{"id":1713,"date":"2013-03-13T08:17:51","date_gmt":"2013-03-13T07:17:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=1713"},"modified":"2013-03-13T08:17:51","modified_gmt":"2013-03-13T07:17:51","slug":"el-cuento-de-los-miercoles-un-cura-zumbao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/03\/13\/el-cuento-de-los-miercoles-un-cura-zumbao\/","title":{"rendered":"El cuento de los mi\u00e9rcoles. &#8220;Un cura zumbao&#8221; (Apuntes del Camino de Santiago)"},"content":{"rendered":"<h3><em><span style=\"font-size: large; text-decoration: underline;\"><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-041.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1715\" title=\"FOTOS MOVIL 2010-2011 041\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-041.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-041.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-041-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large; text-decoration: underline;\">Camino de Santiago\u00a0 Julio 2009<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">&#8220;Hace ya una semana que he regresado de caminar trescientos kil\u00f3metros por el Camino de Santiago, un recorrido desde la capital de Le\u00f3n hasta Santiago de Compostela en catorce etapas. Y en estos d\u00edas que han transcurrido desde mi regreso no he sido capaz de sentarme a escribir ni una sola l\u00ednea, hasta hoy.\u00a0 Porque yo pensaba que iba a relatar, etapa por etapa, mi andadura, ilustr\u00e1ndola con fotos y an\u00e9cdotas, dot\u00e1ndole al relato de un deje ir\u00f3nico-reflexivo sobre la condici\u00f3n humana en general y la del peregrino en particular.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Pero no. Lo que realmente surge de mi interior es el recuerdo de un revulsivo que me ha puesto las entra\u00f1as (del alma) patas arriba. Y eso no puede contarse en tono distendido y superficial. Adem\u00e1s, si la idea era que lo leyesen los dem\u00e1s.. \u00bfc\u00f3mo arriesgarme a mostrar mi alma al desnudo con el miedo a las corrientes de aire que tengo?. Ya me va saliendo el tono ir\u00f3nico, no puedo evitarlo, ni tan siquiera s\u00e9 si conseguir\u00e9 poner en orden las ideas que, atropell\u00e1ndose, han estado durante estos d\u00edas de reposo buscando como locas sitio para aparcar. Algunas lo han conseguido, otras, las m\u00e1s, siguen en doble fila o al final de la calle al acecho de un sitio donde posarse y hacer nido.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Supongo que lo mejor es ir dejando que fluyan las palabras sobre el teclado, corregir poco de momento y esperar a que mis dedos se cansen ya que la cabeza bulle de ganas de expresar lo vivido. Siendo racionalista como soy no s\u00e9 d\u00f3nde voy a dar cabida a la emoci\u00f3n; temo que se convierta lo importante en palabrer\u00eda, que el dolor devenga superfluo, que me resulte confuso diferenciar una cosa de la otra. Si no fuera ex fumadora este ser\u00eda el momento de encender un cigarrillo para hacer una peque\u00f1a pausa, mirar a la pantalla y releer el primer folio, as\u00ed que supongo que no me queda m\u00e1s remedio que utilizar un paliativo: el t\u00e9. Voy por \u00e9l.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">A quienes se han interesado por mi Camino no he podido, ni querido, explicarles la lecci\u00f3n que, sobre todas las cosas, he aprendido. Que caminen ellos, que sufran ellos, que lo vivan en sus propias carnes; entonces y s\u00f3lo entonces es cuando las palabras cobran sentido, hablando el mismo idioma de quienes han compartido similar experiencia. Lo que s\u00ed puedo decir es que \u201chay tantos caminos como caminantes\u201d. Porque tan s\u00f3lo he coincidido con unas pocas personas que estuvieran experimentando el mismo \u201crevolc\u00f3n\u201d interior que yo; de hecho, no me parece tan sencillo estar dispuesto a vivir una catarsis en primera persona a la primera de cambio.\u00a0 Cada caminante se convierte en peregrino <span style=\"text-decoration: underline;\">por culpa<\/span> de las piedras del camino, no antes. Aunque supongo que habr\u00e1 quien vaya con una idea preconcebida, con el deseo o la necesidad de hacer una penitencia, escucharse a s\u00ed mismo, propiciar el reencuentro con la propia individualidad, vaciar la mente para llenar el alma, una terapia de silencio y soledad\u2026\u00a1tantas posibilidades\u00a1<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-0461.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1716\" title=\"FOTOS MOVIL 2010-2011 046\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-0461.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-0461.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/03\/FOTOS-MOVIL-2010-2011-0461-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">El Camino de Santiago era para mi una asignatura pendiente; una experiencia que se iba retrasando a\u00f1o tras a\u00f1o, aparcada por la necesidad de dedicarle unas semanas que deb\u00edan ser sustra\u00eddas de las vacaciones familiares, demasiado complejo un plan en solitario prescindiendo de todos los dem\u00e1s. Por eso, al brind\u00e1rseme la oportunidad de estar durante unos meses sin trabajar, acogi\u00e9ndome a la modalidad de desempleo estructural, con el puesto de trabajo asegurado a mi vuelta, no lo pens\u00e9 ni un segundo. Ese era el momento adecuado.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Utilic\u00e9 el mes de junio, previo al comienzo del Camino, para entrenar mis huesos e ir avisando a mi \u00e1nimo de lo que se pod\u00eda avecinar: seis o siete horas diarias de marcha poco interrumpida con la cruz a cuestas (l\u00e9ase mochila) subiendo y bajando montes, recorriendo llanuras sin techo de nubes, pasando fr\u00edo en las amanecidas y calor insoportable el resto de las horas. Pero era tanta la ilusi\u00f3n (y la excitaci\u00f3n) que el entrenamiento previo me pareci\u00f3 una especie de preparaci\u00f3n a la fiesta. Poco pod\u00eda imaginarme cu\u00e1l ser\u00eda la realidad que me esperaba.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Pero no es a la dureza de la marcha en s\u00ed a lo que me refiero sino al desmontaje interior que conlleva el reto. Porque un reto es demostrarse a s\u00ed mismo \u2013y a nadie m\u00e1s porque nadie nos ve- c\u00f3mo se llevan las fuerzas hasta el extremo m\u00e1s alejado de la c\u00f3moda rutina a la que se est\u00e1 acostumbrado. Porque soy una mujer madura de cincuenta y cinco a\u00f1os, divorciada, con dos hijas, un buen trabajo y pocos problemas y muchas comodidades. \u00bfQui\u00e9n puede entender que sea necesario tama\u00f1o sacrificio? Y, sobre todo, \u00bfcon qu\u00e9 fin?.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Imposible contestar a estas cuestiones puesto que ni yo misma sab\u00eda los porqu\u00e9s de mi decisi\u00f3n de recorrer trescientos kil\u00f3metros a pie. Pensaba, cuando se me suscitaba la duda, que ya hallar\u00eda la respuesta; o por lo menos, la pregunta adecuada. Lo cual ocurri\u00f3 hacia la mitad de mi andadura, concretamente el d\u00eda en que llegu\u00e9 a un pueblo llamado Triacastela, en la provincia de Lugo y gracias al p\u00e1rroco de su iglesia, el bien llamado Augusto Losada. Hall\u00e1bame yo en dicho pueblo, al calor de despu\u00e9s de la siesta, y como tantos peregrinos, deambulando err\u00e1ticos por sus calles o desparramados por sus cuatro bares. Preguntando a un paisano qu\u00e9 se pod\u00eda hacer en el pueblo a aquellas horas me contest\u00f3 que ir a misa, que las misas de las siete de la tarde eran muy divertidas. El concepto \u201cdiversi\u00f3n\u201d no me pareci\u00f3 que pudiera ajustarse a priorial concepto costumbrista de una misa cat\u00f3lica, as\u00ed que insist\u00ed para que me explicara qu\u00e9 le motivaba a hablar de aquella manera. \u2013\u201c<span style=\"text-decoration: underline;\">Es que el cura est\u00e1<\/span> <span style=\"text-decoration: underline;\">zumbao<\/span>\u201d, me dijo y di\u00f3 por concluida la explicaci\u00f3n.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">La curiosidad es motor que siempre arranca a la primera en m\u00ed, as\u00ed que para la iglesia del pueblo me fui, si no con dudas, por lo menos con inter\u00e9s en pasar el rato hasta la hora de la cena\u2026&#8221;\u00a0 (Continuar\u00e1)<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"mailto:laalquimista99@hotmail.com\">laalquimista99@hotmail.com<\/a><\/span><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Camino de Santiago\u00a0 Julio 2009 &#8220;Hace ya una semana que he regresado de caminar trescientos kil\u00f3metros por el Camino de Santiago, un recorrido desde la capital de Le\u00f3n hasta Santiago de Compostela en catorce etapas. 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