{"id":4711,"date":"2018-04-20T08:01:24","date_gmt":"2018-04-20T07:01:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=4711"},"modified":"2018-04-20T09:43:11","modified_gmt":"2018-04-20T08:43:11","slug":"como-agotarse-intentando-ayudar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2018\/04\/20\/como-agotarse-intentando-ayudar\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo agotarse intentando ayudar"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/04\/Agotamiento.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4715\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/04\/Agotamiento.jpg\" alt=\"agotamiento\" width=\"799\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/04\/Agotamiento.jpg 799w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/04\/Agotamiento-300x173.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/04\/Agotamiento-768x443.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Agotada<\/strong>: este es el adjetivo calificativo que define al mil\u00edmetro mi vida desde las \u00faltimas Navidades hasta la pasada Semana Santa. Tres meses (y un pico) en los que mi vida ha basculado entre la angustia y el cansancio, al borde de un incierto precipicio a ratos, en el p\u00e1ramo de la incomprensi\u00f3n la mayor\u00eda del tiempo, para acabar estrell\u00e1ndose, por agotamiento, ya digo, contra el muro de la inanidad.<\/p>\n<p><strong>Ocurri\u00f3 una ma\u00f1ana fr\u00eda de diciembre cuando una <em>circunstancia<\/em> inesperada y desesperada llam\u00f3 a mi puerta pidiendo ayuda y acogimiento. La <em>circunstancia<\/em> ven\u00eda vestida con falda corta y pena muy larga, arrastrando veinte a\u00f1os de altibajos emocionales y, por unirnos una relaci\u00f3n de cari\u00f1o, no fui capaz de hacer otra cosa que abrir los brazos y ofrecerle entrar a mi casa y a mi vida.<\/strong><\/p>\n<p>Los motivos por los que una madre es capaz de \u201cinvitar\u201d a su propia hija a abandonar el hogar familiar me son extra\u00f1os y escapan a mi entendimiento emocional. Como madre por partida doble que soy, siempre he encarado la maternidad desde la perspectiva del amor y la responsabilidad, y aunque s\u00e9 que a veces los hijos traen bajo el brazo problemas en vez de un pan, jam\u00e1s me he sentido desbordada por los \u201cefectos colaterales\u201d de mi libre decisi\u00f3n de ser madre.<\/p>\n<p><strong>Como persona humana que soy con muchos defectos y errores a cuestas, me voy a privar de emitir juicio alguno contra quien dej\u00f3 en la calle a una joven sin m\u00e1s protecci\u00f3n que la que da una mano delante y mucho dolor detr\u00e1s.<\/strong><\/p>\n<p>Han sido estos meses duros tirando a dur\u00edsimos, tanto para ella, (vamos a llamarla \u201cF\u201d), como para m\u00ed que la he acompa\u00f1ado. Las personas de mi c\u00edrculo pr\u00f3ximo conocen las circunstancias que han rodeado esta an\u00f3mala situaci\u00f3n y a las del c\u00edrculo meramente lector b\u00e1steles con saber que esto es algo que le puede ocurrir a cualquiera; o que la vida nos pone a prueba para que crezcamos un poco m\u00e1s todav\u00eda. No lo s\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Lo que s\u00ed s\u00e9 es que, por querer hacer las cosas bien, he perdido el sue\u00f1o, el equilibrio y casi hasta la paciencia. Como bien me indicaba mi hija peque\u00f1a: <em>\u201cT\u00fa eres una alquimista, te toca demostrarlo otra<\/em> <em>vez\u201d.<\/em> Y a eso me he aplicado. A eso y a acallar la angustia de las noches pensando en el futuro de \u201cF\u201d pisoteado ya desde el presente por la brusca ruptura de su entorno protector. D\u00e1ndole mil y una vueltas a la cabeza intentando colegir cu\u00e1l podr\u00eda ser la mejor opci\u00f3n \u2013la que no le hiciera da\u00f1o a ella- para recomponer el puzzle roto y desperdigado de una joven con la salud quebrantada y el estado an\u00edmico y ps\u00edquico por los suelos.<\/strong><\/p>\n<p>Desde mi rol de <em>\u201csalvadora<\/em>\u201d de una presunta <em>\u201cv\u00edctima<\/em>\u201d frente a los tambi\u00e9n presuntos <em>\u201cverdugos<\/em>\u201d \u2013a saber: la madre de \u201cF\u201d y su padrastro-, la perspectiva ha estado envuelta por las brumas de su situaci\u00f3n familiar desconocida para m\u00ed, ya que la gente suele lavar la ropa sucia en casa para evitar habladur\u00edas y condenas, pero ya desde el primer momento en que \u201cF\u201d entr\u00f3 en mi casa con lo puesto supe que me estaba introduciendo en una ci\u00e9naga de la que \u2013con much\u00edsima suerte- lograr\u00eda salir, aunque muy da\u00f1ada y con mucho \u201cbarro\u201d sobre mi persona.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se puede hacer si alguien a quien se quiere llama a tu puerta pidiendo ayuda? \u00bfDesentenderse y dejar <em>\u201cque se maten\u201d<\/em> entre ellos? \u00bfHacer de \u00e1rbitro no contratado o de abogado del diablo? \u00bfMirar para otro lado y luego criticar por detr\u00e1s?<\/strong><\/p>\n<p>Poco nos gusta meternos en camisa de once varas ni en la vida de los dem\u00e1s; sobre todo, en cosas familiares de familias ajenas. Pero a m\u00ed me ha tocado y he hecho lo que mi coraz\u00f3n me dict\u00f3, aunque mi mente me avisaba con alarma estridente de que podr\u00eda correr un grave riesgo de consecuencias poco halag\u00fce\u00f1as, como as\u00ed ha sido para mi desgracia, puesto que la madre de \u201cF\u201d con la que ten\u00eda una relaci\u00f3n estrecha se ha revuelto contra m\u00ed \u201cpor meterme donde no me llaman\u201d y me describe con cuernos y rabo. <strong><em>Pero el caso es que s\u00ed que me hab\u00edan llamado.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong>Sin embargo, resulta que he llegado a una edad en la que ya ni me planteo escurrir el bulto cuando me piden ayuda; he llegado a una edad en la que ya s\u00e9 cu\u00e1les son los valores humanos que quiero abrazar y cu\u00e1les no deseo profanar. Equivocada o con acierto, esta es la que soy y asumo con toda la humildad que me es posible las consecuencias de mis actos.<\/strong><\/p>\n<p>Ah\u00ed quedan esos tres meses dedicados a ayudar a \u201cF\u201d y hacer que su vida fuera un poco m\u00e1s sosegada, en un entorno sin gritos, broncas, ni malos rollos familiares. Elur y yo la hemos acogido en casa sin hacer alharacas, porque es natural ayudarse entre humanos si las circunstancias lo demandan. Ah\u00ed quedan esos tres meses de charlas y silencios, un tiempo de b\u00fasqueda para ella\u2013y espero que de hallazgo-, unas semanas de transici\u00f3n haciendo de trampol\u00edn para su salto a la vida, esa vida de la que tan solo ella es responsable. Un tiempo para la reflexi\u00f3n, la autocr\u00edtica y la inevitable toma de responsabilidad. Que tengas mucha suerte, \u201cF\u201d, en tu nuevo camino y que la paz que hemos compartido se alargue hasta el infinito y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Ahora me toca a m\u00ed\u2026recuperar mi espacio, mi calma y mi silencio e intentar comprender que aunque las decisiones humanas pueden parecer incorrectas a ojos ajenos, quien las toma desde su coraz\u00f3n o desde sus tripas, bien sabe lo que est\u00e1 haciendo\u2026 para bien o para mal.<\/strong><\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p>Por si alguien desea contactar:<\/p>\n<p>apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Agotada: este es el adjetivo calificativo que define al mil\u00edmetro mi vida desde las \u00faltimas Navidades hasta la pasada Semana Santa. Tres meses (y un pico) en los que mi vida ha basculado entre la angustia y el cansancio, al borde de un incierto precipicio a ratos, en el p\u00e1ramo de la incomprensi\u00f3n la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,17,12,10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4711"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4711"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4718,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4711\/revisions\/4718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}