{"id":3231,"date":"2015-11-23T08:30:23","date_gmt":"2015-11-23T07:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=3231"},"modified":"2015-11-23T08:30:23","modified_gmt":"2015-11-23T07:30:23","slug":"vaivenes-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2015\/11\/23\/vaivenes-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Vaivenes de la vida"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/www.blogseitb.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2013\/04\/7510941622_59e13f1194_z.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Cuando pasas de los cincuenta con generosidad empiezan a ocurrir cosas mareantes: llega el famoso s\u00edndrome del nido vac\u00edo tanto por los hijos que se van como por las parejas que tienen que irse y uno se queda mirando la vida como si fuera una pared desconchada que no se sabe por d\u00f3nde empezar a remozar. Entonces se emprenden diversas actividades \u2013unas con acierto otras con desconcierto- intentando que la noria se est\u00e9 quieta y se despeje el sabor amargo de tanto sube y baja.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Entonces vas colocando los libros encima de la mesa con precisi\u00f3n milim\u00e9trica, los platos en el escurrevajillas por tama\u00f1os y las toallas en el armario por colores. Revisas la lista de amistades, tachas o a\u00f1ades, y resistes el nefasto pensamiento de ir a la peluquer\u00eda a te\u00f1irte el pelo de un color imposible. Reubicar emociones, ordenar la biograf\u00eda, apuntalar los sentimientos que quedan.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Y seguir viviendo con los restos de esperanza y vigilando la anal\u00edtica anual preceptiva. Pura resiliencia de supervivencia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Pero un d\u00eda una hija vuelve para disfrutar de una quincena de vacaciones, dice que te a\u00f1ora y te extra\u00f1a y t\u00fa le crees porque es impensable no creerle y vuelves a poner flores en los jarrones y a comprar para un regimiento, a desempolvar las recetas que le gustan, a ir de tiendas, de paseo, de bares, de ilusiones\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Es un par\u00e9ntesis de algo parecido a la felicidad, m\u00e1s bonito y divertido que ir a un parque de atracciones pero igual de mareante porque las ma\u00f1anas se llenan de besos, las tardes de complicidad y hay abrazos de los de antes de dormir con peluches en la almohada. De repente la vida retrocede veinte a\u00f1os y te miras en el espejo y te ves a trav\u00e9s de los ojos de esa criatura que se ha convertido en un ser adulto, hermoso, fuerte e incluso valiente, pero que te cosquillea los aleda\u00f1os del alma con aquellas cancioncillas que le susurrabas y los cuentos m\u00e1gicos llenos de personajes inventados con los que dormiste la inocencia de su ni\u00f1ez.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>La maravilla es que esa persona se deja abrazar, mimar, acariciar, peinar el cabello y te mira con aquella mirada que te hizo sentir la mujer m\u00e1s feliz del mundo hace ya m\u00e1s de veinte a\u00f1os. La maravilla es que una hija adulta tenga la capacidad de metamorfosear, aunque sea durante un par de semanas, a una mujer madura que cre\u00eda que no iba a volver a sentir las ganas \u00edntimas de contar un cuento\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Dentro de unos d\u00edas volver\u00e1 a su otro pa\u00eds, al espacio que ha sabido crear para vivir feliz, al nido que yo no le he ayudado a fabricar sino que ha elegido en libertad; y me dejar\u00e1 llena de emociones encontradas, mareada del carrusel del que no puedo bajarme todav\u00eda, del que caer\u00e9 medio aturdida cuando se cierre la puerta tras ella y todo vuelva a recuperar el c\u00f3modo y anodino orden que con tanta alegr\u00eda y amor hemos podido alterar durante unos d\u00edas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Vaivenes de la vida, vaivenes del amor, todo est\u00e1 bien, todo est\u00e1 en orden\u2026la vie est belle!<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En fin.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>LaAlquimista<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por si alguien desea contactar:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong><a href=\"mailto:apartirdeloscincuenta@gmail.com\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Cuando pasas de los cincuenta con generosidad empiezan a ocurrir cosas mareantes: llega el famoso s\u00edndrome del nido vac\u00edo tanto por los hijos que se van como por las parejas que tienen que irse y uno se queda mirando la vida como si fuera una pared desconchada que no se sabe por d\u00f3nde empezar [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3231"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}