{"id":3410,"date":"2016-03-09T08:29:37","date_gmt":"2016-03-09T07:29:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=3410"},"modified":"2016-03-09T08:29:37","modified_gmt":"2016-03-09T07:29:37","slug":"parientes-o-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2016\/03\/09\/parientes-o-familia\/","title":{"rendered":"\u00bfParientes o familia?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: large;\"><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/ilusioname.es\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/cuando-la-familia-ahoga.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"271\" \/><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En mi \u00faltimo viaje a M\u00e9xico conoc\u00ed a la madre de mi futuro yerno, una mexicana guap\u00edsima, de amplia sonrisa y no menos amplio coraz\u00f3n. En el primer abrazo le dije: -\u201c<em>as\u00ed que vamos a ser consuegras<\/em>\u2026\u201d y ella me contest\u00f3: -\u201c<em>No, Cecilia, que vamos a ser familia<\/em>\u201d. Me atrap\u00f3 en un instante y sent\u00ed la suerte que iba a tener mi hija con una \u201csuegra\u201d de este calibre emocional\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Mil veces escuchada la penosa historia de familias que no se entienden, enfrentadas en una absurda guerra de egos, soberbias y rencores, despu\u00e9s de sufrir tambi\u00e9n en mis propias carnes esos cruentos desgarrones emocionales, llegu\u00e9 ya hace mucho tiempo a la conclusi\u00f3n de que empe\u00f1arse por encima de toda l\u00f3gica y supervivencia an\u00edmica en pertenecer a un n\u00facleo sangu\u00edneo que nos viene impuesto con la sangre envenenada es tiempo perdido. Y no digamos la energ\u00eda.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Tambi\u00e9n se puede aprender a aceptar lo inevitable, a estar de acuerdo en que no todos caemos bien a todos y que las envidias, celos y desencuentros que se prolongan desde la infancia compartida ni con la mejor de las intenciones adultas pueden volver a encontrarse en un plano afectivo. A veces ocurre que \u201cqueremos que el otro cambie\u201d a nuestra conveniencia y como no lo hace seguimos con el enfurru\u00f1amiento cr\u00f3nico, port\u00e1ndolo en la mochila como una r\u00e9mora. A veces ocurre que son \u201clos dem\u00e1s\u201d los que quieren que modifiquemos nuestro comportamiento y como nosotros \u2013sencillamente- no nos vemos en esa disposici\u00f3n, recibimos a cambio de ejercer la libertad que nos es propia, denuestos y cr\u00edticas, cuando no condenas patibularias.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Son las \u201cluces y sombras\u201d de cualquier \u00e1rbol geneal\u00f3gico que se precie.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por el contrario, hay \u201cotra familia\u201d no biol\u00f3gica que va gest\u00e1ndose a lo largo de la vida sin que la sangre tenga nada que ver en ello. Son esas personas amigas que van a\u00f1adi\u00e9ndonos a su biograf\u00eda con los brazos abiertos, sin echar cuentas de p\u00e1ginas mohosas porque no tienen la memoria del rencor activada con nosotros. Son esas personas amigas a las que acogemos tambi\u00e9n con los brazos abiertos porque no traen una carga emocional a cuestas que nos reabra heridas. Son, en definitiva, quienes vienen a \u201csumar\u201d en vez de a \u201crestar\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Los lazos con los buenos y fieles amigos pueden ser indestructibles, a prueba de fuego porque no lanzar\u00e1n nunca llamaradas para quemarnos en sus hogueras de condena; nosotros tampoco seremos capaces de juzgarlos ni criticarlos como puedan hacer sus propios familiares en los malos momentos. Hay a veces m\u00e1s comprensi\u00f3n en una amiga que en la propia madre; puede darse que nuestra propia hija se encuentre m\u00e1s cercana a una amiga que a nosotras mismas: es justo e incluso saludable.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Los tachones y desgarros en mi biograf\u00eda los ha producido mi propia familia, la que me dio la vida, me aliment\u00f3 y me coloc\u00f3 en un entorno en el que hab\u00eda de todo. Eso quiero decir: de todo. Yo misma, en primera persona y como miembro de ese grupo, no he sido capaz de darles el amor que esperaban recibir ni he cumplido con las expectativas que hab\u00edan depositado \u2013e incluso exigido- en mi persona. <\/strong><\/span><span style=\"font-size: large;\"><strong>Cuando comprend\u00ed \u2013con horror- que <em>\u201cla sangre s\u00f3lo hace parientes y el amor hace familia\u201d\u2026<\/em>ya era demasiado tarde.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por eso procuro ahora mismo que mis hijas \u2013que llevan mi sangre- reciban mi amor y comprendan que \u201chago todo lo mejor posible\u201d por expres\u00e1rselo. Aunque no pueda ser siempre lo que ellas esperan que sea, aunque no sea \u201cla madre al uso\u201d que toda mujer ha deseado tener alguna vez.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>En fin.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Laalquimista<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>Por si alguien desea contactar:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><strong>apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En mi \u00faltimo viaje a M\u00e9xico conoc\u00ed a la madre de mi futuro yerno, una mexicana guap\u00edsima, de amplia sonrisa y no menos amplio coraz\u00f3n. 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