Después de unos días de mucha paciencia y de trabajar bastantes horas, la fresa que planté en agosto ha quedado limpia. Tenía bastante hierba y planta nueva, que poco a poco he ido quitando. El mes que viene le pasaré un poco la azada, con cuidado, para que no vuelva a salir la hierba y le echaré un poco de mineral. Después, cubriré la tierra con una capa de viruta con el fin de que cuando coja el grano esté lo más mínimo en contacto con la tierra.