{"id":2780,"date":"2014-11-03T08:18:44","date_gmt":"2014-11-03T07:18:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=2780"},"modified":"2014-11-03T08:18:44","modified_gmt":"2014-11-03T07:18:44","slug":"mujeres-siempre-detras-de-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2014\/11\/03\/mujeres-siempre-detras-de-los-hombres\/","title":{"rendered":"Mujeres (siempre) detr\u00e1s de los hombres"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone\" src=\"\/\/www.plataformadeartecontemporaneo.com\/pac\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/Shirin-Neshat-Rapture-Series-1999-Foto-Larry-Barns-Cortes%C3%ADa-de-J%C3%A9r%C3%B4me-de-Noirmont-Par%C3%ADs-%C2%A9-Shirin-Neshat.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"313\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>La primera vez en mi vida que me cruc\u00e9 con una mujer con la cabeza y el rostro tapado fue en el invierno de 1976, en el metro de Paris, en mi primer viaje a la gran urbe que luego tanto he llegado a amar. Mi asombro no ten\u00eda m\u00e1s l\u00edmites que los de mi inteligencia de veintea\u00f1era contemplando la abigarrada y variopinta multitud que se arracimaba en los vagones. Jam\u00e1s en mi vida hab\u00eda visto \u201cen directo\u201d a personas de tantas razas mezcladas. Negros de todos los matices y pa\u00edses, asi\u00e1ticos inidentificables, europeos de todos los confines, todos ellos tan asombrosamente diferentes a la vez que iguales a m\u00ed\u2026 Pero si hab\u00eda un cierto regocijo cosmopolita en mi incipiente alma de viajera este se vio enseguida mutilado por la evidencia de aquellas mujeres con el rostro tapado, ostentosamente musulmanas, que se situaban justo detr\u00e1s del hombre o los hombres que las acompa\u00f1aban o quiz\u00e1s custodiaban, pero nunca escoltaban.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>De repente se me vinieron encima los textos de la Beauvoir, la <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>Woolf o la Nin, en un abanico extempor\u00e1neo y cat\u00e1logo viviente del sometimiento femenino a las leyes y normas masculinas; fue un hachazo que destap\u00f3 mis resquicios \u2013cuando no eran m\u00e1s que atisbos- feministas, a pesar de haber pasado de puntillas por el \u201cfeminismo de sal\u00f3n\u201d que imperaba en mi ciudad de provincias. Entonces tom\u00e9 conciencia de que exist\u00eda realmente otro lugar en el que las mujeres de medio mundo no ten\u00edan nada que rascar, el lugar que est\u00e1 literalmente detr\u00e1s de los hombres.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Aquel viaje y aquella experiencia me provoc\u00f3 una revulsi\u00f3n interior, me llegu\u00e9 a escandalizar y rasgar las vestiduras emocionales, mi intelecto recibi\u00f3 en vivo y en directo el golpe de la diferencia basada en la sumisi\u00f3n, el acatamiento al orden religioso, la mansedumbre incuestionada ante el macho del reba\u00f1o\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Como no hay m\u00e1s conocimiento que valga la pena que el emp\u00edrico (en ciertos temas) se desat\u00f3 en m\u00ed una especie de curiosidad\/deseo de ver c\u00f3mo viv\u00edan otras mujeres lejanas, desconocidas, impensables, y as\u00ed viaj\u00e9 a India y pa\u00edses vecinos donde encontr\u00e9 a la mujer con la cara destapada y el vientre al aire (gracias al sari habitual) pero cuya dignidad segu\u00eda yendo a reconc\u00f3n <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>del var\u00f3n de la especie. Me estremec\u00ed cuando presenci\u00e9 en Benar\u00e9s cremaciones de cad\u00e1veres a dos metros de distancia y me confirmaron que, hasta hac\u00eda bien poco, muchas viudas se inmolaban junto con el esposo porque esa era la costumbre a la que no pod\u00edan sustraerse. En Tailandia, junto a uno de los mejores hoteles de Bangkok, visit\u00e9 un prost\u00edbulo \u2013como observadora- en el que se exhib\u00edan y alquilaban por horas criaturas del sexo femenino que segu\u00edan estando en la pubertad y mi indignaci\u00f3n y mi dolor creci\u00f3 por encima de lo imaginable. En Nepal encontr\u00e9 a mujeres silenciosas, esclavizadas, reducidas a una sombra invisible, como la Kumari, esa diosa\/ni\u00f1a que permanece encerrada mientras es virgen, mientras espera la menstruaci\u00f3n, en una esclavitud venerada. La Kumari real de Katmand\u00fa lleva desde los tres a\u00f1os alejada f\u00edsica y mentalmente del mundo, apartada de su familia, torturada psicol\u00f3gicamente por el fanatismo y la costumbre hinduista.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Los pa\u00edses musulmanes que a lo largo de los a\u00f1os he visitado me han ofrecido un contacto posible con la realidad de una religi\u00f3n aceptada, defendida y enaltecida por la propia mujer que es censora y jueza de su propia conducta de una forma r\u00edgida e incluso deshumanizada. Siempre cuento la an\u00e9cdota de cuando mis hijas y yo hubimos de \u201cdisfrazarnos de musulmanas\u201d comprando ropajes y pa\u00f1uelos adecuados para poder transitar las calles de ciertos pueblos de Jordania mientras su reina, la del papel couch\u00e9, se viste de Dios o de Dior para dar imagen de aperturismo mientras que su pueblo, sus mujeres siguen teniendo menos valor que la comida que sobra y se da a los animales. De Turqu\u00eda a Egipto no mejora la situaci\u00f3n por muchos intentos de europeizar (maquillar) el tema. De los pa\u00edses del Magreb prefiero no hablar porque se me saltan las l\u00e1grimas de rabia; si alguna vez me pierdo que no me busquen all\u00ed.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En tierras africanas de Kenya o Senegal no fue mejor la cosa; all\u00ed las mujeres son hermosas y van ligeras de ropa, y aun siendo muchas cristianas, no tienen m\u00e1s derecho que el que el macho de la aldea les quiera otorgar, conformando un harem del que son responsables ellas y del cuidado de los hijos que les son engendrados al capricho de la testosterona del hombre.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>No fue menor el impacto que recib\u00ed de la mujer jud\u00eda en la ciudad de Jerusal\u00e9n. Ortodoxas y has\u00eddicas nacen para procrear, ocultan sus cabellos cortados bajo siniestras pelucas y no pueden mirar al hombre a los ojos ni tan siquiera darle la mano para saludarlo. Enmarcadas en un estado conflictivo, violento y beligerante como es el de Israel, su sumisi\u00f3n at\u00e1vica no tiene hoy en d\u00eda viso alguno de elevar su dignidad al m\u00ednimo que cualquier dios, incluido el suyo, deber\u00eda exigir para cualquier ser humano.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Dejo en el tintero a la mujer latina, cubana, sudamericana, mexicana e ind\u00edgena que sigue estando a merced de las voluntades machistas, soportando leyes infamantes, neg\u00e1ndoseles derechos que para nosotros son connaturales al ser humano. Dejo en el tintero mucho m\u00e1s porque no deseo que se interpreten mis palabras como generalidades ya que no lo son en absoluto.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Aqu\u00ed mismo, a la vuelta de la esquina, sigo viendo a matrimonios de cierta edad caminando ellas por delante, ellos por detr\u00e1s, -como si la inversi\u00f3n del lugar significara algo, que supongo que significa que si los hombres van detr\u00e1s es para vigilar a las mujeres- hablando entre ellas de \u201ccosas de mujeres\u201d y entre ellos de \u201ccosas de hombres\u201d. Y aunque digan que existe el matriarcado, de puertas para adentro el que grita es el hombre \u2013cuando le da por gritar- y el que suelta los pu\u00f1etazos es tambi\u00e9n el hombre \u2013cuando le da por sacar a pasear a la bestia que todos llevamos dentro. Lo que pasa es que aqu\u00ed hemos instaurado la estupidez esa de lo \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d \u2013que es la actualizaci\u00f3n del aforismo \u201cla ropa sucia se lava en casa\u201d- y ya no se puede llamar al pan, pan y al vino, vino porque queda feo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Pero la realidad es que, aqu\u00ed mismo, es casi siempre la mujer la que renuncia a su puesto de trabajo para seguir al marido; es la mujer la que pide permisos mil para llevar a sus hijos al m\u00e9dico; es la mujer la que terminada su jornada laboral va a hacer la compra, organiza y gestiona la casa y la familia y, todav\u00eda para m\u00e1s INRI, si te descuidas le deja al marido preparada la ropa que tiene que llevar al d\u00eda siguiente al trabajo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>La mujer sigue estando detr\u00e1s, pero no como vigilante o directora del espect\u00e1culo, sino como tramoyista, camarera, limpiadora, en ese backstage inmenso que abarca toda la infraestructura de la pareja.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>La estupidez esa de que \u201cdetr\u00e1s de todo gran hombre hay una gran mujer\u201d es el premio de consolaci\u00f3n para todas las que no han sido invitadas a la fiesta\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En fin.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>LaAlquimista<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por si alguien desea contactar:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>apartirdeloscincuenta2gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La primera vez en mi vida que me cruc\u00e9 con una mujer con la cabeza y el rostro tapado fue en el invierno de 1976, en el metro de Paris, en mi primer viaje a la gran urbe que luego tanto he llegado a amar. 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