{"id":2308,"date":"2013-12-02T08:27:58","date_gmt":"2013-12-02T07:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=2308"},"modified":"2013-12-02T08:27:58","modified_gmt":"2013-12-02T07:27:58","slug":"el-silencio-un-amigo-que-me-abandona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2013\/12\/02\/el-silencio-un-amigo-que-me-abandona\/","title":{"rendered":"El silencio, un amigo que me abandona"},"content":{"rendered":"<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/12\/Fragile-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2309\" title=\"Fragile 4\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/12\/Fragile-4.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"557\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/12\/Fragile-4.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2013\/12\/Fragile-4-259x300.jpg 259w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">A veces pienso que vivimos tan inmersos en el ruido que ya lo hemos incorporado a nuestro ser como si fuera una funci\u00f3n biol\u00f3gica m\u00e1s, algo tan natural como respirar o tener voz para hablar y coraz\u00f3n para bombear sangre.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Nunca se escucha tanto el ruido como cuando cesa\u2026hay un momento, un segundo aterrador que golpea los t\u00edmpanos justo en ese \u201calba\u201d que hace frontera entre las agresiones ac\u00fasticas y el para\u00edso del silencio.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Nos hemos acostumbrado a que nuestro sue\u00f1o tenga una B.S.O. (Banda sonora original) seg\u00fan el barrio en el que vivimos; los camiones de la basura, la sirena de la f\u00e1brica, la bulla de los centros de diversi\u00f3n nocturna y los noct\u00e1mbulos, el vecino que madruga much\u00edsimo y hace retumbar la casa entera como queri\u00e9ndonos fastidiar con su fastidio por tener \u00e9l que levantarse y los dem\u00e1s poder seguir en la cama un par de horas m\u00e1s. El fragor del tr\u00e1fico, los acelerones de algunas motos, los bocinazos de los impacientes, las sirenas estridentes que nos recuerdan que somos humanos fr\u00e1giles y expuestos: ambulancias, bomberos, polic\u00eda.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Los ruidos dom\u00e9sticos sin consideraci\u00f3n a los propios t\u00edmpanos: la televisi\u00f3n estridente, electrodom\u00e9sticos de impacto\u2026 y los gritos, las peleas, las discusiones, los beb\u00e9s que lloran, los ni\u00f1os que berrean, los adolescentes que chillan, los adultos que pierden los papeles\u2026<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">La invasi\u00f3n que supone el tel\u00e9fono, sonando varias veces al d\u00eda, agrediendo al ser pac\u00edfico que todos llevamos dentro, con sus propuestas de m\u00e1s megas o menos pegas. Aunque ahora la tecnolog\u00eda se ha dado cuenta de que hay que silenciar la palabra y ya no se escucha en el autob\u00fas a la gente que comunica a trav\u00e9s del m\u00f3vil la posici\u00f3n del mismo y el tiempo que tardar\u00e1 en llegar a casa sino que env\u00eda un silencioso mensaje a trav\u00e9s del teclado del aparatito\u2026\u00a1Gracias whatsapp!<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Hablamos cada vez menos con quien tenemos al lado y sin embargo seguimos haciendo ruido para nosotros mismos. La m\u00fasica estridente conectada directamente al o\u00eddo interno mediante pinganillos para acompa\u00f1ar \u2013y destrozar- un paseo buc\u00f3lico, una caminata por un parque, la locura de salir a correr y machacar los latidos del coraz\u00f3n con una m\u00fasica que no podemos sentir, ni acaso escuchar tan siquiera\u2026<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00bfQu\u00e9 le hemos hecho al silencio que ya no habita entre nosotros?<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por eso, algunos d\u00edas ni siquiera quiero hablar con nadie\u2026 para escuchar mi silencio interior que tiene tantas cosas que decirme.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">En fin.<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"font-size: large;\">\u00a0Amanda Arruti. Serie &#8220;Fragile&#8221;<\/span><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 A veces pienso que vivimos tan inmersos en el ruido que ya lo hemos incorporado a nuestro ser como si fuera una funci\u00f3n biol\u00f3gica m\u00e1s, algo tan natural como respirar o tener voz para hablar y coraz\u00f3n para bombear sangre. Nunca se escucha tanto el ruido como cuando cesa\u2026hay un momento, un segundo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2308"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2308"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2308\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}