{"id":1664,"date":"2013-02-20T08:47:22","date_gmt":"2013-02-20T07:47:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=1664"},"modified":"2013-02-20T08:47:22","modified_gmt":"2013-02-20T07:47:22","slug":"el-cuento-de-los-miercoles-el-invierno-que-duele-en-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/02\/20\/el-cuento-de-los-miercoles-el-invierno-que-duele-en-el-alma\/","title":{"rendered":"El cuento de los mi\u00e9rcoles. &#8220;El invierno que duele &#8220;"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"font-size: large;\"><em><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/02\/Bosques-en-Invierno-Www.10Pixeles.Com-2011.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1667\" title=\"Bosques en Invierno - Www.10Pixeles.Com (20)[1]\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/02\/Bosques-en-Invierno-Www.10Pixeles.Com-2011.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/02\/Bosques-en-Invierno-Www.10Pixeles.Com-2011.jpg 410w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/02\/Bosques-en-Invierno-Www.10Pixeles.Com-2011-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><\/a>\u00a0<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>\u201cEl amor se fue con el fr\u00edo de una madrugada de diciembre. Dej\u00f3 tras de s\u00ed cuatro l\u00e1grimas de escarcha y el manto de hielo de la indiferencia para que no tuviera abrigo de nostalgias o recuerdos en el que guarecer su pena. Cuando lleg\u00f3 la ma\u00f1ana y, tras el vaho de la almohada desierta, descubri\u00f3 el hueco de la huida y supo que el tiempo del amor quedaba detenido, que el \u00e1rbol desnudo de besos y abrazos deber\u00eda aguardar a una nueva primavera.<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>Tres meses estuvo mirando al cielo y tres meses contemplando la tierra; en medio, un tiempo de pena y de rabia por la cosecha perdida, por el \u00e1rbol sin hojas, por los p\u00e1jaros huidos. Como un bosque que se ha disfrutado en el esplendor de su vida y de cuyos rumores no queda m\u00e1s que el agua helada de los arroyos que lavan injurias y que no es seguro que vuelvan a regar otra ilusi\u00f3n cuando los rayos del sol de la primavera lleguen hasta el coraz\u00f3n del bosque, donde reside el milagro del amor.<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>La chimenea y el calor del hogar acogen un olvido que no es f\u00e1cil de volver a visitar. Se resiste a retornar al bosque y hollar los senderos que hasta hace poco estuvieron llenos de trinos y ahora guardan el silencio de todas las palabras de amor que tambi\u00e9n se fueron. Le pesa caminar durante horas sintiendo el suelo crujir bajo los pasos, ya cansados, p\u00e1lido recuerdo de los que otrora estuvieron impulsados por una creencia de amor que ya tan s\u00f3lo es piedra barnizada de hojas mojadas y podridas. Aunque todav\u00eda eleva la vista hacia el cielo para llorar que, donde antes estuvieron las copas exuberantes de los \u00e1rboles a los que rodeaban a cuatro brazos depositando en su corteza el peso de los sue\u00f1os, ahora el espacio est\u00e1 vac\u00edo en su necesidad de regenerarse, el cielo no se vela ni se esconde, cae a plomo sobre la ausencia real.<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>Se pregunta si volver\u00e1 alguna vez al bosque cuando generosidad de Pachamama invada de nuevo con su fuerza el entorno; se pregunta si ella tambi\u00e9n tendr\u00e1 fuerzas para vivir una nueva primavera dejando atr\u00e1s los cristales de fr\u00edo y soledad del invierno, si ser\u00e1 capaz de so\u00f1ar un nuevo sue\u00f1o escuchando los mismos p\u00e1jaros, abrazando los mismos robles, bebiendo la misma agua de los arroyos\u2026 que aunque \u00a0ella sepa que es vida renovada no podr\u00e1 evitarle unos instantes de recuerdo.<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>Este invierno sin manos calientes junto a las suyas le ha preparado para el tibio calor de una primavera en la que, como ciclo inexorable de su vida, emprender\u00e1 el vuelo de retorno al bosque de la vida. A la espera de esa nueva vida, cobija la que ahora tiene y le susurra palabras de aliento, de renacimiento. <\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><em>Este invierno que duele en el alma tambi\u00e9n pasar\u00e1\u2026\u201d<\/em><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"mailto:Laalquimista99@hotmail.com\">Laalquimista99@hotmail.com<\/a><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u201cEl amor se fue con el fr\u00edo de una madrugada de diciembre. 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