{"id":2825,"date":"2014-12-19T07:14:04","date_gmt":"2014-12-19T06:14:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=2825"},"modified":"2014-12-19T07:14:04","modified_gmt":"2014-12-19T06:14:04","slug":"el-primer-beso-o-asi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2014\/12\/19\/el-primer-beso-o-asi\/","title":{"rendered":"El primer beso&#8230; o as\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: large;\"><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/api.ning.com\/files\/oto4-hHdKDEtqDaqfLF*ObrrasIlJXBq1b9KRmXjqyepghd9ZzH7rvH6OtwT-UVcQbd1IdhX7MOPhy8LwBKmEj0XvdFQ0mPg\/1071020575.jpeg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"278\" \/>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Alguien dijo la frase en una sobremesa c\u00e1lida y dulcemente alcoh\u00f3lica: \u201cesto est\u00e1 m\u00e1s rico que el primer beso\u201d, refiri\u00e9ndose a un postre de esos que ahora llaman de \u201cautor\u201d y no tienen nada que envidiar a los de \u201cla abuela\u201d. Y fue como si hubiera pasado un \u00e1ngel, que todas las f\u00e9minas presentes nos quedamos con la cucharilla en el entresuelo, a mitad de camino de la boca (que besaba) y el coraz\u00f3n (que animaba a hacerlo). La amiga m\u00e1s cercana me mir\u00f3 con cara picarona y s\u00e9 que pensaba lo mismo que yo: esto hay que recordarlo, bien merece un cap\u00edtulo aparte \u2013aunque sea peque\u00f1ito.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Avivar recuerdos del siglo pasado \u2013c\u00f3mo suena eso, por todos los demonios- tiene sus ventajas y sus inconvenientes, as\u00ed que soslayaremos estos \u00faltimos y teclear\u00e9 un rato intentando inventarle palabras a aquel primer \u00f3sculo que fue gota de lluvia fresca que acab\u00f3 en torrente imparable\u2026 <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>La adolescencia en una ciudad provinciana con \u00ednfulas como era la Donosti de los a\u00f1os sesenta no ten\u00eda ning\u00fan atractivo para las chicas con dos dedos de frente; porque la actitud de los chicos que nos \u201cpretend\u00edan\u201d era todo lo opuesto a aquello que alguna vez pod\u00edamos haber so\u00f1ado, no s\u00e9 si influenciadas por los seriales radiof\u00f3nicos que invad\u00edan las ondas hertzianas o por las revistas del color\u00edn que se pon\u00edan a la venta todas las semanas y de las que no pod\u00eda dar cuenta por estar firmemente prohibidas en mi casa. De hecho, la \u00fanica manera de sacar un poco la nariz fuera y respirar otro aire la daba una revista francesa \u201cSalut les copains\u201d que me tra\u00eda una amiga desde la cercana\/lejana Francia y que mi madre repasaba concienzudamente antes de permit\u00edrmela leer, seccionando con una gillette las p\u00e1ginas donde ven\u00edan, por ejemplo, anuncios descocados de j\u00f3venes \u201cpollitas\u201d en sujetador.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Es decir, que dejarse besar por un chico era tan arriesgado como intentar ir a misa sin mantilla: merecedor de escarnio p\u00fablico y lapidaci\u00f3n de la dichosa \u201cfama\u201d que toda joven deb\u00eda mantener pura y blanca hasta m\u00e1s o menos los aleda\u00f1os del altar el d\u00eda de su boda.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Porque los chicos de entonces alardeaban insensatamente de sus avances con nosotras, los pocos que consegu\u00edan traspasar la frontera entre el pecado venial y el pecado mortal que estaba, m\u00e1s o menos, entre el beso en la boca y las manos alrededor de la cintura. Hubo una canci\u00f3n de Los Brincos, llamada \u201cLola\u201d que nos pon\u00eda a cien a todos porque se atrev\u00eda a decir con todas las letras que primero \u201cla bes\u00e9 en la cara, la bes\u00e9 en la boca\u2026\u201d y eso, ufff, nos elevaba a las alturas de Hollywood o\u00a0parecido.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>As\u00ed las cosas, y despu\u00e9s de este proleg\u00f3meno morbosillo, tendr\u00e9 que confesar que lo que hac\u00edamos todas, pero todas todas, era tener nuestros \u201cligues\u201d durante el veraneo vacacional en otras latitudes o, las que se quedaban en la ciudad, aprovechar la estad\u00eda de chicos franceses o incluso ingleses que acud\u00edan atra\u00eddos por las playas norte\u00f1as y el buen tiempo veraniego que, curiosamente, respetaba el calendario y no como ahora que hace un calor de castigo en marzo y se tira luego todo el mes de julio lloviendo a c\u00e1ntaros.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Mi primer beso tiene por decorado una noche mediterr\u00e1nea, a principios del mes de septiembre y en la linde de mis catorce a\u00f1os. Sal\u00edamos a bailar en grupo chicos y chicas con la necesidad de mezclarnos con gente joven como nosotros, huidos de las severidades paternas que dorm\u00edan tranquilamente mientras nosotros sal\u00edamos furtivamente por puertas y ventanas hacia el \u201cdesenfreno\u201d de una discoteca playera, oscura, llena de hormonas y boleros para bailar \u201cagarrao\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>\u00c9l se llamaba Antonio y era el socorrista de la piscina del hotel: el m\u00e1s alto, el m\u00e1s cachas y el m\u00e1s puesto en las lides de enamorar a c\u00e1ndidas adolescentes durante quince d\u00edas. Tambi\u00e9n supongo que era el m\u00e1s cre\u00eddo y pazguato, pero eso no ten\u00eda mayor importancia. \u00bfC\u00f3mo es que Antonio me eligi\u00f3 a m\u00ed entre el ramillete juvenil que se le ofrec\u00eda sin rubor? Seguramente porque yo era la que menos ojitos le puse, seguramente porque llevaba un ba\u00f1ador con faldita horroroso en vez de los primeros bikinis de mis amigas -que parec\u00edan cotas de malla- y que no pude llevar hasta bien cumplidos los diecis\u00e9is. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Todas mis amigas me vieron, todas mis amigas se lo contaron a sus respectivas madres y algunas de ellas, las amigas, me preguntaron al d\u00eda siguiente si no ten\u00eda miedo de \u201chaberme quedado embarazada\u201d ya que, y esto es lo m\u00e1s grave del asunto, en aquella \u00e9poca, la ignorancia sobre la din\u00e1mica procreadora era tal entre las ni\u00f1as mal o nada informadas por sus madres o el entorno, que se pensaba que de un beso pod\u00eda devenir un embarazo inopinado.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>De aquel primer beso recuerdo la luna llena sobre las rocas maravillosas de Roda de Bar\u00e1, en una calita que todav\u00eda hoy visito, llamada Roc San Cayetano y en donde mi hija peque\u00f1a y yo estuvimos este verano deleit\u00e1ndonos con una paella maravillosa y\u2026algunos cuentos tontos sobre mi primer beso. De recuerdo tengo tambi\u00e9n la sensaci\u00f3n horrible que me embarg\u00f3 al d\u00eda siguiente \u2013domingo- por tener que acudir a la misa en familia y no atreverme a comulgar puesto que, casi con toda seguridad, estaba yo condenada por pecadora\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Cuando volv\u00ed a Donosti y les cont\u00e9 a mis amigas de aqu\u00ed \u201clo que hab\u00eda hecho\u201d \u00e9stas se dividieron en dos bandos: las que me tildaron directamente de \u201catrevida\u201d \u2013por no decir otros ep\u00edtetos m\u00e1s agresivos- y las que se burlaron de m\u00ed por darle importancia a una cosa tan natural como el juego er\u00f3tico entre chicas y chicos, mucho m\u00e1s deseable cuanto m\u00e1s prohibido estaba.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En realidad somos la \u00faltima generaci\u00f3n \u2013espero- de mujeres \u2013y algunos hombres- que llegamos v\u00edrgenes a los matrimonios que nos esperaban, acechantes y casi inevitables, a la vuelta de la esquina de la veintena que ya ten\u00eda prisa por llegar.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>\u00a1Qu\u00e9 tiempos, qu\u00e9 inocencia! Y cuanta maldad, represi\u00f3n y falta de sentido com\u00fan por parte de quienes nos hicieron ir en contra de la propia naturaleza y nos metieron en la cabeza el convencimiento de que los besos eran algo pecaminoso\u2026hasta que nos bes\u00f3 el chico guapo que tuvo el valor de ense\u00f1arnos el truco de tanta magia <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>escondida.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Ahora hay que fijarse en otros besos, los que nos quedan por regalar, los besos presentes,los besos ausentes, los besos <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>escondidos en el fondo del coraz\u00f3n, los besos que todav\u00eda deseamos, <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>los que<\/strong> <strong>nos esperan, los que necesitamos&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En fin.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>LaAlquimista<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por si alguien desea contactar:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>\u00a0<a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Alguien dijo la frase en una sobremesa c\u00e1lida y dulcemente alcoh\u00f3lica: \u201cesto est\u00e1 m\u00e1s rico que el primer beso\u201d, refiri\u00e9ndose a un postre de esos que ahora llaman de \u201cautor\u201d y no tienen nada que envidiar a los de \u201cla abuela\u201d. 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