{"id":4001,"date":"2017-06-14T07:48:48","date_gmt":"2017-06-14T06:48:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=4001"},"modified":"2017-06-14T07:48:48","modified_gmt":"2017-06-14T06:48:48","slug":"mimar-y-dejarse-mimar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2017\/06\/14\/mimar-y-dejarse-mimar\/","title":{"rendered":"Mimar y dejarse mimar"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/s-media-cache-ak0.pinimg.com\/originals\/82\/4c\/6f\/824c6f9e43c47a6f191dd8a1c44d0e8f.jpg\" alt=\"\" width=\"605\" height=\"620\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Este verbo de la primera conjugaci\u00f3n puede que sea uno de los que menos utilicemos en la vida cotidiana; por lo menos, quienes no tienen al alcance de la mano a tiernos infantes que precisen de un trato con excesivo regalo, cari\u00f1o y condescendencia. Los ni\u00f1os, ya se sabe, son ese pozo sin fondo\u2013oscuro a veces- en el que dejamos caer la parte inconsciente de nosotros mismos que retenemos bajo cien llaves cuando se trata de relacionarnos con los adultos. As\u00ed pues, a los ni\u00f1os est\u00e1 permitido darles caricias y halagos, incluso es bueno para su desarrollo emocional y psicol\u00f3gico, que sientan ese plus de amor que implican los mimos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Tratar a alguien con especial cuidado, delicadeza y con mucha consideraci\u00f3n es tambi\u00e9n otra forma de conjugar el verbo mimar. Curiosamente \u2013y para desgracia general- es una acci\u00f3n que casi est\u00e1 \u201cmal vista\u201d que se prodigue entre personas adultas, como si hubiera algo de vergonzante o de inadecuado en ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Hoy hablo de los mimos porque he tenido en mi mano la felicidad de recibirlos estos d\u00edas pasados como un regalo inesperado; incluso se podr\u00eda definir como ins\u00f3lito en estos tiempos en los que nos han acostumbrado a lidiar con malos modos, antipat\u00eda generalizada y un desapego que no se sabe de d\u00f3nde ha nacido ni a d\u00f3nde quiere acabar llegando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Un viaje sorpresa de mi hija peque\u00f1a. A saber qu\u00e9 espoleta se ha activado en su mente plet\u00f3rica de juventud para empujar a su coraz\u00f3n generoso a tomar un avi\u00f3n y volver al \u201ctxoko de la ama\u201d durante unos d\u00edas que no estaban pintados de rojo <\/span><span style=\"font-size: large;\">en el calendario. <\/span><span style=\"font-size: large;\">Para darme mimos. Porque me hac\u00edan falta y su intuici\u00f3n no le fall\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Lleg\u00f3 rebosante de sonrisas con su maletita roja y sus regalos. Abraz\u00f3 amorosa a nuestro perrillo mientras me miraban \u2013ambos- con ojitos bonitos llenos de amor. \u00bfUna estampa empalagosa, fuera de la realidad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Ahora que ya ha volado de vuelta a las tierras germanas que la acogen puedo dejar que repose el calor de sus besos, caricias y abrazos y se asome una t\u00edmida reflexi\u00f3n sobre la necesidad y el gusto de sentirnos mimados\u2026 en nuestra vida de adultos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00bfEn nombre de qu\u00e9 regla social hemos aceptado de forma t\u00e1cita renunciar a los cari\u00f1os y mimos que tan necesarios nos fueron en la infancia para conformar una personalidad sana y segura? \u00bfQu\u00e9 est\u00fapido prejuicio nos hace enrojecer ante los cuidados delicados que quien bien nos quiere desea prodigarnos? \u00bfAcaso, si los recibimos, es porque no nos los merecemos\u2026?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Estos \u00faltimos d\u00edas he redescubierto el gusto por dejarme mimar que amarilleaba en una esquina del coraz\u00f3n; m\u00e1s que eso, he tirado la \u00faltima barrera que manten\u00eda \u2013de forma est\u00fapida- para resistirme a un abrazo de m\u00e1s de veinte segundos. He sentido que la ni\u00f1a a la que yo mim\u00e9 hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os se apoderaba de mi esp\u00edritu de mujer adulta mayor y volv\u00edamos a ser, juntas, dos ni\u00f1as sonrientes y felices de dar y recibir las caricias amorosas que salen del alma cuando no se le ponen trabas al sentimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">No hay estampa m\u00e1s triste que la del ni\u00f1o que se lanza a los brazos del adulto al que ama y que es rechazado con un: <em>\u201cquita, quita, que <\/em><em>empalagas\u2026\u201d<\/em> Ese desplante se queda guardado en alg\u00fan rinconcillo del cerebro y seguramente aflorar\u00e1 en el momento menos adecuado. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00bfC\u00f3mo aprenderemos a mimar y cuidar a alguien si primero no somos capaces de \u201cpracticar\u201d con nosotros mismos? \u00bfQu\u00e9 resorte emocional acciona la \u201calarma\u201d para quedarnos paralizados cuando alguien nos envuelve entre sus brazos y nos expresa su cari\u00f1o?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a1Cu\u00e1nta emotividad perdida, cu\u00e1nto amor desperdiciado, cu\u00e1nta educaci\u00f3n fr\u00eda y desafortunada\u2026!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Nunca es tarde para aceptar y para dar, para sentir y compartir, para responder a los besos de los hijos que se han hecho mayores y que todav\u00eda nos quieren. Nunca es tarde para dejarse, por fin, mimar un poco\u2026<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2017\/06\/Puertas-ciudad-vieja-2.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4002\" title=\"Puertas ciudad vieja-2\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2017\/06\/Puertas-ciudad-vieja-2-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">LaAlquimista<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/laalquimistaapartirdelos50\" rel=\"external nofollow\"><span style=\"color: #0000ff;\">https:\/\/www.facebook.com\/laalquimistaapartirdelos50<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por si alguien desea contactar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0Foto de la izquierda: Cecilia Casado<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a0 Este verbo de la primera conjugaci\u00f3n puede que sea uno de los que menos utilicemos en la vida cotidiana; por lo menos, quienes no tienen al alcance de la mano a tiernos infantes que precisen de un trato con excesivo regalo, cari\u00f1o y condescendencia. 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