{"id":3645,"date":"2016-10-07T07:09:13","date_gmt":"2016-10-07T06:09:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=3645"},"modified":"2016-10-07T07:09:13","modified_gmt":"2016-10-07T06:09:13","slug":"la-odisea-de-coger-un-taxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2016\/10\/07\/la-odisea-de-coger-un-taxi\/","title":{"rendered":"La odisea de coger un taxi"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/66.media.tumblr.com\/bce100d0c43a7776154f9d79500a0b0a\/tumblr_nkwtzpHLaV1s62lq2o1_400.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"600\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En realidad el t\u00edtulo del post deber\u00eda ser: <em>\u201cLa odisea de coger un taxi un s\u00e1bado de madrugada en la Capital Europea de la Cultura<\/em> <em>2016<\/em>\u201d. Pero una es discreta y sabe que no hay que tirar piedras contra su propio tejado, me ense\u00f1aron en casa a no hablar mal de \u201clo nuestro\u201d, m\u00e1s bien a disimular, echar los balones fuera o, simplemente, a <em>com\u00e9rmelo con patatas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El caso es que el s\u00e1bado pasado estaba yo tan feliz en una fiesta de cumplea\u00f1os en Gros cuando, al filo de las doce de la noche, me sobrevino un horrible dolor de muelas. Quien lo haya padecido alguna vez sabr\u00e1 que no hay dolor que se le pueda igualar, -dar a luz un juego de ni\u00f1as-, as\u00ed que me desped\u00ed de mis amigos en plan \u201cbomba de humo\u201d y me lanc\u00e9 a la calle \u2013ascensor mediante- y con paso m\u00e1s que acelerado me dirig\u00ed a la parada de taxis de Paseo Col\u00f3n. All\u00ed, varias personas con cara de resignaci\u00f3n nocturna -y cristiana-, me indicaron que llevaban \u201cm\u00e1s de veinte minutos\u201d esperando y que no aparec\u00eda ning\u00fan taxi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Decid\u00ed sobre la marcha -empujada por el malestar que me atenazaba- alejarme de la parada unos cientos de metros y, al abrigo de un portal, llamar a los tel\u00e9fonos de radio-taxi que funcionan en la ciudad. Cu\u00e1l fue mi sorpresa al comprobar que nadie respond\u00eda al tel\u00e9fono; una y otra vez llamaba yo con la crispaci\u00f3n de los nervios (los de mi cavidad bucal) a esos n\u00fameros que los usuarios habituales de taxi conocemos de memoria con resultado desesperantemente nulo. Como no pod\u00eda estar quieta \u2013por el dolor- segu\u00ed caminando y cruc\u00e9 el puente hacia la Avenida de la Libertad sabedora de que cerca de la playa existe otra parada de taxis. All\u00e1 llegu\u00e9 desfondada de andar deprisa cuando ya eran las doce y media dadas y hall\u00e9 la parada vac\u00eda de veh\u00edculos y de personas as\u00ed que me dispuse a esperar con santa paciencia y divina esperanza. S\u00e9 que podr\u00eda haber ido hasta el Boulevard donde se concentra mayoritariamente el servicio de taxis de la ciudad en horas nocturnas, y donde se producen unas colas vergonzosamente largas de presuntos usuarios mientras los veh\u00edculos de alquiler llegan a raudales sabedores de que tienen el servicio asegurado mientras otras paradas de taxi se quedan abandonadas. \u00bfCon qu\u00e9 criterio? Me lo puedo imaginar\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Mientras esperaba segu\u00ed con la rellamada al servicio de radio-taxi sin que me respondieran. Veinte minutos despu\u00e9s, al filo de la una de la ma\u00f1ana pens\u00e9 que vendr\u00eda el autob\u00fas \u201cb\u00faho\u201d y me desplac\u00e9 a la vecina calle Urbieta para intentar pillarlo en direcci\u00f3n Amara. Lo vi desde lejos y cre\u00ed que me dar\u00eda tiempo a cogerlo, pero ven\u00eda tan lanzado, tan veloz, que en seguida comprend\u00ed que tendr\u00eda que correr los cien metros que me separaban de la parada y all\u00e1 que me lanc\u00e9 en carrera desaforada (menos mal que no soy usuaria de taconazos). Llegu\u00e9 justo cuando cerraba sus puertas y a pesar de mi cara de desesperaci\u00f3n \u2013que pegu\u00e9 a los cristales- el chofer no las volvi\u00f3 a abrir. Cosa de tres segundos, no m\u00e1s; \u00e9l deb\u00eda saber que me abocaba a otra espera no inferior a media hora, pero aun y todo, me dej\u00f3 en la <em>rue<\/em>. No se lo ech\u00e9 en cara ya que imagin\u00e9 que tendr\u00eda instrucciones estrictas de cu\u00e1ndo se puede recoger a un pasajero y cu\u00e1ndo no, qui\u00e9n soy yo para discutir las normas de la compa\u00f1\u00eda de transporte ni mucho menos indagar en los recovecos de la mente de un trabajador a esas horas de la madrugada\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Como ya me hab\u00eda alejado suficiente de la parada de taxis (que presumiblemente seguir\u00eda desierta) pens\u00e9 que, total, ya estaba s\u00f3lo a media hora andando de mi casa, as\u00ed que reemprend\u00ed con paso m\u00e1s que abatido mi camino ya convertido en un <em>viacrucis<\/em>. Pero me vino un latigazo de dolor que casi me tumba, se me saltaron las l\u00e1grimas as\u00ed que me sent\u00e9 en el escal\u00f3n de entrada de un portal. Con un gesto mec\u00e1nico, producto de la m\u00e1s que palpable descoordinaci\u00f3n que empezaba a asaltarme, volv\u00ed a llamar a la compa\u00f1\u00eda de taxis: o eso o desmayarme y que viniera alguien del 112.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Una amable voz me dio las buenas noches, le indiqu\u00e9 que me enviara un coche a la calle Urbieta n\u00famero 5 \u2013en el vano de cuya puerta me hallaba- y en pocos minutos apareci\u00f3 mi veh\u00edculo salvador. Ha sido lo m\u00e1s cerca que he estado en estos \u00faltimos a\u00f1os de creer en alg\u00fan dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El conductor me cont\u00f3 que \u201cno daban abasto\u201d, que llevaba trabajando desde las ocho de la tarde (y eran ya la una y cuarto de la ma\u00f1ana) sin parar m\u00e1s que para un bocata r\u00e1pido. Le dije que me llevara a casa a toda pastilla \u2013para tomarme dos o tres- porque el dolor de muelas me ten\u00eda desfallecida, con las l\u00e1grimas churrete\u00e1ndome las mejillas y al borde de un ataque de nervios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">De Gros a Amara -tres kil\u00f3metros escasos-\u00a0en tan s\u00f3lo una hora y veinticinco minutos m\u00e1s nueve euros de vell\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Eso me pasa por utilizar el transporte p\u00fablico o alternativo en vez de mi precioso coche rojo que siempre est\u00e1 a mi disposici\u00f3n cuando lo llamo. En bicicleta no voy porque se me hacen carreras en las medias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En fin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En realidad el t\u00edtulo del post deber\u00eda ser: \u201cLa odisea de coger un taxi un s\u00e1bado de madrugada en la Capital Europea de la Cultura 2016\u201d. 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