{"id":1819,"date":"2013-04-30T22:05:08","date_gmt":"2013-04-30T21:05:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=1819"},"modified":"2013-04-30T22:05:08","modified_gmt":"2013-04-30T21:05:08","slug":"el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/04\/30\/el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-iii\/","title":{"rendered":"El cuento de los mi\u00e9rcoles. &#8220;El divorcio de Lola&#8221; (III)"},"content":{"rendered":"<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/04\/554834_10150812144463741_360635112_n16.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1820\" title=\"554834_10150812144463741_360635112_n[1]\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/04\/554834_10150812144463741_360635112_n16.jpg\" alt=\"\" width=\"538\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/04\/554834_10150812144463741_360635112_n16.jpg 538w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/04\/554834_10150812144463741_360635112_n16-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 538px) 100vw, 538px\" \/><\/a><\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">&#8220;Aparte de Soco no tengo muchas amigas; soy hija \u00fanica y aprend\u00ed a jugar sola. O a no jugar. Dice mi madre que me pasaba las horas muertas debajo de la mesa camilla de la sala sin ninguna mu\u00f1eca a cuestas, tan s\u00f3lo con una caja de hojalata de membrillo en la que guardaba cuatro porquer\u00edas \u2013eso a sus ojos, claro- y que yo dec\u00eda que eran \u201cmi tesoro\u201d. Mi madre se pasaba la vida cosiendo y dando suspiros de tama\u00f1o descomunal. No gritaba mucho, ni hablaba demasiado, mi madre cos\u00eda para las se\u00f1oras con posibles del barrio y cuando ven\u00edan a probarse me dejaba que me quedara escondida debajo de la mesa camilla si promet\u00eda no decir ni m\u00fa. Y bien calladita que me estaba yo, escuchando la pejiguera de unas y los remilgos de otras y sin entender apenas nada de lo que hablaban o ser\u00e1 porque tampoco prestaba mucha atenci\u00f3n ya que me perd\u00eda en mis enso\u00f1aciones de ni\u00f1a peque\u00f1a, tendr\u00eda como ocho o nueve a\u00f1os y ser\u00e1 que la memoria me est\u00e1 fallando porque ya no me acuerdo muy bien qu\u00e9 pasaba por mi cabeza en aquellas circunstancias.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">De esta forma solitaria pas\u00e9 mi infancia aunque a veces ven\u00edan a buscarme los t\u00edos por parte de mam\u00e1 y con los primos, que ten\u00edan un a\u00f1o m\u00e1s y un a\u00f1o menos que yo, me llevaban a alguna excursi\u00f3n o divertimento. Aquellos eran los momentos mejores de mi existencia, cuando ten\u00eda al alcance de mi mano a otros seres de mi edad que hablaban, m\u00e1s o menos, el mismo idioma que yo y se interesaban por parecidas cosas. Mi prima Adela, me llevaba un a\u00f1o y a mi primo To\u00f1o se lo sacaba yo, as\u00ed que la cosa estaba m\u00e1s o menos equilibrada porque lo que abusaba mi prima conmigo pod\u00eda yo abusarlo a mi vez con su hermano y todos tan contentos. Mis t\u00edos estaban acostumbrados a los gritos, las carreras por el pasillo, el ruido del juego, las canciones y los llantos de sus hijos y eso hac\u00eda que pasar con ellos una tarde o un domingo completo me pareciera asistir a un espect\u00e1culo extra\u00f1o y fuera por completo de mi alcance, tal era el rumor contenido y soterrado por el que transcurr\u00eda la vida en casa de mis padres. Dec\u00edan de m\u00ed que era una ni\u00f1a retra\u00edda y que hablaba poco\u2026a ver, \u00a1c\u00f3mo iba a ser si nadie me dirig\u00eda la palabra m\u00e1s all\u00e1 del \u201cven aqu\u00ed\u201d o \u201cponte esto\u201d! Por eso desarroll\u00e9 una capacidad verborr\u00e9ica considerable por pura necesidad, pero siempre fuera del entorno hogare\u00f1o, mis padres se hubieran sorprendido si hubieran visto c\u00f3mo en el colegio charlaba por los codos en comparaci\u00f3n con los silencios hoscos \u2013y obligados- de casa.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Mi padre trabajaba de conductor de autob\u00fas urbano y se pegaba unos madrugones de espanto para estar en cocheras a las seis de la ma\u00f1ana cuando le tocaba la l\u00ednea que pasaba por los barrios m\u00e1s populares \u2013barrios obreros les llamaba mi madre, como si nosotros fu\u00e9ramos arist\u00f3cratas- y volv\u00eda cuando ya no era una hora decente para comer porque ya todos hab\u00edamos hecho la digesti\u00f3n, y por eso ten\u00eda que comer solo en la cocina, supongo que se aburr\u00eda tambi\u00e9n o quiz\u00e1s lo agradeciese. Los dos \u2013mi padre y mi madre- eran de car\u00e1cter algo taciturno, eso lo supe despu\u00e9s, en aquella \u00e9poca de mi infancia me parec\u00edan trist\u00edsimos, como si estuvieran de luto perenne por el abuelo paterno o la abuela materna que esa fue la relaci\u00f3n con la tercera edad que tuve yo a mi primera edad. Mi padre, cuando ven\u00eda contento de echar la partida en un bar que estaba algo lejos de casa, lugar al que le permit\u00eda mi madre ir por las tardes pero porque estaba en otro barrio donde no le conoc\u00edan, buena era ella con \u201cel qu\u00e9 dir\u00e1n\u201d, se estiraba y contaba algunas de las cosas que le hab\u00edan pasado con el autob\u00fas.\u00a0 \u201cLa burra\u201d le llamaba, casi siempre eran quejas del mal comportamiento de algunos viajeros, de los que se colaban sin pagar y de su compa\u00f1ero el cobrador \u2013que iba sentado en la parte de atr\u00e1s, en una especie de trona con un mostradorcito peque\u00f1o donde estaba la m\u00e1quina que sacaba los billetes \u2013rac rac- y un caj\u00f3n para el dinero- que increpaba a grito pelado peg\u00e1ndole (a mi padre) unos sustos de miedo, que se le escapaba el volante y todo y luego estaban los frenazos cuando alguien se cruzaba o un coche frenaba de sopet\u00f3n, que se los ten\u00edan prohibidos casi porque el personal se iba hacia delante y no pocos se iban al suelo y claro, la culpa era suya, de qui\u00e9n si no, y luego la bronca del supervisor, aunque estuvo siempre muy ufano de no haber tenido nunca ning\u00fan accidente de consideraci\u00f3n con su \u201cburra\u201d.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">Como mi madre cos\u00eda no quedaba m\u00e1s remedio que ponerse en sus manos para las cosas del vestir y era una tortura china cuando se le ocurr\u00eda pillar una revista de patrones y decid\u00eda qu\u00e9 me iba a hacer un vestido como el que llevaba la Carolina de M\u00f3naco para ir a su internado de donde fuera; y no digo que mi madre no tuviera una visi\u00f3n glamourosa de la moda, pero yo no quer\u00eda llevar \u201cmodelitos\u201d sino lo mismo que llevaban todas las de mi edad: falda escocesa con imperdible y mi rebeca a juego y las medias de sport hasta las rodillas con dos borlitas colgando, tampoco era tanto pedir.<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">A partir de los catorce empez\u00f3 la pelea \u2013a muerte- por conseguir unos vaqueros y a mi madre no le entraba en la cabeza que la hija de una modista con cierto nombre y bien relacionada pudiera vestir algo que no hubiera salido de sus expertas manos. Creo que hasta encontr\u00f3 patrones para los vaqueros pero \u2013Dios es misericordioso- no pudo conseguir la tela por ning\u00fan lado. Si hasta el vestido de la primera comuni\u00f3n me lo hizo ella copiando el modelo que hab\u00eda visto en el HOLA a la nieta de Franco, y no digo que no fuera un vestido precioso y que mi madre no fuera una modista estupenda, pero nadie valora lo que tiene de sobras y si bien mis amigas me envidiaban \u201clos modelitos\u201d yo suspiraba por sus vestidos \u201cde trapillo\u201d comprados en las primeras tiendas de \u201cpr\u00eat \u00e0 porter\u201d o almacenes de tejidos y novedades. De ah\u00ed sali\u00f3 el que me tildaran ya desde peque\u00f1a como una desagradecida que nunca estaba conforme con lo que ten\u00eda.&#8221;<\/span><\/em><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">** \u00bfAyudita para el 4\u00ba cap\u00edtulo&#8230;?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Cap\u00edtulo I y II<\/span><\/h3>\n<h3><a href=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/04\/17\/el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-i\/\">https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/04\/17\/el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-i\/<\/a><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/04\/24\/el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-ii\/\">https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/04\/24\/el-cuento-de-los-miercoles-el-divorcio-de-lola-ii\/<\/a><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"mailto:laalquimista99@hotmail.com\">laalquimista99@hotmail.com<\/a><\/span><\/h3>\n<h3><em><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/em><\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &#8220;Aparte de Soco no tengo muchas amigas; soy hija \u00fanica y aprend\u00ed a jugar sola. 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