2026\u2026\u2026\u2026 <br \/>&#8211; Dormir. <\/p>\n<p>Un d\u00eda perfecto, sobre todo porque a nadie tienes que explicarle porqu\u00e9 lo haces y el placer que te da. Eso o irte al monte a pegar gritos. <\/p>\n<p>En fin. <br \/><\/font><\/p>\n<p><font size=4>LaAlquimista<\/p>\n<p>Foto: Obra de Ron Mueck (Mujer en la cama)<\/font><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Existe un punto de no retorno a partir del cual una no tiene que dar cuentas de su vida a nadie. 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