{"id":2167,"date":"2013-10-12T00:32:02","date_gmt":"2013-10-11T23:32:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=2167"},"modified":"2013-10-12T00:32:02","modified_gmt":"2013-10-11T23:32:02","slug":"el-sutil-concepto-de-sentirse-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/10\/12\/el-sutil-concepto-de-sentirse-en-casa\/","title":{"rendered":"El sutil concepto de &#8220;sentirse en casa&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/img.ph.126.net\/6X-OmIe9ZjhYSxSd-7is_w==\/3238088132080114646.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"468\" \/><\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Uno cree que, con el paso de los a\u00f1os y el fin de muchas batallas, ha conseguido \u201cdise\u00f1ar\u201d el entorno dom\u00e9stico perfecto para sentirse en su madriguera, protegido, confortable, en paz con las peleas interiores y aislado de los ataques externos. Es ese concepto tan sutil que hace que a cuatro paredes y una antena en el tejado le llamemos \u201cnuestra casa\u201d y, como si fuera refugio ancestral de \u00fatero invulnerable permite al humano atribulado descansar de la batalla diaria en que se ha convertido la vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Sin embargo, existen muchos matices, much\u00edsimos, que van a influir -para bien y para mal- en proporcionar esa sensaci\u00f3n de confort y elegido abandono,<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Nunca me sent\u00ed \u201cen casa\u201d en ning\u00fan hotel. Por muy \u201cfamiliar\u201d o lujoso que fuera, porque todav\u00eda no ha conseguido ning\u00fan arquitecto impregnar el espacio con la energ\u00eda del amor, de la generosidad, del cari\u00f1o y la entrega. Quiz\u00e1s sea por eso que tantas personas, aun viviendo en \u201chogares\u201d en los que hay \u201cde todo\u201d siguen buscando febrilmente su lugar en el mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Son las siete de la ma\u00f1ana en M\u00e9rida, capital de la provincia de Yucat\u00e1n (Mexico). Todav\u00eda no se han despertado ni el calor ni los mosquitos y el porche fresco rodeado de naranjos -amargos- y limoneros -\u00e1cidos- envuelve mi cuerpo descansado y propicia el sentir que necesita inventar palabras despu\u00e9s de horas de silencio. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El agua de la alberca parece invitarme a ba\u00f1ar mi contento. Uno de los dos gatos que se han instalado como okupas en el espacio fresco en el que, por arte de magia, aparece cada ma\u00f1ana un cuenco de comida y otro de agua limpia, me mira desde lejos. Probablemente piense que \u00e9l lleg\u00f3 antes a esta casa donde vive una pareja joven que ya va teniendo arrugas en la cara &#8230;pero de tanto sonreir. Me mira circunspecto y no se acerca. Hace bien.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Por el flanco derecho, bajo los \u00e1rboles que todav\u00eda no tienen nombre para m\u00ed bajan y suben, entran y salen, p\u00e1jaros que cantan el ritmo de un reloj que no despierta a nadie. Hay muy poca brisa, el mar no est\u00e1 cerca, pero es temporada de vientos y la humedad tambi\u00e9n ha aprendido a volar y dar un respiro.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ayer en la noche, con cansancio en las maletas y alegr\u00eda en el coraz\u00f3n, llegamos a esta casa desconocida, nueva, diferente. Un peque\u00f1o laberinto de estancias dispuestas alrededor del patio, de los \u00e1rboles, de los sue\u00f1os de mis hijos que florecen exuberantes en medio de una vegetaci\u00f3n singular.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">He dormido en una cama fresca y acogedora. En una habitaci\u00f3n que nada tiene de m\u00ed todav\u00eda porque es la primera vez que me acoge pero que ya me est\u00e1 ofreciendo la protecci\u00f3n del buen sue\u00f1o, del feliz descanso, la sensaci\u00f3n de que todo vuelve a estar en orden en mi vida, a miles de kil\u00f3metros de la oficina del catastro donde figura, en letra algo torcida, que \u201ctengo\u201d una casa a mi nombre&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 nuestra casa de verdad? \u00bfCreemos que realmente s\u00f3lo nos corresponde una en esta vida o tantas como corazones las puedan habitar?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Voy a buscar la cocina. S\u00e9 que est\u00e1 al otro lado del patio, rodeando la casa, tras una puerta donde todo lo que me espera me sonr\u00ede. Caminar\u00e9 en silencio para no despertar a mi familia.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Estoy en casa. De nuevo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En fin.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">LaAlquimista<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Uno cree que, con el paso de los a\u00f1os y el fin de muchas batallas, ha conseguido \u201cdise\u00f1ar\u201d el entorno dom\u00e9stico perfecto para sentirse en su madriguera, protegido, confortable, en paz con las peleas interiores y aislado de los ataques externos. 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