{"id":3549,"date":"2016-07-01T07:00:08","date_gmt":"2016-07-01T06:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=3549"},"modified":"2016-07-01T07:00:08","modified_gmt":"2016-07-01T06:00:08","slug":"reflexiones-a-la-orilla-del-mar-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2016\/07\/01\/reflexiones-a-la-orilla-del-mar-i\/","title":{"rendered":"Reflexiones a la orilla del mar (I)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/2.bp.blogspot.com\/-suowc_Mxm3Y\/T1Q9oMInNrI\/AAAAAAAABK4\/1G2RCE68q20\/s1600\/Estrella+de+Mar.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Cuando se va a la playa con la sana idea de dar un buen paseo por la orilla culmin\u00e1ndolo con un buen chapuz\u00f3n, queda mucho tiempo libre. El tiempo que el com\u00fan de los mortales utiliza para tumbarse en la arena y entregarse con pasi\u00f3n descontrolada a las caricias y quemaduras del sol o el tiempo que se demora en el chiringuito de las cervezas o tras el librillo de sudokus a m\u00ed se me estira sin prisa y sin pausa. Bajo la sombrilla preceptiva prefiero estar en silencio a volcarme en una ch\u00e1chara ocasional; sin pinganillos que traen m\u00fasica o malas noticias, sin un triste ebook que me fatigue la vista, sin cubo ni palas ni nietos con los que jugar, me entrego sin temor alguno a reflexionar, elucubrar o imaginar sobre todo lo que aparece por los aleda\u00f1os de mi campo visual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">De momento poca gente en lontananza; son las ocho y media de la ma\u00f1ana y quien trabaja ya ha tenido su raci\u00f3n diaria de playa y quien no lo hace est\u00e1 todav\u00eda remoloneando alrededor del caf\u00e9 con leche y las tostadas. He caminado veinte minutos hacia la izquierda y treinta hacia la derecha \u2013los br\u00edos matutinos se me agotan enseguida; un ba\u00f1o sin que me d\u00e9 miedo el agua fresca se impone para mantener la sensaci\u00f3n de vigor y movimiento. Luego me quito la ropa mojada y recupero el calorcito corporal dejando que el sol acaricie la sombrilla y me alcance filtrado y de refil\u00f3n, como los amores a partir de cierta edad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Y a mirar, que es gratis.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Me invent\u00e9 un juego hace varios a\u00f1os consistente en identificar a los paseantes cotidianos e imaginar sus historias, los porqu\u00e9s y el c\u00f3mo de sus andares y su ritmo, el trasfondo de los gestos, el sentido y la intenci\u00f3n. Tonter\u00edas para distraerme pero que, sin darme cuenta apenas, me integra en un grupo de gente af\u00edn, el de quienes en solitario prefieren caminar\u2026 y no s\u00f3lo por la orilla del mar. Cuando pasan frente a mi puesto de observaci\u00f3n quiz\u00e1s han sentido mi mirada y algunos \u2013al cabo de dos o tres d\u00edas- esbozan un gesto de reconocimiento o saludo. Me miran con la misma curiosidad que yo les miro a ellos, la playa es p\u00fablica, nuestras actitudes tambi\u00e9n. Hay m\u00e1s mujeres que hombres, ellas con sombreros y pamelas, ellos quiz\u00e1s con alguna gorra, pero preferiblemente con el cr\u00e1neo expuesto al sol. No hay pudores absurdos en la exhibici\u00f3n del cuerpo; <\/span><span style=\"font-size: large;\">gente con sobrepeso la mayor\u00eda, blandiendo arrugas como medallas, canas o calvas naturales, todos liger\u00edsimos de ropa no pueden esconder lo que los ropajes maquillan: la edad, el cansancio, los excesos o las carencias, la enfermedad, la vida a fin de cuentas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Los j\u00f3venes pasean poco; llegan a la playa con el \u00e1ngelus arrastrando lega\u00f1as, sue\u00f1o y quiz\u00e1s algo de resaca, como si les pesara el cuerpo m\u00e1s por divertirse que por cargar con la vida a cuestas. Yo tambi\u00e9n lo hice, afortunadamente cada \u00e9poca de mi vida interpret\u00e9 el papel que me correspond\u00eda, al igual que ahora que me quedo bajo mi veraniego sombrero viendo a la gente pasar, ideando el men\u00fa entre ensaladas y pescados, cerrando los ojos un instante para acordarme de cuando aqu\u00ed mismo, en esta misma playa, jugaba con mis hijas a que la vida era eterna, el mar un parque de juegos, el sol la caricia que excita en vez de abrasar y la arena el material con el que construir\u00edamos tantos castillos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Me he hecho mayor, soy una se\u00f1ora se mire por donde se mire, abuela principiante de una criatura que me quita el sentido incluso en la distancia, pero por las ma\u00f1anas, el Mediterr\u00e1neo apacible me remansa los sue\u00f1os que siempre tuve, me marea un poco y por un instante aparece aquella joven en bikini, veo a la mujer con el bitter en la mano, a la amatxo con las cremas a cuestas, y miro mis manos y releo\u00a0 la historia pasada porque nada ha cambiado en ellas, son las mismas que jugaron, temblaron, soportaron, acariciaron y moldearon parte de la propia arcilla y de algunas otras que por ellas pasaron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Son ya las diez y media y recojo mis b\u00e1rtulos; ahora que todos vienen, yo me voy. Esto debe ser lo que dec\u00edan los abuelos: \u201cestar de vuelta de todo\u201d. Y as\u00ed seguir\u00e1 siendo hasta el final\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En fin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Cuando se va a la playa con la sana idea de dar un buen paseo por la orilla culmin\u00e1ndolo con un buen chapuz\u00f3n, queda mucho tiempo libre. 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