{"id":575,"date":"2011-11-03T06:58:38","date_gmt":"2011-11-03T06:58:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=575"},"modified":"2011-11-03T06:58:38","modified_gmt":"2011-11-03T06:58:38","slug":"carnet_de_voyage_burdeos_2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2011\/11\/03\/carnet_de_voyage_burdeos_2\/","title":{"rendered":"Carnet de voyage. Burdeos-2"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"\/\/farm6.static.flickr.com\/5131\/5434434863_4572a1280e.jpg\"\/><\/p>\n<p><font size=3>He venido a esta ciudad no con intereses tur\u00edsticos, sino a disfrutar de la compa\u00f1\u00eda de mi hija que vive aqu\u00ed este curso acad\u00e9mico, as\u00ed que la c\u00e1mara de fotos se ha quedado en casa, el programa cultural lo he dejado de lado y tan s\u00f3lo he entrado en algunas iglesias atra\u00edda por la inercia de la viajera que sabe que hay que mirar detr\u00e1s de los p\u00falpitos y encender velas por si acaso all\u00e1 donde uno vaya\u2026 Pero lo importante para m\u00ed era impregnarme del ambiente en que se est\u00e1 formando mi reto\u00f1o, captar los olores, atisbar por las mismas esquinas. Sentarme en sus terrazas, beber los mismos vinos y patear los adoquines que van a guiar sus pr\u00f3ximos pasos; una forma de sentirle a ella, a la hija y a la ciudad. Demasiadas veces dejamos que las personas amadas comiencen otra andadura sin interesarnos m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente superficial o pr\u00e1ctico y no nos damos cuenta de que la proximidad afectiva comienza por compartir el pan y la sal all\u00e1 donde se est\u00e9\u2026 <br \/><\/font><\/p>\n<p><font size=3><\/font>&nbsp;<\/p>\n<p><font size=3><img src=\"\/\/1.bp.blogspot.com\/_AY0a8UGEGBg\/TEw71GIONQI\/AAAAAAAAAJA\/bxDP1RzxyP4\/s1600\/st-michel-market.jpg\"\/><\/font><\/p>\n<p>La plaza de Saint Michel alberga los s\u00e1bados el mercado semanal de todo un poco, el mercadillo integral que se dice; pero es el domingo cuando se transforma en una mezcla de brocante, march\u00e9 aux pouces y vide-grenier, lo que por estos lares llamamos \u201c<em>rastro<\/em>\u201d. Es decir, que hay de todo lo habido y por haber. As\u00ed que aprovech\u00e9 para ejercer de madre y comprar lo que consider\u00e9 faltaba en el apartamento de mi hija, a saber: un horno microondas a estrenar por 20\u20ac, una batidora tambi\u00e9n con su precinto, por 8\u20ac del ala, una estanter\u00eda de bamb\u00fa (usada) y bonita a rabiar por 15\u20ac, am\u00e9n de un juego de t\u00e9, cubiertos emparejados, una cazuela, un colador para pasta y dem\u00e1s frusler\u00edas que, mi hija, como buena artista, consideraba superfluas\u2026 y la reina del d\u00eda, una bicicleta Peugeot de las de antes, \u201cde chica\u201d, guapa a rabiar por otros 40\u20ac pavos del ala. No pudiendo evitar preguntarme porqu\u00e9 en Donostia somos tan remisos a todo lo que no sea \u201cnuevo\u201d, precintado, con garant\u00eda, sin m\u00e1cula y a estrenar. Aparte de los famosos \u201c<em>traperos<\/em>\u201d, no hay tiendas de ropa \u201c<em>vintage<\/em>\u201d (Francia est\u00e1 llena de ellas) y vete t\u00fa a contar a tus amigas que te has comprado un vestido precioso, inmaculado y barat\u00edsimo \u00a1que perteneci\u00f3 a otra mujer\u2026! <\/p>\n<p><img src=\"\/\/assets3.qype.com\/uploads\/photos\/0242\/9321\/0_BX_Raclette_..09_.__gallery.jpg\"\/><\/p>\n<p>Para rematar la compra \u2013que tuvimos que acarrear hasta&nbsp;casa, deslom\u00e1ndonos vilmente y con el perro correteando entre nuestras piernas,- nos regalamos una incre\u00edble <em>raclette \u00e0 l\u2019ancienne<\/em> con sus ahumados, encurtidos y patatas calientes; todo un fest\u00edn para los ojos, el olfato y el gusto. A tomar nota del siguiente detalle; en el restaurante La Raclette, de la rue Fernand Phillipart, nos permitieron entrar con el perro, previo compromiso responsable de que \u201cno iba a molestar\u201d. All\u00ed se estuvo, este Elur bendito, a mis pies, oliendo a queso (el de la raclette, bien s\u00fbr) mientras sus amas se pon\u00edan las botas. Esta vez con un Muscadet sin alharacas, pero m\u00e1s que decente. <img src=\"\/\/image-restaurant.linternaute.com\/image\/540\/serris-les-marmottes-36027.jpg\"\/><\/p>\n<p><font size=3>Para quien necesite aclaraci\u00f3n, dir\u00e9 que una <em>\u201craclette \u00e0 l\u2019ancienne<\/em>\u201d consiste en un aparato met\u00e1lico, con forma de media luna, que ocupa un lado completo de la mesa, provisto de unas barras verticales que hacen de \u201cgrill\u201d al rojo vivo y un pincho en el que se clava medio queso del tama\u00f1o de una ensaimada mallorquina. Con el calor el queso va fundi\u00e9ndose de a pocos y cayendo \u2013como un manantial imposible de lujuria gastron\u00f3mica- sobre el plato colocado debajo. Con una paleta de madera se recoge el man\u00e1 amarillo y se hace con \u00e9l lo que es menester junto con el acompa\u00f1amiento descrito en el p\u00e1rrafo anterior. <br \/><\/font><\/p>\n<p><font size=3><img src=\"\/\/i.telegraph.co.uk\/multimedia\/archive\/01641\/p_bordeaux-wine_1641354c.jpg\"\/><\/font><\/p>\n<p>Tama\u00f1a ingesta de calor\u00edas, l\u00edpidos e hidratos no permit\u00eda m\u00e1s colof\u00f3n que un paseo hasta Quinconces, mare\u00e1ndonos al pasar por el parque de atracciones que sienta sus reales durante todo el a\u00f1o en mitad de la ciudad, un desprop\u00f3sito inigualable, por el Quai siguiendo el curso del Garona \u2013dos kil\u00f3metros arriba y otros dos abajo- cruzar el puente de piedra para asomarnos al Jardin Bot\u00e1nico y terminar en la Place du Grand Theatre, tomando un t\u00e9 al sol de la tardecita, con el magn\u00edfico edificio de la Opera justo enfrente. Ah\u00ed no pude entrar con el chucho, as\u00ed que me limit\u00e9 a dejar que mi hija me contara su hermosura que ella s\u00ed hab\u00eda tenido el placer de disfrutar. <\/p>\n<p>Con la hora cambiada \u2013y el paso algo cambiado tambi\u00e9n- con la hu\u00edda de la luz hicieron lo mismo las gentes. \u00a1Qu\u00e9 man\u00eda de meterse en casa a las siete de la tarde porque han retrasado los relojes! Si la temperatura era divina de la muerte, \u00bfc\u00f3mo pod\u00edamos volver al hogar habiendo tanta noche por delante todav\u00eda? As\u00ed que hicimos el \u00faltimo esfuerzo y nos tomamos un par de vinitos (de Bordeaux, claro) en el Bar \u00e0 Vins du Caf\u00e9 du Theatre, justo al lado de casa, un sitio elegante y minimalista donde van a cenar los ministros (cuando van). Chulas que somos. <\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n del d\u00eda nos llev\u00f3 a intentar comprender el esp\u00edritu de los buses repletos de turistas que, cascos en ristre, hab\u00edamos visto dando vueltas por la ciudad, sacando fotos de arcos y portadas, campanarios e iglesias, fachadas y puentes, sin apearse del veh\u00edculo com\u00fan y absorbiendo la cultura local en tres idiomas. Incroyable, mais vraie. Por lo menos no desgastar\u00e1n suela de zapatos\u2026 <\/p>\n<p><img src=\"\/\/myrebirth.fr\/files\/comptoir-du-jazz.jpg\"\/><\/p>\n<p>Al filo de las diez de la noche, habiendo cenado dos yogures desnatados (noblesse oblige), nos dirigimos al Port de la Lune, a la zona detr\u00e1s de la Gare Saint Jean y sus \u201ccaves\u201d de m\u00fasica alternativa. En el \u201cComptoir du Jazz\u201d, cervezas bien tiradas (a 3,50\u20ac) y blues en vivo. Un sitio precioso, con peque\u00f1os sillones y altos taburetes, grande y mal ventilado, con gente de pelaje bohemio y edad similar a la m\u00eda (todo un detalle por parte de mi hija) donde pasamos varias horas descansando de los furores del d\u00eda ecuchando l\u00e1nguidos solos guitarr\u00edsticos, baladas desgarradas a lo Hendrix y acabar bailando ese rock franc\u00e9s almibarado que todos practican desde los doce a\u00f1os al son de no importa cu\u00e1l ritmo musical. \u00a1!Hac\u00eda mil a\u00f1os que no me sacaban a bailar!! <\/p>\n<p><img src=\"\/\/www.tangobordeaux.info\/local\/cache-vignettes\/L400xH300\/arton99-ad63b.jpg\"\/><\/p>\n<p>El paseo de vuelta a casa, simplemente perfecto. <\/p>\n<p>Bonne nuit tout le monde!<\/p>\n<p><font size=3>LaAlquimista<\/font><\/p>\n<p><font size=3><\/p>\n<p>&nbsp;<\/font><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He venido a esta ciudad no con intereses tur\u00edsticos, sino a disfrutar de la compa\u00f1\u00eda de mi hija que vive aqu\u00ed este curso acad\u00e9mico, as\u00ed que la c\u00e1mara de fotos se ha quedado en casa, el programa cultural lo he dejado de lado y tan s\u00f3lo he entrado en algunas iglesias atra\u00edda por la inercia [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[6],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=575"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}