{"id":425,"date":"2011-04-27T08:59:00","date_gmt":"2011-04-27T08:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=425"},"modified":"2011-04-27T08:59:00","modified_gmt":"2011-04-27T08:59:00","slug":"un_hombre_llama_a_mi_ventana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2011\/04\/27\/un_hombre_llama_a_mi_ventana\/","title":{"rendered":"Un hombre llama a mi ventana"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img src=\"\/\/us.123rf.com\/400wm\/400\/400\/gkuna\/gkuna0906\/gkuna090600007\/4956900-ventana-cerrada-casa-en-la-ciudad-de-la-c-bala-de-safed.jpg\"\/><\/p>\n<p><font size=3>Lo normal es que los hombres (o las mujeres) llamen a la puerta, aunque si vives en la planta baja de un edificio o en una casa tipo villa o chalet y es de dif\u00edcil ubicaci\u00f3n \u2013la puerta- aquel que quiera atraer la atenci\u00f3n del que habita, es decir, del habitante, puede sentirse inducido a golpear una ventana para hacerse notar. Pero si as\u00ed lo hiciera, llamar\u00eda a la ventana con la mano, cerrada quiz\u00e1s en forma de pu\u00f1o, con golpes suaves y sincopados, para anunciarse como visitante deseado o cuando menos no hostil a primera vista. <\/p>\n<p>Pero lo nunca visto \u2013y menos esperado- es despertar del sue\u00f1o nocturno por las poco o nada delicadas patadas proferidas contra el cristal de la ventana. Ruido inequ\u00edvoco \u2013el de un pie, calzado de una bota, golpeando un vidrio grueso- que el cerebro registra y reconoce con horror y s\u00fabita adrenalina por asociarlo a qui\u00e9n sabe qu\u00e9 im\u00e1genes nada tranquilizadoras. El coraz\u00f3n desbocado y el camis\u00f3n flotando, h\u00e9me al punto de la ma\u00f1ana \u2013brumosa, gris panza de burro, nada po\u00e9tica-, saltando del lecho impelida por el resonar de los golpes antes descritos y nunca esperados. <\/p>\n<p>Hay un hombre en mi ventana y vivo en el piso diecisiete. <br \/>Est\u00e1 colgando de un arn\u00e9s complicado que viene de la terraza del edificio (esto tan s\u00f3lo lo supongo, dejo que sea mi mente racional la que me diga que, efectivamente, su cuerpo, su casco, sus botas, tienen el punto de sujeci\u00f3n en la parte m\u00e1s alta del edificio, es decir, sobre mi cabeza y sobre mi techo), un cubo hace equilibrios a la altura de su torso suspendido de un mosquet\u00f3n y con una esp\u00e1tula en la mano derecha, saca pegotones de cemento que va insertando en los huecos (tambi\u00e9n imaginados por m\u00ed puesto que no los veo) de la fachada. Parece no poder estar quieto a pesar de que no sopla el viento, pero con sus botas, en equilibrio imposible, golpea repetidamente el cristal de mi ventana. <br \/>No parece importarle la eventualidad \u2013que igual ni se plantea- de hacerlos saltar en a\u00f1icos (el cristal y mi coraz\u00f3n). <\/p>\n<p>Me mira. Le miro. Nos miramos. No me sonr\u00ede, as\u00ed que yo a \u00e9l tampoco. No me saluda as\u00ed que yo tampoco le saludo a \u00e9l. Nos ignoramos vilmente a 50 metros de altitud sobre el nivel de la calle. Pero \u00e9l tiene sus patazas apoyadas en el cristal de mi ventana y ha adornado mi cornisa con varios grumos gris\u00e1ceos que no auguran nada bueno cuando se sequen. Pienso r\u00e1pidamente y busco una soluci\u00f3n a la est\u00fapida \u2013por otra parte- situaci\u00f3n. \u00bfLe ofrezco un cafecito? \u00bfLe pido amablemente que deje de patear mi ventana y que busque otro punto de apoyo en su precario (que no por eso menos necesitado) equilibrio? <\/p>\n<p>Pasmada y con los pies fr\u00edos no s\u00e9 qu\u00e9 hacer. Hasta que viene en mi ayuda mi hija y, ni corta ni perezosa, abre la ventana, se dirige al trabajador colgante y le dice: \u201cSi no le molesta, voy a bajar la persiana para que pueda usted apoyarse mejor\u201d. <br \/>Vuelvo a la cama arrastrando mi incapacidad, pero ya se perfila la silueta del siguiente espiderman en el cristal del dormitorio\u2026 tendr\u00e9 que tom\u00e1rmelo con filosof\u00eda y, por qu\u00e9 no, quiz\u00e1s aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid\u2026 <\/p>\n<p>En fin. <br \/><\/font><\/p>\n<p><font size=3>LaAlquimista<\/p>\n<p><\/font><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo normal es que los hombres (o las mujeres) llamen a la puerta, aunque si vives en la planta baja de un edificio o en una casa tipo villa o chalet y es de dif\u00edcil ubicaci\u00f3n \u2013la puerta- aquel que quiera atraer la atenci\u00f3n del que habita, es decir, del habitante, puede sentirse inducido [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[6],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}