Es fácil que no os acordéis ya, pero el sábado, primero sopló el sur y bastante y después pasó a oeste y además con rachas de viento nada agradables para la vaina, que ahora mismo está en flor. Tengo un seto por el lado del oeste de unos tres metros y medio que le hace mucha defensa cuando el gallego empieza a soplar (aunque también es un problema, porque cuando llueve hay como unos dos metros que no se moja bien, pero bueno…). Lo que ocurrió el sábado es que sopló del sur y este lado lo tengo totalmente descubierto. Veía como se movía la vaina y me daba fiebre… Como sabéis, la flor y las pequeñas vainas se caen enseguida con el roce de las hojas cuando hace viento. No fui ni a verlas de cerca hasta el domingo y bueno, tampoco fue para tanto, algo de flor le tiró, pero podía haber sido peor. Contra cuántas cosas hay que luchar…