{"id":5052,"date":"2018-07-27T08:00:26","date_gmt":"2018-07-27T07:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=5052"},"modified":"2018-07-27T08:00:46","modified_gmt":"2018-07-27T07:00:46","slug":"cual-es-el-amor-mas-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2018\/07\/27\/cual-es-el-amor-mas-grande\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es el amor m\u00e1s grande?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-5053\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas-803x1024.jpg\" alt=\"madre-e-hijas\" width=\"803\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas-803x1024.jpg 803w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas-235x300.jpg 235w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas-768x980.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/07\/madre-e-hijas.jpg 1176w\" sizes=\"(max-width: 803px) 100vw, 803px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Todas duermen mientras la ma\u00f1ana se cuela por las rendijas de la persiana. En esa penumbra del alba, cuando la luz promete un d\u00eda magn\u00edfico, camino descalza por el pasillo de la casa sintiendo el sue\u00f1o que habita detr\u00e1s de cada puerta. Ellas han vuelto por unos d\u00edas a ocupar el espacio que las vio crecer, descansan arropadas por las s\u00e1banas de sus sue\u00f1os, entre las paredes que guardan la sombra de dibujos y fotos adolescentes.<\/strong><\/p>\n<p>Mis hijas est\u00e1n en casa, cada una con sus tesoros bienamados; me regalan su tiempo vacacional y sus risas, surcan los cielos en aviones tras la estela ef\u00edmera de una cierta nostalgia, porque a partir de cierta distancia es inevitable recordar con un puntillo agridulce el olor de la casa y el olor de la madre. Si la casa tuvo vida y si la madre supo repartir bien el amor.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfCu\u00e1l es el amor m\u00e1s grande del mundo?<\/em> \u2013me pregunto mientras caliento una taza de t\u00e9 y siento que la energ\u00eda que me envuelve ha cambiado rotundamente estos d\u00edas, como un viento que sopla a su debido tiempo, refrescando el calor insoportable de los veranos solitarios.<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo con una sonrisa la infancia de mis ni\u00f1as, la insistencia m\u00eda como madre temerosa de no amar lo suficiente, de no poder comunicar la fuerza que temblaba en mi interior, y mis preguntas: <em>-\u201c\u00bfEres feliz, mi amor?\u201d<\/em> porque esa era mi preocupaci\u00f3n, m\u00e1s incluso que superaran las anginas o se cicatrizaran algunas heridas que ya sab\u00eda yo que alg\u00fan d\u00eda dejar\u00edan de sangrar.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfCu\u00e1l es la fuerza imparable que sustenta esta vida tan inestable?. <\/em>Porque ahora compruebo que el amor busca su camino en la perfecci\u00f3n de un c\u00edrculo que se expande y se repliega sobre s\u00ed mismo sin fisura alguna; ese sentimiento que brota hacia un hijo y que lo arrasa todo, como la lengua imparable de un glaciar que busca su camino para transformarse en r\u00edo caudaloso y llegar al mar, siempre al mar o a la muerte, el destino final, con sus afluentes y vericuetos emocionales, traspasando diques y saltando obst\u00e1culos vitales, mortal e infinito a la vez, inmenso y grandioso en su peque\u00f1ez aparente.<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1nto amo a mis hijas, cu\u00e1nto me aman ellas a m\u00ed?<\/em> Pregunta absurda y ret\u00f3rica pero que eclosiona ante los ojos abiertos de la peque\u00f1ita de la casa, mi nieta bienamada, Eila, a la que su madre ahora ama y cuida con la misma fuerza con que yo las empec\u00e9 a amar a ellas hace ya tantos a\u00f1os, tantos felices a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong><em>Porque es el mismo amor<\/em>, la misma esencia que fluye y se reproduce, el vuelo incesante de los p\u00e1jaros que migran y vuelven, una y otra vez, a su origen, a su destino, sin saber nunca qu\u00e9 es el origen y qu\u00e9 el final de la vida, d\u00f3nde empieza y d\u00f3nde acaba el amor que regalamos y vuelve con la brisa de una ma\u00f1ana de viernes a acariciar el coraz\u00f3n de la mujer, madre, abuela que soy, sin poder ni desear diferenciar d\u00f3nde empieza cada una porque soy la misma sin fisuras, sin puntos y comas, sin comienzos ni finales.<\/strong><\/p>\n<p>El amor m\u00e1s grande del mundo es el que cada ser humano es capaz de sentir en su interior. Compartirlo ser\u00e1 heroico o generoso mas siempre libre y voluntario. Amar porque se valora el amor, amar para que se regenere y extienda, amarte porque as\u00ed lo siento y que me ames porque eso es lo que te nace de lo m\u00e1s hondo. Amarme a m\u00ed misma para sellar el c\u00edrculo. Un c\u00edrculo perfecto. La geometr\u00eda de los sentimientos que no se estudia en ninguna escuela pero que se aprende en el \u00edntimo espacio de quienes han nacido para amar.<\/p>\n<p><strong>Mis hijas han venido para que todas nos encontremos de nuevo, han venido a buscar los abrazos que dejaron en el caj\u00f3n donde escondieron una vez sus sue\u00f1os, han venido para que nos disfrutemos, para que el amor se haga m\u00e1s grande, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s resistente ante la distancia por venir.<\/strong><\/p>\n<p>Ahora voy comprendiendo que el amor m\u00e1s grande que existe es tan solo uno y \u00fanico; el mismo para todos.<\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p>Por si alguien desea contactar:<\/p>\n<p>apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Todas duermen mientras la ma\u00f1ana se cuela por las rendijas de la persiana. 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