{"id":7727,"date":"2021-02-18T09:01:19","date_gmt":"2021-02-18T08:01:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/?p=7727"},"modified":"2021-02-18T09:02:08","modified_gmt":"2021-02-18T08:02:08","slug":"ese-pajaro-llamado-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/apartirdelos50\/2021\/02\/18\/ese-pajaro-llamado-amor\/","title":{"rendered":"Ese p\u00e1jaro llamado amor"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2021\/02\/pajaro-en-la-ventana.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7728\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2021\/02\/pajaro-en-la-ventana.jpg\" alt=\"\" width=\"825\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2021\/02\/pajaro-en-la-ventana.jpg 825w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2021\/02\/pajaro-en-la-ventana-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2021\/02\/pajaro-en-la-ventana-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 825px) 100vw, 825px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El amor es como el p\u00e1jaro del cuento de esa ni\u00f1a encogida en su cama, mojado el rostro de l\u00e1grimas, sec\u00e1ndosele el coraz\u00f3n y se cuela ese dulce pajarillo por la ventana una noche de finales de invierno. Despistado e indiferente, rozan sus alas de refil\u00f3n el cristal, reclama atenci\u00f3n con su galante aleteo y enjuga esa l\u00e1grima depositada en el alfeizar con la primera sonrisa, \u00e9sa que nos condena al enamoramiento.<\/strong><\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, sigue estando ah\u00ed, en el huequecillo calentito que hay entre la cortina y la pared, descansando, sin pedir nada aparentemente, tan s\u00f3lo entona un dulce piar. Y nos conmueve la emoci\u00f3n de lo dulce y lo sencillo y en ese momento nos sabemos perdidos, dulcemente perdidos.<\/p>\n<p><strong>Ese p\u00e1jaro llamado amor har\u00e1 su nido de pasi\u00f3n en nuestra cama, al batir sus alas mover\u00e1 el aire fr\u00edo alrededor convirti\u00e9ndolo en bruma t\u00f3rrida, aventando cualquier grisura anterior, abrir\u00e1 la puerta mohosa de nuestros ensue\u00f1os a un nuevo mundo luminoso , como pr\u00edncipe de cuento o h\u00e9roe hom\u00e9rico, y convertir\u00e1 en radiantes las hasta entonces solitarias, grises y plomizas madrugadas. Haremos de \u00e9l el paradigma de todos los s\u00edmiles y adjetivos que se usan para la poes\u00eda vulgar: eclosi\u00f3n natural, milagro eterno, prodigio sublime, presente divino, descubrimiento de la luz o de un dios al que adorar.<\/strong><\/p>\n<p>Inspirar\u00e1 poemas desde la tierra reseca del coraz\u00f3n, har\u00e1 brotar el manantial oculto que mana sonrisas, borrar\u00e1 cual vendaval furioso las viejas penas y te\u00f1ir\u00e1 con colores las sombras que visten cada rutina.<\/p>\n<p><strong>Y aun as\u00ed nos enga\u00f1ar\u00e1 porque somos ansiosos de ser enga\u00f1ados; escucharemos su canto de sirena sin descubrir a la gorgona que sonr\u00ede aviesa oculta entre sus cabellos de falsa princesa. El amor querr\u00e1 ser, una vez m\u00e1s y siempre, ese espejismo perfeccionado en el coraz\u00f3n que har\u00e1 desaparecer la luz de una alarma, el atisbo quejoso que lance la mente en su misi\u00f3n de protegernos de este espejismo y cualquier otro mal.<\/strong><\/p>\n<p>Se contentar\u00e1 al principio, ese p\u00e1jaro llamado amor, \u00a0con el mimo dulce y cotidiano como alimento, pero enseguida pedir\u00e1 m\u00e1s y m\u00e1s con sus gorjeos y por saciar su hambre vieja, de otro tiempo, de otra vida, esa exigencia ser\u00e1 aceptada, cadenas dulces de dulce esclavitud, libertad entregada con las manos abiertas, el coraz\u00f3n abierto, el alma abierta, todo ser\u00e1 poco hasta que estampe su pico voraz contra los cristales.<\/p>\n<p><strong>Igual que en aquella pel\u00edcula de terror que todos hemos visto y nadie ha olvidado, dejaremos de ser protagonistas inoportunos y seremos actores invitados; quiz\u00e1s secundarios prescindibles o simplemente figurantes sin nombre ni destino.<\/strong><\/p>\n<p>Y el p\u00e1jaro inquietante -llamado amor- tomar\u00e1 su regalo, ya transformado en urraca y seguir\u00e1 su vuelo, migrante eterno del aire y roguemos por no estar presentes en el momento en que despliegue sus alas y, como vino, sin anunciarse, se vaya volando por la ventana abierta, abandonando a la ni\u00f1a* del cuento,\u00a0 para cantar en otro hueco, para piar en otras s\u00e1banas.<\/p>\n<p><strong>Cuando el amor se vaya que quede la ventana abierta. !Hay tantos p\u00e1jaros en el cielo\u2026 \u00a1<\/strong><\/p>\n<p>*Tambi\u00e9n hay ni\u00f1os so\u00f1adores, solitarios y necesitados de amor, vaya que s\u00ed.<\/p>\n<p>Felices los felices.<\/p>\n<p>LaAlquimista<\/p>\n<p><em>*Hoy tampoco he hablado del bicho<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puedes seguir la p\u00e1gina de Facebook:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/\" rel=\"external nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/apartirdelos50\/<\/a><\/p>\n<p>Por si alguien desea contactar:<\/p>\n<p>apartirdeloscincuenta@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amor es como el p\u00e1jaro del cuento de esa ni\u00f1a encogida en su cama, mojado el rostro de l\u00e1grimas, sec\u00e1ndosele el coraz\u00f3n y se cuela ese dulce pajarillo por la ventana una noche de finales de invierno. 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