{"id":1583,"date":"2013-01-19T08:10:51","date_gmt":"2013-01-19T07:10:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=1583"},"modified":"2013-01-19T08:10:51","modified_gmt":"2013-01-19T07:10:51","slug":"a-mi-que-no-me-quiten-la-tamborrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/01\/19\/a-mi-que-no-me-quiten-la-tamborrada\/","title":{"rendered":"A m\u00ed que no me quiten la tamborrada"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Tamborrada-SSnCOM-4021.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1584\" title=\"Tamborrada-SSnCOM-402[1]\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Tamborrada-SSnCOM-4021.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Tamborrada-SSnCOM-4021.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Tamborrada-SSnCOM-4021-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">En mi condici\u00f3n de ni\u00f1a donostiarra de la d\u00e9cada de los sesenta no tuve la oportunidad \u2013ninguna la tuvo- de participar en la Tamborrada Infantil vestida de cocinero o barril -que es lo que importaba- y salir a la calle en la g\u00e9lida ma\u00f1ana del d\u00eda 20 (en aquellos tiempos hac\u00eda fr\u00edo en Enero) para hacer que Sarriegi se revolviera en su tumba con el desafinado y entusiasta tamborreo de tanto infante. Creo que fue a mis seis o siete a\u00f1os cuando empec\u00e9 a desarrollar lo que los psic\u00f3logos llaman \u201cenvidia de pene\u201d, aunque no es que yo quisiera hacer pip\u00ed de pie sino salir en la Tamborrada. Desde el patio del colegio de ni\u00f1as al que me llevaron se escuchaba, desde el primer d\u00eda de vuelta de las vacaciones de Navidad, el ensayo que de la Tamborrada hac\u00edan en el colegio de ni\u00f1os que estaba justo detr\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 frustraci\u00f3n la nuestra, privarnos de aquel placer que los ni\u00f1os nos pasaban por las narices! A la pregunta <em>\u201cY nosotras\u2026 \u00bfpor qu\u00e9<\/em> <em>no?\u201d<\/em> se suced\u00eda la inveterada respuesta \u201c<em>pues porque no, porque es<\/em> <em>s\u00f3lo para chicos<\/em>\u201d.\u00a0 Algunas se conformaban con salir de cantinerita moviendo las manitas en el m\u00e1s perfecto remedo de saludo real \u2013de realeza no futbolera-. Pero no era lo mismo y todas lo sab\u00edamos.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/www.hotelpalaciodelamagdalena.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/angulas.jpg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"250\" \/><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Afortunadamente una se hace mayor y hab\u00eda ventajas incuestionables como permutar la fiesta familiar (y diurna) del d\u00eda 20 por una fiesta personal (y nocturna) el d\u00eda 19\u00a0 y descubrir que cualquiera pod\u00eda ser \u201c<em>tambor mayor<\/em>\u201d de su propio grupo de amigos. Aquellos s\u00ed que eran buenos tiempos, los a\u00f1os setenta y ochenta, en los que hab\u00eda cosas que nunca cambiaban (y hablo de la fiesta, que nadie me sancione por alusiones), que est\u00e1bamos con la resaca de las Navidades y ya nos est\u00e1bamos relamiendo del gusto de las angulas que \u00edbamos a cenar la v\u00edspera de San Sebasti\u00e1n. Ah, estas generaciones, pobres de ellos, que piensan que la tradici\u00f3n es comer esos espaghettis con sabor a pescado y lomito pintado de negro\u2026 \u00a1C\u00f3mo explicarles el inefable sabor genuino de las angulas negras, las que \u00edbamos en caravana a comprar a Hendaya y mat\u00e1bamos de v\u00edspera a tabacazo limpio, apestando toda la casa, para degustarlas en raciones de cuarto de kilo por cabeza\u2026!<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/camp1g1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1585\" title=\"camp1g[1]\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/camp1g1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/camp1g1.jpg 308w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/camp1g1-300x241.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Recuerdo todas y cada una de las \u201cv\u00edsperas\u201d de mi edad adulta como la fiesta por excelencia, pero la m\u00e1s emocionante fue la del a\u00f1o 81, con la Real prepar\u00e1ndose para ganar la Liga 80\/81 y servidora con una barriga de ocho meses y medio, en la plaza de la \u201cConsti\u201d empujando de aqu\u00ed para all\u00e1, mi marido y los amigos haciendo de barrera protectora,\u00a0 saltando feliz por doble motivo, cant\u00e1ndole a mi beb\u00e9 no nacido todav\u00eda \u2013tuvo el detalle de esperar hasta el d\u00eda 31- el repertorio completo, Tamborrada ilusionada y expectante, con la sana alegr\u00eda de una embarazada sin una gota de alcohol en la sangre, a la que no le hubiera importado en absoluto romper aguas en mitad del jolgorio y que mi hija pudiera celebrar la fiesta de su ciudad en el futuro por doble motivo\u2026 Todav\u00eda recuerdo la angustia de mi madre, <em>\u201cpero a d\u00f3nde vas t\u00fa, con esa tripa, que te van a aplastar, t\u00fa est\u00e1s<\/em> <em>loca, hija m\u00eda, no salgas<\/em>\u2026\u201d y mi respuesta alborozada: \u201c<em>Ay, ama, a m\u00ed que no me quiten la Tamborrada\u201d.<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Arriada24_txi1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1586\" title=\"Arriada24_txi[1]\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Arriada24_txi1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Arriada24_txi1.jpg 401w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/01\/Arriada24_txi1-300x163.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Pues eso; desde entonces, hasta hoy. Que bastante cosas nos han quitado ya\u2026<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">En fin.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Laalquimista99@hotmail.com<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 En mi condici\u00f3n de ni\u00f1a donostiarra de la d\u00e9cada de los sesenta no tuve la oportunidad \u2013ninguna la tuvo- de participar en la Tamborrada Infantil vestida de cocinero o barril -que es lo que importaba- y salir a la calle en la g\u00e9lida ma\u00f1ana del d\u00eda 20 (en aquellos tiempos hac\u00eda fr\u00edo en Enero) [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1583"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1583\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}