{"id":3752,"date":"2016-12-16T09:01:57","date_gmt":"2016-12-16T08:01:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=3752"},"modified":"2016-12-16T09:01:57","modified_gmt":"2016-12-16T08:01:57","slug":"carta-a-una-mujer-infeliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2016\/12\/16\/carta-a-una-mujer-infeliz\/","title":{"rendered":"Carta a una mujer infeliz"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"\/\/www.cuadrosylienzos.com\/images\/11%20Hopper%20Cafe%2037X.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"530\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>\u201cQuerida X:<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: large;\"><em>Tengo delante el email que me escribiste hace una semana cont\u00e1ndome tus cuitas; esas confidencias que es m\u00e1s f\u00e1cil hacer a personas desconocidas y que sabemos de antemano que no nos van a juzgar ni condenar porque no nos ponen cara ni conocen nuestra carga vital.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Me cuentas que eres infeliz, subrayas \u201cmuy infeliz\u201d, y desgranas tus motivos con sinceridad y dolor. La enfermedad de tu madre, la indiferencia de tu marido, el ego\u00edsmo de tus hijos\u2026 motivos todos ellos \u2013objetivamente y por separado- m\u00e1s que suficientes para amargar la vida a tu madre, a tu marido y a tus propios hijos. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Sin embargo, curiosamente, con tanta preocupaci\u00f3n por lo que les ocurre a ellos echas sobre tus espaldas toda esa \u201cinfelicidad\u201d ajena, haci\u00e9ndola tuya, convencida de que es \u201cuna cruz\u201d lo que te ha tocado en la vida y que no tienes m\u00e1s remedio que cargar con ella. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>En tus palabras de triste queja reconozco el poso ineluctable de una educaci\u00f3n cristiana que har\u00edan falta varias vidas para que se extinguiera. Una educaci\u00f3n basada en la culpabilidad real o por persona interpuesta, un peso invisible que impide levantarse por las ma\u00f1anas con un m\u00ednimo de alegr\u00eda, con una peque\u00f1a sonrisa.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Me cuentas de c\u00f3mo la enfermedad grav\u00edsima de tu madre te chupa la energ\u00eda, c\u00f3mo te sientes \u201cobligada\u201d a atenderla diariamente porque \u201csi no qui\u00e9n lo va a hacer\u201d y el amor que le profesas se va mezclando con la desesperaci\u00f3n al comprobar que no s\u00f3lo ella no mejora \u2013porque es imposible- sino que t\u00fa est\u00e1s desmejor\u00e1ndote a ojos vistas. Me cuentas de c\u00f3mo tu esposo ha perdido toda ilusi\u00f3n en verte como pareja, como mujer deseable, como compa\u00f1era activa en la vida; que se refugia en su trabajo, en su mutismo y quiz\u00e1s en otra ilusi\u00f3n secreta, que \u00e9l tampoco es feliz y no te ofrece el m\u00e1s m\u00ednimo apoyo o ayuda. Que os mir\u00e1is como desconocidos despu\u00e9s de treinta a\u00f1os de vida en com\u00fan; desconocidos, s\u00ed, pero un extra\u00f1o al que sigues sirviendo en lo dom\u00e9stico como una fiel criada que hace horas extras y no tiene vacaciones. Y los hijos, esos seres por los que dar\u00edas la vida y que, efectivamente, te la est\u00e1n sorbiendo d\u00eda a d\u00eda, exigiendo ayuda, dedicaci\u00f3n, \u201camor incondicional\u201d y cargando sobre tus espaldas la obligaci\u00f3n de \u201cechar una mano\u201d en el cuidado de los nietos todav\u00eda beb\u00e9s.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Y por todo esto te has vuelto infeliz, te sientes infeliz, esa es tu etiqueta, INFELIZ, como una mancha que no se va ni con agua caliente. Y me lo cuentas a m\u00ed, a una desconocida que tiene un blog y que a veces relata situaciones con las que te has sentido identificada. Me lo cuentas haciendo t\u00fa misma el an\u00e1lisis perfecto de la situaci\u00f3n, delimitando responsabilidades, se\u00f1alando con el dedo el ego\u00edsmo, las carencias, sabiendo d\u00f3nde est\u00e1n las grietas, consciente de c\u00f3mo, d\u00eda a d\u00eda, vas cayendo en un pozo de amargura que temes se convierta en una depresi\u00f3n. Y t\u00fa misma indicas la soluci\u00f3n en forma de un reflexivo auto-diagn\u00f3stico: tomar distancia de la enfermedad para que no te arrastre emocionalmente, tomar distancia del matrimonio que ya no tiene sentido y, lo m\u00e1s doloroso, poner l\u00edmites a unos hijos que no tienen limitaci\u00f3n en su exigencia.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>\u00a1Pero no lo haces, no lo llevas a cabo! \u00a1Tienes miedo!<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Miedo a que te llamen ego\u00edsta, desconsiderada, abusadora\u2026 \u00a1Precisamente lo mismo que ellos hacen contigo! Qu\u00e9 gran verdad es que en muchas ocasiones somos un espejo de los dem\u00e1s, un reflejo de sus propias carencias y defectos, una voz que clama sobre el ruido y dice las cosas bien claras. <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Para que dejes de ser infeliz \u201cno vale\u201d esperar a que las circunstancias cambien: que tu madre fallezca y te exonere de la angustia, que tu marido tome la iniciativa y se separe de ti y se vaya por fin con \u201cla otra\u201d o que tus hijos encuentren un mejor trabajo que te libere a ti de criar a tus nietos en un bucle angustioso. Para dejar de ser infeliz es preciso tomar las riendas de la propia vida y no dejarse llevar por las cadenas que nos han colocado al cuello los dem\u00e1s.<\/em><\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2016\/12\/A-partir-de-los-501.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3753\" title=\"A partir de los 50\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2016\/12\/A-partir-de-los-501.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"300\" \/><\/a><span style=\"font-size: large;\"><em>Lo dem\u00e1s es una queja, un desahogo que acepto porque nada me cuesta escucharte. No tengo autoridad moral para dar consejos ni sabidur\u00eda para contar historias bonitas con moraleja. Tan s\u00f3lo vuelve a leer el email que me has escrito y\u2026 ponte en marcha. O no. T\u00fa decides.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>Un abrazo lleno de energ\u00eda positiva.&#8221;<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><em>LaAlquimista<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/laalquimistaapartirdelos50\/\" rel=\"external nofollow\"><span style=\"color: #0000ff;\">https:\/\/www.facebook.com\/laalquimistaapartirdelos50\/<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">&#8211;\u00a0&#8220;La aut\u00f3mata&#8221; Edward Hopper.<\/span><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cQuerida X: \u00a0Tengo delante el email que me escribiste hace una semana cont\u00e1ndome tus cuitas; esas confidencias que es m\u00e1s f\u00e1cil hacer a personas desconocidas y que sabemos de antemano que no nos van a juzgar ni condenar porque no nos ponen cara ni conocen nuestra carga vital. 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