{"id":4445,"date":"2018-01-08T08:53:34","date_gmt":"2018-01-08T07:53:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=4445"},"modified":"2018-01-08T08:54:08","modified_gmt":"2018-01-08T07:54:08","slug":"aprendizajes-de-urgencia-la-version-del-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2018\/01\/08\/aprendizajes-de-urgencia-la-version-del-otro\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n del lunes. La versi\u00f3n del otro"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium\" src=\"\/\/www.vanguardia.com\/sites\/default\/files\/imagecache\/Noticia_600x400\/foto_grandes_400x300_noticia\/2014\/02\/24\/madre_e_hija_la_rivalidad_es_temporal.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"433\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 gran verdad es que cuando ocurre un desencuentro entre dos personas cada una de ellas enarbola su particular perspectiva como si una lanza fuera para atacar y derribar al oponente sin considerar \u2013porque en los desencuentros abunda la falta de consideraci\u00f3n- las razones del otro, la \u00f3ptica del otro, la versi\u00f3n que hay al otro lado.<\/p>\n<p>Cuando soy sujeto activo o pasivo de estas situaciones suelo salir mal parada casi por definici\u00f3n. Si me siento ofendida seguro que no he tenido en cuenta que quiz\u00e1s fui yo misma quien tir\u00f3 la primera piedra aunque tal hecho se haya difuminado en el tiempo de mi memoria. Ni se me va a ocurrir entonces darle un margen a la otra persona para que, ella tambi\u00e9n, actualice sus ofensas \u2013y sus defensas- y pueda sacar a relucir el comportamiento incorrecto del que ha sido objeto por mi parte. Los desacuerdos son eso precisamente, falta de acuerdo sobre un tema com\u00fan en el que cada persona agarra la soga por un extremo y tira y tira con toda la fuerza posible para hacer caer al que est\u00e1 al otro extremo sujet\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Vivo un tiempo ahora con muy pocos desacuerdos personales en lo general; no mantengo abierto casi ning\u00fan frente por disparidad de opiniones o acaso irreconciliables \u00e9stas. Quiz\u00e1s es que las ganas de pelearme se me han atemperado con los a\u00f1os \u2013qu\u00e9 duda cabe, el alma se serena irremediablemente- y ya me importa un ardite tener la raz\u00f3n, siendo \u00e9sta para m\u00ed una especie de entelequia que idealic\u00e9 alg\u00fan d\u00eda y ahora ya apenas me atrae. La raz\u00f3n. La verdad. Qu\u00e9 cosas\u2026<\/p>\n<p>Pero cuando veo las peleas, malestares, disgustos y desencuentros que otras personas se empe\u00f1an en propiciar pretendiendo meterme en medio de su lucha absurda y surrealista, ego contra ego, a muerte, para llevarse el gato al agua o la raz\u00f3n a su cama para dormir con ella, no dejo pasar el testigo, lo recojo, y lo agarro el tiempo suficiente para darme cuenta de qu\u00e9 especie de juego tan pernicioso, doloroso y sobre todo est\u00e9ril han decidido invitarme a jugar. Esos juegos en los que cualquier victoria es p\u00edrrica, esas luchas en las que independientemente de quien se suba al podio, todos han perdido.<\/p>\n<p>Una pelea en un divorcio o separaci\u00f3n es un paradigma de esta situaci\u00f3n. O una separaci\u00f3n entre padres e hijos que no deja de ser un desacuerdo terrible para ambas partes. Los padres y los hijos; las madres y las hijas. Cu\u00e1nto derribo innecesario, cu\u00e1nto abuso de poder.<\/p>\n<p>Recuerdo a mi padre, sentado en su despacho, d\u00e1ndome la charla por algo que yo hab\u00eda hecho mal a juicio de la familia, de los usos y costumbres, pisoteando normas que me negaba a acatar. Recuerdo mis intentos de defenderme, de esgrimir razones, de explicar los motivos y los sentires, de hacer valer mi voz y mi palabra tanto como se me exig\u00eda a m\u00ed respetar la suya, la del pater familias\u2026 Y ese \u201ct\u00fa te callas, est\u00e1s equivocada, no quiero oirte rechistar\u201d y el colof\u00f3n abusador, aquel bestial <em>\u201ccuando seas padre comer\u00e1s huevos\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Mis ideas, mis pensamientos contra los del otro, seg\u00fan qui\u00e9n sea ese \u201cotro\u201d, no valen nada si me callan la boca, si me quitan el derecho a defender mi dignidad, a ejercer mi libertad. Y entonces ocurre que quien tiene la sart\u00e9n por el mango hace patente el abuso arrojando al otro del campo de juego \u2013ya convertido en campo de batalla- y le dice algo as\u00ed como: \u201cvete de aqu\u00ed, no te aguanto ni te acepto, fuera de mi vida, tarjeta roja\u201d.<\/p>\n<p>Y el otro recoge su hatillo de cari\u00f1o e ilusiones y se va, claro que se va, -como me fui yo cuando me echaron de casa con veinti\u00fan a\u00f1os por no agachar la cabeza-, para descubrir entre llanto y desconcierto que no era una v\u00edctima en absoluto de la situaci\u00f3n, sino la <em>culpable<\/em>, la responsable de haber abierto fisuras en la familia por no \u201catender a razones\u201d, por crear tensiones, por promover problemas. <em>La versi\u00f3n<\/em> <em>del otro<\/em>, si ese otro es m\u00e1s grande o m\u00e1s fuerte que uno mismo, es la \u00fanica que quedar\u00e1 con el paso del tiempo. Porque tambi\u00e9n en el \u00e1mbito dom\u00e9stico la historia la escriben los vencedores\u2026<\/p>\n<p>Por eso es tan importante, en toda situaci\u00f3n, escuchar la versi\u00f3n de las dos partes, respetar la opini\u00f3n del otro, callar y reflexionar antes de tomar partido por el que m\u00e1s grita o vocifera, por quien se da golpes en el pecho dici\u00e9ndose ofendido cuando puede ser que esa no sea m\u00e1s que la estrategia para distraer la opini\u00f3n de su propia falta de amor, de generosidad, de humanidad.<\/p>\n<p><em>La versi\u00f3n del otro<\/em>. Un trabajo de H\u00e9rcules. Menudo aprendizaje de urgencia\u2026<\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p>Por si alguien desea contactar:<\/p>\n<p>apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Qu\u00e9 gran verdad es que cuando ocurre un desencuentro entre dos personas cada una de ellas enarbola su particular perspectiva como si una lanza fuera para atacar y derribar al oponente sin considerar \u2013porque en los desencuentros abunda la falta de consideraci\u00f3n- las razones del otro, la \u00f3ptica del otro, la versi\u00f3n que hay [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4445"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4445"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4445\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4449,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4445\/revisions\/4449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}