{"id":76,"date":"2010-02-03T10:15:35","date_gmt":"2010-02-03T10:15:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=76"},"modified":"2010-02-03T10:15:35","modified_gmt":"2010-02-03T10:15:35","slug":"ya_no_te_quiero_o_el_divorcio_a_los_50","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2010\/02\/03\/ya_no_te_quiero_o_el_divorcio_a_los_50\/","title":{"rendered":"Ya no te quiero"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img decoding=\"async\" src=\"\/apartirdelos50\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/Hojasenelsuelo.JPG\"\/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <font size=3>Se despert\u00f3 en mitad de la noche con la sensaci\u00f3n de haber dormido suficiente; la mente descansada, di\u00e1fana, clara y precisa le envi\u00f3 un mensaje con nombre y apellidos: \u201cYa no te quiero\u201d, pens\u00f3, y el pensamiento baj\u00f3 hasta la garganta y all\u00ed le puso las palabras, \u201cya no te quiero\u201d, susurr\u00f3, y sigui\u00f3 bajando con las agujas del reloj hasta llegar al coraz\u00f3n donde anid\u00f3 y encontr\u00f3 su sitio. \u201cYa no te quiero\u201d, dec\u00eda todo su cuerpo, mientras se levant\u00f3 en la oscuridad, todav\u00eda intentando no hacer ruido por miedo al cuerpo que estaba a su lado. Se mir\u00f3 a la luz cetrina del ba\u00f1o y vio en sus ojos repetida la misma frase, como si fuera un mantra imposible de evitar, despu\u00e9s de tanto esfuerzo, despu\u00e9s de tanto hast\u00edo y sobre todo, despu\u00e9s de toda una vida. Se asom\u00f3 a la ventana por comprobar si el fr\u00edo de la madrugada aventaba el pensamiento, descubri\u00f3 lluvia y dej\u00f3 que se mezclara con las l\u00e1grimas, estaba llorando, s\u00ed, al cabo del desespero siempre se llora, cuando llegan las certezas o se grita o se llora, \u201cya no te quiero, ya no te quiero\u201d , un zumbido en los o\u00eddos, un martilleo en la sien, un galope loco a la altura del pecho y el est\u00f3mago encogido de repente por un dolor envenenado, la arcada s\u00fabita, el desfallecimiento del cuerpo, todo se acaba ahora, en mitad de la<\/font> <font size=3>noche. <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; Le dijeron lo que no quer\u00eda oir y pronunci\u00f3 palabras impensadas e impensables, pero el tiempo marcaba su camino haciendo da\u00f1o y quedaba poco, cada vez menos, un d\u00eda ganado era un d\u00eda vivido, por fin, no importaba nada los sobres sin abrir, el tel\u00e9fono apagado, el espacio en el armario, media cama muerta y la otra media viva, por fin. El tiempo, cu\u00e1nto tiempo ser\u00eda preciso para reubicar los sue\u00f1os, encontrar la risa, quitar el polvo a la esperanza, volver a mirar por la ventana y ver el horizonte y sentir que pod\u00eda ser, todav\u00eda, un ser humano libre y digno de respeto y<\/font> <font size=3>amor. <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En fin. <\/font><\/p>\n<p><font size=3>LaAlquimista<br \/><\/font><br \/><em>No<\/em><font size=2><em> resulta f\u00e1cil insistir cuando no puedes creer que eres totalmente lo que haces, cuando piensas que puedes encontrarte, o encontrar otra parte de ti mismo, expresada a trav\u00e9s de otro entorno diferente. Contra la fe que ten\u00edan los hombres en las instituciones que ellos y no las mujeres hab\u00edan configurado, las mujeres manten\u00edan un principio diferente de individualidad, seg\u00fan el cual el ser era m\u00e1s importante que el hacer. Hacia tiempo que los hombres hab\u00edan interpretado todo eso como subversivo. Las mujeres se limitaban a rodear el espacio en el que los hombres ansiaban penetrar. Y de ah\u00ed surgi\u00f3 la hostilidad masculina.\u201d (*) <\/p>\n<p><\/em><br \/>(<em>*) Ian McEwan \u201cNi\u00f1os en el tiempo\u201d. Ed.Anagrama <\/em><\/font><\/p>\n<p><font size=2>Foto: C.Casado<\/p>\n<p><\/font><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se despert\u00f3 en mitad de la noche con la sensaci\u00f3n de haber dormido suficiente; la mente descansada, di\u00e1fana, clara y precisa le envi\u00f3 un mensaje con nombre y apellidos: \u201cYa no te quiero\u201d, pens\u00f3, y el pensamiento baj\u00f3 hasta la garganta y all\u00ed le puso las palabras, \u201cya no te [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[6],"class_list":["post-76","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-2","tag-2010_tag"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}