{"id":1577,"date":"2013-01-17T08:18:48","date_gmt":"2013-01-17T07:18:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=1577"},"modified":"2013-01-17T08:18:48","modified_gmt":"2013-01-17T07:18:48","slug":"porca-miseria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/01\/17\/porca-miseria\/","title":{"rendered":"Porca miseria"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/3.bp.blogspot.com\/-MzrbmbLoT8A\/UBLwX2iCWJI\/AAAAAAAADt8\/JXFrejpau9M\/s1600\/la+decepci%C3%B3n.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"422\" \/><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">La <em>historiqueta<\/em> que voy a relatar le ha ocurrido a una amiga que me ha dado permiso para compartirla por si sirve de ejemplo, escarmiento o simplemente divertimento, pero en realidad pod\u00eda haberme pasado a m\u00ed en mis propias carnes, ninguna mujer se libra de estar en el punto de mira de prejuicios por parte de la sociedad masculina y femenina. Afortunadamente \u2013para ella- esta mujer vive en Barcelona porque si le pasa eso en Donostia (o si me ocurriera a m\u00ed) es como para estar sin salir a la calle durante la cuaresma entera.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">El caso es que mi amiga se apunt\u00f3 a una academia de bailes de sal\u00f3n por aquello de variar entre tanto gimnasio, pilates y cursos de autoestima. Adem\u00e1s de divertido \u2013que recuerdo que hace como ocho o nueve a\u00f1os tambi\u00e9n yo frecuent\u00e9 la salsa y el merengue- se pierde peso sudando y aunque no lleve mucho glamour a\u00f1adido, tambi\u00e9n se hacen amistades siempre que no te toque \u2013como me pas\u00f3 a m\u00ed- bailar con otras mujeres debido a la escasez habitual de g\u00e9nero masculino en este tipo de lugares.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Pero lo que mejor le parec\u00eda a mi amiga catalana era que quedaban con el grupo habitual para salir a bailar los fines de semana, esas peque\u00f1as manadas de bailarines tiesos y almidonados que se ven por ah\u00ed, la chica con el pie derecho, el chico con el izquierdo, ocho tiempos, cuarto y octavo mudo y a bailar (o casi). Lo mejor de todo es que mi amiga tiene 55 a\u00f1os pero aparenta muchos menos porque es una mujer (tambi\u00e9n como yo moderadamente) feliz que ha sabido superar crisis personales con mucho tiento y buena suerte; vamos, que da gusto verla de lo guapa que est\u00e1.\u00a0 Mi amiga (vamos a llamarla Ana que es un nombre poco usual) empez\u00f3 a pas\u00e1rselo m\u00e1s que bien, sobre todo porque hab\u00eda un compa\u00f1ero de baile, otro aprendiz como ella, que le pon\u00eda ojitos y, siendo ella mujer libre y liberada, pens\u00f3 que a qui\u00e9n le amarga un dulce.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">El hombre en cuesti\u00f3n aparentaba ser de la misma quinta, es decir m\u00e1s cercano de los sesenta que otra cosa y Ana pens\u00f3 que estaba bien, incluso mucho mejor que los jovenzuelos en la treintena que le sol\u00edan entrar por aquello del morbo de la mujer madura y tal. Y Ana y Pepe (vamos a llamarle Pepe) empezaron a hablar adem\u00e1s de bailar bachata que eso une tanto como un fin de semana de lujuria desenfrenada en un hotelito con encanto. Pepe confes\u00f3 tener 50 a\u00f1os y estar felizmente divorciado con dos hijos que viv\u00edan con la madre en armon\u00eda y sin malos rollos. \u00a1Perfecto! Ana no dijo su edad porque \u00e9l no se la pregunt\u00f3, que es de mala educaci\u00f3n preguntarle eso a una dama, -dijo- aunque ella se empe\u00f1\u00f3 en decirle que era del 57, que echara cuentas, pero \u00e9l se lo tom\u00f3 a broma, <em>\u201csi t\u00fa aparentas 45, vamos no me enga\u00f1es, qu\u00e9 vas a tener<\/em> <em>t\u00fa 5 a\u00f1os m\u00e1s que yo, anda ya<\/em>\u201d y empezaron a salir. Eufemismo donde los haya para explicar que, en realidad, empezaron a entrar\u2026el uno en la cama del otro.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Y todo hubiera sido miel sobre hojuelas sino fuera porque, haciendo un <em>loop<\/em> en el tiempo, un d\u00eda se encontraron los dos juntos con un amigo de Pepe que tambi\u00e9n salud\u00f3 a Ana; esas coincidencias en la gran ciudad de vecinos del mismo pueblo que emigraron huyendo de todo y encontraron un abanico inmenso de nada, pero sin el pelo de la dehesa. Y a los pocos d\u00edas Pepe dio la campanada dici\u00e9ndole a Ana que el amigo en cuesti\u00f3n, en un aparte telef\u00f3nico a espaldas de la susodicha, le llam\u00f3 para contarle que su novia, su chica, o como se hubieran etiquetado entre ellos era una mujer estupenda, buen\u00edsima, que \u00e9l la conoc\u00eda de toda la vida y que se alegraba mucho de que estuvieran juntos \u2013y aparentemente felices- <span style=\"text-decoration: underline;\">\u201ca pesar<\/span>\u201d de la diferencia de edad.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">A partir de ah\u00ed la miel se convirti\u00f3 en hiel y Ana ya no tuvo el viento a su favor sino de frente que es la mejor manera de perder el control del tim\u00f3n de la nave del amor o cualquiera de sus suced\u00e1neos. Pepe entendi\u00f3 como mentira la presunta ocultaci\u00f3n de la edad de ella y Ana sinti\u00f3 que le hab\u00edan vendido humo. Hablaron bastante, m\u00e1s que nada porque ella andaba ya pisando el camino del enamoramiento y no quer\u00eda hacer otra muesca infructuosa en el cabecero del t\u00e1lamo, y \u00e9l fue tajante y abundante: \u201cno, no y mil veces no\u201d. Y como argumento final le espet\u00f3 sin ambages ni rubor alguno: -\u201cimagina dentro de quince a\u00f1os\u2026!te tendr\u00eda que cuidar yo a ti en vez de t\u00fa a m\u00ed!\u201d.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">En realidad, cuando Ana me lo contaba ya sab\u00eda ella que se hab\u00eda librado de una buena con un tipo as\u00ed pero no por eso ha dejado de escocerle la moral que anida en el piso de al lado del coraz\u00f3n, as\u00ed que le he invitado a pasar unos d\u00edas aqu\u00ed, en mi ciudad y en mi casa, donde no hay hombres tan superficiales ni tan llenos de prejuicios. \u00bfO s\u00ed?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">En fin.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"mailto:Laalquimista99@hotmail.com\">Laalquimista99@hotmail.com<\/a><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 La historiqueta que voy a relatar le ha ocurrido a una amiga que me ha dado permiso para compartirla por si sirve de ejemplo, escarmiento o simplemente divertimento, pero en realidad pod\u00eda haberme pasado a m\u00ed en mis propias carnes, ninguna mujer se libra de estar en el punto de mira de prejuicios por [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1577"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}